COMPARTIR CON OTRA PAREJA AFIN A NUESTROS DESEOS ES MARAVILLOSO
Antes de iniciar con el relato, debo mencionar que esto ocurrió hace un par de meses, describiré mi historia con Consuelo, mi esposa, somos una pareja que vive su amor y pasión en cada oportunidad. Llevamos veinte años juntos, y cada momento íntimo ha sido maravilloso. Consuelo, de cuarenta y cinco.
Antes de iniciar con el relato, debo mencionar que esto ocurrió hace un par de meses, describiré mi historia con Consuelo, mi esposa, somos una pareja que vive su amor y pasión en cada oportunidad. Llevamos veinte años juntos, y cada momento íntimo ha sido maravilloso. Consuelo, de cuarenta y cinco años, tiene piel canela, ojos pícaros color café y labios finos que enmarcan su delicado rostro. Su figura hermosa, realzando sus pechos medianos con areolas rosadas y pezones puntiagudos. Sin embargo, lo más llamativo son sus perfectas y redondas nalgas, que, al verla recostada, forman un corazón perfecto que me hace perder la razón.
Yo, Raúl, tres años mayor que Consuelo, soy algo lujurioso. Y he llegado a proponerle a mi esposa fantasías que sé, muchas personas piensan o desean, pero no se atreven a decirlas en voz alta. Una de estas ideas es compartir con otros y explorar juntos un nuevo mundo de la sexualidad. Lo que más me excita de esto, es el placer que ella podría llegar a sentir.
Es difícil de explicar ¿Por qué un esposo que ama a su mujer pensaría en compartirla?, pero el solo pensamiento de multiplicar el éxtasis a experimentar en el sexo me embriaga y me impulsa a desearlo con fuerza.
Al principio, cuando intentaba abordar el tema con Consuelo, ella no lo tomaba bien. Creía que no la amaba y que la idea era “mala”, lo que generaba crisis en nuestra relación. Entendía su perspectiva, ya que ambos provenimos de familias conservadoras, y por un momento quise dejarlo atrás. Sin embargo, no podía evitarlo. Decidí dar pequeños pasos para abrir su mente: le compré ropa sexy y lencería diminuta, y la animaba a mostrarse un poco más. Incluso llegamos a tomarnos fotos y videos explícitos teniendo relaciones sexuales, lo que añadió un morbo especial a nuestra relación. Así, una de mis facetas, la de exhibicionista, emergió, y subimos nuestros videos a una página de adultos.
Consuelo no le prestaba tanta atención como yo; sentía morbo y ella se excitaba, pero no a mi mismo nivel. Yo, entraba con frecuencia para revisar los comentarios que dejaban las personas. Esto alimentaba mis ganas de compartirla y llevarla al éxtasis total. Mi miembro se ponía muy duro y caliente, demostrando mi completa excitación.
Es normal que, después de ciertas acciones, surja la culpa. Esto le sucedió a Consuelo. Todo lo que habíamos logrado hasta ese momento se frenó en seco, y el tema se volvió tabú. Quizás la culpa la invadió. Yo, por mi parte, no quería perderla, así que dejé el tema olvidado.
El tiempo pasó, y el tema parecía haberse diluido, ya que no volvimos a tocarlo. Nuestra vida en pareja continuó con normalidad hasta que un fin de semana, decidimos hacer planes con Arturo y Camila, una pareja de amigos y alquilamos una casa de campo con piscina en la cual estuvimos desde el viernes por la tarde en la que después del almuerzo dimos rienda suelta al licor. A eso de las cuatro de la tarde acordamos entrar a la piscina y fuimos a ponernos los trajes de baño.
Una vez que lo hice fui al baño y al abrir me encontré a Camila totalmente desnuda que acababa de bañarse y enseguida le dije… Cami que pena, pero mientras soltaba esta frase le hice una escaneada a todo su cuerpo, unos senos hermosos y su concha totalmente depilada. Ella no hizo nada por cubrirse, solo me dijo… tranquilo no te de pena, dame cinco minutos y ya te dejo el baño libre. Le respondí… Gracias y me retire, pero me lleve en la mente la imagen del hermoso cuerpo de Camila.
Mas tarde nos reunimos en la piscina, compartimos licor, estuvimos jugando con una pelota y al hacer competencia, el roce de cuerpos fue inevitable, pero nadie se quejaba hasta que al querer atrapar Arturo la pelota sin querer le arranco a mi esposa la parte superior de su bikini y a todos nos dio mucha risa y tomamos graciosamente la situación, pero mientras mi esposa recuperaba del agua su prenda y la ponía en su lugar Arturo no le perdió mirada, a mí no me importó porque minutos antes había visto a su esposa totalmente desnuda.
Estas cosas que se fueron sucediendo, comenzaron a aumentar la confianza que ya existía entre los cuatro por eso los comentarios posteriores fueron totalmente sin filtro.
El sábado en la mañana cuando desperté vi a mi esposa parada en la puerta de nuestra habitación observando hacia donde está el baño y luego se fue para la zona social. Como me dio curiosidad me levanté y fui a mirar que le había llamado la atención a ella y era que la puerta del baño estaba entreabierta y Arturo se estaba bañando y a través del vidrio de la ducha se podía ver su cuerpo desnudo.
Regresé a la cama, me hice el dormido y cuando retorno mi esposa, me observo y se regresó a la puerta a volver a mirar hacia el baño. Yo no dije nada y esto paso de largo.
En la noche del sábado fuimos al pueblo cercano y encontramos un sitio con música en vivo con mucha animación y cantamos, bailamos y por supuesto mucha bebida. Al regresar a la casa de campo estábamos muy eufóricos y Camila puso música, Arturo saco una botella de licor y copas y seguimos la fiesta y a la madrugada comenzamos a bailar entre los cuatro, intercambiábamos parejas y todo muy normal hasta cuando a Arturo le dio por apagar las luces y solo quedó la iluminación exterior, dando pie a que el baile fuera algo erótico, nuestros cuerpos se rozaban no solo estando cada uno con su pareja como cuando cambiamos y Camila comenzó a rozar su pelvis contra la mía y el recuerdo de haberla visto desnuda provocó mi erección y yo no hice nada por disimularla, todo lo contrario trataba que ella la sintiera. Volteé a ver a mi esposa y a Arturo y me pareció que estaban en lo mismo, entonces creo que todos nos fuimos tomando más confianza y Camila dijo… estoy asada del calor y se quitó la blusa quedando solo con el sujetador, por cierto, muy hermoso, escondiendo esas tetas que yo ya conocía. Y mi esposa decidió seguirla haciendo lo mismo, para este caso ya Arturo había conocido esas tetas en la piscina.
Creo que de los cuatro el que más deseaba subir la temperatura era Arturo que dijo también sentir calor y se quedó solo con el bóxer, entonces no me podía quedar atrás e hice lo mismo, desde luego mi erección quedo a la vista y mi esposa se acercó para que bailáramos y me dijo… Huy amor estas que explotas. ¿verdad?
Si, un poquito, le respondí.
Me dijo… yo también estoy muy excitada. ¿Sera que realizamos tu fantasía?
Le pregunte… ¿el intercambio?
Y con una risa nerviosa me dijo. Hummmm, Siiiii.
Le dije si estas dispuesta, adelante, Arturo esta que te come con los ojos.
Entonces mi esposa le dijo a Camila, pongámonos a tono con nuestros hombres y se quitaron las faldas quedando todos con solo ropa interior.
Y ni que se hubieran puesto de acuerdo mi esposa y Camila, las dos tenían unas mini tangas que dejaban a la vista sus hermosas nalgas, de modo que lo que siguió, se aceleró al reiniciar el baile de Arturo con mi esposa y yo con Camila. Apenas unas pequeñas prendas separaban el roce directo de nuestros sexos.
Y como mi esposa estaba decidida a todo, cuando paramos para una ronda de copas, después de tomarlas ella propuso… porque no nos desnudamos totalmente y más se demoró en decirlo que quedáramos todos en almendra.
Lo que siguió era lo esperado, la verga de Arturo se paseaba en medio de las piernas de mi esposa y la mía en las de Camila.
De pronto Arturo me dijo… ¿Me permites? Y como imaginé a que se refería, le respondí… Si ella quiere adelante.
Y vi que mi esposa comenzó a masajear la verga de Arturo y luego se arrodillo para darle una sesión de sexo oral. Por nuestra parte fui yo el que se arrodillo para motivar con la lengua la concha de Camila.
La situación ya había tomado rumbo así que después de magrearnos como locos y rozar nuestros sexos, Arturo invitó a mi esposa a su habitación y yo con Camila hicimos lo mismo, fuimos a la habitación donde estábamos alojados con mi esposa.
Al pasar camino a la habitación con Camila, alcance a escuchar los primeros gemidos de mi esposa que ya estaba follando con Arturo.
Con Camila comenzamos a besarnos de pie, mientras ella masajeaba mi verga y una vez la excitación creció nos acostamos a disfrutar un sesenta y nueve. Yo me esmeré por motivar su concha y en especial el clítoris y pronto comencé a escuchar sus gemidos y ella mientras tanto hacia maravillas con su boca y sus labios en mi verga. Por momentos sentí presión en mi verga creo que era cuando ella la metía hasta su garganta.
Con mis caricias en la concha de Camila ella se excitó lo suficiente como para disfrutar un orgasmo y mientras lo disfrutaba apretaba con su boca mi verga produciéndome sensaciones maravillosas. Mientras disfrutaba el momento comencé a percibir los gemidos que venían de la habitación contigua donde Arturo se follaba a su voluntad a mi esposa.
Como no logre correrme con el sexo oral de Camila cambiamos y en posición de misionero, mi verga penetro su concha que estaba super lubricada y a continuación con mete y saque, que fui acelerando logre la excitación suficiente para explotar dentro de ella y luego quedamos inmóviles, mientras en la habitación del lado siguieron al menos un par de minutos más los gemidos de mi esposa que concluyeron con un escándalo cuando logró su orgasmo y luego los quejidos fueron de Arturo de seguro llenando la concha de mi esposa con su semen.
A continuación, vino un silencio total hasta la mañana siguiente cuando a eso de las siete de la mañana, comencé a escuchar nuevamente los gemidos de mi esposa, disfrutando con Arturo un mañanero. Camila por su parte continuaba profundamente dormida, boca abajo y totalmente desnuda. Me antoje de lo que escuchaba en la habitación de al lado, pero me dio pena despertar a Camila.
Luego escuché conversando a mi esposa y Arturo en la cocina y al asomarme vi que estaba comenzando a preparar el desayuno, pero los dos estaban totalmente desnudos. Volví a la habitación y Camila abrió los ojos y me dijo perezosamente…Muy buenos días.
Muy buenos días le respondí y me pregunto… ¿los vecinos ya se despertaron? y le contesté… ya están desnudos en la cocina preparando el desayuno, vamos.
Me dijo voy al baño y ya los alcanzo.
Al encontrarme con mi esposa le di un beso de saludo y le pregunté como le había ido con Arturo y me respondió, muy bien, es recomendable.
Y Arturo me preguntó… ¿Y Camila?
Le respondí…Esta en el baño ya viene y enseguida ella apareció desnuda como todos.
Y él le dijo… Hola amor como te fue y ella dijo sonriente… Muy bien ¿y tú?
Arturo comento… De maravilla y rio.
Desayunamos con lo preparado por Arturo y mi esposa, y mientras lo hicimos no faltaron los comentarios picantes y de doble sentido generando risas hasta que fue el momento de ir a la ducha.
Ese día fuimos a almorzar al pueblo y la tarde la pasamos en la piscina compartiendo unas copas que nos motivaron para que al llegar la noche aceptarnos la propuesta de irnos a las habitaciones con esposas cambiadas, y mirándonos con mi esposa ella acepto, lo mismo Camila. Y vino una nueva noche de sexo maravilloso, gemidos y respiraciones agitadas.
El domingo regresamos todos muy contentos con el convenio de volver a repetir.
Unas semanas después fuimos a un lugar de diversión que escogió Arturo, la noche transcurrió entre tragos, risas y algunas frases picantes, nada fuera de lo común. El baile se volvió cada vez más intenso y los tragos fluían, hasta que la tensión se hizo insostenible, cuando anunciaron el show de media noche que resulto ser el espectáculo erótico de una pareja que después de magrearse de todas las formas posibles, hicieron sexo oral y terminan follando, corriéndose el hombre en su pareja mientras ella disfrutaba su orgasmo.
Al salir del sitio todos estábamos super excitados y Arturo propuso fuéramos a su casa y al llegar allí no se necesitó mucho para que el ambiente se llenara de erotismo desnudándonos los cuatro para comenzar el magreo primero con la propia y luego cambiando de pareja
Pasados unos minutos estaba sorprendido viendo a Consuelo disfrutar del pene de Arturo, tanto que ni siquiera había notado el cuerpo desnudo de Camila, quien seguía dándome sexo oral. Ver a mi mujer con una verga en su concha disfrutando de buen sexo me llevó al límite, pidiéndole a Camila cambiar de posición y poniéndose en cuatro la penetre una y otra vez sin parar, observando como Arturo se follaba a mi esposa y ella lo disfrutaba concentrada con los ojos cerrados
Consuelo estaba increíblemente excitada y pronto comenzó a gemir muy fuerte, mientras esto sucedía, sentí unas ganas intensas de penetrar a mi esposa. Y cuando ella termino con Arturo y yo con Camila, excitado y caliente, me pase a su lado y motivando mi verga logre volver a ponerla dura. Ella por su parte también estaba muy motivada y me dijo…Quiero probar una doble penetración.
Entonces llamé a Arturo, nos pusimos de acuerdo, fuimos a su habitación, Arturo se acostó boca arriba, mi esposa se subió sobre él acomodando la verga de Arturo en su concha y luego yo me acomodé detrás de ella y dirigí mi verga a su culo previo haberlo lubricado con abundante saliva, y llegado el momento comencé la penetración, hubo alguna dificultad, pero mi esposa tiene muy buena elasticidad y con paciencia y saliva mi verga se fue adentro. Luego coordinados los tres comenzamos las penetraciones y así estuvimos como cinco minutos hasta cuando mi esposa comenzó a gemir y nos pidió parar porque no aguantaba más excitación. Nos desconectamos, pero Arturo y yo quedamos empalmados con deseo de explotar.
Después de unas copas volvimos a la acción cada uno con la propia y después de haber eyaculado dentro de Consuelo, nos vestimos y nos fuimos a casa.
A la mañana siguiente, al despertar, comenzamos a hablar de lo sucedido, compartiendo nuestras sensaciones, lo que nos puso calientes de nuevo. Mi erección era fuerte, y a Consuelo le encantaba. Comenzamos a besarnos con pasión y a recorrer nuestros cuerpos, pero eso lo contaré en otro relato.


(2 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!