EN EL SEXO NO IMPORTA LA EDAD
Somos un matrimonio de muchos años, mi esposa hace poco cumplió sesenta años y yo tengo sesenta y dos y hasta hace unos meses disfrutábamos de muy buen sexo en especial cuando compartimos unas copas de vino o de wisky, pero tuvimos un disgusto, nada trascendental, pero ella comenzó a distanciarse .
Somos un matrimonio de muchos años, mi esposa hace poco cumplió sesenta años y yo tengo sesenta y dos y hasta hace unos meses disfrutábamos de muy buen sexo en especial cuando compartimos unas copas de vino o de wisky, pero tuvimos un disgusto, nada trascendental, pero ella comenzó a distanciarse a raíz de tener encuentros continuos con su hermana menor que ella diez años, que se llama Cristina. Esta hermana nunca tuvo buena relación conmigo porque le gusta organizarle la vida a los demás y eso yo nunca lo aceptare.
Mi esposa de siempre ha tenido una cara muy bonita y su cuerpo se conserva a pesar de los dos embarazos, gracias a que constantemente hace su ejercicio que es caminar y en la comida se fija que sea muy saludable. Por eso debo reconocer que tiene un cuerpo atractivo a pesar de sus años, cuando se esta vistiendo y la veo en ropa interior me doy cuenta que es muy atractiva.
A raíz de sus constantes encuentros con su hermana, me llamo la atención que tanto era lo que hacían, encontrándose en un sitio a tomar café, entonces en la oportunidad que fui a espiar observé que además de ellas dos estaba un muchacho que conocí tiempo atrás en la casa de Cristina, de nombre Tomás, él debe tener unos veintisiete a treinta años, alto, atlético y de buena presencia. Respecto a él, Cristina siempre habla bellezas, y a mi esposa parece la agrada la compañía del muchacho, desde luego motivada por su hermana.
Ese día estuve observándolos a la distancia y cuando se despidieron la hermana tomo un rumbo y mi esposa y Tomas otro. Caminaron hasta un parque cercano y en el camino él la tomo de la mano y de pronto le paso el brazo por la cintura y la beso en la boca. Siguieron caminando hasta llegar donde Tomás había dejado su auto estacionado. Se subieron y a la distancia pude ver que no tomaron camino inmediatamente, sino que se trenzaron en un beso apasionado que me sorprendió más que él que le dio en el parque.
Como yo estaba a pie no los pude seguir y vi alejarse el auto, entonces regresé a casa y pasaron al menos tres horas antes que mi esposa apareciera.
Nunca fue mi costumbre revisar sus cosas y mucho menos su celular, pero ante lo que había visto no aguante las ganas y a partir del día siguiente cuando ella se entró a bañar comencé a revisarlo. Éramos tan respetuosos que los dos conocíamos las claves de los celulares, por lo cual no me resulto difícil entrar a revisar sus mensajes, porque en llamadas había muchas provenientes de Tomas y de ella ninguna, pero en los WhatsApp si había respuestas de ella. Como no tenia mucho tiempo lo que hice fue enviar una copia de todo a mi celular, borre el envío y deje el aparato en su lugar.
Luego con mucha paciencia y morbosidad, debo reconocer que hacer esto me producía un morbo especial porque alguna vez tuve la fantasía de ver follar a mi esposa con otro hombre, pero siendo ella una mujer tan respetable, eso es lo que yo creía, jamás se me ocurrió proponerle realizáramos mi fantasía.
Todo comienza con mensajes suaves de Tomás alabando su belleza y manifestándole que conversar con ella le fascinaba y ella por su parte aparentemente tímida, solo le contestaba muchas gracias. Pero con el paso de los días, ella se atrevió a reconocerle que a ella también le agradaba compartir con él esos momentos cuando se encontraban con Cristina a compartir un café. Y así siguieron más mensajes hasta que en uno de ellos Tomas le lanza la primera vez el deseo de estar con ella y la respuesta de mi esposa es… es cierto que no estoy pasando por un buen momento con mi esposo como te lo comenté, pero debo respetar que estoy casada con él. Y Tomas le responde, yo no te estoy pidiendo que dejes a tu esposo, solo que compartamos unos momentos de intimidad, porque eres muy linda y tu cuerpo me fascina. Esto ya fueron palabras mayores.
Y en los siguientes mensajes mencionan a Cristina, en el que Tomas le dice a mi esposa que Cristina le había dicho que si queríamos un encuentro contábamos con su apoyo.
Y sigo y sigo pasando mensajes que ya casi se habían vuelto diarios, en el que Tomas no paraba de adular a mi esposa sobre lo agradable que es compartir con ella y admirar la belleza de su cuerpo. Todo esto me olía a sexo.
Hasta llegar al día anterior cuando los estuve espiando y vienen los mensajes bomba que ya me esperaba. Tomás le escribe… chiquita fue maravilloso compartir finalmente la intimidad contigo, eres maravillosa, me hechizaron tus besos y en el sexo eres una maravilla, estar dentro de ti sin preservativo, gracias a que no hay peligro de embarazo, fue lo máximo. Y mi esposa le responde… Tommy, tú también estuviste maravilloso, sentirte dentro de mi fue como volver a mi juventud. Creo que me has dado un tremendo tratamiento de colágeno, jajajajaja.
Conociendo lo que había acontecido el día anterior, cuando fui a dejar la ropa para lavar, se me ocurrió revisar el panty de mi esposa y efectivamente tenía muestras del semen que le había dejado Tomas en su concha.
De allí en adelante la revisión del celular de mi esposa fue puntual. Seguían mensajes de atracción de los nuevos amantes y uno que otro pedido de Tomás de repetir aquel día de intimidad que habían disfrutado, pero mi esposa le respondía que tenían que ser muy discretos porque no quería un escandalo familiar y cuando él le recordó la oferta que le había hecho Cristina que se podían encontrar en su casa, mi esposa le respondió… Tomás es mejor no involucrar a mi hermana en esto porque ella tiene su temperamento, por favor no le vayas a comentar nada de lo que ha pasado entre nosotros, es mejor que sea un secreto solo entre tú y yo.
Y como por mi trabajo tuve que viajar a otra ciudad, cuando se lo comente creo que debió sentir algo de alegría, pero lo supo disimular, solo me pregunto ¿y te vas a demorar muchos días?, le respondí… No, solo dos o tres días, depende de como me rinda el trabajo, te estaré contando. A pesar de lo distanciados que estábamos en la intimidad, la relación diaria con mi esposa era cordial.
Y el mismo día que le avisé de mi viaje ella se lo comento a Tomás y él le respondió con una cantidad enorme de caritas de alegría.
Como yo tenía la fantasía de ver follar a mi esposa con otro hombre, fui a un centro de equipos electrónicos y conseguí dos mini cámaras que se podían camuflar en cualquier parte sin llamar la atención. Y mi esposa como poco de aparatos modernos conoce, pensé que sería fácil, pero me tuve que devanar los sesos para encontrarles ubicación. Una en la sala comedor y la otra en la habitación y luego conectarlas a mi celular, me dio un poco de dificultad, pero al fin lo logre la noche anterior a mi viaje.
A través de la revisión de los mensajes de mi esposa me entere que ella le había sugerido a Tomás verse el día de mi viaje en la noche, después que ella estuviera segura que yo estaba en la otra ciudad. Y para facilitarle eso la llame apenas me instalé en el hotel
Y así fue que al llegar a mi destino de trabajo probe la comunicación de las mini cámaras y funcionaron perfecto de manera que suspendí mi trabajo a eso de las seis de la tarde y me fui para el hotel, solicite un sándwich y un jugo a la habitación y me instale a esperar que iba a suceder en casa.
Vi que mi esposa estaba muy arreglada, su peinado y maquillaje perfecto, pero me sorprendió su falda tan corta que hacia mucho tiempo no usaba. Desde luego cuando Tomás llegó una de las cosas que le llamo la atención y se lo dijo fue lo bien que le quedaba esa falda.
Después de un saludo muy cariñoso y beso eterno, ella lo invito a pasar y le pregunto que le podía ofrecer. El le respondió… lo que tu quieras. Mi esposa le dijo… aceptarías un vino. Y el le respondió, Si, si perfecto.
Ella le pidió ayuda para destapar la botella mientras alistaba las copas, luego el sirvió porciones generosas y con las copas se fueron a la sala, allí brindaron porque se hubiera dado la oportunidad de encontrase y en medio de una conversación intrascendente fueron bebiendo las copas de vino.
Al terminar volvieron los besos y las caricias de Tomás en el cuerpo de mi esposa repitiendo una y otra vez, tienes un cuerpo hermosisisisimo. Mua y le daba besos en las mejillas.
Después de la segunda copa las caricias pasaron a mayores porque poco a poco se fueron despojando de la ropa de manera que la terminar el vino de esta segunda copa los dos estaban solo con ropa interior.
En ese momento ya eran como las once de la noche entonces mi esposa invitó a Tomás a la habitación y allí terminaron de desnudarse. Tomas le dijo… la primera vez, por la premura del tiempo no pude admirar todo tu cuerpo desnudo, pero ahora me convenzo que tienes mejor cuerpo que una mujer de treinta años. Uno de los detalles es que como las tetas de mi esposa son pequeñas, estas se conservaban en su lugar.
Luego ella se acostó y Tomas le propuso hicieran un sesenta y nueve y ella de inmediato acepto. Se acomodaron y mi esposa separando las piernas le dio vía libre a Tomas, mientras que ella comenzó masajeando la verga de Tomás que estaba en forma para luego comenzar con su lengua a darle pequeñas pasadas como quien prueba un helado, pero finalmente la metió en la boca y comenzó a mamársela. Pronto en medio de la mutua excitación mi esposa se subió sobre Tomas y a él le quedo más fácil intentar con su lengua penetrar la concha de mi esposa y después se concentró en chupar su clítoris llevándola al éxtasis y por supuesto un ruidoso orgasmo.
Afortunadamente había puesto a grabar el video permanentemente, porque al comienzo hice solo tomas de breves minutos. Por otra parte, previendo que las cosas se prolongaran mucho tiempo había conectado el celular a la energía para mantener la batería en forma y no perder detalle.
Después de alcanzar el orgasmo mi esposa, le bajó la efusividad y Tomas cambiando de posición se subió sobre ella comenzando a besar sus tetas, al comienzo suavemente, pero después con más efusividad a pedido de ella.
Cuando la excitación volvió a crecer, mi esposa busco la verga de Tomas y la dirigió a su concha y como ella tenia buena lubricación en ese momento, el miembro de Tomás se perdió dentro de ella. con facilidad. Se besaron apasionadamente, y luego Tomas comenzó sus penetraciones respondiendo los dos con respiraciones agitadas más los gemidos de mi esposa que yo ya conocía previos al clímax… aughhh, aughhh, aughhh, con cada penetración.
En esta situación estuvieron al menos unos diez minutos en los que por momentos se decían cosas al oído que no alcanzaba a escuchar. Pero cuando fue el momento crucial Tomas comenzó a follarla con mayor efusividad y ella le pidió… fòllame con fortaleza que me gusta y me hace disfrutar más el orgasmo y efectivamente pronto ella dejó salir los gemidos propios de su orgasmo, pero Tomás no logro el clímax, pidiéndole que cambiara de posición y se acomodara de perrito o en cuatro y ella lo complació. Él tomo su verga y la dirigió a la concha de mi esposa y tomándola por las caderas comenzó a follarla con una efusividad increíble diciendo en medio de su agitada respiración… huy chiquita, que rico, que rico, es lo máximo, voy a explotar dentro de ti como te gusta y con un gemido final le soltó toda su carga, inclinándose luego sobre la espalda de ella, respirando agitadamente.
Así quedaron un par de minutos pegados y cuando él intento separarse, ella le pidió que no lo hiciera, quería sentir su verga dentro de ella y así permanecieron hasta cuando él le dijo riéndose… creo que ya se recogió mi verga.
Ella dijo… Gracias Tommy lo disfrute al límite, espero tú también lo hayas disfrutado tanto como yo.
Tomás le respondió… Chiquita eres maravillosa, me podía pasar la vida follando contigo.
Gracias Tommy.
Al día siguiente como le comenté a mi esposa que me demoraría otro día más, se volvieron a reunir y estuvieron follando como locos. Esta vez no los grabe, solo los estuve observando y me genero una erección tan enorme que recordé viejos tiempos de mi juventud dándome una masturbada fenomenal.
Ahora estoy en el dilema si le cuento a mi esposa de lo que me he enterado de su aventura con Tomás, que sé que con él no va a ninguna parte, salvo que Tomás tenga el complejo de Edipo y quiera follársela por siempre, o que calme su fiebre de follarse una madurita apetecible con la que no corre ningún riesgo de embarazo y que no le puede exigir nada más que se la folle cada vez que haya una oportunidad.
Pero por otra parte si no le digo nada voy a continuar con esta abstinencia de sexo y no me importa dejarla que siga con su aventura pero yo disfrutar ese hermoso cuerpecito.
Les contaré mas adelante que decido, por ahora me divierto viendo gemir a mi esposa en el video que grabé, ya vere que se me ocurre para sacar provecho de esto.


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