Cantina de mala muerte (Cortos 1)
En el baño de la cantina, borracho encerrado con una nena…….
Llegando a un pueblo alejado, en zona rural, no hay diversión como discotecas, restaurantes bonitos, cines, centros comerciales como los hay en la ciudad; en estos lugares, la diversión que existe son las cantinas o salones de baile donde por supuesto, también se toma licor.
Llegué a este lugar solo de paso puesto que mi destino era otro y algo largo por cierto, sin embargo, tenía que quedarme en un hotelucho ya que era el único que había en este pueblo, por suerte solo era por una noche. Me instalé, le pregunté a la recepcionista donde podía cenar antes de irme a dormir, ella me respondió que a esa hora, lo único que estaba abierto era una cantina pero que igual podía pedir algo para comer.
Pues ni modo, por el calor, me fui con lo que andaba, short corto, chanclas y una camiseta de tirantes, al final de cuenta el lugar no ameritaba vestirse bien. Al llegar, efectivamente a como me lo suponía, el lugar era horrible, es mas, casi me regreso porque si así se veía el lugar, ya me imagino la comida, sin embargo, el hambre pudo mas y me quede. Como andaba solo, me senté en la barra, le pedí al simulación de bartender una cerveza y algo sencillo para comer.
Al mucho rato, mientras iba por la mitad de mi cena, hace rato estaba un tipo bien borracho al otro lado de la barra, este podía tener unos 38 años, flaco, moreno, mechudo, algo desaliñado, vestido también con chanclas, short corto pero con una camiseta con mangas. Se levantó y se metió al orinal de hombres que estaba muy cerca de donde el se ubicaba en la barra; en seguida, en una de las mesas de la cantina había una mujer de unos 35 años algo borracha también con una nena de unos 8 años comiéndose unas papas fritas como si nada, mientras su madre se fumaba un cigarro y tomando wisky. La nena se acercó a la madre y le señalo el baño de mujeres, la madre asentó afirmativamente con la cabeza, la niña sola, se dirigió al baño pero noté que supongo que se confundió de puerta ya que la que abrió fue el del orinal de varones. Al nena, al abrir la puerta, ví que el borracho de la barra que se había metido ahí tenia la verga de fuera, al larga por cierto, lo curioso es que el tipo se había quitado todo el short y las chanclas para mear jajajaja, solo se quedó con la camiseta puesta. La nena quedó como en shock viendo aquella verga, pero en cuestión de segundos el tipo se abalanzó sobre ella, la tomó del brazo y la haló hacía adentro cerrándose la puerta de golpe.
Pasaron algunos minutos y ninguno de los dos salía del baño, me levanté y me fui al baño haciéndome ver como que iba normal a mear, al empujar la puerta esta no abría, el tipo le había puesto el seguro por dentro; igualmente pude escuchar el tradicional golpe del tac tac tac, gemidos, chillido infantil, gritos, jadeos y frases como «toma perrita, eso querías verga, tomala, tomala, tomala, tomala«. Me regresé a la barra para pagar, en lo que me traía la cuenta el bartender, se abrió la puerta, el tipo salio con la ropa puesta abrochándose el short y salió de la cantina, pero la nena nunca salió.
Me fuí al hotelucho, no pude dormir pensando en lo que acababa de pasar.



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