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Fantasías / Parodias, Heterosexual, Incestos en Familia

Buscando a PEPE – [Ilustrado con IA] Niñas curiosas descubren a mi amiguito Pepe

No es necesario obligar a nadie. Una nena cuando se calienta, instintivamente busca lo que necesita y de alguna forma te lo hace saber..
*****************************************************************************************

Jugando con mis vecinitas, ellas se calentaron y querían conocer a Pepe y lo buscaban. Bueno decir esto es como empezar casi por el final, así que pondremos en contexto y veremos cómo se llegó a eso.

Así después jugamos en la hamaca del amor que siempre está lista para las visitas de mis amigitas.

Las había encontrado jugando en mi terreno, hay cientos de lugares por donde pueden entrar es un predio muy grande casi 4 hectáreas. Lo primero que le pregunté si su mamá sabían que estaban jugando en mi terreno.  Me dijo que sí aunque estaban muy tímidas.

Traté que se sientan cómodas

y seguras. 

Noté que una de ellas fue muy receptivas de inmediato con mis manos en su cuerpito. Entendí enseguida que podría estar indicándome eso. 

Cuando vi que la otra era igual de receptiva con mis manos,

vi que las cartas estaban dadas. El A de corazones estaba en mi mano.

En ese momento cuando se dejó apoyar mi mano sobre su bombachita, dejando que mi mano se escabulla debajo de su vestido de verano y luego de unos segundos tímidamente se sonrió. 

Se dejó tocar la conchita hasta que sintió rico y me dijo que le hacía cosquillas y que yo no tenía que tocarle ahí, porque su mamá se enojaría. 

Le dije que si no decíamos nada, su mamá no se enteraría que es lo que hicimos. Entre palabras fueron y vinieron ella se entendió que su madre no tenía que enterarse de eso. y ella se puso de forma tal para que la siga tocando.

Se dejó tocar un poco y luego interrumpió para decirme que yo era muy bueno con ella, tocándome la cara y todo indicaba que se había calentado. 

La vi tan caliente que intenté besarla, ella me rechazó y me dijo que nos podía ver su mamá.

Pude persuadirla que no había forma que nos vea y se dejó besar, pero estaba algo tensa porque pensaba que su madre nos vería.

Le propuse que entremos a mi casa para jugar sin que nadie nos vean jugar. Le pareció muy buena idea a ambas.

Sin que se lo pida, solita tomó la iniciativa de darme un beso en la boca y me dijo, «solo un beso». Las señales que al menos una de las dos estaba muy caliente. La más pequeña solo estaba atenta a todo.

Llegando a la casa ella insistió que entremos porque nos verían. Cuando una nena necesita esconderse en una situación así es que su deseo sexual se está activando.

Pero como es natural, cuando entramos ellas pareció que perdieron todo interés, entonces le propuse que le leería  unos cuentos y miraríamos unos libros lindos con dibujos y fotos.

Comenzamos viendo unas caricaturas  subliminales, de Ana y su tío Papo

Les leía como Ana y Papo estaban por jugar en la cama ahora que estaban solos, 

Ana se sacó la ropa para jugar dijo la más pequeña cuando vio. La otra le dijo «no está desnuda, aún tiene la bombacha «

En la caricatura Ana le dice, Papucho Pepa tiene ganas de jugar.

Y el tío le responde, «hagamos que Pepe y Pepa jueguen» La distorsión de las imágenes hacía sugerente lo que se veía. 

Ellas miraban atentas 

Vimos los cuentos que se usan para enseñar los juegos. 

Vimos que esos juegos eran de exportar y tocarse. 

Las manos ta toaban las pansas y los pezoncitos desnudos

Ellas le llamó mucho la atención los dibujos de unos de los libros que se llama, «El botoncito de la felicidad»

De apoco lo subliminal se hacía explícito.

La mas grande dijo porque Ana no tenía tajito en su conchita, no estaba dibujado. Entonces le pregunté si querían ver fotos de Ana y su tío jugando, ellas accedieron. y comenzamos a ver un libro llamado «Jugando en los Autos»

El ambiente apasionado las cautivo a ambas.

Todo cambió rápido, aunque eran ilustraciones se veían realistas.

Ella estaba sentada sobre mis piernas, fue inevitable que notara mi verga parada y palpitante que sutilmente intentaba protar sutilmente.

Su curiosidad, quiso saber que tenía ahí.

Me peguntó que tenía ahí mientras me estaba tocando la verga parada sobre el pantalón. 

Le dije que ese era Pepe, como el Pepe de los cuentos de Ana 

Claro, Pepa y Pepe nunca se los ve en los libros. y aún ella no lo veía

Me preguntó si dejaba que su hermanita lo podía tocar. 

La Peque lo tocó, pero la mayor me la tocaba mas rico y con ganas. 

Desabroché mi pantalón y le dejé ver mi bóxer,

Me tomé la verga desde el bóxer y le dije que ese era Pepe. Le pedí que le diera un beso para saludarlo, lo hizo muy rico.

Estaba tocándome y en un descuido sacó mi verga de mi bóxer. y me preguntó porque tenía eso así

Ella no sabía que era una verga, pero se sentía sexualmente atraída y fascinada con mi verga.

No hay que obligar a nadie,

ellas saben instintivamente que quieren y necesitan si se calientan,

solo hay que asegurarse que ellas estén bien y cómodas,

si se calienta ella dirá que quiere o necesita, no siempre lo dicen en palabras.

Hay que aprender a leer su lenguaje no verbal.

En este caso yo no había hecho mucho, solo generé las condiciones, el resto se dio casi sol.

Tener una buena cantidad de libros especiales siempre ayuda mucho. «El mundo mágico del amor y las aventuras  de Ana y su tío» sin dudas es un abridor de puertas.

Es un libro cargado de imágenes subliminales, sugerentes sin necesidad de ser explícitas, en conjunto con relatos de cuentos igualmente sugerentes de vivencias de una niña llamada Ana, su tío Papo y dos personajes que nunca se ven en concreto pero siempre están, Pepa y Pepe,  activan la imaginación sexual de casi cualquier niña.

Por ejemplo Ana y Papo les encanta ir al bosque a jugar, porque ahí nadie los ve cuando ellos juegan, porque ellos tienen muchos juegos secretos. Ana le gusta cabalgar sobre su tío Papo, pero lo tienen que hacer ocultos porque la mamá de Ana no le gusta ese juego.
Ana le gusta ese juego porque Pepa y Pepe se ponen felices cuando juegan. 

A Papo le gusta ver a Pepa cuando juegan, Ana le muestra su Pepa para que Papo vea que su Pepa está feliz.

Ana siente a Pepe dentro de su pansa, como si fuera estuviera embarazada de Pepe. ¿por dónde entró Pepe a la pansa de Ana? ¿Quizás se lo comió o tal vez Pepa lo dejó entrar.

Uno nunca sabe que es lo que te puede sorprender. Pero fue la más pequeña la que tomó la iniciativa y pidió hacer eso que veíamos que hacía Ana.

Solo me acoté para que ella se montara, ella había entendido que tenía que moverse para sentir rico en su Pepa, nadie le enseño que era su Pepa, pero su instinto hizo todo, comenzó moviéndose torpe sobre mi verga y mi dedo, intenté guiarla y enseñarle como, pero no quiso. Solo la dejé. 

En menos de un minuto, quizás dos, no mucho más ella estaba moviéndose riquísimo sobre mi verga y casi me hace eyacular frotando su conchita regordeta. 

La mayor primero quiso ver con morbo como su hermanita disfrutaba de una verga, que literalmente dijo que no aguantaba más y quería tu turno.

También comenzó algo torpe y no se animó a expresar toda su calentura al principio. Aunque era evidente que estaba desesperadamente caliente, dijo que ella sentía cosquillas de mariposa en su pansa como Ana en el cuento.

Enseguida se desató, cuando mi pija y su conchita lograron frotarse mutuamente. Se puso tan caliente que aprendió  muy bien de los cuentos, me decía, «así me gusta Papo, me gusta Papi» No se como funciona, pero la gran mayoría de las nenas primero te dicen Papo, luego te dicen Papi, y a nada te dicen Papá o Papito, caramente con la fantasía de que es el padre que se las está cogiendo.

Mira e imagina tu verga en la entrada de una vaginita de una hermosa nena que te pregunta
¿Papi, Pepe se va a meter dentro de mi pansita?
Y tu le preguntas ¿Quieres  que papá se meta a Pepe dentro de tu Pepa? 
Ella comiéndote la boca con besos te dice «si papi, mi Pepa quiere que entre Pepe a la pansa» 

Ella dice que también quiere hacer como hacía Ana en el Auto de su tío, sin dejar moverse sobre mi verga. 

Yo estaba muy a gusto así y quise convencerla que esa era la forma que lo hacían en el auto.  Pero ella me hizo sentar y se sentó en mi regazo, como siempre al principio era todo algo tosco, no fue necesario explicarle nada, ella sola subía su vestido y se acomodaba, yo solo dejaba que ella resuelva.

Ella fue buscando el como y el qué, nada mas real que al ver esta IA como representa el instinto de una niña que se está calentando mientras juega, logra placer pero aún no es continuo. 

Lo estábamos empezando a hacer, cuando ella se dio cuenta que intentaba bajarle la bombacha. 

Comenzaba a tocarla mientras nos frotábamos y ella se dio cuenta que mi verga estaba afuera, llevó su mano a buscar y su manito se encontró mi verga para detrás suyo. Se sorprendió y nos reímos. 

Le fui enseñando a moverse apoyando mi verga entre sus glúteos Ella dice que así no era como hacía Ana. Quería decir que ella esperaba algo más intenso, Insistió que quería que Pepe entre en su pansa.

La senté sobre la pija y le dije que podíamos intentarlo, pero no sería fácil, le pregunté si de todos modos lo quería intentar. Que tendríamos que jugar mucho con Pepa hasta que Pepe pueda entrar, le dije que tendríamos que calentarle bien la conchita.. 

Ella me dio a entender que haga todo lo que tenga que hacer. 

Entre masturbaciones y juegos fuimos dilatando su vaginita.

Esa vaginita se dilataba como la de una nena  de 12 años y solo tenía 5 años, no o la hubiera visto creería que esa conchita ya tenía algo de pelitos, Tampoco eso aseguraba que le entraría.

Quise ver como mi dedo le entraba con facilidad. No me creerías, saque el dedo de su conchita, muy húmedo y el instinto fue olerlo. Claro si no sabes como se sienten las feromonas de una nena de 5 años no sé como explicarlo con palabras, quise sentir el sabor de su conchita, pero me hizo seguir no quería que nada la interrumpa. 

La mas pequeña se la veía atenta a todo, indiscutiblemente esa nena de quizás 4 años estaba muy caliente. exploro su conchita, estaba muy lubricada,  se me ocurre intentar meterle un dedo, ¿Que creerás? el dedo entro totalmente dentro de esa vaginita.

Le encantó sentir un dedo adentro, la estaba cogiendo con mi dedo, cuando su hermana me pide que siga con ella. 

Cuando retomamos, su vagina estaba chorreaste de fluidos y el olor de conchita me embriagaba. Como le entró con mucha Facilidad el dedo, le propuse intentar coger. Ella, feliz quiso. 

La quise poner en posición de misionero, pero ella quería como Ana en el Auto. Yo no sabía específicamente  

Intentamos de muchas formas, mientras su hermanita estaba acostada boca abajo maturbándose. 

Ella buscaba algo que yo no entendía.

Ella hacía cosas que parecía que no conducían a nada. 

Tampoco daba muchas pistas. 

Pero como te dije, hay que dejar que ellas resuelvan, no parecía que así habría penetración, pero estaba rico y los dos lo disfrutábamos.  

Siempre te sorprenden, Esa conchita estaba con tantas ganas que ahora si ya estábamos más cerca de que se pueda meter la verga dentro de esa vaginita. 

Cuando quiso regresar a la posición anterior, acomodo la punta de la verga en la entrada de su vagina, estaba tan lubricada que mi verga se deslizó suavemente dentro de esa vaginita infantil y dijo «me entró Papo»

Quiso repetir la experiencia de que la penetre y una vez que estuvo totalmente adentro dijo, Se siente grande adentro.

Ella estaba muy feliz con esa experiencia. Estaba más concentrada en el logro que en sus sensaciones sexuales. No hubo ni dolor ni sangre, ella era virgen, si duele o sangra, en la mayoría de los casos es porque no se le dio oportunidad suficiente para calentarla. 

Ella comenzó a moverse tan intenso sentía que mi verga estaba más dura y gruesa que nunca antes. Su conchita apretaba tan rico mi verga y se la metía tan adentro que mi glande hacía contacto con su útero. No pude contener, le llené de leche esa infantil conchita por primera vez. 

 

365 Lecturas/28 enero, 2026/0 Comentarios/por DonPeperino
Etiquetas: amiguito, cogiendo, hermana, hermanita, madre, mayor, padre, vagina
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