UN ACCIDENTE DELICIOSO
Acompañe a un amigo a buscar a su padre y al regreso me acompañó a gozar de algo rico.
Soy jhulio de 22 años estudiante de una universidad local, delgado y muy parecido a una chica de 16, si eso llama la atención de los demás, mi cabello es muy negro y de regular tamaño, mi boca es muy chica, a las justas ingresa la cuchara de comer, labios finitos, rosaditos y mis ojos muy negros que contrastan con mi piel, son del color del tiempo, claros en la mañana y muy negros en la noche; casi no tengo amigos, ni en mi localidad y en el centro de estudios, por mi carácter callado y sumiso no haga amistades, en el barrio solo mi amigo es Juan, un chico de 16 años, que está acabando la escuela.
Un día me encontraba realizando un trabajo de la universidad, cuando en las lecturas habían textos de la infancia, eso me hizo recordar la mía, como yo soy el menor de todos y nací a los siete meses me cuidaron al extremo, mi padre mucho más que mi mama, a todo sitio iba con el cuándo estaba aquí, mis hermanos mayores, un hombre y una mujer, respectivamente, me engrían y cuando muy niño me cargaba como una muñeca, eso me gustaba, cundo cumplí los seis años un día papa me dijo Papa: ven nos bañamos juntos como hombres Yo: Si papi. Cuando entramos a la ducha, por primera vez vi de cerca a un pene de un mayor Yo: Oh papi tu cosa es muy grande Papa: La tuya también crecerá vas a ver. Yo: Si, pero me dejas pasar el jabón por allí Papa: Claro. Y comencé a pasar el jabón por su cuerpo, así como él lo hacía conmigo, me gustaba que enjabonaba mi espalda hasta llegar a mis nalgas y su dedo en el centro se metía por mi raja, y eso me hacía sentir cosas muy bonitas; cuando empecé a usar el jabón en su cuerpo, empecé en sus caderas, porque no alcanzaba más arriba, sus piernas gruesas y velludas,, me gustaba mi papa; al llegar a su pene, este estaba semiparado, lo empecé a enjabonar y de pronto se empezó a poner de mayor tamaño Yo: Oh papa tiene un corazón también mira esta con vida Papa: No Jhulio, así se pone cuando se le toca y se le soba. Yo: Y si sobo más crecerá más? Papa: No, a ver has la prueba, Yo lo seguí sobando se puso muy duro y grandote, su glande se puso muy rojo, esa impresión se quedó en mi mente, en los baños sucesivos hasta los ocho años, a mí me gustaba jugar con su pene, e incluso me lo quise poner en la boca, pero papa se opuso, después de allí me bañe solito.
Allí se quedaron mis recuerdos, en mi adolescencia fui más callado, pero no volví a pensar en eso, miraba mi pene y este es muy chiquito, no creció como decía papa,, cuando el murió nos quedamos con mama muy tristes, ella se apegó mucho a mí, como sietemesino, seguía cuidándome mucho, mis hermanos también, era como una chica, en sus atenciones, mis amigos que eran muy pocos, no venían a casa, solo Juan que de vez en cuando pedía ayuda para sus tareas, solo el venía a casa, ya que también era hijo único y no sabía con quién consultar sus tareas, era un chico muy desarrollado, e incluso más alto que yo, practica mucho futbol y básquet, eso lo hizo desarrollar mucho. Juan es muy exitoso con las chicas, y creo que más de una vez ya ha estado con alguna de ellas como hombre, pero eso no me importa. Un día sábado cuando estaba solo haciendo mis tareas, serian como las ocho de la noche toco muy fuerte la puerta Juan: Jhulio te necesito, mi papa se ha embriagado en su trabajo y me han llamado para que lo recoja. Yo: Y yo que tengo que hacer? Juan: llévame en el coche de papa, yo no tengo licencia, tú si la tienes Yo: Mira como estoy con mi short y mi polo Juan: Nadie te va a ver, además es verano. Me convenció, partimos en el coche, le deje una nota a mama por si acaso, como ellos se fueron a una reunión familiar del cumple de la abuela, demorarían. Al llegar a la empresa, estaba el guardián en la puerta, y en una banca el papa de Juan dormitando su borrachera.
Juan: Buenas noches señor venimos por papa. Guardián: pasen allí esta, yo los ayudo; Fuimos y él pesaba mucho, que el guardián nos ayudó a traerlo a rastras porque no podía camina, cuando estaba en esa tarea sentí las miradas del guardián en mis piernas y en mi trasero, Guardián: Ahora van a sufrir para bajarlo del coche Juan: Un poco Yo: Muchas gracias Guardián: Cuando los volveré a ver? Esa despedida me llamo la atención; ya que muchos se quedan mirando mi trasero pero nunca me dijeron algo indirecto, yo nunca he pensado en chicos, solo de vez en cuando entraba al internet a ver penes, me gustaban los que se parecían al de mi padre. Al regresar, Juan se sentó al lado mío y, de rato en rato lo sorprendía mirando mis piernas, mi polo se apegó a mi cuerpo dejando notar mis pezones pronunciados Yo: Pasa algo Juan? Juan: No, no disculpa, pero es que tienes unas piernas de chica Yo: Si, y eso que significa? Juan: No, nada. Llegamos a su casa, me fije en la mía y mis padres no había llegado todavía. Bajamos como pudimos a su padre, llevarlo a su cuarto fue más duro, pesaba mucho y en esos momentos a veces sus manos de Juan chocaban con mis piernas, eso me electrizaba, cuando llegamos a la cama del papa, al levantarlo de las piernas los dos nos resbalamos y caímos, nos reímos, pero Juan quedo encima mío, yo boca abajo y el encima, sentí su pene abultado y duro Yo: Ya levántate Juan: Tienes un trasero durito. Yo: No molestes Juan: Si quieres quédate un rato y vemos tele… Yo: Chao.
Al llegar a casa, me puse a pensar, era la primera vez que estuve cerca de un chico así, con mi trasero apegado a su verga, la verdad me gusto, empecé a fantasear como seria sin ropa, yo mecánicamente me empecé a desvestir, quedándome solo con mi polo, cuando de pronto suena el teléfono Yo: Alo Mama: Jhulio, nos quedaremos en casa de los abuelos, cuídate y cierra la puerta con llave. Yo: Si mama. Termine de hablar y tocan a la puerta, no sabía que hacer estaba sin short con el trasero al aire libre. Me puse la tolla y abrí la puerta. Juan: Jhulio disculpa pero no quiero estar solo, mi mama esta con su amiga en una fiesta en su casa, y mira si puedes acompañarme Jhulio: No, yo también estoy solo Juan: Y si me quedo aquí contigo? Jhulio: Bueno un rato nada más. Lo lleve a mi cuarto, aproveche para ponerme el short, sin calzoncillo, se me notaba mi raja. Juan: vamos a ver chicas en internet. Yo: Lo que quieras, déjame terminar mi tarea y después conversamos. Me hizo caso, note como se divertía en la compu. Cuando acabe, me acerqué Yo: Que has visto que te divertías? Juan: Dos chicos que estaban cachando Yo: Que…eso no lo hagas todavía eres chico Juan: Tu no ves? Yo: Tampoco Juan: Pero tú tienes 22 años, nunca has cachado? Yo: eso no te importa. Al decir esto, note su bulto en su ropa, estaba calentándose como decía papa. Juan: Yo si ya la metido a una vieja Yo: Con una señora? Juan: Si me pago por que su marido no se lo metía., Y en eso se bajó su buzo y me enseño su pene, era más grande que el mío Yo: guárdalo Juan: No te da ganas acaso, yo venido para ver si me das el culo, me gustó mucho cuando lo vi. Eso me calentó, como un chico de esa edad decía esas cosas. Yo: No molestes vístete y vete. Al decir eso, se acercó muy rápido y tomo mi mano y la puso en su verga. Yo: No lo hagas Juan: mira como tiemblas, nadie se enterara. Me animo y se lo apreté Juan: ves cómo quieres, ahora sóbalo de arriba para abajo y al revés. Yo: No molestes. Pero no lo soltaba. Estuve haciéndolo buen rato, pero mi culo empezó a cosquillear. Juan: Ahora chúpalo Bajo mi cabeza hasta su falo, abrí lo más que pude mi boquita y a las justa entro, sabia rico, salado y acido sabores que se combinaban, muy caliente y duro; de pronto lo saco y me dijo: Juan: Ponte de perrito Yo: No, eso no. Juan me empujo y caí boca abajo en la cama, eso aprovecho para echarse encima mío y meter su dedo en mi culo, grite, pero parecía un gemido. Tomo mi cintura, la levanto un poco, poniendo mi culo en pompa, hecho saliva a mi ojete, volví a sentí su dedo entrar…Puso su glande en la entrada, ajusto mi cintura, empujo su cadera y entro, me dio un dolor muy fuerte….Juan: Descansa un ratito… Así fue, mi esfínter su fue acomodando a su grosor, empezó a meter y sacar ese paquete, lo hacía despacio, cada centímetro era cargado de lujuria y placer, empecé a disfrutar de sus metidas despaciosas, luego acelero, empecé a ver colores de todo tipo, mi culo se hacía ancho, no me importaba, quería más verga, metros de verga, kilómetros…era un placer guardado, la verga de mi padre aprecio en mi mente… Yo: Dame leche juan…más leche Juan: Si me has hecho correr dos veces, tiene un culo rico, apretado Yo: Eres el primero. Juan: Me chorreo de nuevo Yo: Si, lléname el tanque….
Esa noche estuvimos buen rato, miramos el reloj, y seguro nuestros padres llegarían, mi mama con mis hermanos y, el papa de juan con su madre. Tuvimos que despedirnos, yo me quede con el culo lleno de leche y, el con ganas de seguir metiendo su verga en mi culito recién estrenado, desde ese día ya tuve un padrino que debía darme pinga una vez por semana y cada vez que me quedaba solo o él, venia o yo iba a su casa para mi ración alimenticia a mi culo. Al día siguiente fui a su casa para ayudarle en su tarea su mama salió a hacer compras y si le ayudase a sus tareas y el a mis entrenamientos anales, su verga era rica y deliciosa…. Para chuparla y sentirla dentro de mi culo hasta el fondo.


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