El tiempo cambia las personas
un día lluvioso decido refugiar a una madre e hija sin hogar que se protegían de la lluvia y luego de un tiempo mis intenciones cambiaron.
La situación global en la actualidad es una locura, migraciones masivas en todos lados, latinos moviéndose a USA, países del sudeste asiático tratando de ir a China y africanos tratando de vivir en Europa, incluso yo me terminé yendo de latam hacia Europa, aunque a diferencia de muchos, me fui por oferta de trabajo y no por situaciones desesperadas de mi país de origen, por lo tanto, en mi estadía en España noté la realidad de otros, campos completos de refugiados y la gente de ahí se le nota la desesperanza en sus ojos sin embargo sus problemas no acaban allí ya que en más de una vez esa gente es desalojada de dichas zonas y a pesar de eso no siento una verdadera lástima por aquellos desafortunados, no soy más que otro individuo que tiene a cerrar los ojos para no mirar la miseria de gente que busca otra oportunidad que su hogar no les pudo dar y tampoco tengo la malicia de aprovecharme como otros que le dan trabajo de un día y ni les pagan o les pagan simplemente con un plato de comida solo porque está indocumentados y mucho menos aceptar la propuesta de alguna mujer que venga de esos lugares.
Tiempo después de que me acostumbré a todo aquello y ya estaba cómodo en mi trabajo, un día lluvioso mientras estaba de regreso a casa miro a dos personas acurrucadas en un rincón tratándose de proteger de la lluvia y dado que era una mujer claramente de procedencia árabe que estaba abrazada con su hija, me les acerqué y les pregunté si estaban bien, (claramente su situación no era nada buena, pero uno de pendejo hace sus preguntas pendejas), no obstante, me dice que no entiende en un inglés algo machucado y trato de preguntarle nuevamente, pero esta vez en inglés y se me queda mirando algo extrañada por lo que está vez le pregunto en inglés que si quería refugiarse en mi casa ya que estaba cerca y tras una breve pausa aceptan mi ofrecimiento. Una vez en el departamento que estaba algo desordenado, les ofrezco que se duchen y se sequen para evitar un resfrío.
Ya todos estábamos cómodos no hiso esperar sus palabras de agradecimiento y se presentó como Fadila y a su hija Dalia posteriormente contándome que su situación se había vuelto crítica y andaba deambulando con su hija de 9 de un lado a otro por lo que entre la conversación una de mis preguntas que sucedió con sus familiares o si tenía manera de contactarlos y miro como entre lágrimas y en un inglés bastante malo entiendo de que sus familiares cercanos habían muerto en un bombardeo en Medio Oriente por lo que me sorprendió la gran travesía que se echó para terminar en España y honestamente no sabía cómo reaccionar ante su situación, no sabía cómo consolarla así que le terminé ofreciendo que si quería podría quedarse aquí y se encargara de la limpieza ya que obviamente ella habrá notado de que era una persona bastante perezosa respecto a la limpieza del hogar e incluso le pagaría por sus labores.
Los primeros días se sentía algo raro tener alguien más viviendo conmigo y tener mi comida lista al despertar mientras diligentemente Fadila hacía los que haceres y con el tiempo era inevitable que me sintiera algo atraído y es que más de una vez tuve el lujo de mirarla por unos segundos lo que cubría aquel velo y a mi parecer no era una mujer mayo que yo y si lo fuera no era alguien por debajo de los 40 por lo tanto aquella atracción también se había vuelto sexual, cada día la miraba con unos ojos más perverso, sin embargo la idea de las enfermedades venéreas es algo que me aquejaba así que le pedía que se hiciera un par de exámenes con la mentira de que era por cuestiones sanitarias y una vez satisfecho con los resultados quería hacer mía aquella mujer, lo diligente que era en el hogar enamoraba y su vulnerabilidad me excitaba, no obstante tampoco quería arruinar todo con una mala movida ya que no estaba seguro en la manera en que reaccionaría al ver mis intenciones a la vez en la manera en que yo la podría hacérselo porque incluso la idea de violarla era más que excitable, pero la idea de que pudiera acabar en la cárcel por algo tan estúpido era inaceptable y con todo y dudas, una vez cuando aquella cabeza se despierta al 100 al final termina tomando el control de uno sobre todo si es a altas horas de la noche, así que con cuidado entro en la habitación de aquella mujer que dormía aun lado de su hija, pero sin importarme un poco me subo con delicadeza en la cama y le quito la quito con suavidad la sabana Fadila para luego subirle la bata dejándome descubrir por completo sus hermosas piernas hasta mirar esa pubis ligeramente peluda ya que no estaba usando ropa interior y como no tras una ligeras caricias para tanteársela me la comienzo a comer de apoco mientras sujeto mi dura verga, pero tras un breve instante dándome un festín en su entrepierna noto su reacción de asombro y antes de que se fuera a apartar rápidamente me le subí encima a la vez que le tapé la boca mientras que le dije cerca de su oído “—sh… sh… be quiet or you will wake up your daughter —”. Y en ese instante que ella volteó su rostro hacia su hija yo ya me había acomodado para comenzar lo bueno, ya era solo empujar para que mi verga se abriera paso dentro de ella y la reacción de su rostro al sentir mi miembro en lo más profundo de su ser era totalmente el que quería ver, ese rostro tenso tratando de aguantar los gemidos mientras que el interior de su vagina me apretaba era algo grandioso y el hecho el tener que hacerlo si despertar a su hija era aún mejor, con cada ahínco de mi verga su vagina se humedecía todavía más y sus pezones erectos eran como gomitas masticables que hasta provocaba arrancarlo de un buen mordisco y de ese modo estuve en constante un suave mete y saca hasta correrme sobre su vientre y tras un beso de despedida en su mejilla yo me regreso a mi habitación dejándola allí acostada mientras recupera el aliento.
No hace falta decir que esa noche dormí como bebé, claramente su rección conmigo al día siguiente era distinta, su modo de evitarme era bastante obvia sin embargo mientras mi mente vagaba en el trabajo, parecía ser alguien que aceptaría mis perversiones de aquí en adelante porque el simple hecho de que haya estado allí esa mañana haciendo lo suyo como cualquier otro día me estaba dando a entender de que podría tratarla como mi esclava personal y eso me mantenía encendido en pleno trabajo. Tras salir del trabajo y al llegar a la casa escucho la ducha mi verga se levanta no obstante tenía que verificar si era la madre y no la hija por lo que fui rápidamente a su habitación y miré que su hija estaba acostada viendo la tv de modo que tenía a su madre en bandeja de plata así que rápidamente me desvestí y me fui al baño asi que cierro con seguro, Fadila nota mi presencia y trata de salir diciendo que ya había terminado, pero yo no la iba a dejar salir.
—No deberíamos hacer esto—, decía ella en inglés mientras estaba arrinconada luego haberle quitado la toalla de las manos y le hacía seña de que se mantuviera en silencio a la vez que me le iba acercando despacio, observando su rostro nervioso tratándose de tapar con las manos sus partes. Sin embargo, le retiro la mano que cubría su pecho y la dirijo hacia mi dura verga.
—no te resistas, mientras vivas aquí eres mía—, y a pesar de que siento una ligera resistencia de su parte tampoco me detiene mientras le beso el cuerpo ya que como no sentí respuesta cuando traté de besarle en la boca comencé a bajar por su cuello, luego sus lindos pechos el cual ya se le iban endureciendo sus pezones mientras escuchaba susurrando, supongo que estaba orando, pero de todos modos eso no me iba a detener. Con cada beso y caricia su cuerpo reaccionaba maravillosamente y como aun andaba algo mojada era todavía más erótico. Sin mencionar que esa actitud parecía ser alguien que estaría dispuesta a cumplir mis caprichos. Y tras jugar un rato en su abdomen bajé lamiendo hacia su vientre y luego de retirar su mano que tapaba su coño para posteriormente comenzar a lamer, pasaba mi lengua de arriba abajo el cual separaba ligeramente sus labios hasta tocar su hermoso clítoris que paulatinamente se iba endureciendo más y más de modo que al mismo tiempo su interior se iba humedeciendo, mi lengua podía sentir como su interior comenzaba a arder y no me molestaría dejar que mi lengua se sancochara en ese coño, no obstante pude notar que su cuerpo no estaba en sincronía con su conciencia en el momento que mientras yo disfrutaba el festín de su entrepierna ese momento cae una gota en mi rostro y cuando observo hacia arriba resultaron ser las lágrimas de Fadila así que me levanto y trato de calmarla un poco.
—vamos, vamos… no llores, que no me gusta—. Algo que en parte era mentira porque una parte de mi quisiera ponerla en cuatro y nalguearla para que llore con ganas y posteriormente embestirla hasta no pueda más, pero eso era algo que simplemente pasaba por mi cabeza ya que no me veía capaz de hacer.
—no llores porque pudiste haberte ido cuando yo no estaba, ¿entiendes? —, le pregunto si me comprendía ya que solo podíamos entendernos en su mayoría en inglés más no lo dominábamos del todo.
Y tras asentir le digo: —entonces eres mía, yo te alimentaré, yo te cuidaré así que cuando yo quiera tú también vas a querer, ¿cierto? —, y mientras tenía ambas manos sosteniendo su cabeza está asiente, —esa es mi chica—, y la beso, pero a diferencia de las veces anteriores esta vez sí em responde de igual manera teniendo un buen roce de lenguas.
—besas rico—, le digo, pero ella solo solo muestra una breve sonrisa insegura de su decisión mientras desviaba su mirada hacia otro lado.
—así que ahora veamos como besas a este—, colocando otra vez su mano en mí verga y con mi otra mano presionando hacia abajo su hombro haciéndole entender que debía arrodillarse.
Y tras ponerla de rodillas frente de mi erguido miembro ella sabía lo que debía de hacer, todo comienza con que sus labios hagan contacto y después que su delicada lengua empiece a deslizarse por todo mi venudo amigo para que luego este sea succionado el cual en un principio lo estuvo haciendo de una manera algo torpe tras pequeñas sugerencias mejoraba su modo de chuparla dándome el placer que buscaba cuando miraba porno. Aquel rostro que en un inicio mostraba dudas e indecisión ahora estaba enfocada en mi verga hasta que no pude más mi propia voz y tras un pequeño gemido de mi parte echo mis chorros de leche sobre ella.
—me encantas, eres fantástica—, digo eso mientras observo mi leche se escurre por su rostro y baja rápidamente por su mojado cuerpo.
Mi lívido estaba al 1000%, que al momento de haberle ayudado al levantarse la beso sin importar que quedara algún resto mío, quería tener completo contacto con ella y de igual manera ella había cedido a sus impulsos, por la manera en que me abrazaba y restregaba su vientre contra mi verga.
Fadila ya se había desinhibido por completo, tales movimientos no eran más que la petición de que la penetrara de una vez por todas, al punto que cuando sintió que mi verga estaba bien parada esta levanta una de sus piernas y esta misma se sujeta conmigo de modo que intuitivamente me acomodo y la comienzo a penetrar, esa primera clavada fue casi celestial con lo mojado que tenía su interior sin mencionar la calentura de este y a su vez ella dejó salir un hermoso gemido que no pudo aguantar.
A pesar de que la ducha podía camuflar un poco los demás sonidos, creo que nuestros cuerpos chocar una y otra vez si podría distinguirse sobre todo cuando le comencé a dar desde atrás mientras que Fadila se esforzaba en aguantar su gemir y tras varios minutos ella pudo sentir mi leche calientita caer es su espalda y en sus nalgas.
Ambos estábamos sin aliento, ella ni siquiera pudo continuar de pie y luego de habernos recuperado un poco, ella se estaba mostrando nuevamente un poco avergonzada lo cual me hiso sonreír y a pesar de que me habría gustado continuar, también era consciente que era suficiente por hoy, por fin había conseguido lo que buscaba y ella parecía estar dispuesta para continuar esta relación.
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