Intercambio de madres e hijos en una cita doble y pijamada de sexo (PARTE 1)
Dos niños que son muy buenos amigos, casi hermanos comparten muchas cosas entre si, incluso el amor de sus respectivas madres..
En esta historia los protagonistas son 4 personajes, aunque como sus acciones serán muy homogéneas es como si solo hubiesen 2, son dos niños y sus respectivas mamas, un rasgo distintivo de ellos sería el color de su cabello son rubios y pellirrojos naturales así que me referiré y los denominare de acuerdo a la inicial del color de de su cabellera, como mama R y niño R, y a los otros como mama P y niño P.
El niño pelirrojo y el rubio son los típicos mejores amigos,casi hermanos, lo que tienen en común es que además de ser hijos únicos nacieron exactamente el mismo día, así que sus respectivos cumpleaños lo festejan como uno solo, para ser más claros, en cuanto a su edad solo se llevan algunas horas o incluso minutos, son como mellizos no consanguíneos, se conocen desde la guardería, estuvieron juntos en el kínder y ahora están como por tercero de primaria, durante sus años de convivencia se han ganado el mote la el dúo, la hermandad, la fusión, la mezcla o la combinación naranja, porque al mezclar sus cabelleras rojizas y amarillas el resultado daría ese color. Como buenos amigos hacen muchas cosas juntos como por ejemplo sus tareas escolares,estudiar para exámenes, dibujar, jugar con juguetes, juegos de mesa y de video, ver películas, entretenimiento, a su vez también comparten las comidas y de vez en cuando hacen pijamadas, en cuanto a sus progenitoras de mujer a mujer también se consideran como muy buenas amigas y cada una le tiene un gran afecto al hijo de la otra porque los consideran como lo más cercano a un hermano para y entre sus respectivos vástagos, un criterio compartido entre ellos mismos también; en cuanto a sus padres, solo uno esta con vida, ese hombre es el papa del niño pelirrojo, pero solo está de visita muy de vez de en cuando porque la mayor parte del tiempo se la pasa trabajando fueras, como tal no está casado y tampoco divorciado por el momento vive en unión libre con la señora P, a quien siempre le ha dado su lugar como su mujer y madre de su hijo, y sobre el niño rubio pues digamos que su padre era un policía o militar de cierto rango y prestigio, quien perdió la vida en el cumplimiento de su deber no sin antes haber asegurado a su familia, reciben una pensión de parte del seguro de vida o una indemnización por parte del gobierno en consideración a la pérdida de un elemento con trayectoria, mérito y antigüedad por servicios otorgados dentro del ejercito o policía de su país, como forma de honrar a los caídos.
Siguiendo con la historia los cuatro habían hecho una salida por el parque en un día domingo, un picnic como tal y mientras los niños fueron a los columpios, sube y baja, res baladillas y demás juegos instalados, sus mamas charlaban entre sí, agradecían y brindaban por la amistad, buena relación, cercanía y sana convivencia tanto de ellas como de sus hijos y la buena educación de ambos, la charla transcurría con normalidad hasta que la mama rubia (la viuda rubia mejor dicho) momentáneamente la traiciono el subconsciente y le dice: no cabe duda de que eres una estupenda suegra, y la pelirroja le responde: que dijiste, y aquí comienzan los dimes y diretes
Mama rubia: perdón disculpa me confundí
Mama pelirroja: no si ya me di cuenta de eso, pero sé que por algo lo dijiste
Mama rubia: no lo que quise o iba a decir realmente: era eres una estupenda madre
Mama pelirroja: lo dudo, si no me ocultaras nada a te hubieras retractado al instante y me hubieras aclarado que solo fue un error de palabra, pero lo que hace que me enganche y me intrigue con esto es que tu reacción fue de nerviosismo además de que te noto acorralada con mi cuestionamiento, así que dime lo que me ocultas, o es que se trata de una niña,mi hijo acaso ya anda de noviero o pretende serlo con alguna compañera, sabes que estamos en confianza, así que de favor te pido que mejor y ahora mismo hables por las buenas tengo derecho a saberlo.
Y la mujer rubia acercando sus labios y susurrándole al oído a la otra le dice: la verdad es que creo que me gusta tu hijo,
y la pelirroja haciendo el mismo movimiento le responde: así pues, ya somos dos a mí también me gusta el tuyo,
después de dejar las cosas claras y confirmar que ya ninguna tenía nada que temer o perder la una con la otra y de que así ya no habría lugar a suspicacias entre ellas , se guiñaron el ojo voltearon para ver al fondo al hijo de la otra, luego acentuaron con la cabeza y seño en el labio para finalmente chocar levemente sus puños como si sellaran un pacto.
continuara…


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