Me coji al hijo de 14 de mi novio
Ese domingo, Martín le tocaba trabajar así que me quedaba solo con Thiago. Después de comer, me puse la bikini y me puse en la pileta a tomar sol mientras escuchaba musica. El primer rato estuve sola ahí hasta que llego finalmente el chico.
Hola me llamo Romina, vengo a contarles mi historia con el hijo de mi amigo. Actualmente tengo 39 años, llevo unos 10 años soltera o un poco mas, y como están los tiempos elegí no volver a buscar pareja, pero eso no significa estar sola, ya que siempre tengo algo por ahí, algún encuentro casual o fijo.
Ahí viene mi amigo martín, con el nos conocemos desde la secundaria, salimos unos años los últimos años del colegio, fue mi primer hombre, la primera verga que estuvo adentro mio, y tras mi divorcio volvimos a ponernos en contacto, para ese momento el ya tenia un hijo de una relación fallida, de unos dos años, al que crie y acompañe en todo lo que podía, ya que al final del día eramos dos personas solteras y solas.
En ese momento comenzamos a tener eventualmente encuentros sexuales ocasionales, el ya no tenia el mismo cuerpo que el secundario, estaba mas descuidado, pero verlo con el hijo y lo buen padre que era me mojaba toda, verlo como papa serio, trabajador amoroso me excitaba al punto de que un momento quise tener un hijo de el, pero por suerte aquello se me pasó.
Martín después de que el nene comenzó a crecer se comenzó a poner en forma, nunca como un físico culturista, pero unos brazos grandes, espalda ancha y una panza de hombre que comía sin preocuparse.
El hijo para este momento ya estaba por cumplir los catorce, era delgado, entrenaba día por medio en un equipo de futbol, pero era idéntico a su padre. El chico estaba muy ligeramente marcado, se le notaban un poco los bíceps y los abdominales, pero era por lo delgado que era.
Yo pasaba varios días en su casa, pese que no eramos pareja, los años y los encuentros y el tipo de relación que teníamos lo hacia posible. Yo era como su segunda mama, y Martín era como mi pareja pero realmente no teníamos nada ni hablado, simplemente eramos muy amigos.
Un domingo mientras estaba acostada en el sillón, me salio un recuero de Facebook, si las señoras usamos esa red social todavía, una serie de fotos de nuestro ultimo año de secundario. Yo obviamente mas joven, mas delgada, pero los años no habían pasado tan mal para mi, no estaba gorda, pero si tenia cuerpo de una mujer de cuarenta años, y la única diferencia física real es que tenia las tetas hechas, pero ligeramente mas grandes que el promedio, ya que siempre había sido de tetas chicas.
Mirando las fotos llegue a una foto con Martín de aquel momento, en nuestra fiesta de fin de año, yo lo estaba abrazando, el estaba sin remera, festejando, todo transpirado. Estaba algo marcado, los brazos grandes y al igual que su hijo los abdominales marcados.
Me sorprendió el parecido que tenia a su hijo Thiago, nunca lo había visto así, viendo la foto recordé lo que me había llamado la atención de el, un hombre joven alegre, deportista, muy caballeroso y que al ser también la primer mujer de el, había probado todo lo que quería conmigo.
Lo único que no había cambiado con los años era lo duro que me cojia Martin, me bombeaba como un animal, me daba vueltas como el quería, incluso me tenia que poner en posiciones incomodas porque a el así le apretaba mas y lo hacia con gusto, podía sentir como su miembro duro me empalaba y lo disfrutaba, es mas siempre se descaraba adentro.
Y por mas que tuviera buen sexo, esas fotos me hicieron recordar el hombre con dudas, que preguntaba que quería probar que me daba placer a mi darle orgasmos, un joven que podía durar hojas con la pija al palo queriendo probar todo de mi, que esperaba ansioso que le dijera que me podía coger.
Ese domingo, Martín le tocaba trabajar así que me quedaba solo con Thiago. Después de comer, me puse la bikini y me puse en la pileta a tomar sol mientras escuchaba musica. El primer rato estuve sola ahí hasta que llego finalmente el chico.
El simplemente se bajo el short, se saco la remera y quedo en ropa interior, tirándose directamente al agua. Pude ver que era igual a su padre a su edad, ya me había olvidado de eso ya, y verlo así en ropa interior lo trajo a mi memoria, y se sentía mal, pero me calentó verlo.
Lo mire un rato, divertirse en la pileta, pero era mucho pensar siquiera en probar eso. Me puse boca abajo para tomar sol en la espalda, y pude ver que me miro, no podía esperar nada distinto de un adolescente con las hormonas por las nubes.
Aproveche y me acomode el bikini, a ver si aquello le llamaba ala atención y efectivamente miro, pero disimuladamente.
-Thiago -le dije. -No querés aprovechar que no esta tu papa para traer alguna amiga a casa?
-No Romi, no hay tal amiga -me dijo desde la pileta.
-Como que no, a tu edad ya estas en momento de comenzar a salir con alguien
-Para nada, la verdad estoy tranquilo así.
-Pero no tengas vergüenza, si querés traer alguna compañera, decime y me voy de la casa. Así te quedas solo.
-En serio no hay tal amiga. A puras pajas nomas
-Ay que vulgar Thiago – le dije haciéndome la ofendida, pero me encanto que el me estuviera hablando del tema.
-Pero es verdad boluda.
-Y vos que preferís, mayores o menores?
-Nunca estuve con ninguna así que no sabría decirte.
-Que mal, me imagine que ya habías estado con alguna mujer
-No, ni ahí, no me dan mucha bola.
-Es porque no encontraste la indicada, si te llegan a gustar las mayores avisame y te presento una amiga miá -le dije riéndome.
-Papa me mata si me meto con una tan mayor.
-Pero queda como secreto, tu papa a tu edad también se mandaba las suyas.
-Si?
-Tu papa como a los 15 la puso, así que no vas tan mal.
Esa charla me había calentado. Pero no me animaba a hacerlo tan evidente. Me quede un rato mas en la pileta y me fui adentro.
Su papa no llegaría hasta el día siguiente así que tenia mi oportunidad, si es que me animaba. Mis deseos decían que si pero mi consciencia decía que no.
Salí de la pileta, y me fui a bañar. Si quería hacer algo tenia que ser en ese momento, elegí ropa interior de encaje, la misma a la que a su padre lo volvía loco. Por encima un vestido transparente, pero no seductor, solo transparente como para estar fresca, pero que se pudiera ver la ropa interior.
Me senté en el sillón comiendo algo hasta que el entro, y se sentó conmigo para comer porque estaba muerto de hambre de tanto estar en la pileta.
Tras un largo rato sentado, comencé a notar que miraba mi cuerpo, mi ropa, pero no sabia si le gustaba eso, y no quería dar ningún paso en falso al respecto. Así que le dije que le iba a acomodar las cejas, porque estaban desprolijas, así que puso la cabeza sobre mis piernas, mientras con una pinza le perfilaba las cejas.
Ahí lo pude ver bien en mis piernas, mirándome dese abajo, el podía ver mis tetas antes que mi cara, pero eso era lo que yo quería, cada tanto me tocaba los pezones para ver si el interpretaba mis intenciones, pero me hacia acordar a su padre cuando al comienzo fue todo lento, y eso también me ponía caliente.
Finalmente termine mi trabajo y comencé a pasarle la mano por la cara, diciéndole lo parecido que era a su papa cuando tenia su edad, un suave toque de una mujer madura y delicada era lo que el necesitaba, y no solo eso, también lo dulce de mis palabras.
Le pase la mano en el pecho suavemente, ese pecho ligeramente marcado pero delgado, y pude ver como su corazón se aceleraba, como se ponía colorado, y como entre su bóxer iba creciendo el miembro.
El se levanto rápido, pero podía notar como su miembro estaba casi por completo erecto dentro de su bóxer. El solo me moraba confundido.
-Perdón Ro -me dijo preocupado-. No pienses mal.
-No pasa nada Thiago -le dije tocándole la cara.
-Perdón en serio, seguro pensás que soy un degenerado -me dijo asustando.
-Es normal -le dije yo-. Ademas esto muere acá.
Me acerque a el y comencé a pasarle la mano por la cara, suavemente, y me acerque a su cara, lo suficiente para dejar que el de el primer paso.
Y finalmente lo había logrado, el se acerco y me dio un beso en la boca, yo tenia unos momentos para demostrarle lo que era una mujer con experiencia. Lo bese suavemente, con delicadeza, lo que mis cuarenta años me habían enseñado.
El toco mis pechos, y ahí pude ver que su erección estaba al máximo. Una vez que puse mi mano sobre la de el, comenzó a desvestirme de forma torpe y acelerada, chupando mis pezones con la delicadeza que un adolescente que nunca toco una mujer podría hacerlo, pero esa torpeza y ese deseo que tenia, no lo sentía hacia años.
Besaba mi cuerpo con una intensidad que ya no recordaba, deseaba cada centímetro de mi cuerpo y eso me hacia estar mojada al punto de humedecer la tanga.
Me puse de rodillas en el piso, y le paje el bóxer, su pene se acostaba sobre su definido abdomen, era muy similar al de su padre en forma, pero en tamaño unos 16cm, bastante mas chico que el de su padre, pero con mucho potencial para seguir creciendo.
Lo tome de la mano de los huevos, y trague la totalidad de la verga hasta que mi nariz toco su pelvis, podía ver su cara de gozo. Tenia que demostrarle lo que era una verdadera mujer, la vara tenia que ser tan alta que no tenia que buscar a otra mujer después de mi.
Lo miraba a los ojos mientras tragaba su miembro, el simplemente se retorcía del placer y me empujaba la cabeza a su verga.
No estuve ni cinco minutos, que tomo mi cabello con fuerza y me presiono la verga contra la garganta, descargando chorros de semen en mi esófago, haciéndome que los trague si no quería ahogarme, lo que no me molestaba, ya que su padre jamas lo deje acabar afuera de mi cuerpo, pero que lastima no poder sentir todas esas descargas en mi lengua y sentir el sabor de ese hombre.
El quedo jadeando, yo me levante, estaba todo colorado, transpirando. Mi tanga en cambio estaba toda mojada.
-Que hicimos – me dijo levantándose el bóxer.
-No pasa nada Thiago – le dije sentándome al lado.
-Pero sos la mujer de mi viejo -me dijo indignado.
-Pero no soy la esposa, soy una amiga.
-Pero mi viejo te coje todos los días -indignado.
-Como también se coje a otras Thiago, vos sabes porque seguro te dice. Y yo también lo hago, no somos familia, somos dos amigos de toda la vida.
-El se va a enterar de esto -me dijo preocupado.
-De mi no va a salir nada, es un secreto entre nosotros. Vos la pasaste bien?
-Si la pase bien, pero no esta bien, yo le tengo que contar, es mi papa.
-Obvio que es tu papa, y le podes decir que te cojes a alguna, pero no le digas quien. Yo a tu papa lo conozco el doble de tiempo que lo conoces vos. Tu papa no perdona a nadie, si vos en algún momento te traes una novia, se la va a querer coger.
-Pero no esta bien esto -me dijo poniéndose los ojos brillosos.
-Mira Thiago, yo la pase muy bien con vos, tenes muchísimo potencial y conmigo en confianza podes hacer y probar lo que quieras. Si querés cuando llegue contale, y si sos inteligente, cuando estés solo, nos podemos divertir, yo me voy a bañar mientras lo pensás.
Salí de ahí y me fui a bañar, estaba la posibilidad que le contara, y eso me aterraba, lentamente comenzaba a entrar en rozan y aquello había sido muy arriesgado de mi parte, podría echar años de relación a la basura.
Elegí el baño principal para bañarme, y deje la puerta abierta. Me saque la ropa y entre a la ducha, quería distraer la mente, comencé a tocarme pensando en aquello que había hecho, ver a ese mini Martín descargando en mi garganta me ponía súper caliente y me mojaba toda.
Cerré los ojos un momento mientras dejaba caer el agua sobre mi cara y mis pechos y sentí una mano en la cintura, me di vuelta y lo vi a Thiago ahí detrás mio, desnudo con la verga dura y venosa, apuntando a mi cuerpo.
-Que sea nuestro secreto -me dijo.
-Van a ser tus mejores años, te lo aseguro -le respondí poniéndome de rodillas para chupársela.
Salimos de la ducha, y lo puse semi sentado en la cama, se le marcaban los abdominales y lo podía ver la cara. Tome su verga con la mano y así semi sentado me senté arriba de el. Exclamo un gemido mientras su verga entraba en mi, estaba toda húmeda y simplemente se detuvo cuando mi pelvis tocaba la de el y la punta de su verga empujaba la entrada de mi útero.
Be besaba las tetas, me besaba, en la fascinación absoluta del cuerpo femenino. Y finalmente unos minutos después me tomo fuerte de la cintura y se descargo en mis adentros con un fuerte espasmo.
Yo me salí y me quede acostada boca abajo, al lado de el. El no tardo en levantarse para ir al baño, yo ya estaba satisfecha, su verga no era tan grande como la de su papa, pero seguramente si crecía así iba a terminar siéndolo, a lo que pensé que seguro el estaría orgulloso del hijo que crio.
No tardo ni 20 minutos, yo seguía recostada que siento una mano detrás mio, a penas levante la cola, sentí su miembro entrar dentro mio pero a fondo, duro como un metal, me había olvidado lo que era la virilidad juvenil.
Así nomas en cuatro comenzó a darme verga, con una torpeza muy evidente pero con una velocidad y una fuerza que no sentía hace años. Finalmente di vuelta la cabeza y lo vi, el mismo ímpetu que su padre, la misma cara de placer, y comenzó a llegar el orgasmo, tense las piernas, se apretó mi vagina, haciendo que empuje con mas fuerza para abrirme, comencé a gemir incontrolablemente, hasta que sentí el orgasmo. Me agarre de la almohada y gemí con fuerza ahí adentro para que no se escuche.
Inmediatamente, me tomo la cintura con una fuerza que pensé que no tenia y se descargo en mis adentros con un gemido masculino.
Salio de adentro mio dejando chorreando una cantidad descomunal de semen de mi vagina.
-Me voy a a costar que estoy cansado -me dijo.
-Laburaste montón hoy -le dije.
Se fue a bañar. Yo me quede acostada ahí en la cama mientras esperaba que se termina de escurrir el resto del ADN que había depositado en lo profundo de mi persona.
Me fui a bañar pasado el rato, pero no mucho tiempo después de que el terminara de bañarse.
Entre en la ducha, comencé a lavarme la cara, los pechos, y siento una mano en la cintura. Por suerte no dije nada en ese momento, al darme vuelta, veo a Martín desnudo detrás mio, con la verga a media asta, gomosa.
-Que susto -le dije. Un frio había entrado en mi cuerpo, el no debería estar a estas horas, quizás nos había escuchado o visto-. Pensé que estabas trabajando.
-Recién llego -me respondió-. Se cancelo el evento.
-Que mal, por la plata, pero que bueno que llegaste ahora -le dije.
-Pase a saludar a Thiago pero esta profundamente dormido.
-Si, se divirtió mucho hoy en la pileta. Quedo fundido.
Martín me tomo de la cintura y me beso fuertemente, yo todavía no me había lavado la vagina, así que rápidamente me puse de rodillas, y comencé a chupar su verga, eso si que eran 19cm de carne, gorda y pesada, de piel gruesa y oscura.
Y mientras chupaba sin descanso comenzó a crecer en mi boca hasta que quedo firme, aproveche estar de rodillas para limpiarme a penas la vagina sin que lo vea.
Me levanto sin preguntame, me dio la vuelta, me inclino la espalda y me introdujo la verga de una hasta el fondo, tomándose fuerte de mi cintura.
-Estas toda mojada -me dijo.
-Sabes lo puta que me pone chuparte la pija -le dije. Sabiendo que parte era verdad y parte era el semen de su propio hijo.
Me bombeo con fuerza ahí en la ducha, hasta que finalmente se descargo también en mis adentros. Al acabar se puso de rodillas y chupo mi clitoris, tenia esa costumbre, que la primer momento me pareció rara pero lo había aceptado. Con eso no solo me hacia acabar si no también probaba su propio semen.
Ver ahí, a ese hombre fuerte, e brazos grandes, tatuado, darme placer, probando su propio ADN y el de su hijo me ponía caliente, tome su cabello con fuerza y acabe en su boca, con un gemido bastante fuerte.
-Espero que Thiago no haya escuchado -me dijo preocupado.
-Que novedad, ya esta en edad de saber que su papa coje -le dije.
-Si, pero bueno es raro. Espero que también encuentre alguna compañerita con la que pasar el rato.
-Seguro, es muy parecido a vos.
-Espero que encuentre alguna buena que le saque la leche.
-Tenelo seguro que si lo va a hacer, pero no lo presiones demasiado que después se pone tímido.
Me dio un beso y se fue a cambiar. Después habla con el, que esta bueno que busque a alguien, que lo disfrute, y que esta bien no contar algunas cosas.
-Tenes razón, después voy a tener la charla.
Yo ahora sabia que nos íbamos a divertir mucho. Quizás algún día los tres.
Dejen sus tl para poder hablar.


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