La primita de 9 años de mi novia
De mi alcahueta a mi pequeña amante, la prima de mi novia fue mi consuelo.
Esta historia tiene ya casi 45 años, en esos tiempos yo era novio de Lupe, una muchacha de nariz respingadita, ojo verde y pelo ondulado, pierna torneada tetas ricas y buena nalga: Ella era muy presuntuosa y en el Barrio de San Miguel Iztapalapa una de las más guapitas, teníamos de alcachofa a su primita Bety de 9 años, güera de pelo rizado ojo verde pero gordibuena. resulta que, en una comida de su familia, de esas que usan enlonado y se hacen en terrenos baldíos, Lupe y yo discutimos porque ella estaba coqueteando con un tipo, yo enojado me fui asentar hasta el rincón, la mesa era para 12 personas y tenía los manteles que caían casi al suelo. Yo muy molesto pasaba inadvertido por todos, menos para Bety quien se acercó para consolarme, ella llevaba un vestidito que le llegaba a la rodilla con sus caireles y unas calcetitas de encaje dobladas al tobillo. Yo con la molestia no quería que se me acercara, y ella se sentó en mis piernas, todos estaban en lo suyo y llego el atardecer, yo comencé a sentir el calor de Bety y me sentí incomodo porque era una niña.
Ya entrada la oscuridad y después de comer, y al estar en ese rincón de la fiesta ni quien se asomara ya, Bety que me había dejado casi por una media hora regreso, se sentó y me dijo que me llevaba una cuba ,ahí platicamos de su escuela del niño que le gustaba, y de nueva cuenta se sentó en mis piernas, el calorcito de sus nalguitas provocaron en mí que se parara mi verga, no pude evitar abrazarla y tocar sus rodillas y parte de su muslo y la apreté a mi mientras pegaba mi cara a la suya. Por un momento me regreso la cordura, y la baje para que se sentara a un lado, pero ella se pasó bajo la mesa y me comenzó a tocar la verga sobre el pantalón y me dijo, «mi hermano Martín, hace lo mismo» entonces perdí ese sentimiento de culpa y aprovechando esa lejanía del lugar donde estaba y el ruido de la fiesta me abrí el pantalón para sacarme la verga y dárselo a mamar a Betty, ella lo mamaba como si de un helado se tratase. así estuvo por unos 10 minutos hasta que no aguante y la jale de nuevo para que se sentara en mis piernas, ahí le acariciaba bajo la falda y tocaba su vulva pachoncita y sus nalguitas, llego el momento que ella se bajó de un golpe y eso me asusto pensé que me iba a delatar, para mi sorpresa ella comenzó mamarme la verga de nuevo, entonces desde bajo la mesa la voltee subiéndole su vestidito y bajándole sus calzoncitos apunte mi verga a ese culito infantil pero que sin embargo ya había recibido los embates del hermano de 12 años, mi verga entro lentamente y ella pujaba hasta que la introduje toda, y comencé a moverla con mis manos, ella al principio se resistió por el tamaño, pero después también se movió y así trascurrieron 5 o 7 minutos hasta que me chorree dentro de ella. Con servilletas de papel le limpié su culito y mi verga, y las metí en mi mochila.
Después de unos 10 minutos nos despedimos , ella se fue antes y yo me despedí haciéndome el enojado, a la segunda cuadra rumbo a Ermita me alcanzo Martín diciéndome que había visto, y le dije, «si Betty me dijo que tú también te la coges, así que o nos la cogemos los dos y nos callamos o a ver a quien le creen más», eso firmo un pacto entre él y yo, por dos años más nos cogimos a varias de sus primas y tías, aunque no me cogí a Lupe si fui quien desfloro la virginal pucha de Betty y de la hermana de Lupe, Ruth…


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!