Amigo de mi hermano me hizo su desde los 4 años
No sé en qué momento empezó, pero recuerdo que de los 4 ya me mojaba al ver una pinga.
Por cosas del destino, no sé como di con esta página y he estado leyendo historias muy parecidas a la mía, donde desde niñas hemos sentido placer y gusto por las pingas, pichulas, vergas cómo las llamen, ya no me siento rara, me alegra saber que no soy la única.
No recuerdo cuándo o cómo empezó, debe ser antes de los 3 años, desde ahí mis primeros recuerdos de un amigo de hermano manoseandome y más cosas, el tenía 17 años.
Uno de los recuerdos es estar arrodillada en el piso apoyada con los codos sobre la cama de hermano y mi hermano sentado al lado contrario, su amigo arrodillado en el suelo y con uno brazos en la cama, porque su otro brazo lo usaba para agarrarme el culo, siempre usaba vestidos eso le facilitaba el poder meterme los dedos, recuerdo sentir su dedo frotando mi ano, y yo parando más el culo para que pueda hacerlo mejor, por momentos sacaba la mano y la apoyaba en la cama para que no sospechen, luego lo volvía a bajar y sobaba mi concha, me gustaba mucho.
Otro recuerdo vago es quedarme sola con él en el cuarto, mi hermano se había ido al baño, y ya había agarrado culo frotado el ano varias veces y apenas mi hermano cruzó la puerta, me dijo tu concha esta botando agua y la quiero tomar levántate, me pare, puso mi calzón a un lado y frotó sus dedos en concha y al sacarlos se los lamió y me empezó a meter el dedo al ano, pero ese día ya no fue uno fueron dos y sus dedos eran grandes y gordos, sentí mucho placer y solté un ruido de placer, en ese momento mi hermano regreso y me quedé con sus dedos clavados en mi culo bastante tiempo, sentía que los movía y me gustaba mucho, no se cómo pero aprendí a disimular mi cara de satisfacción cuando había otra persona, no sé si mi hermano se daba cuenta o no, pero en algunas ocasiones el estaba con nosotros.
Ya para cuando tenía más de 4 años, el solo verlo sentía como me latía mi zorrita, estábamos en la sala, él y mi hermano en sus cosas, yo ahí sin hacer nada, cuando mi hermano se iba, el hacía como que se le caí algo y yo iba a recogerlo, pero me quedaba agachada porque inmediatamente me bajaba el calzón y pasaba su lengua por toda la raya de mi culo, me lamia el ano y le daba besito a conchita, sonaba la puerta y él me subía el calzón rápido.
Era algo que se había hecho habitual y más por estar en vacaciones, en una de esas agachadas a recoger supuestamente lo que caía, me sacó el calzón y lo guardo en su bolsillo, así estuve sin calzón toda la tarde, hubo otra oportunidad de estar solos, fui a agacharme yo sola y mientras me metía los dedos al culo, sacó su pinga por un lado de su short, nunca había visto una, recuerdo era rosada, gruesa, con unas venas gruesas y me lo puso en la boca, lo miré y me dijo, es como el chupetín, chupalo y le di dos chupadas la mitad de su pinga estaba dentro de mi boca, hasta que se escuchó que alguien venía y la guardó, recuerdo haber quedado molesta, ellos siguieron el lo suyo y cuando ya se iba, me dijo despacito en el oído, mientras olia mi clazo, ya la vas a poder chupar más tiempo oliendoy me agarro la conchita que estaba mojada, babosa.
Este amigo de mi hermano, también era hijo de una amiga de mi mamá y hubo muchas veces más, no sólo él, también había otro amigo de mi hermano, pero no solo conocí esas pingas.
Estas son mis primeras experiencias de niña, ojalá tenga oportunidad de contar otras, me siento bien compartiendo mi historia.


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