• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos)
Cargando...
Heterosexual, Incestos en Familia, Sexo con Madur@s

El catarro.

Nunca palabras fueron más sabias. .
La primera lluvia del invierno sorprendió a mi hijo, Carlos, sin su ropa de abrigo, lo que le provocó un enfriamiento y un catarro con tos, dolor de garganta y cuerpo.     Lo peor es que tenía tercianas y escalofríos por la noche.

 

 

Antes de continuar tengo que decir que soy divorciada desde hace cinco años, durante los cuales me he dedicado a criar a Carlos y ayudarlo en todo lo necesario para que salga adelante en sus primeros años de vida, ahora él tiene catorce.      Innumerables veces lo he pillado encuadrándome y contemplándome cuando salía de la ducha o cuando llevaba ropa ajustada, mis leggings perdidos en medio a mis nalgas redondas y firmes.     Quiero decir, ¿qué más se puede esperar de un muchachito adolescente qué, obviamente esta cachondo todo el tiempo?

 

 

Para mí el incesto nunca ha sido un problema, solía follar con mi hermano menor todas las veces que él me buscaba.     Siempre he dado rienda suelta a mis impulsos y fantasías sexuales.     Ahora después de tanto tiempo de abstinencia, estaba dispuesta a cualquier cosa que pudiera suceder.

 

 

Después de cenar mediqué a Carlos con jarabe dextrometorfano para la tos, para hacer que se mejorara lo antes posible aumenté de dos o tres veces la dosis aconsejada, tal vez más, total era solo un jarabe para la tos.     Enseguida lo mandé a su cama.     A continuación me fui a mi dormitorio, me recosté en mi cama y comencé a hacer lo mismo que hago tres o cuatro veces por semana, masturbarme.

 

 

Me conecté a un sitio porno y comencé a ver a mujeres maduras con jóvenes muchachos como amantes.     Después de unos diez minutos no lograba concentrarme, así que cerré el portátil y fui a controlar a Carlos.

 

 

Vi que el pobre de mi hijo tiritaba descontroladamente, probablemente sentía frío.      Pensé que lo mejor era meterme cerca de él y darle de mi calor.     Giré alrededor de la cama y me metí junto a él, como buena madre, mis instintos me dijeron que debía ver sus condiciones, puse mi mano en su frente sudorosa y sentí la temperatura.     Así al tacto no lo sentí con temperatura elevada, pero tenía escalofríos.

 

 

Decidí que sería bueno para él estimular su flujo sanguíneo y comencé a masajear su cuerpo.     Empecé por su pecho y sus brazos, lentamente sentí que sus manos se hacían más cálidas.     Unos cinco minutos después al parecer él se despertó porque me llamó.

—¿Mamá? …

Su voz estaba enronquecida y bastante afectada, así que le hice callar.

—¡Sssshhhh! … Soy yo, tesoro … Quiero ayudarte a estar bien … No te preocupes, mami está contigo …

Y seguí masajeándolo, pero él seguía temblando, así que me acerqué un poco más, mis tetas presionaron su espalda.      Solo llevaba puesto mi pijama de lycra que se ajustaba a mi cuerpo como una segunda piel.       Luego me giré y acerqué mi trasero a su entrepierna; Carlos no intentó alejarse, pero tampoco tuvo alguna iniciativa de tocarme o abrazarme.     Lo sentí que se ponía tenso en algún modo, después comencé a sentir la dureza de su erección en mi trasero.     Supongo que esto lo hizo ponerse nervioso, ante la posibilidad de que yo me diera cuenta de ello, él intentó alejarse.      No lo dejé diciéndole.

—¡Cariño! … Necesitas calor corporal … No te alejes, ¿vale? …

Él se puso muy nervioso, le escuché suspirar mientras su erección seguía creciendo contra una de mis nalgas.

 

 

Su pene se enfiló entre mis piernas y tocó mi coño mojado por encima de la delgada tela de mi pijama.      Sonreí al sentir que Carlos comenzaba a moverlo contra mi caldeada humedad.      Esperé unos minutos y luego estiré mi mano hacia atrás y toqué su polla dura como palo por sobre el pantalón de su pijama.

—¿Qué es esto? … —Le pregunté en forma burlona.

—Lo siento, mami … De verdad lo siento … —Respondió él muy nervioso y ansioso.

Fue muy divertido para mí escucharlo balbucear una respuesta.

—Está bien, cariño … Eso es natural …

Le dije mientras con mi mano frotaba lentamente su gordo pene por sobre sus pantalones.

—¿Qué haces, mamá? …

Preguntó sintiendo que yo continuaba a acariciar su pene durísimo.

—Nada … Solo intento que te mantengas caliente, tesoro … Ahora cállate e intenta dormir …

Mi caricias continuaron, apreté su pene cuando escuché que su respiración se agitaba y aceleraba, sabía que estaba a punto de correrse.      Solo que no lo iba a dejar correrse sin que me follara un poquito, así que me bajé de la cama y me quité la parte inferior de mi pijama y volví a meterme a la cama, tiré de sus pantalones hacia abajo haciendo salir su pene, enseguida empujé mi culo desnudo contra su polla ardiente.      Mis pantalones de lycra mojados con mis fluidos y su pre-semen se los puse cerca de su nariz.     La reacción de Carlos fue increíble.

—Pero mamá, ¿qué haces? …

Dijo mi hijo sorprendido y confundido, su polla estaba igual de dura y pinchaba mi culo.

—¡Sssshhhhhh! … ¡Sólo cállate y huele! …

Me giré un poco hacia él, lo miré y le froté los pantaloncitos húmedos en su cara.     Dejó escapar un suave gemido y los vi sacar su lengua para lamer la tela impregnada con mis fluidos.     Sonreí y le di unos besitos en su frente afiebrada mientras él olía mi esencia femenina.     Ahora su polla larga y tiesa rozaba mí conchita, así que la tomé delicadamente y la guié hacia mi rajita.     Carlos jadeó y se alarmó.

—¡Mami! … ¿Estás segura? …

—Sí, tesoro … Te hará bien sudar un poco … Mami hará cualquier cosa para que te pongas mejor …

Diciéndole eso, acompañé su polla despacio dentro de mi caldeada panocha.     Gimió al momento de perder su virginidad en mi coño caliente.      Su polla pareció empapujar mi coño hambriento, me dio una embestida y su entero pene entró en mi vagina, lo dejé tomar el control.     Comenzó a tironear la parte superior de mi pijama y descubrió mis tetas, se inclinó a chupar mis pezones y esto me llevó a gozar como hacía mucho tiempo que no lo hacía.

 

 

Aferró mis caderas y me tiró más cerca de él, haciendo entrar y salir su polla gordita de mi concha estrecha.     Gemí con satisfacción, era la sensación más linda de mi vida.     La hermosa polla de mi hijo apretada entre los pliegues de mis músculos vaginales.     Él también gemía, su pene estaba muy duro, pero debido a la extraña posición, continuamente se salía y golpeaba mi vientre.

 

 

No aguanté más, me recosté de espalda y abrí mis piernas, luego lo urgí a subirse encima de mí.     Carlos no perdió tiempo, animosamente se puso entre mis piernas y hábilmente me volvió a penetrar con su polla de fuego.      En la oscuridad de su cuarto, me pareció muy erótico ver la esfumada figura de mi niño follando mi coño ardorosamente.

 

 

Giré mi cara buscando su rostro, comenzamos a besarnos en los labios mientras su pene estaba enterrado profundamente en mi coño.     Para ser un chico virgen, Carlos era un gran besador.     Me impresionó cuando mordió mi cuello y mis lóbulos delicadamente sin dejar de moverse.      Envolví su cuerpo con mis piernas y empujé mi pelvis para sentirlo aún más dentro de mí.     Él me dio unas veloces y violentas embestidas que me mandaron al cielo, me estremecí y convulsioné en un orgasmo que remeció todo mi cuerpo.     Le enterré mis uñas en su espalda aferrándome desesperadamente a él, me parecía estar volando en su verga, me corrí como jamás me había corrido en mi vida.

—¡Ahhhhh! … ¡Ahhhhh! … ¡Ahhhhh! … ¡Umpf! … ¡Ay! … ¡Uhhhhh! … ¡Ahhhhh! …

 

 

Escondí mi rostro deformado por la lujuria en su cuello y con mis talones golpeé sus glúteos para que siguiera enterrando su pene henchido en mi panocha que se contraía fuertemente para succionarlo más al interior de mi temblorosa vagina.      Lo abracé con todas mis fuerzas cuando su tibio semen empezó a chorrear en lo más profundo de mi coño.     Mi niño eyaculaba en mi conchita maternal.     Se movió violentamente encima de mí dándome besos intensos.      Tanto él como yo sudábamos y jadeábamos en busca de oxígeno fresco para nuestros pulmones.     Me miró intensamente y me dijo.

—Te quiero, mamá …

Sonreí complacida y le di un juguetón beso en la nariz.

—¡Sssshhhh! … Intenta dormir y no te desabrigues … Yo me ocuparé de ti …

Dije metiéndome bajo el edredón.     Tomé su polla semidura y comencé a lamerla y chuparla para dejarla limpia.     Escuché los tenues gemidos de mi hijo y percibí sus temblores cuando envolví su glande con mi lengua.     Su polla se mantuvo suave y blandengue, pero eso no me importó porque supuse que él se estaba adormeciendo.      Seguí chupándolo ardorosamente, incluso después de escuchar su suaves ronquidos.      Después de un rato subí y le di un beso, él dormía profundamente.     Me di vuelta y me metí a cucharitas con mi culo desnudo cerquita de su polla por si en medio de la noche él quisiera follarme.

 

 

La mañana siguiente me desperté con Carlos tocando mi brazo, parecía nervioso y asustado.

—¡Oh, mamá! … Lo siento mucho, mami … No sé porque lo hice … Me aproveché de ti, mamá …

Supuse que el exceso de jarabe para la tos que le di en algún modo había hecho confundir su mente y ahora no recordaba como se habían ido desarrollando todos los hechos.     Su tono de voz me preocupó, estaba casi a punto de llorar, lo sentí demasiado desorientado.     Así que hice lo mejor para calmarlo, lo abracé y acerqué mi cuerpo desnudo a estrecho contacto con él.

—¡Sssshhhh! … No hiciste nada de malo, tesoro … Mami estuvo contigo porque no estabas bien … Sabes que haría cualquier cosa por ti … Te di un poco de calor porque estabas temblando … Nos acariciamos para estar bien … Me hiciste sentir muy bien … Me gustó todo lo que pasó, cariño …

—¿No estás molesta porque me corrí en ti? …

—No, tesoro … Me encantó e hiciste que mami también se corriera … Lo hicimos porque nos queremos y esto hacen las personas que se quieren …

Pareció calmarse, le besé los labios fugazmente, él se sorprendió, pero luego comenzó a besarme con tal intensidad que mis deseos volvieron a hacer que mi sexo se humedeciera.     Se puso encima de mí y tiró de su pijama a sus tobillos.     Lo abracé y lo acogí entre mis piernas.     Su pene estaba duro como roca y me penetró profundamente a la primera embestida.     Mordí su cuello para no gritar, mis uñas marcaron su piel y lo tiré bien encima de mí para que aplastara mis tetas con su pecho.     Comenzó a gemir y a follarme con inusitada energía.     Me lo hizo en esa posición por varios minutos, luego me susurró al oído.

—Mami … ¿Quieres hacerlo en otro modo? …

Sonreí ante su audaz propuesta y pregunté.

—¿Y cómo sería eso? …

—¿Sabes lo que es a lo perrito, mamá? …

—Cierto que lo sé …

Él se bajo de mi y yo rápidamente me acomodé en cuatro con mi culo bien paradito.     Sentí su mano izquierda sujetando mi cadera mientras con la derecha acompañaba su pene erecto hacia mi rajita mojada.     Gimió cuando me penetro con suavidad, luego comenzó a follarme vigorosamente.    Estaba tratando de no correrme tan pronto, pero el semen de mi hijo comenzó a rociar mis paredes vaginales y me resultó imposible resistirme a un potente orgasmo que me estremeció con fuerza.

 

 

Los dos empezamos a gemir afanosamente, él metió sus manos bajo mis brazos y me tiró hacia arriba ahuecando sus manos en mis tetas, luego comenzó a morder mi cuello y a jugar con mis cabellos mientras me embestía con fuerza.     Arqueé bien espalda para que no se saliera de mi coño, quería toda su semilla dentro de mí.      Respiraba cerca de mí oído y me susurró.

—Eres muy linda, mamá … Te quiero mucho …

Moví mi culo y lo empujé contra su polla.

—Yo también te quiero, hijo … Si quieres que lo volvamos a hacer, siempre estaré pronta para ti …

Le dije y le di un beso en los labios.     Me levanté y me fui a la ducha.     Cuando volví, Carlos estaba sentado en su cama jugando con su Tablet, se veía bastante recuperado, me alegré por él y le pregunté.

—¿Y cómo te sientes? …

—¡Oh! … Muy bien mami … Al sudar boté todo mi catarro … ¿Y tú? …

Tosí varias veces con carraspera y me llevé la mano derecha a mi frente.

—¡Uhm! … Me está viniendo un poco de tos y siento mi frente caldeada …

—Entonces tienes que sudar, mami … Ven, metete junto a mí para que sudemos juntos …

Nunca palabras fueron más sabias.     Inmediatamente tiré mi toalla sobre una silla y desnuda como estaba me metí a la cama con mi hijo.

 

 

El fin

 

 

***** ***** ***** ***** ***** ***** ***** *****

 

El regalo más preciado de quien escribe es saber que alguien está leyendo sus historias.  Un correo electrónico, a favor o en contra, ¡Tiene la magia de alegrar el día de quien construye con palabras, una sensación y un placer!

 

[email protected]

 

11 Lecturas/6 marzo, 2026/0 Comentarios/por Juan Alberto
Etiquetas: follando, follar, hermano, hijo, incesto, madre, semen, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Educación sexual
El Principio
Cabañas adyacentes
Siempre dispuesta para mi SEÑOR
Jorgito y Akashi
COMO MI AMIGO Y YO NOS CONVERTIMOS EN LAS PUTITAS DEL COLEGIO A LOS 13 AÑOS – 9
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.397)
  • Dominación Hombres (4.277)
  • Dominación Mujeres (3.146)
  • Fantasías / Parodias (3.453)
  • Fetichismo (2.835)
  • Gays (22.486)
  • Heterosexual (8.533)
  • Incestos en Familia (18.730)
  • Infidelidad (4.595)
  • Intercambios / Trios (3.206)
  • Lesbiana (1.177)
  • Masturbacion Femenina (1.041)
  • Masturbacion Masculina (1.994)
  • Orgias (2.134)
  • Sado Bondage Hombre (464)
  • Sado Bondage Mujer (194)
  • Sexo con Madur@s (4.491)
  • Sexo Virtual (272)
  • Travestis / Transexuales (2.483)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.607)
  • Zoofilia Hombre (2.262)
  • Zoofilia Mujer (1.684)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba