Intercambio de madres e hijos en una cita doble y pijamada de sexo
la inesperada cita doble de los tortolos naranjos.
Pues empezó otra semana y los cuatro siguieron con su vida y su rutina día a día como de costumbre, hasta que llego el tan esperado viernes, los niños fueron recogidos como siempre de la escuela para llevarlos a casa, pero esta vez ambos notaron que sus mamas tenían puesto un cubre bocas unas gafas de sol y un sombrero además de que no les seguían la plática, estaban muy calladas, en fin, cuando cada uno llego a su casa, notan que en su comedor había un buffet completo de su comida favorita y ambos se sientan a comer, es aquí el punto en que cada par empieza a hacer y a decir prácticamente lo mismo y solo abreviare
Niño pelirrojo/rubio a Mama rubia/pelirroja y viceversa
Niño P/R a Mama R/P: oye mama estas enferma o porque andas tan callada y cubierta de tu cara
Mama R/P a Niño P/R: bueno Lo que pasa es que yo no soy tu madre, bueno al menos no biológica (mientras le habla se quita todos los accesorios mencionados más una peluca)
Niño P/R a Mama R/P: señora tal, no es que no sea bienvenida pero que hace aquí, porque fue por mí a la escuela haciéndose pasar por mi mama, y si es que ella no está aquí entonces en donde se encuentra
Mama R/P a Niño P/R: empezare respondiendo al último punto que mencionaste, tu mama hizo lo mismo que yo es decir también se hizo pasar por mí, fue por mi hijo a la escuela en mi auto y por lo tanto esta en mi casa junto con él, a estas alturas también ya le debió revelar quien es realmente y le estará dando una explicación que es la misma que estoy por darte, veras algunas veces yo he ido por ti al colegio, pero no de esta forma, si por esta ocasión fue así es por lo siguiente: resulta que tu mama y yo cuando estamos juntas usualmente hablamos sobre nosotras mismas y de cosas de la vida, y conforme siguió nuestra platica llegamos a tocar un punto que tenía que ver en cuanto al futuro de ustedes específicamente al o a los vínculos que lleguen a tener con mujeres (futuras novias/conyugues) no consanguíneas, dicho de otra manera en este momento de sus vidas y por su corta edad ni a ti ni a mi hijo, les llaman la atención las niñas, responde si estoy en lo cierto
Niño P/R a Mama R/P: si así es señora…
Mama R/P a Niño P/R: pero no obstante y aunque por el momento no lo reconozcas, sé que biológica o psicológicamente ya no distan mucho para que cambien de opinión, eso se dará cuando estén en su pubertad y pensamos en alguna manera de prepararlos para cuando lleguen a ese momento canónico en su desarrollo, mi amiga ósea tu mama y yo discutimos nuestros puntos de vistas y opciones, lo primero en que pensamos era en darles una plática orientativa, pero como posiblemente nuestras palabras o sermones se los llevaría el viento así que, había que implementar otro de método, dime algo porque crees que estamos tu y yo aquí solos y con un vasto menú en el comedor
Niño P/R a Mama R/P: no lo sé señora…
Mama R/P a Niño P/R: por si de verdad no lo intuyes o te da pena decirlo, entonces lo diré: tú (lo señala con el dedo) y yo (se apunta así misma) vamos a tener una cita juntos (termina formando un corazón con todos sus dedos de ambas manos)
Niño P/R a Mama R/P: ¿Qué…? Dijo una cita…
Mama R/P a Niño P/R: así es justo lo que escuchaste vamos a tener una cita los dos, pero no me mal entiendas, como tal no es que gustes,
Niño P/R a Mama R/P: Entonces señora, ¿de qué se trata?
Mama R/P a Niño P/R: Esto como tal no es una cita de a “deberás”, sino como una cita de práctica, recreativa o de simulación, es como un juego, similar al del papa y la mama, no va en serio, el propósito de esta es irlos fogueando poco a poco para cuando les toque o tengan una de verdad, y en cierto modo le vallan perdiendo el miedo, también te pido una disculpa si ni a ti ni a mi hijo les hayamos avisado o preguntado si es que estaban de acuerdo, lo más probable es que no hubieran aceptado, pero si es que sí, ahora estarían mucho más nerviosos de lo que se encuentran y eso tampoco queríamos, así que lo más viable era tomarlos por sorpresa, por si de algo te sirve te adelanto que una vez que la cita termine te darás cuenta de que no fue algo tan malo como ahora lo piensas, en fin para que te sientas más a gusto, voy vestirme como alguien de tu edad, prepare un atuendo un tanto infantil, ahora vuelvo no me tardo.
Y mientras los niños se quedaron solos en el comedor, se decían así mismos que hubiesen preferido convivir el uno con el otro a su manera como de costumbre o que por lo menos la supuesta cita doble la hubiesen hecho los cuatro juntos en un mismo sitio para estar más de cerca en vez de que como hicieron: de a dos personas, niño y mujer en casas separadas, unos minutos después las madres de cabelleras bicolores volvieron al comedor, con una actitud más alegre pero vestidas con uniformes de colegialas y mientras enredaban y soltaban un dedo menique entre su cabello ambas hablan
Mama R/P a Niño P/R: hola ya volví y dime ¿te gusta lo que traigo puesto? ¿me veo linda?
Niño P/R a Mama R/P: (balbuceando al hablar) Si señora, se ve muy linda
Mama R/P a Niño P/R: gracias, y tú también eres un niño muy lindo y tierno.
La reacción de los niños fue que se quedaron con el ojo cuadrado y la boca abierta, ya solo les falto babear, a duras penas pudieron responder que sí, pero lindas les quedaba corto, tan corto como sus minis o más bien putifaldas de estilo escocesas que se habían puesto junto con una blusa ombliguera y bastante escotada y un par de botas o tacones, para entender el impacto de esta nueva imagen es necesario explicar el contexto, digamos que la forma de vestir de ambas mujeres era con ropa bastante holgada, con vestidos de estilo retro y hasta de otras épocas aún más remotas, su forma de vestirse les cubría tanto que estaban a la par de una monja o la esposa de un musulmán y lo único que de dejaban al descubierto eran su cabeza y manos porque hasta los brazos debían estar cubiertos con mangas largas, esa vestimenta junto con su cabello que se encontraba ya sea recogido, suelto y despeinado o enrollado en tubos, y el hecho de que sus rostros siempre estaba al natural sin filtros es decir no se ponían ni siquiera una sola mancha/gota de maquillaje, aparte de ser muy reservadas, con eso denotaban ser mujeres muy conservadoras en la sociedad actual donde entonces hay mucho más liberalismo, con eso las tildaban como desabridas, opacas y sin gracia, su imagen y actuar para los estándares modernos en cierto modo les hacía perder su aura femenina en cuanto su atractivo o encanto, eso sí feas como tal no eran.
Retomando las citas, pues cada par merendó, la mujer (ambas mujeres) primero sugirió tomar una malteada juntos en un solo vaso con dos popotes lanzándole una pirada una tanto coqueta, luego le compartió una paleta de corazón (una para él y la otra para ella) y la suya la lamia de una forma insinuante, algo que también hizo con un plátano lo coloco en medio de su busto y lo empezó a frotar (pajear) según ella para limpiarlo, lo pelo con sus dientes y sin masticarlo más de la mitad de dicha fruta, se lo metió llegando hasta su garganta, al supuestamente desconocer que al ingerirlo así solo se asfixiaría, lo saco de inmediato, lo baño con algo de chocolate líquido y lo probo haciendo las mismas gesticulaciones que con su paleta y después jugo con la banana haciendo un mete y saca con su boca y en algunos veces lo uso para empujar sus mejillas desde adentro y finalmente lo mastico y comió.
Después de su ingesta ahora debían de hacer algo juntos, entre sus actividades para entretenerse fueron juegos de mesa como serpientes y escaleras, memórama, armar rompecabezas, el juego de adivinar las cartas “¿Qué soy?”, en reiteradas ocasiones la mujer ya sea que le sonreía, le guiñaba el ojo y le mandaba besos señalando con la palma de su mano o haciendo tipo cara de pato, después le dijo que quería jugar algunos de los tres juegos que mencionaría y que debía elegir cual preferiría, estos eran: la cebollita, que le hiciera caballito o jugar a la vencidas, y el niño mejor opto por este el ultimo, antes la mujer le dijo que quería hacer un poco de yoga y exhalación (fue una excusa para que viera como tambalea sus bubíes) pues se acomodaron y se tomaron de las manos al hacerlo la mujer apretó con mucha fuerza la otra mano que era más pequeña que la suya y de un tirón brusco esta azoto contra la mesa quedando su tacto bastante adolorido por el golpe, obviamente eso lo hizo a propósito pero no con la intención de maltratarlo.
Mama R/P a Niño P/R: o perdón, creo que se me paso la mano con tu mano, deja que yo te sobe… Sabes cómo veo que te duele mucho y está muy sensible, para calmarte el dolor tengo que tallarte con algo suave.
Procede a meter la mano del niño en medio de sus bubis y luego la colocaría sobre cada una, mientras lo hacía, la mujer le lanzaría una mirada dando a entender que le gustaba dicho contacto, además de sonreírle de una forma muy sugerente, el niño se enrojeció y estaba por sacar su extremidad.
Niño P/R a Mama R/P: (titubeando e “incomodado”) señora…
Mama R/P a Niño P/R: tu chitón, solo te estoy curando, se lo que hago, no niegues que gracias a esto se te está bajando el dolor, solo déjame terminar.
Unos minutos después, le saco la mano, pero mojada con sus jugos lácteos,
Mama R/P a Niño P/R: oh no, ahora ya te la moje, pero bueno solo la tengo que secar
Le lame toda la mano de la misma forma que con la paleta y luego solo se enfoca en el dedo de en medio y lo chupa como lo hizo con el plátano.
Mama R/P a Niño P/R: bueno ahora que ya sané tu mano, quisiera que me hicieras el favor de prestarme un cargador para mi celular, olvide el mio, por el momento no me urge, ve a buscarlo mientras yo lavo los trastes, tomate tu tiempo, eso sí de preferencia no tardes más de tres horas porque ese es el tiempo de duración que le resta a la batería.
continuara…


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!