Hermanita Menor: Nuestros Inicios pt 2
Continuación de la primera parte de mis experiencias con mi hermana menor.
Me alegra que fuera bien recibida la primera parte. Ojalá les guste esta segunda parte también Por favor, votar 5 estrellas y comentar, que me motivó mucho a la segunda parte. Recuerden, esto es real y lo estoy reviviendo todo en mi cabeza paso a paso como lo recuerdo, así que denme una oportunidad de decir toda mi experiencia.
Primera parte https://sexosintabues30.com/relatos-eroticos/heterosexual/hermanita-menor-nuestros-inicios-pt-1/
Ese domingo, después de ese sábado que tuvimos, la pasamos normal. Los dos con ansias de que llegara la noche y el próximo día que nuestros padres se fueran al trabajo. Ahí aproveché y descargué varios pornos a mi PSP, todos con tema de hermanastro y hermanastra Para ese tiempo de 2010 se estaba volviendo popular eso, pero eran más atrevidos; en esos tiempos los vídeos solo se referían a ellos como hermanos reales (no como ahora, que por temas legales no lo hacen tanto). Yo le cambiaba el nombre a todos; que dijera solo hermano o hermana, nada de hermanastros. En un momento que estábamos solos, le dije a mi hermanita que estuviera en Pictochat esta noche para que viniera a mi habitación, que le quería mostrar algo. Ella feliz dijo que sí Justo llegó la noche y le comuniqué que viniera a mi habitación, que está más lejos.
Salía y me acercaba a la de mis padres cada cierto tiempo para asegurar que estaban bien dormidos.Mi hermanita vino con un short de tela suave y con una blusita azul claro cortita de tiritos mostrando su ombliguito. La tela de la blusita era finita y vino sin sostén, que dejaba ver sus pezoncitos bien ricos y sus teticas en crecimiento. Tenía su pelo recogido con una gomita, dejando ver toda su carita de ángel. Yo tenía mi camiseta y pantalón deportivo de Nike cómodo.Le dije: “Mira, Lisa, eso que nosotros hacemos tiene nombre. Se llama incesto y no es aprobado por la mayoría de la sociedad, por eso sabes que siempre debe ser nuestro secreto. Pero mira, eso es algo que, aunque no es aprobado, muchos lo hacen y es más rico que hacerlo normal con una novia o novio. Mira, hasta películas hacen sobre eso de tan rico que se siente”.
Ahí apagué la luz de la habitación y solo dejé prendida una luz digital que alumbraba bastante, pero era como una luz azul con blanco. Le di mi PSP con unos audífonos y le dije que se acostara en mi cama y que viera uno de todos esos videos, el que ella quiera, o que los vea todos, uno a uno. Eran los pornos que había descargado con esa intención de mostrárselo a mi hermanita de 10 años. Ella, sin pensarlo, lo hizo. Mientras lo veía, salí acercándome a la habitación de mis padres a confirmar que podía escuchar los roncos de mi papá y los respiros profundos de mi mamá, que estaban bien dormidos; eran como las 12 a. m. y trabajaban temprano ellos.Volví a mi habitación y ahí estaba mi hermanita lisa tocándose su vaginita por encima de su short y panti. Cerré la puerta tras de mí con seguro.
El morbo y la calentura de saber que nuestros padres estaban en la casa me estaban consumiendo. Me daban aún más ganas de hacer todo lo más asqueroso con mi hermanita. Fui hacia ella y le empecé a dar un masaje en los pies. Le quita las medias rosadas que tenía puestas. Se los besé y los lamí subiendo hasta su vagina. Ahí le bajé el short y le empecé a besar su ombligo y muslos, toda esa área sin tocar la vagina. Ella seguía viendo el vídeo porno, pero estaba jadeando con bajo volumen. Luego le bajé su panti y besé a piquitos sus labios vaginales. Qué rica estaba, suavecita la piel y sin pelitos, qué delicia. Ella daba brinquitos y reía; yo le decía “shhhh” con mi voz y mi dedo; ella aguantaba las cosquillas que le daban mis besitos. Le terminé de quitar su panti y short por completo, tirándolo al piso. Ahí me paré y la vi por un segundo ahí acostada viendo porno en mi PSP Y solo le quedaba puesta la blusita azul que ni cubría su ombligo, y me quedé viendo su cuerpecito y su carita de niña, y en ese momento fue que me enamoré aún más.
Ya las de mi edad, de 15 o mayores, eran ricas y todo, pero no eran mi hermanita menor de 10 años. Creo que ahí fue que perdí el asco al 100%; ya estaba como en 85% mi morbo, pero en ese instante subió al 100% o más.Luego me acerqué otra vez a ella, le escupí en la entrada de su vaginita y rápido la empecé a lamer y besar mientras ella veía los pornos. Ella se movía como loca y me agarraba la cabeza con una mano mientras con la otra veía el porno. Le estaba encantando mucho porque sentí que casi me ahogo con la fuerza de su manita que no permitía que sacara la lengua de su vagina. Pero no me importo me estaba encantando darle ese placer a las partes mas íntimas del cuerpecito de 10 años de mi hermanita lisa.
Después de unos minutos, ahí seguía hasta que sentí que su cuerpo empezó a moverse y sentí que estaba como pataleando ligeramente. Y cuando miré, ya había tirado el PSP a su lado; no tenía los audífonos tampoco y el porno que veía seguía corriendo en la pantallita. Sus ojos estaban al revés Su cabeza también para atrás mientras jadeaba. Ahí entendí que se estaba moviendo su cuerpo de tanto placer que sentía.Le puse mis dos manos por debajo de su blusita, tocando sus teticas calientes. Pasó tal vez 30 segundos y ahí sentí su respiración más rápida y su pancita subía y bajaba profundamente. Me agarró con sus manos apretando mi cabeza en su vaginita aún más y ahí le chupé y lamí con más fuerza mientras ella se venía y cogió el cable de los audífonos para masticarlo y tapar los gemidos y gritos de placer que quería dar, pero sabía que no podía para no despertar a nuestros padres.
Después de venirse y respirando profundo, me empujó la cabeza con sus manos para que me retire de su vagina. Yo me quité y me fui a darle un beso en esos labios gruesos y jugosos de ella y me lo recibió. Y ahí nos comimos unos minutos. Le dije: “Lisa, párate de la cama, déjame acostarme ahí” Ahora te toca a ti, mi amor. Tienes que chuparme mi pipí como viste en los pornos. Así como una paleta y con mucha saliva.” Ella dijo: “Está bien, Raúl, pero es mi primera vez, entonces tú me dices”. También era mi primera vez que iba a recibir una mamada, pero no dije nada, solo moví mi cabeza diciendo sí.Ella se paró y yo también. Me alejé de ella y me quité mi camiseta, mi pantalón y mis bóxer mientras ella miraba de lejitos. Ella solo miraba mi pipí y a mis ojos, como con lujuria y timidez a la vez. Mi pene estaba muy duro y comencé a masturbarme con una mano mientras ella miraba. Yo la miré así de frente, de pie, su vaginita apretadita y sin pelitos y su pancita. Ahí con su blusita se le notaban duros sus pezoncitos del frío de la noche y de lo que hacíamos. Los tiritos de su blusita corta que mostraba su ombliguito sexy habían deslizado a los lados como si su blusita no los tuviese y sus pezoncitos casi se salían por arriba de la blusita.Se supone que la iba a poner a mamarme mi pene, pero cuando la vi así, me gustaba verla y quería verla más o algo, entonces se me ocurrió una idea.
Le dije: “Lisa, voltéate un segundo, quiero ver tus nalguitas”. Viendo su culito delicioso, me masturbé unos segundos más Ella hasta se pegó unas palmaditas ligeras que casi me hacen venir. Paré de masturbarme y me puse mi bóxer nuevamente. Tomé el PSP que estaba en la cama con los audífonos aún babeados; los sequé con mi camiseta. Le dije a mi hermanita: “Lisa, ponte los audífonos, te voy a poner un video de una canción que me gusta mucho y tú debes verlo y luego imitar los bailes de las chicas”. Le puse el video que había descargado de mis canciones (era Pam Pam de Wisin y Yandel), la dejé viendo el video y salí en mis bóxer acercándome a la habitación de mis padres. Aun escuchando los roncos y respiros, me volví a mi habitación y la cerré con seguro nuevamente.
Ahí estaba Lisa viendo el video musical sentada en la esquina de mí Me quité el bóxer y me acosté, luego subiendo en mi espaldar para quedar sentado cómodamente en mi cama con mi pipí en la mano. Le dije que se parara y viniera hacia mí.Ella vino a mí caminando con su blusita azul claro y vaginita al aire libre; me dijo que tenía frío (toda la casa tiene aire acondicionado y era de noche). Le dije que baile como las chicas del video, que eso le quitará el frío Ella se puso como feliz diciendo que sí quería bailar y dijo que le gustó mucho la canción (cosa que nuestros padres NO permitían que escucháramos, pero con mi PSP yo tenía acceso a todo sin ellos saber). La mandé al frente de mi cama para yo ver todo su cuerpecito a la distancia mientras me masturbaba (Inspirado por videos que veía de GTA Vice City en un club de mujeres bailando). Quité los audífonos al PSP y puse el video musical «Pam Pam» a todo volumen (no despertaría a mis padres porque está lejos mi habitación de ellos, pero sí fue riesgoso hacer eso). Ahí ella empezó a mover su culito con las manos en el aire, así como en el video. Lo único que tenía puesto era la blusita de tiritos que con cada movimiento se le iban por el lado y se le bajaba más y ya se le salían sus pezoncitos de sus ricos senitos. Yo disfrutaba del show y se acabó la canción.
Le dije otra vez y volví a comenzar la canción Ella dijo con una cara de pucheros: “Oye, no es justo, Raúl, tú ahí viéndome solamente”. Entonces le dije: “Tienes razón, yo también tengo que hacer lo que hacen Wisin y Yandel en el video”.Me paré de la cama, caminé hacia ella y me le pegué atrás de ella para bailar/perrear así como hacían Wisin y Yandel con las mujeres. La bailamos esa canción como 4 veces, escena por escena, perreando, riéndonos y bailando. Ella moviendo su culito y yo me alejaba para masturbarme cada cierto tiempo. Y cuando nos pegábamos a la cara así como en el video, yo la besé y ella respondió también. Le daba la vuelta otra vez y sintiendo sus nalguitas perfectamente abrazando mi pipí con la cabeza de él saliendo hacia arriba entre la separación de sus nalguitas. No aguante más. Nuestra piel se sentía como lo único caliente en medio del frío del aire acondicionado y de la noche. Ahí mismo, dando un gemido brusco como si fuera un león, le terminé de bajar su blusita azul para dejar sus teticas al aire libre y la blusita envuelta alrededor de su estómago, casi llegando a su cinturita. Puse mi cabeza al lado de la de ella y me venía riquísimo.Tirando chorros de leche hacia arriba que embarro sus nalguitas, espalda, su blusita envuelta alrededor de su estómago y mi estómago.
Ella, por su propia cuenta, se volteó, me besó rápido y se arrodilló y me lamió la punta de mi pipí, probando el último poquito de leche que salía después de venirme tan rico. Mientras yo veía desde arriba toda la leche deslizando en sus nalguitas y la blusita azul mojada con mi leche. Me dio un corrientazo que me hizo tirar un grito de placer. Los dos nos asustamos porque tal vez se despertarían nuestros padres. Ahí mismo paramos la canción de Pam Pam. Toda nuestra ropita que estaba en la cama la tiré debajo de mi cama y moví las sábanas y colcha de mi cama. Le dije a Lisa que se metiera ahí debajo de mis sábanas y colcha así mismo como estaba. Apagué la luz digital dejando todo oscuro, me puse mis bóxer y me fui a acercar a la habitación de mis padres y aún todo bien, ellos dormidos.Regresé y volví a cerrar la puerta con seguro; ya era rutina.
Ahí estaba Lisa cubierta de pie a cabeza entre mis sábanas y colcha gruesa para mantener caliente. Me metí debajo con ella y me llevé la luz digital, que era como portátil Ahí me acomodé y la guié encima de mi pipí, en los labios de su vaginita, manoseando sus nalguitas y besándonos. Ahí tenía ella todavía puesta la blusita envuelta alrededor de su estómago, que no me dejaba sentir su piel con mi piel al máximo Le dije que se la quitara; ella estaba acostada sobre mí y besándonos, entonces se sentó ahí mismo encima de mí y se la quitó mientras yo la alumbraba con la luz digital debajo de las sábanas.Ya estábamos los dos completamente desnudos y debajo de las sábanas Ella se volvió a tirar sobre mí, besándome, y comenzó a restregar los labios de su vaginita húmeda con mi pene, apuntando a mi estómago y el de ella. Sentir piel con piel en medio del frío y debajo de las sábanas era algo tan sabroso, sensual y acogedor al mismo tiempo. Nos besamos y le secreté al oído “caballito caliente”; ella sonrió y dijo “lo mejor de este mundo, Raúl”. Ahí seguimos gimiendo los dos, restregando nuestros cuerpos desnudos en ese acto incestuoso.
Como ya me había venido una vez, me estaba poniendo más perverso para poder venirme y excitarme al máximo Ella también, creo yo. Le dije mientras jadeábamos y seguíamos restregando mutuamente. “Lisa, no podemos hacer ruido. Mami y papi se levantarán después”. Ella dijo: “Sí, tienes razón, Raúl, pero se siente muy rico”. Le respondí con mi mente perversa por el porno: “Sí, Lisa, se siente muy rico porque es incesto y porque yo te amo”. Ella dijo torpemente: “Sí, me gusta cómo se siente el incesto contigo, Raúl”. Eso me estaba excitando mucho.Le dije: “Sí, Lisa, viste, hasta hacen películas de tan rico que se siente” No me importa si eres mi hermanita; yo te amo y siempre te amaré y amo estar así contigo”, ella dijo jadeando y a punto de venirse. “Yo también te amo, Raúl”. Ahí le pegué un par de nalgadas y apreté sus nalgas contra mí con más autoridad y le dije al oído: “Te amo, Lisa, mi hermanita linda; eras la única que quiero para mí, no necesito a nadie más porque tú eres mi hermanita y mi princesita y mi todo y yo soy tu hermano mayor y tu rey y tu todo”. Ahí ella pegó un grito al cielo (le tapé la boca y me asusté) y se vino teniendo todo tipo de convulsiones y movimientos locos e involuntarios.
Yo quité las colchas y sábanas de encima de nosotros para que nos pegara en la piel ese rico frío, porque ya estábamos sudados de tanto movimiento y placer debajo de las sábanas Ahí mismo la abracé fuerte y, junto con el calor de su cuerpo y ese frío rico, me vine otra vez. Ya ahí nos despedimos con un beso en la boca y ella se fue a dormir a su habitación.Al otro día, desde que mis padres se fueron, ella vino a mi habitación y me despertó subiéndose encima de mí y besándome Ella tenía puesta una pijama de tela de algodón de manga larga en los pies y los brazos Yo respondí besándola y abrazándola también, como si fuera mi almohadita bien cómoda Luego la movi debajo para ponerla debado de mi y le quite la parte de abajo de su pojama y no tenia panti ahi estaba su vaginita de 10 años al aire libre. Se la empecé a lamer y chupar; ella se retorcía y gritaba muy duro. Como por fin gritando con todo el gusto porque estábamos solos. Ahí se vino y yo le dije que iría a preparar desayuno, mientras ella se quedó ahí en mi habitación jugando con su Nintendo DS y su vagina al aire libre.
Traje el desayuno, comimos y luego le dije que se pusiera en cuatro frente a mí mientras yo sentado en la cama. Le dije que alzara más su culito y que me chupara mi pene. Ella de una lo hizo y se sentía demasiado rico mientras yo miraba su culito, aunque ella lo hacía torpemente, pero trataba de imitar el porno que le había enseñado. Luego le hize quitar la parte de arriba de la pijama para verla ahí completamente desnuda en cuatro y chupandome el pene que rico se sentia hasta que me vine y le aguante la cabeza para venirme dentro ella trato de retirar pero no la deje y grite de placer y cuando me termine de venir bien la solte y ella escupio y respiro por aire con lagrimas en su cara yo me rei y ella me vio miro para los lados y se rio tambien.Y así la pasamos.
Ese verano del 2010 fue uno de los mejores de mi vida, aunque aún no teníamos sexo como tal, o sea, penetración. Todos los días, cuando estábamos solos, era puro morbo; hacíamos 69, jugábamos caballito desnudos, ella me lo chupaba a toda hora, yo le manoseaba su vaginita y le metía un dedo o dos; también le lamía y chupaba su vagina a toda hora. Y nuestros padres solo pensaban que manteníamos jugando con los electrónicos, jaja. Yo se lo quería meter y ella también quería lo mismo, pero los dos teníamos mucho miedo de la sangre, que le duela y que quedara preñada. Entonces siempre nos limitábamos a tener sexo como tal. Los dos estábamos como de acuerdo en que nos amamos y nos encanta hacer todo esto, pero que no será para siempre, que cada quien tendrá su pareja en un futuro.
También nos volvimos fanáticos de reggaetón que nuestros padres nunca nos dejaban escuchar. Siempre bailábamos y perreábamos o teníamos esa música de fondo mientras hacíamos nuestras cochinadas incestuosas. Nuestros favoritos que manteníamos en repetición eran canciones con letras relevantes a sexo como Pam Pam, Mírala bien, Noche de travesura de Héctor el Father, Shorty de Jowell, Sexy movimiento, Loco de Jowell y Randy, 5 letras de Alexis y Fido, Pa que la pases bien de Arcángel, Pegao, Me estás tentando. Sí, éramos muy fanáticos de Wisin y Yandel, como pueden ver, y nos manteníamos al tanto de sus canciones y farándula; incluso llegamos a ir a un concierto de ellos mucho más adelante.
Hoy en día le tenemos una increíble nostalgia a Pam Pam por cómo fue esa primera vez y TODAS las canciones de Wisin y Yandel.Todas nuestras cochinadas incestuosas muchas veces las hacíamos viendo porno en la tele con el PSP conectado a la tele con un cable RCA que logré que mi papá me comprara. Les digo que ese PSP era la mejor tecnología de esa época Ella veía los pornos completos mientras yo me comía su vaginita o sus teticas. O yo veía porno mientras ella me chupaba el pene bien rico. Una memoria que siempre recordaré con la canción de Síguelo de Wisin y Yandel. Fue uno de esos días. En la tarde yo estaba chupándole la vaginita a Lisa, los dos desnudos completamente en el sofá con la canción de «Síguelo» de fondo en la televisión, cuando de repente escuchamos el carro de nuestros padres llegando afuera de la casa (llegaron temprano del trabajo ese día) y salimos los dos corriendo para el segundo piso a ponernos la ropa que habíamos dejado en mi habitación.
Así la pasamos todo el verano 2010. Ya en agosto 2010 empezamos el colegio otra vez. Entonces no teníamos mucho tiempo; lo hacíamos mucho menos; estábamos ocupados con el colegio y los fines de semana compartiendo con nuestros padres, limpiando casa, cosas de la iglesia. Los días de semana ya mis padres llegaban más temprano, entonces no podíamos estar solos. De agosto a diciembre de 2010, creo que solo unas 10 veces tuvimos oportunidades de estar solos en casa cuando nuestros padres salían a una cita o algo de trabajo. También compartíamos un baño, entonces muchas veces ella me chupaba el pene rapidito o yo jugaba con su vagina con mis dedos rapidito o le lamía un poquito cuando había chance. Pero era muy riesgoso, entonces nos limitábamos mucho, pero sí eran deliciosos esos rapiditos.Mi hermanita seguía peleando con nuestros padres; quería salir con amiguitas, quería tener novios, cortaba su ropita con tijeras para que se le vea pancita y más mostrona. Mis padres no permitían nada.
Yo muchas veces le dejaba mi PSP en las noches para que viera porno y se tocara. Me decía ella por Pictochat que fuera a su habitación y se lo metiera como lo hacen en los pornos. Se estaba convirtiendo muy sexual y putica, la verdad. Yo tenía miedo de que mis padres se fueran a dar cuenta de que mi hermanita de 10 años estaba hipersexual, pero no la paraba; yo también estaba así, con mucho morbo por ella. Algunas noches le decía por Pictochat que viniera a mi habitación y bailábamos/perreábamos nuestras canciones y luego la ponía a chuparme el pene. Era más fácil y rápido de disimular si nuestros padres se levantaban.
Así la pasamos hasta diciembre del 2010, cuando nuestros padres de Navidad nos dieron un regalo que, sin ellos saberlo, nos ayudaría muchísimo en nuestras cochinadas incestuosas. ¡Ese regalo fue una bicicleta a cada uno!
Ya de enero 2011 hasta junio montábamos bicicleta para ir y venir al colegio; mis padres nos dejaron ir en bicicleta porque ya cumplí los 16 y mis hermanitas sus 11 años. Pero aún eran estrictos y teníamos que estar en casa 40 minutos o menos después del colegio. En bicicleta durábamos media hora más o menos para llegar a casa desde el colegio. Aún más rápido que una que durábamos en bus con todas las paradas que daba.Yo sí quería e imaginaba escaparme a un lugar en bicicleta con Lisa a hacer nuestras cochinadas incestuosas, pero debido a eso (mis padres estrictos), se me hacía difícil. Los fines de semana la pasábamos compartiendo con los padres y muy ocupados con iglesia, tareas, limpieza de la casa como para escaparnos en bicicleta como me imaginaba yo. También noté que Lisa ya no estaba tan interesada en hacer cosas sexuales conmigo. Era yo siempre quien la buscaba últimamente. (Luego me confesó que tenía un noviecito en el colegio, pero no habían hecho nada aún, solo besos en la boca, pero yo todavía no sabía eso).
Todo hasta junio del 2011, donde comenzó nuestro verano libre del colegio. Ya volvimos a tener muchas horas solos al día y ahí fue donde empezamos a montar bicicleta por toda nuestra área de conjunto de casas y hasta salíamos a la ciudad a explorar en la bicicleta; los dos, ella me seguía atrás. Yo siempre mantenía viendo cada cierto tiempo para asegurarme de que ella esté bien. Lo hicimos par de veces, pero solo por par de horas, porque yo quería volver a la casa a hacer nuestras cochinadas; mi hermanita no tanto. Y así hicimos por las primeras semanas: montábamos bicicleta unas dos horas y luego llegábamos a casa a bañarnos juntos, besarnos, jugábamos caballito caliente completamente desnudos en el baño, mojados y sin miedo a gemir y expresar el placer. Sí, noté que Lisa no me quería besar tanto y que cerraba los ojos mientras gemía cuando nos tocábamos o cuando ella me chupaba el pene. Estaba sintiendo que ya no quería seguir, pero aún lo hacía por conveniencia o por necesidad, no sé, pero tampoco me paró por completo. Yo tampoco pregunté mucho porque sentía que si le preguntaba a ella qué pesaba, me iba a decir que ya no le gustaba.
Cuando nuestros padres llegaban, siempre nos encontraban haciendo los quehaceres del hogar porque así lo planeamos; para la última hora antes de ellos llegar, nos poníamos a hacer los mandados de ellos. Limpiar el piso, los baños, la cocina y así.Como ya tenía 16 años, yo quería trabajar y tener dinero y siempre les decía a mis padres y no me ponían cuidado. Entonces uno de esos días montando bicicleta con mi hermanita, nos paramos en una farmacia y pregunté por el jefe y hablé con él y de una vez me dio trabajo para empezar al día siguiente.
Eran solo 4 horas al día, 5 días a la semana, porque soy menor. Entonces ahí le confesé a mis padres que Lisa y yo montábamos nuestras bicicletas fuera del conjunto de casas, que era lo único que nos permitían Les dije que me salió un trabajo y que me perdonen por romper las reglas, pero que ya estaba grande y era responsable. Ellos no se enojaron y me felicitaron con el trabajo. La verdad, mis padres nunca se enojaban conmigo; me daban mucha libertad en comparación con Lisa, que siempre se enojaban si ella se vestía de una manera o quería salir o rompía alguna regla.Ahí empecé a trabajar; mi turno era justo una hora después de que mis padres llegaban a la casa y salía por ahí a las 8 p. m. de la noche en mi bicicleta directo a mi casa.
Mi primera adquisición con el dinero ganado fue un iPod touch 4th generation Eso era una hermosura de tecnología para mí en aquel tiempo. Ya podía escuchar música y ver videos fácilmente en él, no como en el PSP, que había que hacer un proceso para bajar todos los pornos, música y videos. También era mucho más económico que el iPhone y, pues, no tenía que pagar plan de celular mensual.
Trabajando en una farmacia, vi cómo venían hombres a comprar condones y lubricantes íntimos y cosas así. Se me ocurrió hacer lo mismo para tener sexo con mi hermanita; ya eso me daba más seguridad de que no quedaría preñada y el lubricante, que no le doliera tanto. Así que lo compré. Al otro día, cuando nuestros padres se fueron a trabajar, le dije a Lisa que se viniera a mi habitación. Teníamos varios días sin hacer nada porque era un martes y ese lunes no se pudo por una cita dental y, pues, los fines de semana tampoco se podía Entonces un martes y desde el viernes que no hacíamos nada.
Ella vino solo con una blusita de tiritos blanca que ella misma había recortado con una tijera; efectivamente, la blusita de tiritos finitos y ahora recortada parecía un sostén sexy porque mostraba la parte de abajo suavecita de sus teticas que ya habían aumentado bastante en todo este tiempo ahora que tenía 11 añitos. También tenía un panty color verde con blanco bien bonito. Tenía dos trenzas descompuestas porque su pelo era muy suave; entonces la trenza se le veía muy floja y linda; la verdad que le llegaban como a un poco más de la cola, así como Rapunzel, pero pelo negro. Le dije que cerrara la puerta con seguro y viniera a chuparme el pene. Ella así hizo sin muchos ánimos mientras yo ponía nuestra musiquita (reggaetoncitos).
Ahí se puso un poco más animada a chuparme, luego yo a ella.Le quité sus pantis verdes y empecé a comerme esa vaginita de lisa que ya tenía pelitos, pero no me importaba. Ahí me paré de la cama, paré la música y le dije: “Lisa, te tengo una sorpresa!”. Ella me respondió: “¿Qué es, Raúl?”. Yo le dije: “¡Te lo voy a meter!”, mientras sacaba el paquete de condones y lubricante. Ella, en vez de ponerse feliz como pensaba y que tanto me decía, se asustó y dijo: “No podemos, Raúl”.Ahí yo le dije: “Sí, ya verás que siente rico”. Me puse el condón en mi segundo intento; el primero lo rompí, era mi primera vez, jaja, y fui a la cama otra vez en posición misionero. Le apliqué el lubricante en su vagina y luego en mi pene, que estaba duro como nunca del morbo. Mi hermanita se veía asustada y a punto de llorar cuando yo empecé a restregarle mi pene en su vagina.
Yo no quería parar, pero le dije: “Lisa, no tengas miedo, que ese dolor es solo la primera vez y se quita”. Ella de una respondió: “Raúl, es que tengo novio y me siento mal que le estoy siendo infiel” Aún lo hacía contigo porque me gusta, pero no quiero que me quites la virginidad”. Yo me quedé sin palabras con el pene en la mano. Era un noviecito de su edad de 11.Sentí un poco de rabia y celos, pero a la misma vez entendía; entonces mi cerebro se fue al morbo después de unos segundos Le dije: “Lisa, entiendo, pero es mejor así para que cuando lo hagas con tu novio no estés así asustada y pasando dolor” Además, sabes que yo soy tu hermano mayor y te amo y siempre estaré en tu vida. Va, y ese novio te quita la virginidad y nunca lo vuelves a ver”. Ella se quedó callada unos segundos y dijo: “Pero no solo eso, también eres mi hermano mayor, Raúl”. Ahí me sentí mal por dentro unos segundos y luego mi cerebro se fue al morbo y todo el porno consumido.Le dije mientras me bajé a darle besos en su carita en todas partes: “Sí tienes razón, Lisa, pero así se siente más rico, ¿por qué no podemos hacerlo? Es incesto, a ti te encanta el incesto y a mí también”. Al mismo tiempo que decía eso, le empecé a entrar mi pene con condón Su vaginita también estaba lubricada, así que fue fácil entrar la cabeza de mi pene.
Ahí paré y le vi la cara; ella tenía sus ojos cerrados y sus manitos en mi pecho como esperando que se lo metiera entero y lista para pararme o gritar de dolor. Yo me eché hacia atrás aun con mi pene dentro y le empecé a manosear las tetas con mis dos manos por debajo de su blusita recortada mientras entraba al pasito mi pene más y más Al notar mi pene entrando más y más, ella abrió los ojos y dijo: “Raúl, ¿qué haces?”. Cuando dijo eso, también abrió la boca, dio un suspiro y sacó los dientes, picando un ojo como cuando a uno le duele algo o se choca un pie con la esquina de la cama.Yo respondí: “Hermanita, solo te estoy dando amor, confía en mí”. Ahí empecé a entrar y salir rápidamente del morbo que tenía y ella empezó a llorar y decir “auu, me duele” mientras me miraba a los ojos. Yo me sentía un poco mal ahí, metiéndoselo cada vez más rápido y manoseando las teticas que ya se sentían más grandes y, pues, no quería parar.
Ella me empezó a agarrar mis brazos como para liberarse y que no siguiera manoseándole las tetas y ella poder escapar. Entonces yo dejé que me quitara los brazos de sus teticas y me tiré encima de ella besando su cuellito suave; ya estaba sudado y salado, lleno de las lágrimas y calor. Ella movía su cuello como evitándome, pero ya no lloraba, solo jadeaba. Decía “¡¡Auu Auu!!” repetidamente, como que le dolía, entre gemidos y jadeando. Me iba a empujar con sus manos, pero antes de que pudiese, yo la agarré con las mías, mucho más grandes y fuertes, ya que tenía 16 años y ella solo 11, y aun chiquita, ya yo había crecido bastante Lleve sus manos hacia la almohada a cada lado de su cabeza.
Ahí también le lamí el oído y lo mordí mientras se lo metía y le dije: “Qué rico se siente tenerte, hermanita, como la primera vez que jugábamos callito caliente”. Ella no decía nada, pero ya no sentía fuerza en contra mía de sus brazos. Entonces seguí dándole. Se sentía muy rico, la verdad; ella estaba apretadita, caliente y deliciosa.
Mientras estaba ahí en misionero dándole rico y agarrándole los brazitos, empecé a decir tiernamente y como cuando uno llama a un perrito. “¿¡Dónde está mi caballito caliente!? ¡Caballito caliente Caballito caliente, ¿dónde estará?” Mientras jadeaba, yo también.Decía eso repetidamente hasta que me alcé un poco y solté sus brazos para ver su cara y se veía como cara de ‘gimiendo enojada’, como con rabia y disgusto, pero con placer. Ahí seguí preguntando por mi caballito caliente en tono sarcástico mientras se lo metía y gemía yo entre medio también Ella, con la boca abierta y gimiendo, pero como con rabia, me agarró mi cabeza con sus dos manos que estaban libres y dijo: “¡Cállate la boca, ridículo!”. Yo me callé mientras me lo metía, pero me reí y la empecé a besar en la boca. Ella rápido me movió la cabeza, quitándome como con asco, y escupió hacia arriba de asco. Pegándome en mi cuello y pecho.Empecé a metérselo más duro y le dije con tono de autoridad: “Lisa, yo te amo, pero a mí me respetas; soy tu hermano mayor”. Ahí le tapé la boca con mi mano izquierda y ella jadeaba y me agarró por el cuello.
Le empecé a dar aún más duro y con más fuerza y le dije: “¡A mí me respetas, Lisa! ¡Que yo no soy mami y papi, no vayas a creer! Yo sí te pongo en tu lugar, hermanita”. Ella seguía tratando de respirar profundo con mi mano tapándole la boca. Empezó a morder mi mano muy duro; yo se la quité y le escupí en toda la cara.Ella hizo cara de enojada mientras gemía y me volvió a escupir. Yo dije “ahh? esta es la nueva tradicion ahora ya no quieres escupir en el inodoro ahora es en mi cara bueno esta bien y yo en la tuya hermanita linda” y le volvi a escupir mas ella no volvio a escupir y ahi la vi asi como cara enojada (cosas de hermanitos que se odian jaja) pero aun con la boca abierta y gimiendo y ahora la cara con un poco de mi saliva y roja como un tomate ahi mismo no aguante mas la empeze a besarla en la boca y me vine adentro de ella gritando “lisaaaa ahhhhhhh que ricooo lisaaaaa ahhhhhh!” Y me quede encima de ella rendido pare de besarla y me queria dormir ahi adentro de ella hasta que ella me movio y se fue al baño en silencio total cerrando la puerta de mi habitación fuertemente.
Yo me quedé con el condón puesto, lleno de sangre por fuera y leche por dentro, me tapé completo con mis sábanas y colchas, y me dormí profundo rápidamente.
Continuará…
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