La nena de la isla
La nena de 11 años que despierta mi lado oscuro!!.
Hola, me presento con Uds. Mi nombre es Fernando. Actualmente tengo 54 años. Este es mi primer relato, y voy a contar varias experiencias de mi vida en otros relatos, ya que en mi vida traté de no quedarme con las ganas de nada, siempre sin lastimar a nadie en el camino.
Soy mecánico naval, y cuando tenía Yo 35 años, un colega armador de embarcaciones, me citó para llevar adelante un trabajo en su taller, que está situado en una isla del Delta, no muy lejos de la estación fluvial en Tigre, Buenos Aires.
Desde que me subí a la lancha colectiva y la llegada pasaron solo 20 minutos. Ya llegando me recibió mi colega Andrés, su ovejero Bernardo, y su nietita Melina. (Meli), una nena de 11 años, en esa transición de hacer cosas de niña y palabras de adolescente. Ya presentados por Andrés, me contó Meli, que está entrando en su último año de la primaria, y que está muy abocada a su actividad física predilecta, que es la gimnasia artística.
A lo largo del día y de la tarde me fui dando cuenta que Meli cambiaba su ropa según lo que estuviera haciendo en el momento. Si estaba haciendo algo en la casa o leyendo, vestía polleritas con mucho vuelo, pero muy cortas y blusas de tiritas, también muy cortas. Si estaba haciendo movimientos relacionados con la gimnasia artística, usaba un minishort de lycra negro, muy ceñido a su hermosa cola preadolescente y remera de lycra con el logo de su club.
Todo ese jueves, fue de conocernos y preguntarnos cosas con Meli. Andrés ya me conocía así que algo ya le había contado a ella, como que tengo una hija de 10 años, que vive con su mamá no muy lejos de mi casa. Se ve que ese dato, le dio confianza para que el trato sea más cercano. Ya el Viernes , le preste mi teléfono celular que en esos años era de los más avanzados y tenía juegos muy buenos para la época. Al principio jugaba sola y sentada en el sillón del living, ya mas avanzado el día, se sentaba a jugar sobre en mis piernas, con su abuelo presente y tomando mates conmigo. Sentír su cola en mis muslos era hermoso, una cola redonda, musculosa, firme, me daba la espalda, con su pelo rubio recogido, quedaba su nuca expuesta, y emanaba un perfume delicioso.
El Sábado a la mañana, al levantarme, Andrés estaba tomendo mates, y Meli ya había desayunado. Me senté a tomar mates con Él y ella me pidió jugar un poco con mis juegos. Así que la senté en mi falda y ella puso un juego que cada vez que pasaba de nivel, empecé a hacerle cosquillas a modo de felicitación. Ella estaba de pollerita corta y top. Al tiempo Andrés me dijo que se iba al taller , que estaba en los fondos del terreno, y que recién a media mañana iba a entregarme una embarcación para que le monte el motor. Meli seguía jugando, Yo seguía con las cosquillas, ella con las cosquillas se movía riendo, retorciendo el cuerpo y animando a mi pija a despertar por el apoyo de sus hermosas nalgas, En una de sus retorcidas, aproveché para acomodármela hacia arriba, para que quede entre medio de sus nalgas, ya que me hacía doler. Mi cerebro colapso ante su belleza y su inocencia, y me fui animando a más en cada ataque de cosquillas. Ya las cosquillas pasaban de sus costillitas a poner la mano en su estomago y empujarla contra mi, y en la próxima pasaba de hacerle cosquillas en su pancita a subir la mano por debajo de su top y rozar sus pequeños pezoncitos. Estiré los ataques a sus piernas, cosquillas a las rodillas, los muslos, ella reía sin parar, casi lloraba de la risa, mis manos a cada ataque subían un poco más, hasta que por fin pude rozar su ropita interior. Ella se reía y había empezado a mover mucho la cola contra mi verga , a esta altura a punto de explotar!!
Fui por más, y ataque con mano en su pechito bajo el top, otra mano en su entrepierna rozando con toda mi palma su conchita, y mi boca besándole el cuello, en forma de cosquillas, no en modo dulce. Ella ya mostraba la respiración agitada, carita colorada, le costaba volver después de que dejaba de tocarla, quedaba como en éxtasis. Decidí que no se la notaba conflictuada por ser tocada por un adulto, así que decidí zambullirme, pensando en las mil excusas que podría poner si algo salía mal. Pasó de nivel y me quedé quieto, y ella también, esperando mi ataque. Ataque comenzando lentamente, al contrario de lo que ella esperaba, en puntos estratégicos. Mano derecha en su pancita, izquierda en la parte interna de su pierna izquierda, mi boca respirándole en el cuello, pero sin besarla aún. Ella no rió. Comencé a subir ambas manos y apoye mis labios en su cuello, esta vez con los labios más suaves y húmedos. Si se la notaba molesta, atacaba con fuerza para hacerla reír, si no decía nada… , y eso fue lo que pasó. Mi mano izquierda llegó a su conchita, y empecé a hacer círculos sobre su ropa interior, y noté que su bombachita estaba húmeda, la mano derecha llego hasta su pezón izquierdo y le pasé la llema de los dedos suavemente y mi boca se abrió y le dí un beso húmedo en su cuello, a la vez que la apretaba contra mi pija, quería sentír esa cola dura. Miraba su cara y estaba con los ojos entrecerrados, la boca semi abierta, y comenzó poco a poco a tirar su cuello hacía atrás. Su cuerpo, tuvo un espasmo, como cuando uno tose , pero esta ves sin tos y su boca exaló todo el aire que tenía contenido en sus pulmones, para instantáneamente, tomar una nueva bocanada, profunda y sonora. Ella había tenido un orgasmo!!
Ella había tenido un orgasmo, pero mi pija aún no había explotado, traté de animarla a que siga jugando, para por medio de mas roces, poder largar toda mi leche aunque sea bajo mi ropa. Pero ella me dijo que iba a seguir jugando, pero ahora cuando cambiara de nivel Yo debía responder preguntas. Pensé en lo peligroso que se podía poner esto, pero creí que negarme, podía hacerla pensar que era un egoísta. Acepté las nuevas reglas del juego. Solo puse mis manos en su cadera y empujaba disimuladamente (al menos eso pensaba ) porque no aguantaba más tener la pija así de dura. , Jugó, y paso de nivel. Se puso de costado aún en mi falda y me preguntó. –Porqué se puso así de duro acá donde estoy sentada ? – Juro que a pesar de estar consciente de lo que hacía y de que podía salir algo mal, me quede unos segundos duro, y luego iniciamos la siguiente conversación. – Eso nos pasa a los varones, cuando estamos en contacto con una chica que nos gusta, Perdoname si te molestó-
-No me molestó, pero pregunto, porque mi hermana hace eso seguido con su novio, se sienta encima de él y se mueve y se ríen.-
-Cuántos años tiene tu hermana ?-
-Tiene 17, y tiene novio hace 1 año- – También he visto otras cosas que hacen, sin que ellos me vean-
-Cosas como que?-
-Como ella sentada en la mesa del living, y el moviéndose entre sus piernas, Ya se lo que hacen, pero ella se queja como si algo le doliera, o también el se sienta en el sillón y ella pone su cabeza entre sus piernas, y el que se queja es él, y siempre termina con mi hermana preguntando si tiene algo sucio. Porque pregunta eso??-
Ya a estas alturas dudaba en que contestarle, pero al fin de cuentas, estaba hablando de sexo con una nena de 11. Así que decidí contestarle con la mayor precisión posible.
-Pregunta eso, porque la mayoría de las veces que una relación sexual termina, hay un fluido que sale del pene del hombre, y algunas veces también de las mujeres. Se llama semen, y al brotar a veces mancha la ropa y eso comprometería a los dos si alguien lo nota.
-A vos te sale? Porque eso que decís no lo vi nunca cuando los veo a ellos-
-Si claro, cuando tengo el estímulo necesario para que suceda, si, me sale!-
-Mucha?-
-Alguna veces mas que otras-
-Me mostrás?-
Mi pervertido cerebro, se excusaba en que no estaba violentando a esa nena, es más, le hacía el favor de educarla en algo que años después le sería útil!! Así que le dije.
-Te puedo mostrar, pero necesito que por nada del mundo jamás se lo cuentes a nadie, y también necesito ciertos estímulos para que salga bien, vos tenés que ser mi estimulo-
-Yo? Que tengo que hacer?-
-Solo tenés que sacarte la bombachita y sentarte frente a mí con las piernas abiertas! Yo hago el resto-
El cuidado con su abuelo, era fácil de controlar, las maquinas que el usa, solo funcionan con el al mando, así que solo si se callan las maquinas, sería peligroso.
Ella dudo, puso cara de duda, Pero ganó su curiosidad y se saco la bombacha por debajo de la minifalda, y se quedó parada. Yo moví las sillas para que quedaran enfrentadas, su curiosidad luchaba con su timidez. Agarré su bombachita y la guardé en el bolsillo de mi short, por si había que desarmar todo rápido. Le dí instrucciones de que si se apagaban las maquinas del taller, se levantara y fuera a su cuarto así, sin la bombacha. La senté, me miró, con un poco de temor o vergüenza, le puse los pies sobre el asiento también y abrí sus rodillas. Apareció ante mi vista esa maravilla de la naturaleza, que es una vagina de niña, aun sin los cambios que conocemos que suceden cuando crecen. Estaba bastante hinchada y colorada del frote que le había dado Yo. Me paré frente a ella, Yo la miraba a ella, ella miraba mi short que bajaba de a poco, ya deseaba mostrarle como ella me ponía la verga de dura. Sus ojos se iban abriendo a medida que se iba descubriendo, primero mi vello púbico, y de a poco todo el tronco de la pija, cuando quedó toda expuesta, no se si me pareció a mi, pero cambió su cara de curiosidad, a lujuría y deseo total, Creo que sin pensarlo, una de sus manos rozó su conchita, como con ganas de tocarse, pero se dio cuenta, me miró y aparto su mano.
Me senté, la miré, ella sin que se lo pida, abrió mas las piernas, mientras me miraba a los ojos, y luego bajo la mirada a la pija. Comencé a tocármela suavemente, tenía la cabeza mojada de tanto roce contra su cola momentos antes. Empecé a subír y bajar mi mano, ella como que quería decir algo y no se animaba, aumenté el ritmo, me estiré y agarré su silla de un costado, y la acerqué, sin decirle nada, acerqué mi mano a su conchita hermosa, y la rocé, estaba húmeda, y ella no me dijo nada, ni siquiera me miró, solo miraba mi paja. Empecé a recorrer toda su rajita húmeda con un dedo. Ella empezó a respirar agitada ,Yo quería besar esa boca entreabierta. Agarre su mano y la guié para que agarrara mi pija, medio que dudo mucho si lo hacía, hasta que la agarró. Estábamos en sillas casi enfrentadas tocándonos mutuamente, ella comenzó a mover su cadera sin darse cuenta, y de repente exhalo todo su aire, y cerró los ojos y tiró la cabeza para atrás, estaba teniendo un orgasmo, eso me llevó a que le avisara que estaba por salir lo que ella quería ver, ella se repuso, miró y largué una de las mejores acabadas de mi vida, en volumen y en fuerza. Cayó en mi estómago ,sus manos, mis piernas y en el piso. Ella solo dijo, -Guau!! No sabía esto!!- Yo me dedique a limpiar todo con papeles de cocina, le devolví la bombacha, me miraba con una sonrisa, y Yo le sonreía.
Nos separamos con la condición de hacer nuestras actividades normalmente. Ella se puso ropa para entrenar, Yo me puse ropa de trabajo,mientras mi cabeza pensaba que esta situación también podría pasarle a mi hija, y Yo no estaría ni enterado.
Continuará!!
El resto de mi visita irá en el próximo relato, espero no haberlos aburrido y recordar esto hizo que ya esté planeando una hermosa paja.
Pronto, la parte que sigue de esta experiencia y después otras que espero les gusten, y que a muy pocas personas conté, porque no hay mucha gente con la mente abierta en mi entorno. Atentos a esas historias. Saludos.


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