En barco pesquero (Cortos 5)
Esta historia me la contó un conocido que es investigador privado ya jubilado y que de vez en cuando le hacía investigaciones a la policía en el país donde vivía..
Víví por mucho tiempo en una zona rural costera cuya producción comercial era la pesca, un pueblo pequeño, clima calientísimo, calles de lastre, polvoriento, casas de clase media a baja; las mujeres se dedicaban a las tareas del hogar, los niños iban a una pequeña escuela y otros jugaban con poca ropa en las calles calientes con la pelota mientras los padres y sus hijos mayores trabajan juntos en sus botes pescando.
En pocos meses comenzaron a desaparecer los niños y las niñas de ese pueblo de manera inexplicable, los cuerpos nunca aparecían y por esa razón me mandaron a llamar para comenzar la investigación. Cuando dí inicio, comencé a recopilar información, indicios, pruebas, entrevistas a testigos, entre otros; en poco tiempo comprendí que el responsable podría ser un asesino serial que capturaba personas de edades entre 7 y 12 años y que deshacía los cuerpos tan bien que era imposible ubicarlos, tanto así que, los padres de los desaparecidos, resignados deseaban, por lo menos encontrar los cuerpos para darles cristiana sepultura.
Reuniendo todo lo que tenía recopilado, todo apuntaba a un tipo pescador (muy semejante al de la foto) que apareció en el pueblo de repente y que después comenzaron a desaparecer las nenas y los nenes. Al llegar una madrugada al bote pesquero para encontrarlo con las manos en la masa, vi que todo estaba tranquilo y apagado excepto por uno de los ventanales del bote que estaba encendido. Al subirme al bote y asomarme en silencio para ver por el ventanal, vi al tipo desnudo y que se dirigía a lo mas bajo del bote, a la bodega, lo seguí y por suerte dejó la compuerta abierta. Al asomarme había varios camarotes pero de ellos solo 2 literas estaban ocupadas, uno por una nena y otro por un nene, estaban dormidos y completamente desnudos, el culito de ambos al igual que la panochita de la nena estaban super dilatados, rojos, irritados y reventados con sangre y semen aún escurriendo; el tipo dijo en voz fuerte «arriba, arriba, vamos con la siguiente sesión», los nenes como robotizados, se despertaron, el nene automáticamente sin decir nada se puso sobre la litera de abajo en cuatro patas y con ambas manos se abría el culito dejando mostrar el hoyo utilizado, mientras, la nena de igual manera se despertó y sin decir una sola palabra se puso boca arriba y con sus manitas tomo sus piernas y las abrio dejando ver ese miquito cuya vaginita ya tenia la forma de la verga del tipo pescador. Enseguida, el tipo escupio sobre el hoyo del nene y se escupió la verga, y de un solo movimiento dejó ir su verga dentro de ese pequeño culito, el nene ni grito, ya lo tenía acostumbrado, las bolas del tipo pegaban sobre las nalgas del niño, duró 10 minutos sin parar un solo segundo, sin embargo no eyaculó, sacó la verga del culito y se fue donde la nena y le dijo «asi me gusta, preparada», y de la misma manera, de un solo movimiento metio la verga en la vaginita y dejo ir su pesado cuerpo sobre el cuerpito de esta, aprovechando el peso para penetrarla por completo. Estuvo cogiendola por otros 10 minutos y en ella si eyaculo toda la leche que tenía guardada.
Me responsabilizo y es un peso de conciencia que llevaré conmigo de por vida, porque no lo detuve en ese momento, deje que los volviera a violar, es algo que no puedo explicar, solo sé que mi verga se me paró y lubricó por todo ese rato. Al terminar de eyacular en la nena, ingrese, le di un golpe con la cacha de mi arma, le puse las esposas y lo arresté. Llame a pedir refuerzos, la ambulancia para que se llevaran a los nenes al hospital y bueno, ya lo demás es historia.


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