• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos)
Cargando...
Heterosexual, Infidelidad, Masturbacion Femenina

Eli y Roxy, las rubias que me llenaron de felicidad

Veníamos escuchando a Phil Collins, la tercera canción fue un lento por lo que la tomé de la cintura y ella me tomo suavemente del cuello, le dije suavemente que era hermosa, ella sonrió y al segundo nos estábamos besando, pasamos al sofá donde seguimos con besos y caricias, ella sonaba muy dulce, p.
En las vacaciones previas a terminar el secundario, me fui de vacaciones con mi mejor amigo y su familia a la playa de Miramar. Fue un verano productivo, en cuanto a chicas, había logrado salir con dos y había aprendido a como especular en las relaciones con ellas. El tío de mi amigo era un mujeriego empedernido y nos había dado valiosos consejos. Cuando llegué de vuelta a Buenos Aires, estaba solo en mi departamento, ya que mi familia se había ido de vacaciones y yo debía prepararme para rendir Química, la materia adeudada de cuarto año.

En ese entonces, había dos mujeres rubias que me volvían loco, yo tenía 17 años y terminaba la escuela. Ambas parecían totalmente inalcanzables, pero una estrategia adecuada sumada a la rivalidad femenina y que se alinearan los planetas, logré que ambas pudieran ser mías, lo que me hizo el adolescente más feliz del mundo.

Elizabeth era mi profesora particular de Química, con quien ya había tomado clases el año anterior. Tenía 23 años. Era alta, rubia, de ojos verdes, hija de emigrantes checos y siempre se vestía muy elegante y formal, sin nada provocativo. Tenía el cabello lacio y largo, casi hasta la cintura. Era la novia, o al menos tenía una relación con un preceptor de mi colegio, Daniel quien me la había recomendado. Le faltaban pocas materias para recibirse de Bioquímica.

Roxana era junto a su novio Marcelo, dueña del videoclub donde alquilaba películas en VHS, algo muy de moda en aquellos tiempos. También tenía 23 años, era alta y rubia de ojos verdes, pero un estilo, distinto al de Elizabeth, era una especie de melena rubia, con ese peinado típico de finales de los ’80. Su personalidad también difería bastante, usaba jeans ajustados, minifaldas de jeans o pantalones cortos, casi siempre usaba ropa provocativa y era un poco desalineada. De religión judía, llevaba una cadena con una estrella de David.

Cuando llegué, llamé a Elizabeth para comenzar las clases, ya que habíamos arreglado en diciembre hacer clases intensivas de tres veces por semana en su departamento, los lunes, miércoles y viernes por la tarde. Así que el lunes siguiente comencé las clases. Al mismo tiempo, volví al videoclub y aunque casi siempre estaba Marcelo, lograría ver a Roxana ese fin de semana. Yo pasaba todos los sábados a llevarme 2 o 3 películas, generalmente elegía de suspenso, acción y también alguna erótica.

El viernes tenía la clase en casa de Elizabeth, a las 16 hs, pero ella llamó a la mañana de aquel día diciendo que no podía darme la clase ese día porque su departamento se había inundado, por lo que me propuso pasar al día siguiente al mediodía, en lo que estuve de acuerdo. El sábado pasé a retirar las 4 películas que había reservado, estaba Roxana atendiendo con una diminuta minifalda y una campera de jeans. Faltaba una de las películas que no habían devuelto y, ella se ofreció a llevarla a mi casa, me dijo que la devolverían al mediodía y que podría llevarla entre las 16 y las 17 horas, lo que acepté. Luego llegué a casa y sonó el teléfono, era Elizabeth diciendo que el departamento seguía en muy mal estado y me consultó si podía hacer la clase en mi casa, me dijo que podía venir a las 16 hs.

Puntualmente a las 16, llegó Elizabeth, vestida formalmente como siempre, de blusa y pantalón negro, con unos lentes que la hacían aún más hermosa y les daban más brillo a sus ojos. Estábamos ya terminando la clase, a las 16.50, cuando sonó el portero eléctrico, era Roxana que me traía la película. Baje a abrirle, estaba vestida con la misma ropa provocativa de esa mañana, con la caja de video en sus manos y movía sus piernas de forma nerviosa. La saludé con un beso en la mejilla y me dijo al oído:

-Necesito pedirte un gran favor, tengo que pasar al baño, me tomé un litro de mate y no creo que aguante hasta volver al videoclub.

-Por supuesto, le dije.

Subimos, le presenté a Elizabeth y le indiqué el camino del baño. Mi profesora miró con cara de sorprendida. Luego de hacer sus necesidades fisiológicas, Roxana salió y la acompañé hasta abajo. Al subir, Elizabeth parecía molesta, me dijo:

-Es un poco desubicada tu amiga, por qué tenía que usar tu baño y además como se viste, discúlpame que me meta en tus cosas, pero no parece una persona confiable, solo quería decírtelo, le agradecí, terminamos la clase y me quedé el sábado y domingo viendo películas en casa.

El lunes por la mañana fui al videoclub a devolver las películas, estaba Roxana, a quien le agradecí que viniera a traerme a casa la peli. Me dijo que me llevaría todas las que quisiera y cuando quisiera, ya que era un cliente VIP, también hizo un comentario algo negativo sobre Elizabeth, de quien dijo era demasiado seria como esas profesoras viejas del colegio.

El jueves de esa semana, me llamó Elizabeth cancelando nuevamente la clase del viernes, ya que se juntaría con sus compañeros de la universidad a preparar un final, quedamos para el sábado al mediodía esta vez en su casa. Al rato de colgar con ella, el teléfono volvió a sonar, era Roxana, me dijo que había llegado un estreno, una película italiana erótica, que yo quería ver. Me dijo que no estaba disponible el fin de semana, pero que la podía ver el viernes y devolverla el sábado, a lo que le dije que sí. Entonces ella, me dijo que me la alcanzaría a mi casa a las 14 hs.

A eso de las 14.30 sonó el portero nuevamente, era Roxana con la peli. Desde este momento, los eventos se aceleraron. Esta vez estaba vestida con una campera de jean y una minifalda blanca y unas botas también del mismo color. La invité a tomar un vaso de gaseosa, me dijo que debía volver al videoclub, pero le insistí y aceptó. Me preguntó si mis padres estaban de vacaciones ya que estaba solo, que hacía además de estudiar, etc. Le serví un vaso de Coca Cola, acompañado al mío que estaba sobre la mesa, pero ella prefirió sentarse en el sofá con las piernas peligrosamente entrecruzadas.

Sonó el teléfono y era nuevamente Elizabeth disculpándose, me decía ahora que la clase al mediodía iba a ser imposible ya que no sabía cuándo terminaría el encuentro con sus compañeros, lo que incluía también el sábado pero que nos juntaríamos esa tarde, que luego me llamaría y me diría la hora. Mientras hablaba, Roxana descruzó las piernas dándome durante dos segundos un panorama amplio de su ropa interior, una bombacha de seda blanca, al tiempo que se ponía de pie y me decía que debía irse. Cuando corté la llamada, me dijo que era viernes y debía ayudar en el negocio porque había mucho trabajo, me dijo que disfrutara la película.

Volví excitadísimo con la verga erecta que tuve que aliviar rápidamente en el baño para calmarme un poco. Al ver la película, las escenas hicieron que fuese al baño nuevamente, pero pensando en Roxana. El sábado devolví la película, pero estaba Marcelo, así que solo llevé las dos que había encargado. A eso de las 14 hs, llamó nuevamente Elizabeth diciéndome que iba a terminar tarde, pero que si yo no tenía problemas podríamos hacer la clase a las 22 hs, que era muy tarde, pero que justo tenía un hueco a esa hora, ya que llegaría después de las 20 hs y, a medianoche salía con Daniel. También me preguntó con quién estaba el viernes cuando me había llamado, lo que pareció enojarla un poco cuando le dije que Roxana me había traído una peli, pero se disculpó nuevamente por entrometerse.

El horario era un poco extraño, pero yo no tenía problemas. A las 22, llegué a la casa de Elizabeth para tomar la clase. Me sorprendí al verla, estaba con una blusa blanca y una pollera negra y descalza, también había música suave y un vaso con aperitivo Gancia que estaba tomando.

-Discúlpame por todos los cambios de horario y también por entrometerme en tus cosas.

-No hay problema, le respondí.

Tomó otro vaso y me pidió que la acompañara con el aperitivo, tomé un trago y me dijo que bailáramos un poco, que ya empezaríamos la clase. Sonó su teléfono, ella bajó la música y me pidió silencio, era Daniel, le dijo que iba a pasar a las 23.30 ya que quería ir al cine a trasnoche, ella le dijo que estaba cansada, pero el insistió y ella aceptó. Por un momento, pensé que comenzaríamos la clase, pero ella volvió a subir la música y comenzó a bailar y me pidió que la acompañara.

Veníamos escuchando a Phil Collins, la tercera canción fue un lento por lo que la tomé de la cintura y ella me tomo suavemente del cuello, le dije suavemente que era hermosa, ella sonrió y al segundo nos estábamos besando, pasamos al sofá donde seguimos con besos y caricias, ella sonaba muy dulce, parecía un poco alegre o borracha, lentamente desabroché su blusa y besé sus senos aún con el corpiño puesto, se lo quité y comencé a chupar sus pezones y ella comenzó a gemir de placer. Fui más abajo, quité su pollera y, lentamente mientras le besaba todo el cuerpo, le fui quitando su bombacha blanca de algodón y puntilla.

En esa época, no era común usar preservativos, así que inconscientemente la penetré, comenzando a bombear de una forma increíble contra sus paredes internas sintiendo el calor de su flujo, hasta acabar adentro una gran cantidad de leche, de todos modos, ella estaba tranquila respecto al cuidado sexual y me dejó avanzar en todo.

Perdí la noción del tiempo estaba enroscado con ella en el sofá disfrutando y feliz como pocas veces, hasta que ella vio el reloj y gritó:

-Son las 23.20.

Rápidamente me paré y le ayudé a ordenar todo el lio que habíamos hecho, guardamos los vasos, limpiamos con una toalla con alcohol el sofá para tapar rastros, mientras ella se vestía y se peinaba. Recién habíamos terminado cuando sonó su portero, era Daniel, por lo que, si bien la casa parecía arreglada, yo debía salir, por lo que me dejó en el primer piso, me dijo que luego que se fuera bajara y alguien me abriría la puerta. Le di un beso fuerte de lengua como despedida en el ascensor, bajé en el primero, luego fui abajo y a los 20’ me abrieron la puerta unos vecinos jovenes que iban a bailar. Fui caminando las 15 cuadras que me separaban de mi casa con una sonrisa de oreja a oreja.

La sensación de victoria que tuve el domingo siguió el lunes cuando fui por la mañana al videoclub. Roxana me dijo que me veía muy feliz, me preguntó que me había pasado, si había tomado esa clase el sábado por la noche, etc. Yo respondí con evasivas y ella se puso más inquisitiva hasta que llegó Marcelo y cambio rápidamente de tema. Me despedí y volví a mi casa. Ese día no tendría clase con Elizabeth, ya que ella daba el examen final para el que se había preparado. Después del mediodía, sonó el teléfono, era Roxana queriendo saber más datos, le di a entender lo que había pasado sutilmente, a lo que ella respondió que Elizabeth era una mosquita muerta, que son las peores, etc. Me ofreció llevarme una película esa misma tarde sin cargo, se notaba mucho que por los celos que tenía, quería verme, pero le dije que no, si bien la deseaba, esto lo hacía por estrategia, por lo que amablemente se despidió.

El miércoles volví a las clases con Elizabeth, antes que nada, le pregunté como le había ido en su examen y me dijo que excelente ya que había obtenido un 10. Luego, ella me dijo que había sido muy dulce con ella el sábado y eso había sido un momento de relax después de tanta tensión estudiando el fin de semana, que no lo tomara a mal pero que prefería que nuestra relación siguiese profesional de ahí en más, ya que era mi profesora y estaba de novia. Esto me dejó un poco triste, pero ella añadió sonriendo que había quedado una mancha en el sofá mía y que siempre lo recordaría.

-Bueno, si te traje suerte en el examen, podemos volver a hacerlo en el próximo o en el mío.

-No creo, pero déjame ver, dijo ella con una leve sonrisa.

Me fui con una leve esperanza de volver a tenerla, pero bueno, estaba también Roxana y debía diseñar una estrategia para acercarme a ella ahora estando más seguro y explotando su competitividad femenina. El jueves por la mañana Roxana volvió a llamar, me volvió a hacer la oferta de una peli gratis para esa tarde y que ella la traería con la condición de que le contase más detalles de mi encuentro con Elizabeth, presentí algo muy bueno para aquella tarde, arreglamos para después de las 14 hs en mi casa y le dije que eligiera ella la película.

Cuando bajé a abrirle estaba radiante como siempre, saco azul, blusa blanca y pollera rosada acampanada, en las manos tenía la cajita de la peli.

-Es francesa, me dijo, te va a encantar hay acción, asesinato y sexo.

-Muchas gracias, confío en tu gusto.

Subimos al departamento, le ofrecí algo de tomar, pero ella no quiso. Me pidió que le comenzara a contar lo del sábado con todos los detalles posibles. Esta vez no se sentó en el sofá, sino que lo hizo frente a mí en la mesa del living. Comencé mi relato lentamente contándole de a poco todo lo que había pasado, cuando iba por la parte en la cual le quité la bombacha a Elizabeth, ella bajó su mano derecha hacia el interior de su pollera, yo seguía contando y ella se excitaba más y gemía. En un momento, interrumpió mi relato.

-Bajá acá y chúpamela¡¡¡

Su mano estaba dentro de su bombacha también rosa de suave seda, me acerqué lentamente y se la bajé, comencé a chupar su concha y ella gemía con satisfacción, solo me interrumpió para avisarme que se venía y que me lo tomara todo. No me gustaba mucho esto, pero no podía negarme, ella acabó una gran chorreada de su flujo de sabor acido que limpié con mi lengua. Sus gemidos describían éxtasis. Luego que terminé de mi labor allí abajo, me dijo que me compensaría.

Desabrochó mi pantalón y mi slip, comenzó a masajear mi verga ya bastante erecta, empezó a darle besitos y luego a chuparla por partes hasta llegar a hacerlo en todo el miembro, solo me pidió que le avisara cuando estaba por acabar. Eso hice y ella retiró su boca, tomando mi chota lamiéndola solo de costado, la mayor parte de mi fluido quedó alojada en su pelo rubio y en su cara y el resto cayó al piso.

Descansamos un rato, ella pasó al baño a higienizarse, tomamos un vaso de agua y unos aproximadamente 40 minutos después, me propuso ir a la cama. Fuimos tomados de la mano, ella pidió estar arriba mío, así que comencé con más esfuerzo a bombear nuevamente mientras penetraba su concha también sin ninguna protección. Los gemidos de Roxana eran increíbles, mi miembro recorría con placer su cavidad intima, hasta que finalmente pude acabar con esfuerzo dándole todo lo que me quedaba.

-Viste que soy mejor que ella, ahora ya sabes, me dijo.

Esto era en parte verdad, aunque yo había gozado mucho de ese sexo más tradicional con Elizabeth. Luego de ese día, tuve 3 encuentros más con Roxana, hasta que a mediados de ese año se casó con Marcelo, cerró el videoclub, se fue a vivir a Israel y no volví a verla. En cuanto a Elizabeth, tuve que insistirle mucho, pero logré volver con ella luego que aprobara mi examen y cuando ella se recibió. Rompió su relación con Daniel y estuvimos en una relación casi de novios por dos años.

 

14 Lecturas/31 enero, 2026/0 Comentarios/por cocotero
Etiquetas: amiga, baño, colegio, hija, mayor, playa, sexo, vacaciones
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
me encanta la lenceria de mi mujer.
Cuando uno de los tipos que me estaban sodomizando a la fuerza, me preguntó. ¿Ahora, maricón quién es la mujer? Me quedé callado moviendo mis nalgas..
Estrellas 4 Ingrid
hijastra inicio e historia XIV
Se lo hice a mi hermana en una balacera
Sigo siendo dichoso
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.370)
  • Dominación Hombres (4.154)
  • Dominación Mujeres (3.038)
  • Fantasías / Parodias (3.311)
  • Fetichismo (2.747)
  • Gays (22.229)
  • Heterosexual (8.340)
  • Incestos en Familia (18.397)
  • Infidelidad (4.538)
  • Intercambios / Trios (3.168)
  • Lesbiana (1.165)
  • Masturbacion Femenina (1.013)
  • Masturbacion Masculina (1.930)
  • Orgias (2.090)
  • Sado Bondage Hombre (456)
  • Sado Bondage Mujer (186)
  • Sexo con Madur@s (4.375)
  • Sexo Virtual (267)
  • Travestis / Transexuales (2.450)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.544)
  • Zoofilia Hombre (2.227)
  • Zoofilia Mujer (1.676)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba