• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos)
Cargando...
Heterosexual, Incestos en Familia

Hermanos ? C-2

Cómo llegó mi hermano a mi vida .
– Hija, tu padre va a venir a buscarte hoy, tienes tus cosas preparadas? – me preguntó mi madre al desayuno.

– Mamá, no me gusta la mujer de mi papá, no me cae bien ni yo a ella  –

– Y qué piensas hacer Hija? –

– No me quiero quedar, quiero dormir en mi cama esta noche  –

– Como usted quiera, si usted no se atreve a decirle a su padre lo que me dijo, yo se lo puedo decir cuando llegue  –

– No mami, yo se lo voy a decir,  no soporto esa mujer  – además de que no me cais bien, me molestaba verla desnuda y manoseando a mi padre delante mío.

Cuando llegó mi padre me llevó al Mall a comprarme ropa, le dije que no necesitaba nada, insistió en que necesitaba pijamas y otras cosas a doc.

– Papá, no voy a ir a tu departamento, menos a quedarme, no la soporto ni ella a mi – le dije seriamente.

– Pero hija, si ella te quieres  –

– Papá, no tienes ojos en la cara? No voy a ir a tu departamento nunca más. Ahora podemos comer algo, ir al cine o como quieras y luego me vas a dejar  – se quedó callado y muy triste, me dio pena por él, pero sabía que esa mujer sería un problema para mí.

– Está bien hija, como tu digas  – pasamos la tarde juntos y después me fue a dejar. Nunca más volví a su departamento.

– Hija, tengo que contarte algo,  no me atrevía a decírtelo porque no se como vas a reaccionar  – me dijo una tarde varios meses después.

– Dime mami, qué pasa? –

– Conocí a una persona y me gustaría que tu también lo conocieras  –

– Una persona? Un hombre? –

– Si hija, es un caballero y quiero presentártelo, espero que me entiendas –

– Y cómo va a ser eso? –

– Lo invité a cenar mañana en la noche, quiero que lo conozcas, si no te cae bien, lo aceptaré  –

– Mamá, no tienes que pedirme permiso, si te gusta alguien confío en ti, no tengo ningún problema con éso  –

– Que bueno hija, hace un tiempo que salimos y quiere casarse conmigo  –

– Te vas a casar? –

– No hija, no si tu no quieres  –

– Tengo que conocerlo  –

La noche de la cena mi mamá tenía todo preparado, habíamos estado juntas haciendo una limpieza a fondo a toda la casa, especialmente el baño, hasta había puesto flores. La verdad es que hacía tiempo que no veía la casa tan bonita.

– Hola! Como estás ? – escuché decir a mi madre cuando abrió la puerta. No quería ir, primero que quería verlo, realmente yo también estaba emocionada.

– Andrea,  ven a saludar ! – llamó mi madre.

– Hola! Gusto conocerte aunque tu madre me ha hablado mucho de ti  – dijo entregandome una caja de bombones, ya de partida me cayó bien.

Era un caballero mayor que mi madre, varios años, pintando canas. Su mano suave, cálida pero firme estrechó la mía. Su mirada era sincera además de que era guapo.

– Te sirvo algo? – le dijo mi madre al tiempo que buscaba algo para poner el ramo de flores.

La cena estuvo agradable, además de rica porque mi mamá cocina muy bien.

– Me gustaría que conocieras a mi hijo  – me dijo él después de la sobre mesa.

– Tiene un hijo? – pregunté extrañada, en ningún momento pensé que tendría hijos, no sé porqué.

– Si, el es viudo y tiene un hijo un poco mayor que tú  – dijo mi madre. Éso era algo en que no había pensado, si bien antes siempre quise tener un hermano, ahora era algo que no estaba en mis planes.

– Qué les parece si la próxima semana van a cenar a mi casa? – preguntó Ricardo, la pareja de mi madre.

– Encantadas, verdad hija? – no había tenido tiempo de hablar.

– Sí, porqué no? – respondí encogiéndome de hombros.

– Hola, me llamo Adrian, tu eres Andrea? – me dijo un chico como de 13 años, sentí una leve corriente cunado me dió la mano.

– Si  – no supe que decir, era un chico muy guapo, unos ojos hermosos y una figura atlética para su edad.

Después de la cena me llevó al segundo piso en donde había un hall con un gran escritorio y un computador.

– Éste es mi dormitorio, éste es el baño y el otro dormitorio es para las visitas, si quieres quedarte – me dijo con una sonrisa. Los dormitorios eran grandes, con todo lo necesario.

– Ah, no gracias, prefiero dormir en mi cama  – le respondí amablemente con una sonrisa.

– Pero si no haz probado la cama, ven y siéntate  – dijo sentándose en la cama e indicando que me sentará a su lado, no podía rehusar y me senté a su lado. La cama estaba bien, se sentía agradable.

– Pero acuéstate bien –  dijo levantándose. Me acosté en la cama metiendo mi vestido entre las piernas porque era corto y no quería que se me viera nada.

– Te ves hermosa! – dijo sentándose en la cama, inconscientemente levanté las rodillas para hacerle un lado, seguramente vió mi ropa interior pero no dió ninguna muestra.

– Si, se siente bien  – dije bajando las piernas. El se acostó a mi lado en el espacio que había dejado.

– Siempre quise tener una hermana  – dijo mirando al cielo raso. Lo miré a la cara, a su perfil y me gustó, pensar que podríamos ser hermanos era otra posibilidad que no estaba considerada.

– Te gustaría que fuéramos hermanos? Si nuestros padres se casan vamos a ser hermanos – dijo volviendo la cara y mirándome a los ojos. Estaba tan nerviosa que no podía hablar, mi corazón latía a mil.

– Puedo darte un beso en la mejilla  – dijo tomando mi mano de una manera que no pude decirle que no,  sólo asentí con la cabeza. Se apoyó en un codo y puso su cara encima de la mía, sólo cerré los ojos. Sentí su beso húmedo cálido en mi mejilla, pero como no volví la cara, el beso fue mitad mejilla mitad boca.

– Perdona pero fue sin querer  – sólo lo miré a los ojos, sentía un calor en laa mejillas. No respondí nada.

– Puedo darte otro beso? – preguntó, nunca me habían besado antes, me sentía muy extraña. Cerré los ojos y esperé el beso, lo esperaba en los labios y así lo entendió y me dió un cálido beso en los labios, el que sin querer respondí. Nos besamos un momento, después lo separé con la mano.

– No, espera, si vamos a ser hermanos no podemos besarnos  –

– Pero aun no lo somos  – dijo besándome nuevamente. Volví a responder su beso, se me subió encima aplastándome.

– No, no podemos hacerlo  – le dije.

– Hacer qué? – dijo inocentemente.

– Lo que tu quieres hacer – dije seriamente, sentía el peso de su cuerpo y la dureza de su miembro contra mi.

– Y qué quiero hacer? –

– Tener sexo conmigo  –

– La verdad es que no, no te digo que no me gustaría, pero me gusta estar así contigo –

– A mi también me gustaría,  pero sabes que eso no puede pasar, así que levántate y déjame salir  – le dije empujándolo del pecho con mis manos. La verdad es que me gustaba estar así, sentirlo encima mío pero iba a llegar el momento en que se lo iba a pedir y eso si que no podía pasar.

Se levantó de la cama, levanté mis rodillas para girar hacia él, no me importó que me viera todo, me estiró su mano y me ayudó a levantarme.

– Tengo que ir al baño  – en el baño me senté en la taza y toqué mi vulva caliente y mojada, rocé los dedos en mi clitoris, casi se me escapa un gemido. Busqué algo para lavarme y no encontré, me limpié con papel higiénico y puse un trozo entre mi vulva y mis calzones mojados. Me lavé la cara y me sequé con una toalla. Cuando abrí la puerta ahí estaba él.

– Estas bien? – me preguntó.

– Si bien, mucho mejor  – me sentía empoderada y no vulnerable como en la cama.

Él entró al baño y me dirigí al escritorio, me senté en la silla giratoria y encendí el computador. Era mucho más rápido, más grande y maa potente que el mío. Apareció una leyenda que decía » Ingresar Clave «.

– 1, 3, 5,7, los primos – dijo él detrás de la silla.

– Oh, perdona no quise ser intrusa  – dije levantándome.

– Ni, esta bien, ingresa la clave  – se abrió la pantalla con múltiples archivos.

– Aquí tengo mis trabajos, acá mis tareas y acá tengo juegos. Te gusta jugar? –

– Si, que juegos tienes? – en seguida tomó el mouse y pinchó una carpeta en donde había varios juegos.

– Éste te va a gustar  – me dijo abriendo uno  –

– Cómo se juega? – dije

– Déjame mostrarte  – dijo, me levanté de la silla y el se sentó, hizo algunas cosas para jugar con el teclado, parada al lado de el miraba lo que hacía.

– Ven, siéntate  – dijo girando la silla y mostrándome sus piernas, me puse entre sus piernas y me senté donde el quería, para sorpresa mía no tenía nada duro  aunque fue una decepción también fue tranquilizador.

Cuando ya estaba aprendiendo el juego y acostumbrándome a su dureza que había comenzado a endurecer com los movimientos que hacía sobre el jugando, era parte del juego.

– Amdreita, ya nos vamos  – dijo mi mamá desde el pie de la escalera. Intenté levantarme pero el me sujetó de la cintura.

– Tengo que irme  – le susurré al oído.

– Vas a volver? – me preguntó.

– Seguro que sí  – le dije dándole un beso en los labios,  me escondió el beso con pasión y luego me soltó, me levanté y me bajé la falda que se me había subido sin darme cuenta, seguramente que por sus manos.

Bajamos juntos la escala, él se despidió de mi mamá y yo de su papá con un beso en la mejilla que el me devolvió de la misma manera.

Llegó el radiotaxi que él había pedido y nos fuimos a casa.

– Mamá, si te casas con Ricardo  Adrian y yo seremos hermanos? –

– Si mi niña, no te gusta que Adrian sea tu hermano? – me encogí de hombros, no tenía una respuesta, porque si éramos hermanos, cualquier cosa entre nosotros sería incesto.

 

36 Lecturas/14 enero, 2026/0 Comentarios/por Riseva
Etiquetas: hermana, hermano, hermanos, incesto, madre, mayor, primos, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Mi vida sexual: parte 1
Marcos follando a mi pequeño bebé 4
04 MIS INICIOS EN LA PEDOFILIA: CONSECUENCIAS
Las clases particulares de Pepita
METAMORFOSIS 73
Descubrí que mi novio es una puta II (Mich)
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.351)
  • Dominación Hombres (4.073)
  • Dominación Mujeres (2.999)
  • Fantasías / Parodias (3.252)
  • Fetichismo (2.696)
  • Gays (22.077)
  • Heterosexual (8.226)
  • Incestos en Familia (18.205)
  • Infidelidad (4.508)
  • Intercambios / Trios (3.132)
  • Lesbiana (1.155)
  • Masturbacion Femenina (989)
  • Masturbacion Masculina (1.901)
  • Orgias (2.053)
  • Sado Bondage Hombre (449)
  • Sado Bondage Mujer (183)
  • Sexo con Madur@s (4.297)
  • Sexo Virtual (264)
  • Travestis / Transexuales (2.432)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.507)
  • Zoofilia Hombre (2.207)
  • Zoofilia Mujer (1.669)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba