La Vecinita
Realmente le robe la virginidad a la hija menor de mi vecina.
La mañana era tranquila y fresca. Salí rumbo al trabajo y pasé a dejar mi basura al contenedor que se encontraba en la esquina de la calle.
-Buenos días, señor- dijo una juvenil voz detrás de mí.
-Es temprano- conteste volteando a ver a quién me hablaba -¿Vas a la escuela, Rita?
-Sí, siempre voy a la escuela a esta hora- contesto una hermosa jovencita sonriendo.
Su nombre es Rita, es la hija de mi vecina. La he conocido desde que era pequeña. Para un anciano como yo… ella es como una flor que florece en mi aburrida vida diaria. Rita tiene 17 años, estudia segundo año de preparatoria. Iba vestida con un chaleco azul marino, blusa blanca, falda tableada a cuadros a medio muslo, calcetas blancas a los tobillos y zapatos negros de piso.
-Vaya, ella creció muy bien…- pensé viéndole descaradamente sus grandes tetas –no, no, no… ¡Que estoy pensando!- replique en mi mente mirándole ahora descaradamente sus carnosos muslos –por lo general, voy a trabajar un poco más tarde- le dije sonriendo apenado.
Al medio día, en un desolado parque, estaba sentado en una banca teniendo una pequeña conversación en mi celular mientras tomando un refresco. Hay un pasatiempo que es favorecido por un hombre solitario como yo, y es… citas compensadas.
Por la noche, me encontraba afuera de un motel mirando mi celular.
-Perdón por hacerte esperar- dijo una chica sonriendo acercándose a mí. Detrás de ella, venia otra chica.
-Hola Miriam- conteste sonriendo al verla -¡¡!!- exclame sorprendido al ver a la otra chica.
-Ehh…- exclamo Rita sorprendida.
-¿?- exclamo Miriam dudosa.
-Rita- dije apenado.
-Señor- contesto Rita apenada.
Momentos después, en una de las habitaciones del hotel, los tres nos encontrábamos dentro de la misma.
-Por favor, siéntate aquí, Rita- dijo Miriam amable sentándola en la orilla de la cama.
-Espera, Miriam- contesto Rita apenada sentándose.
-Está bien, estoy poniendo tu mochila aquí- replico Miriam poniendo su mochila en el suelo a un lado de ella.
-Okey, está hecho- pensé mientras prendía una barra de incienso y la colocaba a un lado de la cabecera de la cama.
-Muy bien, creo que mi trabajo ya está hecho- dijo Miriam encaminándose a la salida del cuarto.
-Ehhh- exclamo Rita sorprendida.
-Nunca pensé que ambos se conocieran. Mejor hagámoslo ahora antes de que esto se convierta en un problema…- balbuceo Miriam sonriendo y diciéndonos adiós con una mano mientras salía del cuarto –ah, viejo- me dijo.
-¿Hm?- exclame mirándola extrañado.
-Puedes pagar la tarifa la próxima vez… no olvides traer el dinero… adiós- dijo Miriam apenada cerrando la puerta tras de ella.
-Adiós- conteste extrañado.
-…- exclamo Rita apenada sentada mirándola partir.
-Umm…- exclame colocándome a un lado de Rita -¿Estas bien con esto? ¿para qué me vendas tu virginidad?- agregué mientras comenzaba a tener una fuerte erección.
Rita, sonrojada y apenada, vio mi gran erección y luego aparto la mirada.
-Lo lamento- dijo Rita poniéndose de pie –yo… no puedo hacerlo contigo…- en ese momento, sintió un fuerte mareo –ehh… ¿Qué?
-¿Hey? ¿te sientes mal? ¿estás bien?- exclame sorprendido alcanzando a sujetarla de los hombros –me están presionando…- pensé mientras las tetas de ella se aplastaban contra mi pecho –ohh… está funcionando bien- pensé feliz volteando a ver la vara de incienso.
Este incienso tiene efectos afrodisiacos e hipnóticos. A menudo los uso para atrapar a las chicas jóvenes.
-Lo siento, mi cabeza se siente tan pesada…- dijo Rita volviendo a sentarse en la orilla de la cama.
-A veces hay personas que simplemente entran en un estado hipnótico- pensé sentándome a su lado y abrazándola –pero la mayoría de ellas se ponen tan cachondas…
En ese momento, me quede mirándole las tetas.
-Es difícil respirar, ¿Verdad?- dije comenzando de desabrocharle su blusa blanca –vamos a destapar esto.
-Uh… gracias- contesto Rita mareada.
Le abro la blusa y saltan sus grandes tetas.
-¡Increíble!- exclame sorprendido sosteniéndole una teta –esta blusa no te queda en absoluto. ¡Es demasiada apretada!
-Son tan grandes- dijo Rita apenada y sonrojada –es vergonzoso, así que las escondo.
-Sin embargo, al viejo le gustan mucho- conteste agarrándome mi verga por encima de mi pantalón –antes dijiste que no querías hacerlo conmigo, ¿Por qué?
-Porque… eso es una locura, ¿Verdad?- dijo Rita apenada y sonrojada mirando de reojo mi erección.
-Pero el hecho de que sigas aquí significa que estabas interesada, ¿Verdad?
-Eso es…- contesto Rita mirando al piso –Miriam dijo que el sexo con el viejo se siente tan bien, que incluso una virgen puede ser adicta a él.
-Bueno, entiendo. Conseguir dinero entregando tu virginidad de forma placentera suena bastante intrigante.
-Si…- contesto Rita más mareada –espera… ¿De qué estoy hablando? Mi cabeza cada vez está más mareada. Oh, claro, al principio vine aquí para tener sexo con un anciano- pensó sorprendida –um… está empeorando. Quiero acostarme un poco- dijo cansada.
-Si… lo siento por hacerte preguntas difíciles.
Rita cayo pesadamente boca arriba sobre la cama, con los ojos entrecerrados.
-Nunca pensé que Rita hiciera este tipo de cosas- pensé mientras veía que tenía su blusa un poco abierta, lo que deja ver su brassier blanco, y la falda levantada dejando ver su calzón blanco también –incluso, si la dejo ir ahora, ella solo terminara en la cama de otro anciano de todos modos- agregue mientras me acercaba a ella y le desabrochaba completamente la blusa y comenzaba a soltarle el brassier; se le comenzaba a ver un pezón –entonces…
Le solté totalmente su brassier y quedaron sus tetas al aire.
-¿Eh…?- exclamo Rita entre dormida -¡No, viejo! Esto es vergonzoso.
-Quieres que tu primera vez sea buena, ¿Verdad?- dije mientras le agarraba una teta –así que déjamelo a mí.
-No…- contesto entre dormida –Mnn, uuh.
-¡Oh! ¿Cómo creciste para tener tetas tan eróticas?- pensé sorprendido apretándole una teta.
Soltándosela, me bajé hasta su cadera, y tomando su falda junto con su calzón, comencé a bajárselos.
-Espera. ¡Viejo!- exclamo Rita tratando de reaccionar –creo que no estoy lis…
-Demasiado tarde. Una vez que hemos llegado tan lejos… es demasiado tarde- pensé sonriendo excitado mientras le separa bien las piernas y le terminaba de sacar su calzón por una pierna –ooh, esto es…- exclame mientras ponía mis manos en su vagina y se la abría suavemente –el himen de una chica que me intereso durante años- agregue mientras abría mi boca goloso y me acercaba a su vagina -¡Bonappetit!- exclame comenzando a comérsela.
-Aah… ¡Aaahhh!- exclamo Rita al tiempo que tensaba su cuerpo y levantaba sus caderas.
Yo me aferre fuertemente de sus muslos mientras le comía su vagina. Le metía mi lengua lo más que podía.
-Sonidos lascivos salen de mi vagina- pensó Rita entre dormida y excitada –me estoy volviendo loca- agrego mientras tensaba aún más su cuerpo y levanta todo lo más que podía su cadera –me estoy corriendo porque el viejo está lamiendo mi himen, aaah…- exclamo al tiempo que se corría con mucha fuerza y abundancia –aaah… aaah…- agrego sonrojada mientras pequeñas lágrimas de placer escurrían por sus mejillas.
-¿Cómo está?- dije separándome de ella y acabándome de sorber sus jugos y relamiéndome los labios –se siente tan bien que cambia tu visión de mí, ¿Verdad?
La vagina de Rita continúa escurriendo, su clítoris está completamente erecto.
-Esto es… él es bueno…- pensó Rita entre dormida y extasiada, con las tetas al aire y las piernas bien separadas.
-Si simplemente me dejas tu cuerpo y tu mente, te sentirás aún mejor…- dije mientras me quita los pantalones, el calzón y zapatos.
-Si- dijo Rita decidida entre dormida.
-Oh si… Rita- exclame excitado colocándome entre sus piernas -¿Puedes verme como tu novio ahora?
-¿Eh?- exclamo Rita sorprendida entre dormida.
-Si consideras esto como sexo entre amantes, harás que las cosas sean más emocionantes- dije acercándome a su cara excitado.
-¿En serio?
-¡Por supuesto!- conteste acostándome totalmente sobre ella –vamos, solo piensa en mí como tu novio.
-¿Mi novio?
-Si- dije colocando la cabeza de mi verga en la entra de su vagina –tengamos tu primera vez, siendo yo tu novio.
-Sí, hagámoslo- contesto Rita decidida entre dormida –si puedes hacerme sentir aún mejor.
-Okey, rompamos este himen que has estado protegiendo durante 17 años- exclame excitado frotando la cabeza de mi verga contra sus labios -¡Lo destrozare con la verga de este viejo!
-Si- exclamo Rita decidida entre dormida.
-Jum…- exclame metiéndosela de golpe hasta la mitad.
-Augh…- exclamo Rita mientras apretaba fuertemente su boca.
-¡Relájate! ¡estoy dentro de la pequeña vagina de Rita!- exclame acostándome totalmente sobre ella –realmente le robe la virginidad a la hija menor de mi vecina- pensé burlón.
-¡¡Hiiih…!!
-¿Qué te parece tu primera vez teniendo sexo? ¿hm?- exclame excitado metiéndosela completa -¿Te duele?
-Si- contesto Rita un poco relajada –esto es increíble.
Me incorporé un poco, y colocando las piernas de Rita sobre mis hombros, comencé a moverme. Durante varios minutos estuvimos haciéndolo de esta manera.
-¡Esta bien!- exclame excitado -¡voy a correrme dentro de Rita!
-¡Espera! Eso…- exclamo Rita sorprendida.
-Estamos saliendo, por lo que es norma que hagamos un bebe- dije aumentando mis movimientos.
-Pero… todavía estoy…- replico Rita dudosa.
-¡Cierra la boca! ¡dime que quieres tener a mi hijo!- dije aumentando más mis movimientos.
-¡Hiiih!- exclamo Rita retorciéndose.
-¡Queda embarazada!- dije aumentando más mis movimientos.
-¡Uugh!- exclamo Rita tensándose.
Entonces me apoye fuertemente de sus muslos, y flexionándole sus piernas hacia su pecho, me viene dentro de ella con mucha fuera y abundancia.
-Si… tendré a tu bebe. Viejo…- exclamo Rita excitada viniéndose también.
-¡Mierda! Lo hice de nuevo…- exclamé excitado mientras continuaba viniéndome.
-Ugh…- exclamo Rita mientras apretaba las sabanas y su boca con fuerza.
-Aah… aaah… ¡Me está dejando seco!- pensé terminando de venirme –a las adolescentes realmente les encanta ser impregnadas, ¿Eh…?- pensé sacándosela y viendo mi semen salir también –esta noche, hagamos todo lo posible para hacer nuestro bebe, Rita- le dije burlón.
-Si- contesto Rita extasiada y satisfecha.
El reloj marcaba las 2:55 de la mañana. Mis sentimientos por Rita a lo largo de los años… los vertí todos dentro de su vientre esa noche. Y así como así, después de agotarme y aun conectado con ella… me quede dormido.
El reloj marcaba las 7:00 de la mañana…
-Huh- exclamo Rita despertando sobresaltada.
-Buen día- dije sonriendo a su lado completamente vestido -¿Recuerdas lo que paso anoche?
Rita, acostada boca arriba sobre la cama, tenía su uniforme completo puesto y está cubierta con una sábana.
-Viejo…- dijo Rita mirándome sorprendida –umm… Miriam y yo venimos aquí para reunirnos… entonces, a mitad de camino, me sentí enferma… y luego… ¿Eh?
-Su memoria esta borrosa, es bueno que pueda huir de mi responsabilidad de esta manera, pero…- pensé burlón –Vamos, es hora de que te vayas- le dije amable.
-Umm…- exclamo Rita apenada.
-¿?- exclame extrañado.
-Es vergonzoso decir esto, pero…- dijo Rita apenada quitándose la sabana, abriéndose la blusa y mostrándome sus tetas cubiertas por su brassier blanco –si no te importa, me gustaría quedarme una noche más.
-¿Qué?- exclame sorprendido.
El amor por mí que fue impregnado en ella esa noche, nunca disminuyo por el resto de su vida.
Fin.
Un nuevo relato, espero sea de su agrado.


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!