La primera vez que tengo relaciones con una niña.
Relato publicado originalmente en SexoSinTabues.com por Anonimo.
Yo vivo en una urbanización privada, cerca de Madrid, me llamo Esteban, tengo 45 años, divorciado y vivo solo.
En donde vivo, vive una señora con una hija muy espabilada, da gusto hablar con ella, es mas inteligente que la madre.
La niña tiene trece años, pero cuando uno habla con ella demuestra una madurez que no va acorde con una chica de su edad, las preguntas que hace, como quiere saber.
Raquel, que así se llama la niña, le gustan mucho los animales, y yo tengo varios, aparte de perros, tengo serpientes, tarántulas y escorpiones.
Siempre hablamos de mis animales y ella me pregunta cosas sobre como se alimentan, como se reproducen, lee mucho sobre esos animales y tenemos una cierta amistad con la madre, ya que el padre trabaja toda la semana fuera de su casa, solo viene los fines de semana.
Una mañana me encuentro con la madre de Raquel en el súpermercado, y hablando me dijo que la señora que ella cuida, estaba ingresada y tenía que ir a cuidarla a la noche y que no sabía con quien dejar su hija.
Yo me ofrecí sanamente a cuidarla y la madre aceptó.
Como a las siete de la tarde la trae a casa y empezamos a hablar de los animales, de las distintas formas de reproducirse de otros animales, como sabía si una serpiente era macho o hembra, le explique sobre la cloaca que tienen, que por ahí les salen los órganos reproductores al macho, que algunas especies de serpientes son vivíparas, o sea que dan las crías vivas, y lo compara al parto humano, bueno, en cierta medida tiene razón.
La conversación se fue dando a la reproducción humana, "perece mentira que esto tan pequeño se dilate tanto como para que salga un niño de dentro nuestro", me dijo,pasando su mano por su concha.
Raquel es una niña delgada, sin cuerpo de nada, sin tetas ni nada que llame la atención, solo su inteligencia y sus ganas de prender.
"Bueno, no te creas que eso es tan chico como vos decís, ahora la tenes chica porque supongo que sos virgen, pero cuando empieces a tener relaciones, eso se va a dilatar", le dije, y Raquel se empezó a reír, "de que te reís?", le pregunté, "es que yo me la toco y la noto pequeña, si no me entran ni los dedos", me dijo, "es que como te dije, vos sos virgen todavía, pero cuando dejes de ser virgen, te van a entrar los dedos y otra cosa", le dije, viendo como abría sus ojos, "o sea que para que deje de ser virgen me tienen que meter una polla?", me preguntó, "bueno, no necesariamente una polla, es lo normal, pero también te podes romper el himen con los dedos, así que tené cuidado cuando te toques", le aconseje, "es que no se como tocarme, intento meter un dedo, pero no encuentro ningún hueco, yo la he visto a mi madre tocarse y se mete como dos dedos en su coño", me contaba, "pero Raquel, tu madre es una mujer casada, tu padre tiene relaciones sexuales con ella, eso le abre la vagina, el día que vos naciste, también le abrió la vagina", trataba de explicarle a la niña las razones de que su madre se meta dos o tres dedos o lo que quiera meterse, "aparte si te vas a tocar, el meterte los dedos dentro no te el placer, el placer se da en el clítoris", le explico, "y donde lo tengo?, por que no me enseñas y me explicas?", me dijo, "para eso Raquel, tendrías que desnudarte", le aclaré, como para ver si se desanimaba, "si tú no le dices nada a mi mamá, me desnudo, si?, porfi, enséñame", empezó a insistir, yo la miré y moví mi cabeza, "bueno, vamos", le dije resignado y Raquel salió corriendo a mi dormitorio, donde me espero para al costado de la cama, estaba con su pijama puesto, sus chanclas, parada esperando que le diga como hacer para tocarse.
Le hice quitar la ropa, viendo el cuerpo de una niña de trece años, delgada, sin marcas de tetas, una conchita bien lampiña entre unas piernas delgadas, ella estaba contenta, me decía si le gustaba, si algún día le gustaría a algún chico, sus nalguitas delgadas, la hice acostar boca arriba, que abra sus piernas y le agarre la mano, haciendo que la pase por su concha, le hice sentir con sus dedos donde tenía el clítoris, viendo que cuando lo tocó gimió, como pasar sus dedos buscando el placer, que se los humedezca antes de pasarlos, "pásalos tú, quiero ver que siento realmente", me dijo, dejando que yo le pase mis dedos húmedos por su conchita lampiña, entre risas nerviosas y gemidos, viendo como a medida que le acariciaba el clítoris Raquel gemía y movía sus piernas para los costados, sus gemidos se hacían mas intensos, yo notaba como se mojaba cada vez mas, baje mis dedos y los pase por el agujero de su culo, que estaba contraído, con la otra mano le acariciaba las piernas, y la verdad que yo no soy de plástico y me empecé a calentar también, hasta que le separé mas las piernas con mis manos y metí mi cara en su conchita y se la empecé a chupar, a lamer su clítoris, "deja que te vea la polla", me dijo, entre gemidos, yo me levanté de la cama y me baje los pantalones dejando que Raquel me vea la pija, dura, "huy, es la primer polla que veo, y eso me puede entrar en mi coño?", me dijo, pasando su mano por toda mi pija, "si, entrar te puede entrar, pero te voy a romper la concha si te la meto", le dije, dejando que Raquel me acaricie la pija y yo pasaba mis dedos por su conchita, "intenta meterla, no importa si me desvirgas", me dijo con los ojos a medio cerrar, "así me puedo meter los dedos como hace mi madre", me decía, con apenas voz.
Yo le volví a seguir chupando ese deliciosa conchita lampiña, haciendo que retuerza su cuerpo sobre la cama, solo escuchaba como decía haaaaaa, haaaaaaaaaa, ha medida que yo le lambía y le chupaba su conchita, me pongo de rodillas entre sus piernas y le empecé a pasar la pija para arriba y para abajo, se la frotaba contra su clítoris, haciendo que Raquel abra mas sus piernas, le apoyaba la cabeza de la pija y hacía una pequeña fuerza notando la resistencia de su himen, la seguí pasando para arriba y para abajo, notando lo majada y lo caliente que tenía su conchita, volvía a hacer fuerza en la entrada y ella dio un pequeño grito de dolor, ya no la saqué, volví a hacer fuerza y ella se quejó fuerte, abriendo sus ojos y apoyando sus manos contra mi cuerpo, pero yo volví a hacer fuerza y en otro grito de Raquel, mi pija se perdió dentro de su conchita lampiña, me quedé quieto, solo nos mirábamos, "ya está Raquel, ya te desvirgue", le dije, moviendo despacio mi pija dentro de la conchita de esa niña, a lo que a medida se le iba yendo el dolor, se relajaba mas y mas dejando que la coja despacio, metiendo y sacando mi pija de su ensangrentada conchita, escuchando como respiraba y gemía fuerte, como seguía con sus piernas abiertas dejando que meta y saque mi pija, como se quejaba, pero no de dolor, sino que que se quejaba de placer, yo seguía arrodillado entre sus piernas, le agarre los tobillos, le levanté mas las piernas y hacía que mi pija le entre bien al fondo de su conchita, escuchando sus gemidos, "te gusta Raquel?", le dije, pasando mi dedo por su clítoris a medida que la seguía cogiendo, "si, si, me gusta, es una sensación muy extraña, pero me gusta mucho", me dijo con apenas voz, dejando que yo mueva mi pija dentro de su conchita.
A medida que metía y sacaba mi pija de su conchita y acariciaba su clítoris, ella gemía mas fuerte, dejó de mover suavemente su cuerpo y lo movía mas fuerte, era como si temblara, apoyaba la cabeza en la almohada y levantaba su espalda entre gemidos fuertes, yo metía y sacaba mi pija mas fuerte de su conchita, las caricias en su clítoris las hacía mas fuerte, haciendo que retuerza mas su cuerpo, se notaba que estaba por llegar a su primer orgasmo, los temblores se hacían mas fuertes, sus gemidos ya eran casi gritos, hasta que exhaló un gemido tan fuerte que arqueó su espalda y gemía como si estuviera llorando, haciendo que me deje ir y le empecé a llenar su conchita de leche, notaba con que fuerza salían mis chorros de leche dentro de la conchita lampiña de Raquel, como a medida que movía mi pija dentro le desbordaba la conchita, le había metido mi pija lo mas adentro de su conchita que pude, yo tiré mi cabeza para atrás, abriendo mi boca como buscando aire mientras la leche seguía saliendo de mi pija y y su conchita se desbordaba, manchando las sábanas de leche y sangre, "nunca imaginé que se disfrute tanto follando", me dijo Raquel con sus ojos cerrados, completamente relajada, mas con ganas de dormir que de hablar.
La alcé a mis brazos, desnuda y con su conchita goteando leche, abrí las sábanas y nos acostamos a dormir desnudos los dos, sintiendo como Raquel se acurrucaba bien contra mi y pegaba su culito delgado contra mi pija para dormir.
Excelente relato.
Me mojé toda imaginando ser ella, me encantó y lo que daba por tener quien me coja asi.
Si no menstrua le das rico, largas toda la leche y vacias tus huevos en ella, yo les lamo la verga y la vulva toda jugosa mezclada con la leche cuando terminan 🤩 hasta juntas con la criatura te la dejamos bien chupada.
Quiero uno entre 11 y 14 y sacarle muchaleche asi, me arrechan como grifo y seria su puta, le daria concha con ganas
Enserió harías eso?