Conquistando a mi hermanita, Me ganaron
Tercera parte de la historia con Fátima .
Después del susto estuvimos unos días sin hacer nada por miedo, uno de esos días escuchamos que abrían la puerta en la noche nos asustamos pero estuvimos tranquilos después. Mi abuela me traía a pan y verga con los recados y los mandados me estaba cansando muy rápido de eso, ese día fecha teníamos 6 meses viviendo con la abuela regrese y estaba cansado y en la puerta de la casa estaban sentados platicando muy juntitos risa y risa la mano de Pablo me enojó está sobre una rodilla de Fátima me vieron llegar y mi hermanita se levantó y corrió hacia mi —manito ya regresaste que bueno —dandome un fuerte abrazo y yo le dí un beso en la cabeza pude notar que mi primo estaba como molesto porque mi hermanita me estaba haciendo caso solo a mi y decidí no hacerle caso; a mi abuela le cayó mal la cena y se acostó temprano así que pudimos tener un poco más de libertad mi hermana y yo nos fuimos a preparar para dormir y pusimos el seguro Fátima me pidió ayuda para quitarse el vestido —¿oye de que hablabas con Pablo en la tarde? —le pregunte mientras le sacaba el vestido —oh pues nada solo me contaba chistes y… —me dijo solo en calzoncitos y poniéndose el camisón, por su culito respingón ya la tenía parada —¿y que? —le pregunte, quitándome la camisa y el pantalón quedando en boxers con mi carpa claro.
Fátima me vio y me dice algo apenada —Es que Pablo dice que soy bonita —se puso rojita, me empecé a enojar —Eres muy bonita mí amor siempre te lo digo —le dije yo desde mis celos —ya se pero eso es porque eres mi manito —me dice ella acercándose y agarrándome el pene por encima, en la madrugada estábamos desnudos en cama cama en esta ocasión me acosté y le dije que se “sentara en mi cara” le pareció raro; pero se le pasó en cuanto sintió mi lengua recorrer su vaginita se le salió un gemido a voz normal —Shhh, ponte el calzon en la boca —le dije y lo hizo y le estaba mamando bien sabroso la panocha, después de unos minutos la tomé de más caderas y la senté en mi estómago su vagina me quemaba la panza le dije que así como yo se la chupe ella hiciera lo mismo tardo en decidirce pero lo hizo como era de esperarse la primera vez no lo hizo también.
Pero mi hermanita se la estaba rifando como pudo me mamaba la verga le di una palmadita en la cabeza para que parara la senté sobre mi pene y le dije que ella moviera las caderas, está posición le encantó porque movía restregaba con fuerza su panochita contra mi verga ella puso su manos en mi peso y me estaba aruñando de lo bien que ella sentía y yo también lo estaba gozando —¿Sientes rico mi amor? —le dije en una mezcla entre susurro y jadeo Fatima me dijo que si con la cabeza; Mi hermanita empezó a moverse muy rápido sus labios vaginales abrazaban y mojaba el tronco de mi pene —mas despacio, más despacio —le suplique en un jadeo pero no me hizo caso siguió y siguió hasta que empezó a temblar y cayó sobre mi pecho cuando sentí su aliento en mi pecho no me aguante y solté 4 gruesos chorros de semen que mancharon nuestras panzas y pechos.
Mi hermanita orgasmeada me dió un beso precioso y me dice —¿Así sientes cuando me coges? —me dice con una cara de alegría —¿Así como mi amor? —le dije jugando con su pelo —Emocionante y rico —me dice mientras se levantó temblando por mi boxer (a mi hermanita le gustó montarme jaja) con mi boxer se limpio mi semen del pecho y la panza, me lo limpio a mi y luego se restregó la vagina eso me puso a mil y mi pito inmediatamente apuntó al cielo otra vez; me senté en el filo de la cama y Fátima se arrodilló y me lo empezó a chupar otra vez no tarde nada en venirme otra vez en su boquita y mi hermanita hizo una cara de asco y escupió mi semen en mis boxers, nos quedamos reposando un rato y volvió a decir que era rico “cogerme” yo le dije que eso no era coger era una chaqueta mutua —el día en que de verdad cojamos va a ser el día en que te meta el pito en tu panocha —le dije agarrando mi pene todavía duro —¿como me vas a meter tu pito tan grandote? No me va a caber —me dijo mientras que con su mano izquierda se tocaba los labios vaginales (recuerden que lo tenía de 15cm y algo grueso) —si cabe mi amor al principio cuesta pero si te va a entrar mira por aquí es —le dije y me senté separandole las piernas y con mi índice metiendoselo un poquito en su entrada vaginal hizo una mueca de dolor —tss ah, duele —me dijo quitándome la mano —si tu dedo duele tu pito me va a matar —me dice con cara preocupada —mira le dije te dolió porque no tenemos práctica a partir de mañana en empezamos va —me dijo que si con la cabeza.
Pablo era cada vez más encimoso con mi hermanita que disfrutaba mucho sus atenciones yo tenía 15 casi 16 pero sabía perfectamente lo que estaba pasando Pablo hacia reír a Fátima, le regalaba lo que ella quería y el pudiera pagar, platicaban y le hacía cumplidos, tu y yo sabemos que Pablo le estaba tirando los perros mi poer miedo COMPETENCIA mi primo andaba detrás de los huesitos de Fátima tenía que hacer algo para que mi hermanita no cayera era solo mía; veía como Pablo era atento y caballeroso y a Fátima le encantaba así que yo comencé a ser aún más atento y caballeroso y esto molestaba a mi primo porque Fátima solo tenía ojos para mí, de las tantas veces que regresaba cansado de los mandados cuando ví que Pablo le robaba un beso a Fátima ella se separó y se fue corriendo cuando yo llegué por detrás, lo empuje y le digo —Oyeme pendejo que te pasa — me vio con cara de susto porque yo era una cabeza más grande que el —primo yo —me dice con la voz quebrada —si te vuelvo a ver que haces algo así te agarro a vergasos —el solo de mijo que si con la cabeza intento salir corriendo y se cayó se volvió a levantar y se fue.
Por la noche estábamos en pleno acto le estaba tallando mi verga y en cierto momento le digo —¿estas lista para la práctica? —respiro hondo y me dijo que si con la cabeza —me avisas cuando te duela —le dije, coloque la cabecita rosada y mojada de mi pito en su entradita lo moví poquito cuando me dijo —ay ya duele —no le metí nada eso nos iba a llevar mucho tiempo prepararle la vagina para meterle el pito; todas las noches practicabamos a Fátima no le entraba nada todavía y después de un mes de estarle forzando la entrada medio centímetro de mi pito le entraba me da risa pero eso emociono mucho Fátima porque pues mi hermanita me dijo —¿Ya está entrando no? Que bien quiero saber que se siente tener un pito adentro —como ya te imaginarás me corrí abundantemente ese noche.
Pablo se calmo bastante pero seguía detrás de mi hermana aunque el sabía perfectamente que lo estaba viendo, o meses llevábamos ahí una mañana mi abuela me pidió que la llevará a dónde una amiga y la iban a regresar por la tarde, regrese y entrando a la casa me tope a Pablo acariciandole la cara a Fátima y está estaba roja y respirando rápido, cuando Pablo me vio se fue corriendo y mi hermanita se puso pálida me enojé mucho la tomé del brazo y la lleve al cuarto; cuando entramos al cuarto Fátima ya estaba enojada porque te estaba jaloneando se soltó con un movimiento del brazo —¡Que te pasa David me lastimas! —me dijo mirándome a los ojos, sin hacerle caso —¿Que estaban haciendo? — le dije —no estábamos haciendo nada —me dijo sin verme a los ojos —Como que no yo lo ví —le dije muy enojado —nada —me dice —te estaba ligando el muy maldito —le dije, me hizo un cara rara —¿Que es eso? —me pregunto, tomé aire intenté calmarme y le dije en voz baja —Pablo te quiere coger —mi hermanita pelo los ojos —Mentira —me dijo pálida —es cierto —le dije, Fátima no decía nada —pero no puede —le dije agarrando la con fuerza de los hombres y ella se quejo del dolor —tu eres solo mia, mía y de nadie más —le dije e inmediatamente le levanté el vestido y metí mis manos en su calzon tocándole la vagina —y está es solo mía —nose que vio Fátima porque parecía asustada, tanto Pablo como ella pasaron callados el resto de la noche.
Desde que le dije a mi hermanita que nuestro primo se la quería coger estuvo un poco deprimida se la pasaba callada y se iba del cuarto si el o yo se quedaba solo con ella, por la noches mi hermanita me seguía dejando usar su cuerpito pero ella estaba desganada yo seguía tratando de abrirle la vagina con el pene todos los días, cada que le dolía no me decía nada solo me detenía con la mano a pesar de eso la práctica está funcionando porque ya le entraba media cabeza de mi pito yo estaba feliz; mi abuela ahora que ya tenía a a sus 3 pendejos que hacían su trabajo ella empezó a salir con sus amigase hacia llevarla y a veces me hacía ir a traerla si antes hacer los mandados me cagaba ahora que ella me tenía de su chófer me aterraba porque dejábamos solos a Pablo y Fátima ya había logrado que mi hermanita no le tuviera confianza a mi primo y si yo no estaba cerca gracias a la vieja, el podía aprovechar.
La relación entre Pablo y Fátima iba de mal en peor pero también la mía con mi hermanita, ya no hablamos tanto como antes, ya no me recibía con emoción solo un hola seco no pensé que esto me llegara a pasar que mi relación con ella se estuviera perdiendo, Pablo y yo nos hablamos el sabía que yo sabía que se quería coger a mi hermanita teníamos una paz tensa mi abuela ni lo notaba; nueve meses llevábamos viviendo con la abuela y Fátima dejó de recibirme en su cama cuando me pregunte porque me dijo que era porque estaba enojada conmigo y por más que lo intente no quiso nada, traté de tentarla haciéndome una chaquetotas en una posición en la que se me viera más grande el pito pero nada.
Acababa de terminar la ruta de mandados y regrese a la casa y la abuela me pidió que la llevará con una amigo me queje y me dió un manotazo en el hombro y la lleve regrese tarde a la casa y cuando entre los dos estaban sentados como acurrucados en el sofá , cuando me vio Pablo salió en dirección del gallinero me enojé agarré del brazo a Fátima y de pronto una ¡PLAC! me dió una chaqueta —no me vuelvas a agarrar así —yo me emperre y la agarre más fuerte y eso la asustó —que te pasa pendejada le estás dando entrada al imbécil ese —el llamarla pendeja la hizo sacar lágrimas —Tiene razón —me dijo enojada entre dientes —¿quien? —le pregunte —Pablo, el dice que eres violento y controlador —eso me saco de onda solo dije ¿Que? Mientras mi hermanita se daba la vuelta en camino al gallinero la volví a jalar y le dije que para haya no que se fuera al cierto no sé cómo se lo dije pero me hizo caso llorando.
Otro mes más paso llevábamos 10 ahí (maldita pandemia) Fátima ahora me miraba con odio igual que Pablo y entre ellos parecían perros y gatos, a veces se llevaban bien y a veces mal eso me daba tranquilidad al menos no pasaba nada, una mañana a las 8 mi abuela me pidió que la llevará a hacer unos mandados y luego con una amiga pensé que nos tardariamos máximo una hora pero no, nos tardamos horas cuando la dejé con su amiga era la 1 de tarde y cuando regrese a la casa las 2 de la tarde; cuando iba llegando Pablo iba saliendo me vio pelo los ojos se puso pálido y salió corriendo, toma su bicicleta y se fue logre notar algo Pablo iba recién bañado (todos nos bañamos a las 8 de la mañana) y con ropa diferente me cayó el 20 —No, no, no, no, no, no, dios porfavor no —me dije y entre corriendo a la casa mi hermanita no estaba en la sala el corazón me iba a explotar subí corriendo a nuestra habitación.
Cuando entre Fátima está sentada sobre la cama peinando se, tenía el pelo mojado y traía un vestido rosa (cuando yo me fui tenía uno blanco con flores lilas) —¿Que? —me dijo de manera insolente —dime que no —le dije con el pecho saltando —¿que no qué? —me dice en el mismo tono —TU SABES QUE —le dije enojado, gritando y apuntandole con el dedo, mi hermanita trago saliva y veía para el piso —¡DIMELO! —le volví a gritar y ella no dijo nada; furico la empuje por su hombro hacia la cama —David —grito ella —le separé las piernas y le subí el vestido —David, que haces —me dijo con la voz quebrada, le hice el calzon a un lado, puse mi índice derecho en su entrada y lo metí todo —NO —grite le metí un segundo dedo y luego un tercero, ya no estába lo que tanto deseaba lo que era solo mío mi primo Pablo le quitó la virginidad a mi hermanita.
Me senté en la cama llorando preguntandole, porque el porqué no yo y yo la amaba Fátima empezó a llorar yo me quería morir, lloramos en silencio los dos hasta que llegó la abuela, le pregunté por Pablo y ella me dijo que se iba a quedar a dormir con un amigo que le había pedido permiso hace unos días, el muy maldito lo había planeado.
Por la noche nos fuimos a acostar en silencio por ahí de las 12 de la noche —manito podemos hablar — me dijo mi hermanita —le dije que no seco —le levantó se me tiró encima y empezó a llorar pidiendome perdón, mi amor por ella rompió mi enojo y la abrace tardo una hora en calmarse comenzamos a hablar y me contó. Me dijo que desde que yo le dije que se la querían coger se alejo de Pablo pero el insistio y le comió el oído le dijo tantas cosas bonitas y después se que la abuela me mandará lejos varias horas Pablo aprovecho; primero le robó unos besos luego caricias por encima de la ropa y luego por debajo Pablo la empezó a poner contra mi diciendo le que era controlador mientras el se la fajaba a su gusto y le restregaba la verga llevando incluso mamarle la verga y el a ella la panochita.
Esa tarde en cuanto me fui Pablo fue por mi hermanita y empezaron a fajar la beso y la manoseo el le pidió cogieran y ella no quería pero sentir más manos de otro hombre que no fuera yo la estaban tocando.
Entre beso y beso Pablo la fue acostando en mi cama mientras le acariciaba la pierna la mano de mi primo le dió un escalofrío, Pablo se levantó para quitarse la camiseta y el pantalón quedando en boxers cuando se lo quito mi hermanita dijo que el pene de Pablo estába lo más parado que lo había visto, Fátima caliente y jadeando le le abrió las piernas dándole la señal que también quería mi primo le levanto el vestido a mi hermanita hasta la cintura encontrándose con un calzoncito blanco con rayas horizontales moradas, agarro el elástico y Fátima levantó la cadera como lo hacía conmigo todo el tiempo; Pablo bufaba como animal en celo se subió a la cama tomo las piernas y las abrió lo más que pudo le mamo la vagina unos minutos luego se escupió en la mano y se embarro la cabeza del pene, el se puso en posición —Despacio porque duele —le dijo mi hermanita a sus nueve años si vagina infantil estaba punto de recibir el pene de su primo de catorce años, Pablo punteo pero se equivocó y la lastimo —¡Ay! Por ahí no es —le dijo Fátima las noches con migo le enseñaron dónde debía entrar tomando con sus manitas el pito y colocándolo donde era.
El pene de Pablo fue entrando poco a poco en mi hermanita que se quejaba por estar siendo abierta mi hermanita empezó a jadear rápido y desesperada por el dolor de perder su virginidad siendo tan chiquita siendo una niña, el pubis peludo de Pablo tocó el pubis pelon de mi hermanita, Fátima sentia dolor pero también sintió algo raro mi primo empezó a bombear, sentir por primera vez un pene entrando y saliendo de su vaginita le gustó porque mi hermanita empezó a jadear con Pablo, el se recosto en el pecho de mi hermanita dándole besos de piquito en toda la cara mientras solo movía la cadera metiendo y sacando tos su pene ambos empezaron a gemir Pablo sudaba como si se estuviera bañando.
Fátima dice que ella también sudaba mucho después de como la metida 15 su vagina dejo de doler y le empezó a gustar abrazando la cadera de su primo con las piernas y pidiendolo más, el ni cortó ni perezoso le empezó a dar duro, mi hermanita gemia como desquiciada lo que yo le había prometido era cierto, ser cogida era lo máximo, mi primo solto un gemido y se corrió dentro de la vagina de mi hermanita Fátima dice que sentir el semen en su canal vaginal se sintió rico Pablo se la saco y se puso de pie jadeando con el pene flácido bombeandoselo para intentar pararlo otra vez; mi hermanita estaba tendida sobre la cama recién cogida por primera vez, se giro sobre su misma poniendose sobre sus rodillas sintiendo como poco a poco desde lo más profundo de ella salía semen, de pronto Pablo la empujó por la espalda cayendo de manos quedando mi hermanita en cuatro mi primo se subió a la cama otra vez le levanto el vestido a la cintura, tomo su pene y lo restregaba en los labios vaginales de Fátima.
De repente Pablo se lo metió sin agua vas haciendo gemir fuerte y profundo a Fátima gracias al semen de su primer palo el entró de una, estando en 4 con la verga clavada solo escuchaba los jadeos de Pablo, mi primo entonces la tomo con el brazo izquierdo de la cintura y con el derecho le saco el vestido por encima de la cabeza a mi hermanita, ella cayó sobre sus manitas nuevamente sintió las manos de Pablo en su cadera y entonces Pablo se la empezó a coger rápido y duro Fátima empezó a gemir como loca y toda voz las caderas de Pablo que golpeaban sus nalguitas le dolían pero el pene de el la hacía sentir tan bien; Fátima se dió cuenta que en esta posición había una parte dentro de su vaginita que la estaba haciendo sentir increíble, a diferencia del primer palo en el que Pablos solo duró un par de minutos en el segundo Fátima calculo que la cogió entre 5 y 10 minutos y ella disfruto cada segundo de ese pito, en cierto momento se sintió rara empezó a temblar cayó sobre su cara teniendo un orgasmo ya no supo nada más que Pablo le seguía metiendo la verga, sentía el pito entrar y salir y sentía como le caían en la espalda gruesas gotas de sudor.
Mi primo se detuvo y mi hermanita sintió otra carga de semen en su vagina, el se lo saco y se acostó a su lado estuvieron ahí tirados desnudos un buen rato cansados y complacidos, Pablo vio el reloj y se asusto —Fati, tu hermano no tarda en venir —le dijo y le dijo que se fueran a bañar se metieron a bañar juntos mi primo aprovecho hasta el último minuto para cogersela, estando en la ducha mi primo le enjabnaba la espalda a mi hermanita bajando hasta sus nalguitas sus nalguitas para después girarla darle un beso en la bolsa y enjabonarle la vaginita, la verga se le puso dura y le picaba el estómago a Fátima —¿Quieres? —le pregunto el jadeando Fátima con la respiración agitada le dijo que si con la cabeza; mi primo la volvío a dar la vuelta le dijo que supiera las manos con la pared y se agachara así mi hermanita tenía la cola levantada esperando ser penetrada Pablo entonces le restregaba el pene desde e clitoris hasta el año (no lo hacía yo) y se lo metió de una arrancandole un ah a mi hermanita la penetró una, dos y así hasta la 5 veces pero Pablo estaba incómodo y se la saco —¿Pablito que pasó? —le pregunto Fátima temblando y deseando que siguieran —Es que así no puedo me dijo el —se quedó pensando y tuvo una idea mi primo la volteo hacia el. A pesar de que mi hermanita era alta para su edad no pesaba nada, por eso no le costó nada a mi primo levantarla le dijo “Ven” tomando de la cintura cargándola —Agarrate fuerte le dijo —mi hermanita rodeo el cuello de el con las manos y el la agarro de las piernas en el aire con una mano la agarro de las nalgas y con la otra acomodo el pito y se lo metió procedio a cogersela ahí Fátima le enteerro la cara en el pecho a Pablo gimiendo y jadeando mientras se ayuda de la manos para poee coger, al agua de la ducha hacia que el golpe se las caderas de los dos se escuchara mucho mi hermanita me dijo que Pablo no le dió oportunidad la vagina se le vacíara del semen de mi primo cuando esté dejaba más adentro en la ducha, al parecer Pablo teniendo a mi hermanita agarrada de las nalgas mientras la oenetraba le metió un dedo en el culo a Fatima pero ella ni lo sintió por el placer de tener el pito adentro en el hoyito delantero.
Cuando yo llegué tenían apenas 5 minutos de haber acabado de bañarse y cuando le metí los dedos a Fátima probablemente todavía tenía semen de mi primo adentro porque mi hermanita me dijo que todavía sentía como le iba saliendo, Fátima lloraba y me pedía perdón por entregarse a otro entre sollozos me dijo que la cogiera en ese momento que la hiciera mia todo el tiempo que quisiera pero no quise y nos dormimos juntos así. Al día siguiente en cuanto Pablo entró a la casa me le dejé ir a los golpes y le pegue una putiza mi abuela intentó detenerme pero no logro solo me detuve cuando Fátima me agarró las manos llorando, abuela no entendía porque lo había hecho y como no le dije llamo a mis papás en ese mismo momento para que nos fueran a traer mis papás no estaban felices conmigo todavía no habian resuelto los problemas y además ninguno de los tres dijimos porque me lo madree; en fin regresamos a mi casa al fin se sentía diferente y estaba diferente a mi hermano José le fue bien en la pandemia y se había mudado, a papá le devolvieron el trabajo y mamá tenía otro por lo que otra vez estuvimos solos los dos.


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