Hermanos ?
Les voy a contar la relación entre dos hermanos legales sin lazos de consanguinidad .
Todo comenzó cuando mis padres se separaron cuando yo tenía 6 años. Dos años después se divorciaron y le dieron a mi padre las visitas quincenales.
El se había casado nuevamente y me llevó a su departamento donde vivía con su nueva esposa
A ella no le caí bien y ella a mi tampoco. Era una chica muy joven y muy loca.
Yo tenia casi 9 años, él me tenía un dormitorio nuevo con un gran clóset.
La primera noche me desperté con unos gemidos, me levanté y fui al dormitorio de mi padre. Puse el oído en la puerta y se escuchaba como una pelea, abrí la puerta y vi a mi padre acostado de espaldas en la cama y ella estaba montada sobre él y con cada movimiento dejaba escapar un gemido, se levantaba y veía el miembro de mi padre hundiéndose en el cuerpo de ella. Había visto muchas veces el miembro de mi padre antes, pero nunca de tamaño que tenía ahora, de pronto el miembro se salió y lo vi entero, con su cabeza grande y roja, ella lo tomó con su mano y se lo metió entero con un gemido. Me quedé mirando unos minutos y después me fui a mi cama, mi corazón latía más fuerte que de costumbre, me sentía alterada, los quejidos seguían hasta que con un gemido largo término todo, en mi mente reproduje todo lo que vi. Después de un largo silencio me dormí.
Al otro día me levanté temprano y fui al baño, después fui al dormitorio de mi padre, ahí estaban los dos desnudos y semitapados.
Me fui a acostar de nuevo pero sin poder dormir. Como una hora después llegué mi padre con una bata.
– Hija, como estas? Dormirte bien? – me preguntó.
– Si, muy bien – no le podía decir lo que había visto.
– Tienes hambre? Quieres tomar desayuno? – movi la cabeza asintiendo.
– Te quieres duchar primero o lo vas a hacer después? –
– Ahora – le dije levantándome. Había dormido con la polera y los calzones, se le había olvidado comprarme pijama.
– Bueno, vamos al baño – dijo tomándome de la mano.
Dió el agua de la ducha mientras me desnudaba.
– No te vas a bañar conmigo? – antes me bañaba con el los sábados o los domingos como era ahora.
El mi miró, sentí su mirada en mi vulva, seguramente era más grande de lo que recordaba pero seguía siendo igual. Después de un silencio y seguramente dudando se sacó la bata y quedó completamente desnudo.
Se metió a la ducha y después me metí yo, sentía el agua caliente caer sobre mí cuerpo y el miembro de él pegado a mi cuerpo estando abrazados. Aunque no tenía una erección lo sentía perfectamente, era igual, no había cambiado nada,salvo que ahora parecía estar más grande y más duro.
Cerró la llave y nos lavamos el pelo con champú. Después me dijo que me diera vuelta y me lavó la espalda hasta mis nalgas, como lo hacía antes, pero ahora me producían un efecto que no había tenido antes. Después me volví y le dije que le lavarla la espalda u eso hace. Se volvió hacía mí lavándose los brazos y yo comencé a lavar su miembro el que ya estaba alcanzando el tamaño de anoche. El se detuvo y me miró.
– Quieres hacer éso? – asentí con la cabeza, me gustaba la sensación en mis manos el darle apretones y subir y bajar mis manos recordando lo que había visto.
– Tu no me vas a lavar a mu mí? – antes li hacía, pero habían pasado más de dos alas de éso. Sin decir nada comenzó a lavar mi vulva lentamente, como con miedo, sentía sus dedos recorrer mis labios internos y frotar mi clitoris, era una sensación que no había sentido antes, cuando me lavaba me gustaba, pero ahora era diferente, mi corazón latía sacudiendo mi pecho y sentía un gran calor entre mis piernas, éso hacia que moviera mis manos más rápido.
De pronto se detuvo y sacó su mano, tomé su miembro y lo pasé por mi clitoris, todos los pelos de mi cuerpo se levantaron. Él me abrazó y saqué mi mano, sentía su miembro entre mis piernas, pensé que me Hija a hacer lo mismo que a la otra chica. Nos quedamos abrazados unos minutos.
– Vamos a terminar de ducharnos y vamos air a tomar desayuno – dijo, entonces aterricé y ma di cuenta de lo que estaba haciendo. Dió el agua y nos enjuagamos.
Mientras nos sacábamos miraba su erección en todo momento, me preguntaba como sería tenet algo así dentro de mí.
Me vestí con las mismas ropas, la misma polera, mismos calzones, misma falda, etcétera.
Mientras tomábamos desayuno le pregunté por ella,, me dijo que estaba durmiendo.
Después nos fuimos al living, mi papá tenía puesto una polera y unos bóxer ajustados. Mientras veíamos televisión sentí la ducha, al rato llegó ella tomándose la cabeza, traía sólo una tenga que le tapaba solo la vulva dejando sus nalgas al aire. En todo caso tenía unos bonitos pechos y unas nalgas perfectas, daba envidia, a mi me gustaría tenet esos pechos y esas nalga pensé.
‘ Y esta niña todavía está aquí? – preguntó.
– Si, más rato la voy a dejar – dijo mi padre. Me gustaba estar con él, pero no con ella,me dolía el estómago de verla. Ella entró a la cocina a preparar algo.
– Ustedes tomaron desayuno? ‘
– Sí, hace rato – contestó mi padre.
– Qué bueno, porque no tengo ganas de hacer nada – dijo desde la cocina. Llegó sentarse con el vaso en la mano.
– Vamos a ir a dejarla y después vamos a ir a almorzar a algún lado.
– Regio me parece – dijo sentándose con un vaso de jugo de naranjas en la mano. El pasó un brazo por mi espalda, apoyé mi cabeza en su hombro y puse una mano en su pierna.
– Listo, ahora me voy a vestir – dijo ella después de tomarse el jugo yendo a la cocina a lavar el vaso.
Acaricié el bulto de mi padre por encima del bóxer que rápidamente se puso duro.
Ella salió de la cocina y se fue al dormitorio.
– También tengo que ir a vestirme – dijo levantándose.
Cerca de medio día llegamos a mi casa, mi padre dio vuelta la cara, le di un beso en la boca y me bajé.
Entré a la casa y fui a la cocina donde sentía ruidos.
– Hola mamá? –
– Hola mi niña, que bueno que llegó temprano, estaba preparando algo rico para almorzar – dijo abrazándome y besándome. También la abracé y la besé. No nos dábamos besos en la boca sólo en las mejillas, pero aveces lo hacíamos en los labios en casos espaciales como éste. Con éso de mostrábamos el grab amor que nos teníamos.
Por las noches antes de dormir el beso era en la mejilla. Y como dormíamos juntas aveces me besaba en la frente también.
– Mami, me voy a acostar un ratito –
– Si mi niña, vaya a acostarse, yo le ávido cuando esté listo –
Me acosté en la cama, metí mi mano bajo la falda y rocé suavemente con mis dedos los labios mayores por encima de mi calzón blanco de una tela muy fina. Sentía el calor en toda esa zona, metí la mano debajo del calzón y rocé mi clitoris, pensaba en todo lo que había visto. Me di vuelta hacia la pared en posición fetal y con mi mano dentro del calzón y sobre mi vulva me dormí.



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