Gabriel C-3
De cómo Gabriel pasó a ser una parte importante de mi vida. .
Para las vacaciones sus padres me invitaron a ir con ellos, la verdad es que fue idea de Jorge.
Una cabaña en un condominio cercano a la playa, colindaba con la playa la que debería tener por lo menos 50 metros hasta donde llegaba la ola.
Aunque era pequeña, cubría perfectamente todas las necesidades, salvo que tenía un sólo baño y yo dormía con Jorge, la que era su pieza porque la otra era de Gabriel, además del dormitorio principal.
Como era obvio que nosotros teníamos sexo y yo tomaba anticonceptivos a los padres de Jorge no les preocupaba mucho.
El problema, que no era un problema, es que por diversos motivos Gabriel me veía desnuda. Pero no era el problema de Gabriel ni mío, el problema era Jorge.
– Pero dadas las condiciones es inevitable que me vea en algún momento desnuda, además es tú hermano y es como mi hermano, lo quiero y no me preocupa que me vea desnuda, es un adolescente – le dije a Jorge, yo había cumplido los 17 y Gabriel tenia 13. Jorge entendió que si a sus padres no les preocupaba que durmieramos juntos y que obviamente teníamos sexo, era ridículo ocultarle a Gabriel lo que era obvio.
– Me preocupa que el se excite contigo – me dijo una tarde.
– Oye, está en la edad de que se excite conmigo o sin mí, o acaso no te excitabas tú a esa edad? – le pregunté.
– Si, soy un tonto teniendo celos de mi hermano – dijo él. De manera que en la noche o en las mañanas cuando me cambiaba ropa o me ponía traje de baño, a Jorge no le importaba que Gabriel estuviera presente, además de que el, seguramente por el ruido que hacíamos, Gabriel venía a ver como cogiamos.
Terminamos esas vacaciones como tres amigos, a todas partes íbamos los tres, ko único que hacíamos sin Gabriel era dormir y ducharnos los tres.
Al año siguiente seguía el mismo ritmo, durante la semana no nos veíamos con Jorge porque el llegaba de la universidad a estudiar, dormir y en la mañana a clases. Sólo teníamos el fin de semana y sólo algunos fines de semana. Mientras Jorge estudiaba yo jugaba con Gabriel. En el computador. Una tarde que le gané me puse a reír de él, quiso quitarme el control y luchamos por él, había » dado un estirón y a sus 14 años casi me pasaba en estatura. Pero no sólo éso, durante la ducha quedó entre mis piernas y su miembro duro contra mi vulva, mi corazón comenzó a latir rápidamente, nos miramos a los ojos, en silencio, por un momento pensé que me iba a penetrar y creo que él por un momento lo pensó, no iba a poner ninguna resistencia, lo que es más, lo deseaba.
– Perdona, lo siento – me dijo al oído.
– No importa, está bien y lo entiendo – le respondí, me gustaba sentir su peso sobre mí. Acaricié su mejilla mirándolo a los ojos, su presión era permanente, no quería que se levantara pero no podíamos seguir así, además de que él comenzó con un movimiento pelvico suave pero me empujaba, yo lamia mis labios.
– No, no podemos hacerlo – le dije en un susurro.
– Sólo quiero estar así contigo un ratito – me dijo dándome leves empujones. Me aferré a él y le seguí el ritmo, estaba verdaderamente rico, de pronto me dijo que se iba, le dije que se quedara un poco más, sentía que me venía un orgasmo, el siguió y comenzó a eyacular, eso aceleró mi orgasmo y acabamos juntos, yo en mi ropa interior y el en la suya, dentro de sus shorts que usaba en ese momento. Luego se levantó y se fue, me quedé acostada con vergüenza del orgasmo que había tenido con mi cuñado. Creo que si el hubiera estado sólo con slip, hubiéramos cogido de verdad.
– Qué piensas de lo que pasó la vez pasada ? – le pregunté en otra oportunidad que estábamos jugando.
– Perdóname, no fue mi intención – dijo parando el juego.
– No te preocupes por éso, me gustó a ti no? – le dije mirándolo a los ojos.
– Si, mucho, pero no estas enojada conmigo? –
– No, ya te dije, entiendo que te excites conmigo y te masturbes pensando en mí –
– Cómo, como lo sabes? – preguntó
– Porque ahora estas excitado y veo tu erección debajo del pantalón – el se miró y se puso rojo.
– Está bien, no me molesta, lo que es las me gusta – le dije acariciando su miembro por encima del pantalón.
– Quiero verlo, sácalo – le dije, desabrocho y bajó el cierre del pantalón, apareció el slip levantado por la erección, bajé el slip liberando su miembro, era hermoso, no tan grande como el de su hermano. Lo Acaricié lentamente y después tomándolo con la mano comencé a masturbarlo, él, que estaba apoyado en los codos, se echó hacia atrás de espaldas en la cama con los ojos cerrados, lo que me permitió ver cada detalle de su miembro, su piel blanca y su glande rosado. Luego comenzó a salirle líquido preseminal, lo saqué con la lengua y a la segunda gota lo metí todo en mi boca y le di la mejor mamada que nunca había dado en mi vida, hasta que comenzó con movimientos rápidos, me di cuenta de que estaba teniendo un orgasmo, comenzó a tener sexo contra mi boca, su miembro me llegaba a la garganta, luego comenzó a eyacular, primero en mi garganta y después en mi boca, un semen suave, cálido y rico, me lo tragué todo. Después guardé su miembro, cerré sus ropas y me acosté a su lado.
– Estas bien? – le pregunté.
– Si, gracias – dijo mirándome a los ojos.
– Por nada, a mi también me gustó – le dije, lo besé y metí mi lengua dentro de su boca, me chupó mi lengua y el la mía.
– Ése es el gusto de tu semen, te gusta? –
– Si, no es malo – dijo el.
– Bueno, cuando quieras te lo hago de nuevo si es que se puede –
– Te amo –
– Yo también te amo, ahora sigamos jugando.
Jorge terminó tarde, fui a verlo a su dormitorio, estaba en su escritorio estudiando.
– Es tarde, creo que mejor me voy y te dejo estudiar –
– No, espera 5 minutos, acuéstate en la cama – dijo. Me recosté en su cama mirándolo.
– Ya, terminé – dijo levantándose y acostándose a mi lado comenzamos a besarnos, rápidamente saqué mi ropa interior mojada, él se quitó los pantalones y los bóxer y me penetró que fue una delicia, cogimos hasta quedarnos dormidos.


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