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Heterosexual, Incestos en Familia, Masturbacion Femenina

El amigo de mi hermano me metía dedos, mi hermano cogía mi culo

Mientras el amigo de mi hermano me metía dedos, mi hermano empezó a meter su pinga en mi culo.
Lo que cuento es 100% real, no es historia inventada, ni de la amiga de una amiga, es mía y que rico se siente contar todo esto, me siento liberada y satisfecha de leer que hay a quienes nos gusta la pinga desde niñas.

Ya he contado, cómo el amigo de mi hermano empezó manoseando mi culo antes de los 4 años, hasta cómo terminé siendo su puta, su puta chupapinga cómo le gustaba decirme, hasta antes o ya cumplidos los 12 años no recuerdo bien.

Pues al despedirse recordaran que estaba agradecido de ser su putita, haber sido solamente de él, de que haya sido mi única pinga hasta ese momento.

O era lo que él creía como dije.

Comenté que soy la última de 4 hermanos, dos mujeres dos hombres.

Siempre que podíamos dormíamos todos juntos, amontonados en la cama de cualquiera de nosotros.

Siempre he dormido pegada a la pared, incluso hasta el día de hoy es mi lugar, mi cama pegada a la pared, me gusta que esté así.

Ahora si la historia rica, qué me deja aún mojada la chucha.

Pues resulta que cuando tenía aproximadamente entré 5 a 6 años, un día de esas tantas veces que dormíamos juntos, en medio de la madrugada me despierto porque sentía que me empezaban a agarrar el culo, sentí una mano grande, que lo manoseaba y una respiración casi pegaba a mi oreja… solo fue eso.

En otra «pijamada de hermanos» ya fui preparada, recuerden que ya eran más de dos años que me metían los dedos, chupaban el ano y lamian mi concha, me puse mi pijama que era tipo polo largo, como siempre me puse pegada a la pared y me puse a dormir de costadito con el culo bien parado y dispuesto.

No hubo decepción, mi hermano, que ese momento tendría 17 años, el que era amigo del que le chupaba la pichula, empezó a acariciar mi culo nuevamente, volví a sentir su respiración, pero esta vez pegada casi a mi oreja y empezó a susurrarme.

Perra de mierda, te dejas meter el dedo al culo por ese imbecil, no? Te haces la estúpida, crees que no sé!!! Pero sin dejar de manosear mi culo.

Yo seguia cómo si nada, haciéndome la bien dormida.

La tercera vez que lo hizo, nuevamente empezó con el surruro en mi oído.

Eres perrita de ese huevón! Zorra puta te gusta que te meta el dedo al culo, puta de mierda, te gusta no perra?

Todo esto mientras ya había levantado mi pijama hasta arriba de mis nalgas y bajado mi calzón.

Continuó hablando, me voy a enterar si te a cachado, te gusta mirar la pinga del otro infeliz también no?! Les has chupado la pichula seguro.

Yo… uuuh si sabía y no decía nada.

En eso pasa su mano en medio de la raya de mi culo. yo mmmm, que va hacer? Ni decir que ya mi concha estaba recontra mojada, estaba excitada arrecha, pero tocaba seguir haciéndose la dormida.

En eso siento que me abre las nalgas, dedo pulgar en mi ano, lo sobaba y soboba, aay que rico recuerdo, me mojo.

Hasta que sentí una embestida, me estaba metiendo la pinga al culo, recuerdo que abrí los ojos y solo quería acomodarme para que entre mejor, voltear a decirle primero te la chupo y señores señoras mis hermanos son de pinga gruesa y grande.

Esa pinga entró rico, despacio, sin dolor, mi ano estaba acostumbrado a que le meterían 3 dedos, y dedos gordos grandes, esa noche volví a chuparme el dedo gordo de la mano, ya había dejado de hacerlo.

Esa pinga entró media tímido recuerdo, hasta que sentí un par de bolas chocando en mis nalgas, no sé cuánto tiempo fue, minutos o horas, pero esa pichula se deslizaba por mi ano, sentía que entraba y salía, entraba y salía.

Nuevamente el susurro en mi oído, ahora tu culo va a comer pinga, te gusta perra? Ahora yo voy a ser tu cachero!!! Puta maldita!!! mientras sentía que entraba y salía esa pinga loca por mi ano. No sé qué me gustaba más sus insultos o la metida de pinga.

Yo seguía de costadito, chupando con fuerza mi dedo, no recuerdo en qué momento ya lo sacó, porque lo sentí hasta quedarme ahora sí totalmente dormida.

Recuerdo despertarme y mi calzón mojadito, mi culo chorreando semen.

Él ya se había ido a estudiar, mi otra hermana también, solo estábamos mi otro hermano y yo.

Me metí al baño, recuerdo haberme sacado el calzón pasar mis manos por la raya de mi culo y aún tener lechita embarrada, la saqué y me la tragé, porque ya me gustaba tragar leche, la leche del amigo de mi hermano.

Pasó como una o dos semanas, por esos días estaban haciendo arreglos en el cuarto de mi hermana y el mio y pusieron un camarote en el cuarto de mis hermanos.  Recuerdo estar jugando con mi conejo, conejo de verdad, no mi chucha, y escuchar que estaban hablando de dormir todos juntos para dormir calentitos.

Aaay en ese momento mi culo sintió más emoción que yo, parecía que tenía vida propia, recuerdo clarito como hasta me latía el ano.

En mi mente de zorrita, pero aún niña, había planeado voltear y chupar la pinga de mi hermano, pero también me causaba un poco de temor que diga de dónde hago eso. Ya mi mente toda la tarde era, hoy me meten pinguita, hoy me meten pinguita, entraba al baño y me frotaba el ano, yo me cría la cachera!!!

Llegó la noche, todos arriba, yo a la pared, pero estaba vez por demorarse le quitaron el lugar, subió mi hermana, diciendo a ver nunca he dormido arriba de un camarote, con su cara de estúpida.

Yo nooooo, que se largue dónde duerme, era segundo día en el camarote, que se largue, seguía.

Para nuestra buena suerte, ese día mi papá llegó tarde trayendo gaseosa y pollo, nos llamó fuimos a comer, se sentó a mi lado y cómo marido mandón, me dijo… apúrate vamos a la cama, yo hice que no lo escuché, seguí comiendo leeeeeentameeeeente, porque me gustaba la pinga, pero no que manden, menos ese huevón.

Cuál habrá sido su desesperación, que cuando fueron a dejar su plato a la cocina, solo quedamos los dos en la mesa, acercó su cara a mi oído y me dijo, apúrate que te voy a dar por el culo, ahí si volteé a mirarlo y cual perrita obediente, terminé.

Terminamos de lavar el plato, los dientes y fuimos los primeros en subirnos a la parte de arriba del camarote, pero cómo es estúpido subió el primero quedando a la pared y yo al filo, pero igual ya me empezó a agarrar el culo, estábamos bien tapados y bien despiertos, sin más me hizo al calzón a un lado y me metió la pinga por el ano, que rico se sentía como primero frotaba la punta en mi ano, sentía como una baba lo iba mojando, ni hablar que mi cuquita ya estaba a mil chorros, mientras iba entrando más y más en mi anito hasta sentir esas bolas gordas chocar en mis nalgas.

Así fueron varias noches, seguimos durmiendo en camarote, estando yo despierta y de costadito mientras me metía pichula en el culo, cuándo escuchaba aahg!!! Pensaba ya acabo y quedaba la lechita caliente dentro de mi ano, ni me lo daba en la boca, ya de madrugada cuando iba a orinar me tragaba la lechita rica que aún quedaba embarrada en mí.

Ya teniendo 7 años, una de esas noches que tenía su pinga dentro de mi culo, yo ya estaba loca esperando que el amigo de mi hermano me metiera la pinga a la chucha, no lo hacia, solo le daba besos y succionaba, así que me acordé, estiré mi manita y saqué su pinga de mi culo y me volteé para que la meta por mi concha, ya estaba lista, mojadita, en las revistas de los calatos (así le decía a las revistas porno) ya había leído que dolía cuando te metían la pichula a la concha por primera vez.

Ya volteada me dice, nooo por adelante nooo, por atrás nada más, conchesumadre pensé, si también hablaba lisuras, pero nadie sabía, me volteó volviendo a meterme la pinga en culo, seguro habré pensado… yaa que chucha!!! Al menos tengo metida una pinga, la verdad solo recuerdo la mentada de madre mental que di.

Y así paso bastante tiempo con la misma rutina, pero yo ya durmiendo, porque sabía que no me iba a meter la pinga a la chucha, que era lo que tanto deseaba, tampoco me daba su leche en mi boca, la dejaba dentro de mi culo, teniendo que ir al baño a las horas a tragarme lo que quedaba embarrado en mi calzón y ano.

En algunas ocaciones, buscaba mi manita y hacia que yo misma meta su pinga en mi ano, a veces intentaba metermela a la chuchita, y siempre recibía un… no por tu culo nada más.

Ya había pasado tiempito y en día era cumpleaños de una tía todos fuimos y recuerdo que me dijo, di que tienes sueño, empecé, mamá ya vamos tengo sueño, tengo sueño, hasta que me mandaron con mi hermano a la casa a que me haga dormir.

Esa noche estábamos solos y al llegar se sentó en el mueble sacó su pinga gruesa grande, estaba bien parada y sobandosela  me llamó, ven mamita ven, yo me acerqué y cuando estuve a punto de meterla en mi boca, me agarró con fuerza me volteo, rompió mi calzón, jaló mis manos al piso, dejando mi culo bien parado, empezó a decirme ayer he visto como ese huevon te empezó a manosear y como te metía la pinga al culo, y tu calladita, empezó a clavarme los dedos en el culo, seguía insultando, te gusta que que te cachen por el culo? Eres perra? Te decía que eres su puta!!! Y seguía metiendo más dedos a mi ano.

Continuaba, te gusta que te la metan al culo, no perra maldita, y en eso me abrió la chuchita y me dio un escupitajo que hasta ahora recuerdo como golpeó en mi concha, en ese momento ya tenía 4 de sus dedos entrando y saliendo de mi culo, sentía como la saliba de la escupida chorreaba, mas lo mojada que estaba empezaba a caer en el piso.

En ese momento creo se dio cuenta que estaba goteando al piso, rodeo mi cuerpo con uno de sus brazos y sacando los dedos de mi culo, agarró y me bajó la cabeza, quedé pies y manos pegados el piso, me hizo comer lo que había goteado mi chuchita, chupa esa mierda que sale de tu zorra, así que eras toda una perra, puta maldita, mientras volvía a meterme los dedos al ano, te gusta tener dos pingas? Te gusta la pichula, por eso querías que te la metan a la concha!!!

Yo a todo decía si, si, creo que eso lo ponía más violento y hacia que me insulte más, se agacho hasta mi cara y me escupió jalando mis cabellos, y sacando todos sus dedos de mi ano, me metió la pinga, senti como si estuviera sobresentado en mi culo y sus bolas chocando violentamente contra mis nalgas, daba tres metidas de pinga, la sacaba y pasaba su lengua, la metia la saba y lengueteaba, yo ya ni escuchaba, se que seguia insintaldome, pero yo estaba en trance de tanto placer creo, hasta que en una de las pasadas de lengua que me daba sentí cómo una corriente que subia desde mis pies y a la vez bajaba desde mi cabeza y de mi chucha salió chisgueteado un jugo, no una, ni dos como 4 veces, hasta que sentí qué de mi ano rebalsaban 5 litros de leche, me hizo sobresentar en el piso y que puje.

Agarrandome de los pelos, me decía bota el semen de tu culo, botalo perra, me agarró de la cabeza y empujo hacia abajo poniendo mi hacia donde  estaba el charco de leche que habia estado en mi culo, te gusta comerte el semen no? Te tomas el semen de ese imbecil, tragate el mio también, con mi lengüita empecé a recoger y absorver el semen del suelo hasta que no quede nada, me levantó, me llevo a bañar, me puso empezó la pijama y me echo en mi cama, me dijo, aaay sabía que te gustaba la pinga, pero eres una verdadera perra cachera, metiendome una cachetada, puta maldita, perra asquerosa come pichulas!!! Te gusta ser cachada por el culo, ahí creo le dije, también quiero por mi conchita!!!

Me agarro la cara fuerte, me volvio a escupir y me dijo, no puta, tu concha no la voy a tocar, y como me entere que ese mierda que la ha metido, le voy a cortar la pichula, yo otra vez mojada, y cuando me estaba preparando para meterme los dedos nuevamente al culo, se escuchó la puerta, me tapé toda la cara, salió rápido, ya habia tenido prendida la tele y el playa, se fue a sentar y le escuchaba como le contaba a mis papás que ni más me manden a traerla es una malcriada de mierda, no se quería meter a bañar, que ya no tenía sueño, que quería jugar los video juegos.

Yo en mi camita feliz, limpiando mi cara con la sabana de la escupida que me dio, y agarrándome la chuchita.

Creo que ahi empezo mi gusto por que me golpeen e insulten mientras me cachan.

No recuerdo cuando paró, pero si duró bastante tiempito, porque dos navidades dormí clavada.

Despues de esa noche de insultos, golpe y escupidas, y metida rica de pinga, volvio a ser lo mismo, algunas noches durmiendome y el dándome por el culo, sintiendo como esa pingota entraba y salía, pero eso sí, siempre bien mojadita, que hasta las sábanas terminaban media mojadas, me decían que me había hecho pichi, el sabiendo que era por su metida de pinga, lavaba mis sábanas, porque podía ser en mi cama o la suya, en la noche o en las dormiditas de la tarde.

Y esi como entre los casi 6 y más 7 años de edad, tenía dos pingas, una que me la tragaba a mamadas, que me cachaba la boca, que me daba su lechita calentita y me la tragaba y otra pinga que solo me la metían al culo.

Cuando empezó a salir con sus amigas ya dejó de hacerlo, seguro ya se estaría cachando a alguna de ellas, todo era mormal, vida y convivencia de hermanos, igual yo seguía siendo clavada por el culo, por su amigo.

Hasta hoy todo es normal, nunca se ha mencionado, tampoco lo recuerdo como algo sucio asqueroso, al contrario algo rico que recuerdo, que me da placer y excitación.

El escribirlo siento un gran morbo sabiendo que lo leen, pocos pero lo leen, me siento mi niña cachera interior se siente contenta.

Vuelvo a leer lo que escribo y termino más mojada que antes…. que rico es mamar pingas.

Ya contaré de las otras 4 pingas, pero no son tan memorables como estas, bueno 1 de ellas si, fue un solo día pero uuuf que rico fue.

102 Lecturas/21 enero, 2026/0 Comentarios/por Kellykcha
Etiquetas: amiga, baño, cumpleaños, hermana, hermano, hermanos, madre, playa
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