A la ventana de Danatar
Breve historia de una super-influencer de Internet 🤸 .
Adolescentes | Tabú | Morritas | Internet
🅴n la más o menos buena década de los 2010s ocurría algo en el mundo, y se los describiré, aunque el tema no puede ser más escabroso: Hubo un boom del erotismo underage. Recuerdo que mi obsesión por el upskirt, así como me había llevado a conocer a Tawnee Stone, también me llevó a una página por ahí, que todavía existe y que no voy a mencionar. Entonces, Google servía como debería servir un motor de búsqueda: Mostrándote los cientos y cientos de páginas de resultados, de todo lo que se encontrara sin excepción. Desde finales de la década de los 2010s, Google filtra los resultados de búsqueda, luego ya no es un motor de búsqueda sino una escuela de adoctrinamiento. Pero antes de convertirse en eso, uno escribía “upskirt” y podías encontrar de todo. O sea, DE TODO. Fue como me topé en la susodicha página con fotos underage o lo que se conocía como PTSC. Por culpa de los malditos magnates psicópatas que esclavizan y torturan niñas, toda esta terminología ahora es monstruosa. Hacerles daño a las morras… no me cabe en la cabeza, yo prefiero pasar toda la vida haciéndome la paja. En mi no pedida opinión, las minas son para amarlas, así sea de lejos y tratar de ser mejores mientras suspiramos por ellas. En fin.
Como decía, a mediados de 2010 hubo un boom del erotismo underage (un pequeño porcentaje de este, reciclado). Había varias agencias cuyo material pululaba en internet: Brima d’Espoina, Star Sessions, LS Magazine, The People Image, Silver Starlets, Vlad models y un largo etcétera. Se habían dedicado a enaltecer lo que de por sí ya era lo más alto del universo: La belleza de la preadolescencia y adolescencia femeninas y, no sobre decir, de raza blanca. Frecuentemente, a un coleccionista promedio le tocaba hacerse a un disco duro externo para guardar los cientos de gigas de material, que solo era PTSC (Preteen SoftCore), pero que, aún así, escandalizó a mucha gente hasta la histeria.
Entre tales agencias, había una, quizá la más ‘sana’ de todas. La de un fotógrafo llamado Амир Гумеров (Amír Gumeróv), de Moscú. Hacía sets artísticos y videos stage de minas en sus rutinas de gimnasia y baile. El suyo, era uno de esos canales de YouTube con decenas de miles de suscriptores, humanos, no bots, a juzgar por la época. Gumeróv tenía las máximas diosas del mundo o de la galaxia, en sus estudios. Y los videos eran de ninguna otra cosa que de gimnasia o baile, y si eran sensuales o demasiado sensuales, era por una de dos cosas: Gumeróv lo hacía intencionalmente, pero lo disimulaba con maestría, o la extrema sensualidad simplemente no era intencional sino que venía por añadidura y de forma inevitable. Su canal era de culto, y el público no era entusiasta del baile y la gimnasia artística, necesariamente. Yo, seré profano 100% del baile y la gimnasia, pero me precio de tener mucha sensibilidad y reconocer así, que lo que presentaba Gumeróv en sus videos era muy artístico y bello. Pero lo que más llamaba público a raudales eran las morras, bellas como diosas antiguas, de esas que te hacían recordar ese mito bíblico de que los ángeles se encarnaron para venir a convivir, procrear con y amar a—las mortales. ¡Así de divinas habrán sido! Pues así era ver los videos del fotógrafo ruso Amir Gumeróv. Su canal todavía existe, pero con una décima de los videos que tenía por aquella época, y los que quedan son demasiado sobrios, por no decir aburridos. La razón fue la histeria mundial que también acabó con SAKs network¹ y todas las demás agencias que mencioné y no mencioné.
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¹Historia disponible en A La ventana de Rachel
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Hubo dos chicas en especial que trabajaron con Gumerov, una era Sofía Parshikova (Rusa, ganadora de premios nacionales de baile y portada de revistas de deportes en su país) y la otra, Dana Taranova (de Ucrania, que llegó a enriquecerse con su imagen). A Parshikova le haré su propio post-homenaje luego.
Hoy en día, se encuentra material de Dana Taranova solo ya de grande y con mucha dificultad. Pero ella tenía su propio canal, llamado Danatar, sobre todo de gimnasia. Luego habría de convertirse en super-influencer y ser de esas morras que ganan toneladas de dinero por promover marcas, ya que su solo nombre es un término muy, pero muy buscado en internet.
Los videos de esta morra haciendo sus rutinas eran para infartarse. Danatar tiene una particularidad, y perdónenme que lo diga así de modo tan poco profesional: Es demasiado bella. No parece humana. Sus extremidades, cuello y hasta dedos de los pies y manos son muy largos. Para rematar, Danatar luce una cabellera que le llega hasta los glúteos. La dulzura de su rostro no tiene equiparable. ¿Que si estaba yo enamorado? Sí, al igual que decenas de miles de tipos al rededor del mundo.

Danatar. En la primera imagen está con la mamá.
Danatar se hizo popular mediante su canal y atrajo la atención de Gumeróv. Existen decenas, sino es que un par de cientos de videos producidos por él, en los que aparece Taranova, solo siendo ella, pero que, como se los he explicado hasta el cansancio, incendian al público masculino. Son videos de esos casi esotéricos, solo un experto los tiene y ya no se encuentran en ninguna parte. Videos sin necesidad de desnudos, de poses extravagantes, labial ni objetos rojos ni representaciones fálicas. Si acaso un upskirt, de medio segundo de duración y en el que se le ve solo el borde de la ropa interior, ni siquiera el centro. Pero eso ya valía lo que los internautas pagaban por el video.
Tiempo después, en el Instagram original, la página de Danatar era de culto. Los administradores llegaron a solicitar que no escribieran mensajes cifrados en los comentarios ni obscenidades. De ahí en más, todo es historia. Hoy en día no puede ni entrarse a Instagram de chismoso, solo si uno tiene cuenta, y las cuentas pueden admitir o no a público en general.
Luego, el contenido underage de Danatar (no me canso de recalcar, solo era gimnasia) desapareció para siempre. A quienes vemos desaparecer contenido, nos queda claro que lo que hay disponible en Internet, sobre el tema que sea, no es lo que “debería haber disponible” sino lo que El Sistema quiere que sepamos. Filtrado, seleccionado. Es otra razón por la que hago estos posts, para que la memoria real valga.
Dana era ya de familia acomodada y su trabajo de super-influencer la hizo todavía más rica. Es una de esas morras que puede aparecer en cualquier lugar del mundo, obviamente los más bellos. Al ser seguidor enamorado suyo, la ves tanto que casi convives con ella y la viste crecer y viajar por el globo. Ser testigo de alguien tan bella, tan exitosa y aparentemente feliz, te hace preguntarte qué sentido tiene tu existencia en particular. «No eres nadie, tío» te dices. Empero, agradeces poder soñar y toparte con una Diosa cuyo máximo poder es ese, hacerte soñar.
Una anécdota interesante de cuando todavía era morra, es que compartió una imagen de sí misma arrojándose un vasado de leche en la cara. No es difícil adivinar que sus seguidores pervars y acosadores le dijeron que les encantaría verla con la cara llena de leche.
Todavía me quedan una que dos imágenes de cuando Danatar era chiquita, pero me siento raro compartiéndoselas y sería irrespetuoso con ella. Mejor mírenla así:

Bueno, acá hay algo gracioso:

Insto a usuarios humanos a que hagan sus post equivalentes, para no dejar olvidar nuestra capacidad de soñar, amar al menos platónicamente y en resumen, no dejar atrás nuestra humanidad.
Ahí se ven.
Stregoika ©2026
Espero poder hacer todavía los post sobre Sofí Parshikova y quizá otro más.
Para ver las demás entradas de la colección «A la ventana de…», dedicado a las máximas mamasitas divinas del ya muerto y enterrado Internet Libre, visite mi perfil.
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Relatos eróticos y heréticos.
No es broma: Los sitios para publicar relatos sin tabúes están condenados a desaparecer. Descargue el libro y sobre todo, compártalo, para hacer frente al puto fascismo.
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bye


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