Conquistando a mi hermanita, El inicio
Una parejas de hermanos se ve obligada a vivir con sus abuela dónde pasan cosas ricas.
Somos una típica familia latinoamericana los papás trabajando de sol a sombra sin prestarle atención a los 3 hijos que tenían dejándolos en casa con 3 reglas claras no le habrás a nadie, no hagas nada que dañe la casa y no hagas nada que te lastime, mis papás nos dejaban al cuidado de mi hermano mayor José y esto fue así hasta que se consiguió novia y se iba durante la tarde (pienso que para coger) y regresaba justo antes de que mis padres llegaran, me dejaba solo con Fátima mi hermanita.
José 3 años mayor nos “cuidaba” por las tardes pero el que cuidaba a mi hermanita 6 era yo David que tenía 12 me llevaba muy bien con ella ese no era el problema el problema empezó el año anterior a mis 11 se me despertó el deseo, me salió pelo púbico, me creció el pene no mucho pero si lo suficiente como para poder masturbarme y por dios que rico se sentía mi abuela nos había regalado a los 3 un celular de los baratos de esos que si le instalas un juego vale madres así conocí el porno; encerrado en casa con la hormona a todo lo que da pasó lo que te estás imaginando empecé a ver a Fátima con otros ojos, comencé primero robandole un beso y con el pasar de los días me atrevi a tocarle su pechito (no había mucho que tocar) sus nalguitas paraditas y vaginita por encima de la ropa.
Pasaron los días y las semanas y me atrevi a más mientras nos besabamos la manoseaba sin poder, le apretaba sus nalguitas y y jugaba con mi dedo en la linea de su vagina seguí y seguí atreviendome más tocandola por debajo de la roja y por encima de su calzoncito la suavidad de la piel íntima de mi hermanita era exitante, seguí así durante bastante tiempo hasta que Fátima cumplió sus 7 años; me animé y me saque el pene para que lo viera me había crecido más y a mi hermanita le gustó no tarde nada en que se dejará ver su vaginita era preciosa pelona, chiquita y delicada empecé a masturbarme viéndome la rajita, en ese tiempo con el celular tomé fotos y videos hay dos que me encantan, la primera muestra a mi hermanita de rodillas en la sala con la cabeza de mi pene es sus deditos y mi semen en la palma de su mano, la segunda es todavía más erótica tenía a Fátima en cuadro con su uniforme de la primaria, faldita sobre su espalda, calzon en los tobillos dejando ver su ano y vaginas los dos abiertos, me corrí sobre esa sobre sus nalguitas, su ano y vaginita se deslizaba si semen y en la entrada vaginal se acumulo un poco dando una gruesa gota de mi semen en su diminutivo clítoris.
Pase las semanas y los años usando a mi hermanita para saciar mi deseo era increíble, hasta que llegó la pandemia mis papás perdieron su trabajo y consiguieron lo que pudieron José ahora de 18 también empezó a trabajar pero el dinero no alcanzaba entonces mi abuela les dijo a mis papás que Fátima y yo nos fuéramos a su casa (ella vive en provincia) ella vende huevos, leche y queso le va bien en realidad mis papás desesperados nos mandaron para haya con mi abuela vive mi primo Pablo, ese bendito año tenía teníamos 15 y 9 cuando nos mandaron a la casa de mi abuela, está era una casa tipo rancho de 3 recamaras mi abuela tradicional como era ella; primero no iba a permitir que mi hermanita se pusiera otra ropa que no fueran vestidos de día y camizones de noche, segundo Fátima era señorita entonces tenía que dormir solo y Pablo compartiría conmigo pero mi hermanita hizo tal berrinche porque le daba miedo dormir solo en esa casa que mi abuela aceptó que durmieramos en la misma recamara pero en camas separadas y estaba prohibido poner el seguro.
Yo era una caliente pero no un tonto le dije a mi hermanita que actuara lo más normal posible y en la noche haríamos “cosas”, la primera noche que pasamos en su casa esperamos hasta la madrugada cuando escuche que tanto Pablo como la abuela estaban dormidas puse el seguro (por cualquier cosa) y me metí en su cama mi hermanita estaba dormida pero en cuanto me sienta me dió una sonrisa preciosa; comenzamos a comernos a besos mientras que con mi mano derecha le acariciaba y le hacía círculos en la piernita izquierda a Fátima ya estaba con la verga bien dura y lo huevos me dolían jugaba con mi índice y mi pulgar en la vagina de mi hermama sobre el calzon recorri sus labios uno con cada dedo, el clítoris con el índice, los dos jadeabamos.
Me puse de rodillas en la cama Fátima estaba roja y jadeaba con la piernas extendidas tome el final del camizon de mi hermanita y lo comencé a subir, Fátima levantó la cadera para quitarselo más fácil mi hermanita era y es preciosa su pecho plano lo único que resaltaban eran sus pezones, cafecitos pequeños y duros, su pancita delgada a sus 9 mi hermanita era un poco alta, sus piernas ya eran torneadas y sus nalguitas algo grandes y paraditas; jadeando viendome con una lasciva propia de una mujer la tenía en la cama solo con unos calzoncitos color beige y con un panda feliz en la región pública y una manchita de humedad en su vaginita, me agache a su cara —Te amo —le dije ella me sonrió —tambien te amo —me dijo ella dándome un beso.
Tomé mis manos y las lleva al elástico de su calzon mi hermanita otra vez levanto su cadera y le quité ese calzoncito, mi pene me dolía me quite la ropa mi pito palpitaba de lo duro que estaba ya tenía 15 años, tenia pelos hasta en la cola me había crecido hasta los 15 cm grueso y cabezón, mi hermana flexionó más piernas abrienose para mí y ni lento ni perezoso me puse entre sus piernas, Fátima tomo mi pene con una sonrisa goteaba tanto y ella empezó a masturbarme en cuanto lo agarro empecé a jadear; mi hermanita me masturbaba lento me moría del gusto y luego lo comencé a frotar contra su vagina soltando un gemido, me asusté y le puse sus calzones en la boca —Shhh muerte esto —ella hizo una cara de asco porque podía oler sus propias jugos pero no dijo nada mas.
Entonces tome yo mi pene lo bombee dos peces y luego le pase la cabeza por entre los labios a mi hermanita desde sus entrada vaginal hasta su clítoris arrancandole suspiros a Fátima cada que sentía mi pene, me escupí con poco para poder hacerlo, me volví a bombear 2 o 3 veces y luego le frotaba mi verga casa dos pasaba de pito le intentaba meter la cabecita haciendo que Fátima se quejara por el dolor; los dos sudados y muy exitados nos vimos a los ojos entonces tome los tobillos de mi hermanita y cerré sus piernas atrapando mi pene me puse sus piernas en el hombro derecho y pene estaba contra su vagina y su calor se sentía exquisito.
El tronco de mi pene quedó abrazado por los labios vaginales de mi hermanita jadeando me agaché otra vez y le dí un beso en los labios, comencé a bombear me estaba masturbando y a la vez masturbandola a ella, movía mis caderas lento pero constante los gemidos de Fátima los ahogaba su calzon y yo tuve que morderme el labio inferior para poder aguantar gritar; sin penetrarla me estaba cogiendo a mi hermanita estaba en la gloria sentía su vagina quemarme la verga de lo caliente que estaba, Fátima gemia una y otra vez ahogados por su calzon sintiendo mi pene en su vagina respiraba cada vez rápido hasta que dejó salir un gemido y un suspiro tan fuerte y tan largo que dejó caer brazo y piernas como si fuera muñeca segundos después en el último Vaivén hacia adentro mi primer chorro se semen se quedó en los labios vaginales de mi hermanita, el segundo le hizo en su área pubica, el tercero le hizo un charquito en su hombligo, el cuarto le cayó en su pezon izquierda y el quinto y último le cayó en la cara.
Fátima volvió en si al sentir mi semen en su cara haciendo una cara de asco ero después le dió risa tome mi boxer y con eso le limpie mi se semen —¿Te gustó? —le susurré — ella mi dijo que si con la cabeza, desnuda y rendida me hizo una señal para que me acercara y me susurro —me gusto mucho manito —tenia la verga dura todavía pero ví el reloj y marcaban casi las 3 de la mañana había que dormir le saque los calzones de la boca le iba a poner otros mi hermanita me dijo que no porque la abuela se podía dar cuenta, le junte sus piernitas y desde sus pies hasta su cadera me coloque sus calzones beige con el panda empanados por su saliva y gracias a esa humedad se marcaban sus labios vaginales que acababan de ser mios, le puse su camizon mi hermanita no se podía coger después dela sesión de sexo sin penetración que tuvimos yo me puse solo los shorts y la camiseta, me costó dormir tenía la verga dura haciendo carpa y no me dejaba pensar en otra cosa todo lo que podía pensar es que se lo tenía que meter me la tenía que coger, mi hermanita me tenía que entregar su virginidad y yo a ella la mia


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