El día que su hermana menor nos descubrió teniendo sexo
Ximena y yo hace ya un tiempito que tenemos sexo. Ella con 16 años y yo con 17 somos una parejita sexualmente muy activa. Resultó ser que su hermana menor también es promiscua con solo 14 años. .
Como dije somos una pareja muy activa sexualmente, casi todos los días tenemos sexo. Cuando desvirgué a mi novia luego de un par de meses de insistirle que me diera su virgo, se perdieron todas las barreras de su moralidad. La primera vez que tuvimos sexo tuvo que ser por el culo, no quería dejar de ser virgen, hasta ese momento solo me la había mamado unas cuantas veces y yo le había chupado la concha también varias veces. El tema pasaba por el miedo que tenía Ximena al tamaño de mi verga, sin ser monstruosa, debo decir en favor de mi verga que tiene 21cms de largo pero es bastante gruesa, tiene un lomo importante. Y eso inhibía a mi novia.
Claro con el correr de los días, la calentura que teníamos uno por el otro era cada vez mayor, pero al fin se decidió y me lo comenta, por lo que organizamos todo para que a la tarde siguiente nos encontráramos en una obra en construcción que están haciendo a una cuadra de su casa y allí tendríamos nuestro encuentro sexual. Yo me fui preparado, llevaba un tubo de gel de mi padre, unas toallas de papel y una frazada para poner sobre la arena.
A las 17:00hs se fueron los obreros, yo ya estaba atento y listo. De echo me había echo una paja de antemano para no acabar enseguida cuando cogiera a Ximena. Quedamos que a las 19:00hs ella saldría para ir a casa de su mejor amiga para unas tareas y no volvería hasta la hora de la cena. La vi venir a la media cuadra, traía una pollera tableada a media pierna y una remera de algodón que demarcaba muy bien sus hermosos y llenos pechos. Al verme sonrió mostrando su blanca y perfecta dentadura, y aceleró el paso. Al llegar junto a mí controlamos que nadie nos viera ingresar a la obra y nos metimos rápidamente hasta una de los cuartos internos donde tiramos en el piso la frazada y prontamente comenzamos a besarnos, yo estaba muy excitado por lo que mi verga estaba muchos más gruesa y dura que otras veces. La mano de mi novia no alcanzaba a cubrir el grosor de mi tripa, pero eso no le impidió metérsela a la boca con desesperación. Nos acomodamos en un «69» por unos cinco minutos, al ratito ella ya estaba chorreando jugos y sin aviso se vino en un tremendo orgasmo.
Aprovechando eso, le dije que era el momento deseado y ella medio llorando me dice que no quiere dejar de ser virgen, que por ahora no. Yo le recriminé por qué entonces habíamos preparado todo el circo si después ella se arrepentiría. Tanto le insistí que me dice que la concha no, pero si quiero me permite que la coja por el culo. Obvio que no me hice rogar, la puse en cuatro patas, y tomando el tubo de gel le llené el agujero de su ano de lubricante, enseguida le perforé su esfínter con dos dedos y luego con tres, ella se quejaba bastante pero pronto su ano se estiró lo suficiente y tomando mi pija por el tronco le pido que ser abra las nalgas con ambas manos, apoyé la punta de mi verga y comencé a presionar, al principio no entraba y ella se quejaba bastante, de pronto la cabeza comenzó a pasar su arito trasero, y atrás una parte del tronco, Ximena pegó un grito y comenzó a llorar, pedía que se la saque, yo ya estaba lanzado como un salvaje, la excitación me controlaba a tal modo que en dos empujones se la metí toda, cuando mis testículos pegaron en sus nalgas, metí mi mano en su concha y comencé a sobarle el clítoris, al poquito comenzó a relajarse y ya no lloraba, comenzó a suspirar fuerte y gemía, yo dale que te dale, de pronto escucho que me dice, Toto, dame más fuerte que me gusta, y con un largo gemido tuvo otro orgasmo, yo arremetí con furia contra su estrecho ano y se lo llené de semen con potentes chorros. Luego tuve que esperar que mi tripa se achicara para que dejara de llorar. Finalmente se la saqué y la limpié con las toallas de papel. Nos quedamos sentados sobre la frazada y nos abrazamos. Me reconoce que le dolió mucho pero que también le gustó mucho. A partir de este día fuimos avanzando en el sexo, finalmente luego de una semana me regaló su virginidad. Pero eso será motivo de la segunda parte, ya que eso trae aparejado que su hermana menor nos descubrió y quiere participar de las fiestitas.
Sigue en parte II




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