Carito C-3
El cumpleaños de Carito. .
– Laura! – llamó mi jefe, rápidamente entré a su oficina.
– Dígame don Cristian? –
– Tengo que comprar un regalo para la Carito que está de cumpleaños esta semana y el viernes la vamos a llevar a cenar a algún lugar . Quiero que tu te encargues de comprar el regalo por favor – me quedé de una pieza, que le puedo comprar a una chica que lo tiene todo. Pensé.
– Sí don Cristian, no hay problema – bueno, es mi trabajo, algo hay que hacer.
– Don Cristian, este es el regalo para Carito – dije poniendo sobre el escritorio las caja envuelta en papel de regalo.
– Ah, que bueno que te acordaste, y la cena a qué hora es? – preguntó, también me habis encargado la cena.
– Es a las 9 pm en el restaurante Luna Azul – le dije.
– Ah si, devera que lo tenia agendado –
– Don Cristian, éste regalito es de parte mía, es chiquito pero con mucho cariño – le dije entregándole una cajita pequeña.
– Tu quieres que yo se lo entregue? –
– Si, claro, pero si no puede –
– Si, claro que puedo, pero prefiero que se lo entregues tú –
– Yo? Pero si no voy a ir a la cena –
– Y porqué no? –
– Porque hice las reservas que usted me indicó –
– Llama inmediatamente y pide que agreguen un cubierto más –
– Pero no estoy vestida para una cena – dije complicada.
– Tu siempre estas vestida para cualquier ocasión, de manera que toma el teléfono y hazlo –
– Aló? Llamo por la reserva de don Cristian Ferrer, si, quiere agregar un cubierto más, algún problema? No? Muchas gracias – dije colgando el teléfono.
– Qué te dijeron? –
– No hay ningún problema –
– Perfecto, ella se va a ir con su madre y nosotros nos vamos a ir directo –
– Pero la cena es a las 9 y nosotros salimos a las 6… –
– Salimos un poco más tarde, con el tránsito en hora punta vamos a llegar alrededor de las 8 un poco mas, no pedimos un aperitivo y esperamos que lleguen –
Llegamos al restaurante a las 8:15 por lo que pidió un aperitivo para el un trago femenino para mí, un trago que consiste en un jugo de frutas con algo de alcohol y un par de pajillas.
– Cómo está? –
– Huumm, está rico – dije saboreando el jugo, estábamos sentados en una especie de living al aire libre para los que quisieras fumar, habían como seis de estos conjuntos de sillones y sofás alrededor de las mesitas donde estaban las copas y ceniceros.
– Ahí llegaron – dijo levantándose, por suerte porque con otro de esos » jugos » no hubiera podido pararme.
La cara de sorpresa de madre y la cara de felicidad de Carito hicieron un fuerte contraste. Carito corrió a abrazarme y su madre, como toda dama me regaló una sonrisa forzada.
– Laura hizo todos los arreglos, no podía no invitarla – le dijo a su esposa excusándose.
– Que bueno papi que la invitaste – dijo Carito abazando y besando a su padre en la mejilla.
– Quieren tomar algo? – preguntó don Cristian.
– No gracias, no quiero nada – dijo la esposa mientras se sentaban.
Me alejé un momento y pregunté por la reserva, ya lo había hecho cuando llegamos por lo que los aperitivos los cargaron a la mesa.
-«Está listo, pueden pasar cuando gusten – me dijeron.
Llegué a donde estábamos y les dije que la mesa estaba lista.
– Siempre la Maite atrasada, vamos a tener que esperar un poco más – dijo la esposa molesta.
– Ahí vienen – dijo don Cristian levantándose. Nos paramos todos y nos fuimos a cenar.
Carito estaba preciosa, con un vestido a medio muslo abierto a un costado, semi transparente con una faldita de raso debajo que tapaba lo necesario.
Después de la cena trajeron la torta, todos los garzones rodearon la mesa y le cantamos el cumpleaños feliz, desde todas las mesas cantaban lo que terminó con un aplauso general. Ella estaba feliz.
Cuando abrió los regalos estaba más feliz. Cuando nos abrazamos la vez anterior, reconocí el perfume que ella usaba, era un perfume caro.
– Gracias papi por acordarte de mi perfume – le dijo dándole un abrazo y un beso en la mejilla.
Después abrió otros regalos y finalmente le entregué el mío, era una pulsera muy fina pero de oró, no podía ser de otra manera, era la hija de mi jefe. También me abrazó y me besó en la mejilla y le devolví el beso en la mejilla.
Después el bajativo y la sobremesa.
– Permiso – dijo levantándose – Tengo que ir al baño –
– Me acompañas? – me preguntó.
– Si, claro, por supuesto que si – dije parándome .
– Me disculpan? – dije a la mesa y nos fuimos con Carito de la mano. En el baño no había nadie por lo que Carito me abrazó me besó en la boca, me sorprendió y ella se dió cuenta.
– Perdóname, parece que me tomé unas copas demás – dijo retrocediendo. La abracé y la besé en la boca con el mismo dulce beso que me había dado. Creo que también me había tomado unas copas demás porque sus labios, sus senos contra los míos, su pelvis contra la mía, su calor y su aroma me excitó y la besé con pasión y ella respondió igual. Sentimos ruidos y una conversación, nos separamos y frente al espejo corregimos nuestros maquillajes.
De vuelta a la mesa, tomadas de la mano no dijimos una palabra. Yo estaba analizando lo que había pasado en el baño. No soy lesbiana, no me gustan las mujeres, pero Carito era diferente, ella era algo especial.
Después nos separamos, los tíos por su parte, ella con su madre y yo con su padre, el cuál insistió en ir a dejarme y de vuelta a su casa.
Me acosté pensando en la cena, pero principalmente lo ocurrido en el baño, ella es una niña, cumplió 16 pero sigue siendo una niña, una niña muy tierna, tanto que me produce sentimientos que nunca había sentido y me gustaba.




Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!