Conquistando a mi hermanita, Reconciliación
Última parte de mi historia con Fátima.
Fátima estaba desesperada intentaba que hablara con ella pero yo no podía, no dejaba de pensar que después de todo lo que pasamos juntos del amor, de las promesas que nos hicimos me había ganado el derecho de su virginidad y ella se lo había entregado a otro, me sentía muerto por dentro mi hermanita me hablaba me consentia y hacía de todo para que yo le hablara pero no lo hacía la tenía desesperada.
Siete días después de haber vuelto estaba sentado en el sofá con Fátima a mi lado —Manito hablame por favor —me decía entre sollozos pero no le hacía caso, intento abrazarme y eso la hizo llorar desconsolada, se me estrujaba el corazón después de años y tantas noches de pasión la amaba no como hermana sino como mujer estaba atrapado en mis pensamientos cuando Fátima se me sentó en las piernas me agarró la cara y me decía —Manito porfavor hablame te amo, perdóname —mientras lloraba y no le hacía caso entonces Fátima comenzó a besarme el cuello dándome un escalofrío me beso y me lamió de un lado y del otro comenzandome a exitar mi hermanita se dió porque por la forma en la estaba sentada con su vagina sintió mi pene erecto.
Se bajó de mi viendome a la cara pero yo voltee haciendome el digno y entonces ella tuvo una idea se puso de rodillas intentando bajarme el shorts pero yo no puse de mi parte ella me veía suplicante pero como no le dí chance hizo fuerza hasta que lo logró tenía mi pene al aire (condenado pito me traicionó) con sus dos manitas en el tronco lo tomo y con su lengüita empezó a dar vueltas en la cabecita, debajo de la gradita y en ojo de mi verga; hacía meses que no sentía sus manos en mi cuerpo y lo estaba gozando pero sin dejárselo ver mi respiración estaba agitada y eso envalentono a Fátima que se metio mi pito a la boca las anteriores veces lo disfrute pero mi hermanita no era buena dando mamadas, pero está vez madres que rico estaba sintiendo mi hermanita se metía mi verga en su boca tanto como podía teniendo arcadas si boquita me estaba llevando al cielo ¡Que mamada! Me estaba dando, me enojé dándome cuenta que probablemente aprendió con el idiota de Pablo pero no la iba a quitar que rico me lo hacía después de un ratito me vine a chorros en su boca y mi hermanita hizo caras de asco ¡PERO SE LO TRAGO! nunca había hecho eso me sorprendió —¿Dónde…donde aprendiste eso? Le dijo Fátima limpiándose la boca —En un video porno —me dijo poniendose roja, alcanza a decirle gracias levantadome y yendome a mi cuarto.
Mi hermanita lo siguió haciendo dándome una mamada cada tarde intentando contentarme pero yo ya no estaba molesto estaba desepcionado, no podía comprender como Fátima confío más en Pablo que en mi su propio hermanita negandome la experiencia de estrenarle sus paredes vaginales tenía que ser pito el que la abriera poco a poco, una noche Fátima se metió a mi cuarto en la noche poniendo el seguro detrás de ella, desde que volvimos de dónde la abuela volvió a usar otra ropa hoy venía con una pijama camisa blanca manga larga y el pantalón y las mangas morados con puntos blancos, solo me le quedé viendo con sus pulgarcitos tomo el elástico de su pantalón y moviendo la cadera se los bajo trai un calzon verde menta con un corazón dibujado en el aire pubica hizo lo mismo que con el pantalón y se los quito, note que si vaginita estaba roja y brillosa talvez se estaba tocando.
Me quito la sabana con la que me estaba cubriendo me quito el shorts y el boxer tenía quince ya tenía la verga parada, se subió a la cama y se sentó sobre su verga lo eh dijo varias veces antes y lo vuelvo a decir el calor de vagina me vuelve loco, comenzó a frotarse desesperada viéndome a los ojos me hizo tragar saliva me encantaba sentir sus labios abrazando mi pito, cada vez que mi hermanita movía su panochita mojaba más y más mi verga yo la sentía entre frío y caliente y eso me estaba volviendo loco, Fátima tomo mi boxer y lo mordió para poder gemir se detuvo levantó un poco tomo mi pene y lo puse en su entrada vaginal pero la detuve le dijo que no quería eso “todavía” le dije susurrando, la vi desilusiónada pero siguió masturbandonos hasta que no pude más y solo 5 gruesos chorros de semen sobre estómago mi hermanita se bajó agarró su calzoncito del suelo y con cuidado se seco su vaginita y después me puso el calzon en la cara, se vistió y se fue su olor por dios se paró de inmediato y me la jale oliendo.
Fátima era cada vez más atrevida en cuanto se iban mis papás se desnudaba de la cintura para abajo y andaba así en la casa, obvio yo andaba con la verga dura todo el tiempo empezó a ver más videos porno porque me empezó a hacer más cosas cuando me la chupaba, me besaba y me lamía los muslos, con la punta de la lengua lamía desde mi nies, pasando por mis huevos y el tronco de mi pito esto hacia que me corriera en su cara o en su pelo; luego se sentaba sobre mi dandome la espalda o de frente dependiendo de que humor estaba ella haciendome una paja con sus nalgas o con su vagina.
Una tarde no pude más comencé a besarla y tacarla extrañaba la suavidad de sus nalguitas y sus labiecitos en mis dedos me solté —Prometeme que de ahora en adelante vas a ser solo mía y de nadie más —le dije —Si mi amor solo tuya —me dijo, era la primera vez que me decía “mí amor”, a tomé la mano y nos fuimos a mi cuarto me senté y la cargué frotando nos nuestros sexos Fátima gemia yo la besaba, la tocaba y la frotaba, tomandola de la cintura la tire sobre mi cama moviendome con mis rodillas me puse entre sus piernas y comencé a chupar la panocha como en las pornos mi hermanita cerró sus piernas en mi cabeza —¡Ay así manito! Siento rico que rico manito —me decía mi hermanita, yo estaba disfrutando de su vaginita era perfecta y a pesar de que ya no era virgen parecía que nunca había pasado nada esa es la ventaja de una niña podría haber tenido una verga adentro pero está perfecto.
Acostada me puse sobre su pecho ofreciendole la verga —chupala mojadala toda —le dije y así lo hizo me lleno de saliva para después ponerme entre sus piernas como que mi pito en su entrada y empecé a empujar Fátima se quejo y se retiró un poco, la jale hacia mi lo volví a intentar y lo volvió a hacer —¿que pasa? Le pregunté molesto —es que el tuyo se siente más grande y me está doliendo —me dice —pues aguantate si ya te la metió Pablo y aguantáste también la mía —mi hermanita hizo un puchero y me dijo que si con la cabeza; empecé a hacer fuerza y mi pene se iba perdiendo en la vagina de mi hermanita calor de sus labios era magnífico pero el interior de su panochita me quemaba la pija era increíble Fátima se quejo mientras le iba metiendo cada centímetro tope con algo y no pude meter mas me hizo falta una buena parte y mi hermanita respiraba desesperada (eso quería decir una cosa Pablo lo tenía chiquito) me incliné a darle un beso mientras empecé a bombearla mi hermanita se quejaba y me decía “Auch” y “Ay” casa que me metía la verga pero yo estaba fascinando, ahora me pongo a pensar que exitante fue ese momento no todo adolecente tiene la oportunidad de perder la virginidad con una niña y sobre todo no todo hermano de 15 años tiene la oportunidad de cojerse a su hermanita de 9 años.
Me puse sus piernas en mis hombros y comencé a coger como campeón lento pero con ritmo para aguantar más la vagina de mi hermanita me que ama la verga y apretaba mucho si no encontraba la forma me iba a correr muy rápido, Fátima al fin dejo de quejarse y empezó a gemir me decía “ay que rico” o “ay así, asi’ cada que sentía que estaba llegando al punto sin retorno me detenía me inclinaba y la Besaba le decía que la amaba, que si panochita se sentía bien rico también le dije —esta es la única verga que tienes permitido tener adentro¿Me escuchas? —le dije y ella se puso roja diciendome que si; me puse a admirar la visita mi hermanita desnuda en mi cama, despeinada, sudada, jadeando con sus pezones duros, duros sus piernitas en mis hombros y mi verga en su vagina.
Me puse sobre las puntas de mis pies cubriendola toda y llevando sus rodillas a así cara y empece rápido y fuerte haciendo que Fátima soltará gemiditos rápidos luego lento sacando cada centímetro y metiendoselo de nuevo arrancandole un gemido largo y profundo cogí y cogí el sonido húmedo de mi pene entrando y saliendo su vagina me excitaba segui hasta que el cuerpo me temblaba ya no aguantaba más hasta me olía por estar evitando la corrída le dí más duro y rápido logrando que Fátima se corriera al mismo tiempo que me dejaba todo mi semen dentro; me acosté al lado de ella mi hermanita está estaba en su trance orgasmico y después se unos segundos volvió en si —Entonces ¿Lo tengo más grande? —mi hermanita sonrió —SI —me dice —¿como más grande? —se quedó pensando y me preguntó —¿Entro todo? —le dije que no —Sentia que el tuyo no me iba a caber —me dijo, me subió la autoestima —Ja, entonces lo tengo más largo y grueso que el maldito —le dije —SI —me volvió a decir sonriendo no pude más y la bese cada beso tronaban sabroso y después de un rato estaba listo para el segundo round
La verdad es que nos pervertimos lo que resto de tiempo que estuvimos en casa nos la pasábamos desnudos yo con la verga parada y ella con los pezones duros y el clítoris erecto que ya empezaba a notarse, no perdamos oportunidad me chupa la verga o yo le chupaba la concha cogíamos de a perrito en la sala la dejaba llena de mi semen y le gustaba andar chorreando me daba por me decía —mira como dejaste —abriendose la vagina con los dedos mostrandome como le salía mi semen casi siempre me prendia —y vas a tener más le decía —poniendola en posición y cogiendo de nuevo, por las noches ella o yo nos pasabamos al cuarto del otro las noche haciamos el amor, lo hacíamos lento y con cuidado de no despertar a mis papás Fátima pasaba día y noche llena de mi semen.
Poco antes de que regresaramos a clases yo iba a cumplir los 16 después de una cogidota que le pegue desdunos en mi cama me dice —¿que vas a querer de cumpleaños manito? —lo pensé bien y se me ocurrió —te quiero romper el culo —eso la asustó —que no eso no —me dice ella agitada, me frustre un poco y le dije —eso quiero es lo mínimo después de que me regalaste la panocha al primo —se quedó callada viéndome —no lo vas a olvidar verdad —frunci el seño y le dije un no seco mi hermanita suspiro y me dijo —esta bien rompeme el culito —y se soltó a reír.
Al día siguiente estabamos en mi cuarto la tenía en 4 le estaba mamando el ano para prepararla luego le di mi verga para que la chupara y me la dejara basosa volví a su cola y la puse en posición.
Hice fuerza —¡Ah! Espera David me duele —me dice mi hermanita, pero no le hice caso y seguí haciendo fuerza —¡Ahhh! En serio David me duele mucho —me dijo más sería —¿David? Ya no soy “mi amor” o “manito” —le dije —enojada me dice —No estoy jugando David me duele mucho —frustrado le dije —no me importa me lo debes después de que desvirgada el Pablo —le dije, eso siempre funcionaba igual ahora se quedó callada cerrando su puñitos con fuerza y dejándose; cuando le entró la mitad del la cabeza empezó a decir —no voy a poder, no voy a poder, no voy a poder —se lo repetía en voz baja hice más fuerza y le entró toda la cabeza pegó un grito y se soltó a llorar —David porfavor me duele mucho sacala —yo le tape la boca y la empecé a coger le dije —Shhh ya se te va a pasar —la está cogiendo mientras ella gritaba en mi mano, sus gritos me prendieron y me corrí, cuando se la saqué se levantó como pudo y se fue a su cuarto estuvo enojada conmigo una semana misma que no se pudo sentar jajajaj.
Pasamos ahora a la actualidad tengo 20 ahora y ella 14 se puso riquísima, pecho no muy grande pero si firmes y redondos, cintura de avispa, un culazo enorme y tiene la panocha peluda pero se la razura, lejos quedó su panochita se niña ahora es oscura, gordita y le sobresalen los labios y me encanta, de vez en cuando salimos con la excusa de dar una vuelta para ir a coger a un lado, la pandemia fue una desgracia pero a mí me dió algunos de los mejores años de mi vida.
FIN


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