• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Relatos Eróticos
    • Publicar un relato erótico
    • Últimos relatos
    • Categorías de relatos eróticos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Publicar Relato
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (11 votos)
Cargando...
Heterosexual, Incestos en Familia, Masturbacion Femenina

Me convertí en la novia de mi tío Ernesto en casa de mi abuela (Parte 3).

El día esperado llegó, por fin la fiesta de mi cumpleaños número 10..
Toda mi familia y amigos más cercanos acudieron a la cita. El salón de eventos era un jardín hermoso donde se colocó una carpa y una pista de baile en el centro, al rededor muchas mesas con manteles blancos que caían a centímetros del piso. Las sillas muy cómodas acolchonadas de color negro, lo que hacía muy buen contraste con los manteles blancos de las mesas., las cuales tenían diez sillas a su alrededor. A mí y a mis padres nos tocó en la mesa familiar, con mi abuela y mi tío Ernesto y hermanas de mi mama con sus hijas.

Mi madre me vistió un poco diferente ese día. Había que sorprender a sus invitados con su hermosa hija de 10 años, así que me compro un vestido corto elegante color azul claro muy bonito, llevaba una flor grande del mismo color del vestido en el hombro derecho y cruzaba sobre el pecho por debajo de mi brazo izquierdo, dejando al descubierto mi hombro. Era de corte medio-alto que daba muy buena forma a la figura de mi cuerpo delgado, caía amplio hasta por arriba de mis rodillas unos 10 cm. También me compró unas sandalias de plataforma blancas de 8 cm, lo que alargaba y afinaba mis piernas, se me veían muy lindas sin medias ni calcetas. Mi ropa interior era la clásica de algodón de una niña de 10 años, blancas con dibujitos de Hello Kitty, que me encantaba en esa época, holanes azules y no demasiado apretadas, pero que se pegaban muy bien a la forma de mis pompas. Un collar delgado con un delfín de plata hermoso, aretes a juego y una tiara pequeña que me hacía lucir como princesa.

Cuando llegó mi tío a la fiesta y me vio y de inmediato se acercó a darme un gran abrazo y mi regalo, me cargó entre sus brazos y me dio un beso en la mejilla, pero muy cerca de la comisura de mis labios, que hizo que me sonrojara, me hizo recordar de todo lo que habíamos hecho días atrás y de que me había pedido ser su novia secreta.

La fiesta transcurrió sin problemas, yo jugué mucho con mi tío, pero en ciertos momentos tenía que dejarlo porque los mayores querían que él conviviera con ellos. En esos momentos en que no jugaba conmigo, yo me dedicaba a correr junto con mis primos y mis amigos y amigas por todo el salón. También bailaba con ellos dando vueltas, haciendo que mi vestido se levantara bastante de vez en cuando. En una de esas veces, me di cuenta de que mi tío me estaba observando muy sonriente, estaba sentado en la mesa justo frente a la pista, lo que facilitaba que me viera jugar. Me hizo una seña y me dijo, ven nena te quiero decir algo. Yo de forma natural fui y lo abrace como jugando, él también me abrazó, acercó su boca a mi oído y me dijo en voz baja, te ves hermosa con ese vestido, tienes unas lindas piernas, no puedo creer que seas mi novia, ya quiero quedarme de nuevo a solas contigo mi amor. Eso me puso la piel de gallina y solo le pude decir gracias, yo también lo deseo mucho. Nena te voy a decir algo, cada que das vueltas, tu vestido se sube y dejas ver tus pantis, que, aunque me gustan mucho, debes tener cuidado porque hay muchos hombres mayores. De acuerdo tío, voy a tener más cuidado, pero ¿en verdad te gustan mis pantis? – le pregunté – claro amor son hermosas, hacen que tus pompas se te vean bien redonditas. Me las puse para ti tío, es mi regalo, le dije y me le avente encima. Le dije, que me dejara sentar en sus piernas un rato, que quería descansar un poco. Al principio lo pensó un poco, pero me dijo que estaba bien. Al sentarme mi vestido corto se subía por detrás y prácticamente me senté en chones sobre sus piernas. Entonces me di cuenta porque mi tío lo pensó dos veces para dejarme sentar sobre él, de inmediato sentí en mi colita lo duro que tenía su pene, lo cual me encanto. Nos acomodamos en la mesa para quedar de frente a una de mis tías que llegó a sentarse en ese momento. La parte debajo de mi cintura quedó debajo del mantel de la mesa y mientras mi tío platicaba con mi tía, acariciaba mis piernas de arriba a abajo, yo hacía como que estaba escuchando lo que decían, pero solo pensaba en lo que estaba sintiendo. Poco a poco fue subiendo sus manos hasta tocar mi entrepierna, pasaba rápidamente con sus dedos sobre mis pantis, que ya se estaban humedeciendo por la estimulación de mi conchita. Entonces con su mano izquierda, me acariciaba mi pierna mientras con la derecha se dedicó a acariciar mi sexo sobre mis pantis. Al principio me hizo cosquillas, pero después comencé a sentir tan rico que no podía ni moverme. Con mis piernas abiertas, como estaba sentada sobre las suyas, él podía hacerme lo que quisiera. Yo ya me sentía muy mojada, él también lo sintió y de inmediato con la otra mano me hizo a un lado mi calzoncito, lo que dejó totalmente descubierta mi conchita. Comenzó a restregar un dedo a lo largo de mis labios, lo que me hizo estremecer un poco y solté un pequeño chillido, a lo que mi tía se dio cuenta y me pregunto ¿que tienes nena? Nada tía, es que medio un poco de sueño y recargué mi cabeza en la mesa sobre mis brazos e hice como que me dormía. Él seguía con su dedo acariciándome y abriéndome un poquito mis labios que ya estaban muy lubricados. Entonces, comenzó a meter su dedo muy lentamente, se sentía muy rico y a la vez me dio un poco de miedo que alguien se diera cuenta, pero no dije nada, porque me estaba gustando mucho. Mientras mi tío me metía la punta de su dedo, yo movía mi culito de un lado a otro sobre su bulto duro y caliente. Poco a poco me fue penetrando más y más profundo, lo sacaba y lo metía muy despacio para no lastimarme. Llego a un punto donde me dolía y ardía un poco, era difícil de explicar, me incomodaba, pero a la vez era muy placentero. Entonces sucedió, mi tío ya con el pene super duro, mientras yo lo masturbaba con mi colita, metió su dedo hasta el fondo, se sintió como si se hubiera rasgado algo dentro de mí, me fue imposible quedarme quieta y di un pequeño brinco y pujido de dolor y placer sobre la mesa. Mi tío se asustó un poco y dejó quieto su dedo dentro de mí. Mi tía se dio cuenta, pero mi tío Ernesto rápido le dijo, creo que está soñando, por que pegó un brinco, pero se volvió a dormir, contestó, pobrecita abrázala fuerte para que se tranquilice, le dijo mi tía.

Ya que vio que me quedé más tranquila, volvió a mover su dedo muy lentamente, yo volví a mover mi culito sobre su pene que se estaba haciendo chiquito por el susto que le di. De nuevo sacaba y metía su dedo y yo estaba completamente extasiada tratando de ahogar mis quejidos. Hasta que no pude más y terminé muy fuerte, con el dedo de mi tío dentro de mí, sentí como apretaba su dedo con los espasmos de mi vagina y como chorreaba mi líquido sobre sus piernas. No pude contener más mis quejidos e hice como si me despertara de un mal sueño. Mi tío sacó su dedo y me preguntó si estaba bien, como pude le respondí que sí, que estaba soñando algo muy feo que me asustó mucho. El me apretó entre sus brazos diciéndome que todo estaba bien, que, si ya me quería ir a jugar con mis primos, a lo que le respondí que no, que me abrazara un momento más. 

Sentía mis piernas muy débiles para caminar así que me quedé unos minutos así abrazada a él hasta que pude incorporarme. Se acercó a mi oído y me dijo, amor ve al baño a limpiarte, si ves algo rojito, no te asustes no pasa nada, es normal cuando lo haces por primera vez. No entendí por completo lo que me decía, pero hice lo que me dijo.

Al revisar mis pantaletas, efectivamente había una manchita roja, la cual trate de limpiar muy bien en el baño. Regresé a la fiesta y seguí jugando con mis primos, pero mis piernas se sentían aun temblorosas. Me sentía un poco incómoda por lo mojada que quedó mi panti y tenía la sensación de aun tener dentro el dedo de mi tío.

Ese día ya no me pude bañar llegando a casa, porque quedé totalmente exhausta. Pero a la mañana siguiente, me levanté temprano a bañarme, antes de que mamá o papá se despertaran. Lavé mi ropa interior lo mejor que pude en el baño y escondí mi panti mojada lo más profundo que pude en la ropa sucia para que no se dieran cuenta. 

Todo el día me sentí extraña, además de un poco adolorida, pero feliz de que mi tío y yo hiciéramos cosas de novios. Esa noche en mi cama me toque pensando en lo que hicimos debajo de la mesa. No podía esperar por más, quería a mi tío dentro de mí de nuevo. Mis amigas en la escuela me contaron que vieron una película donde el esposo se subía sobre su esposa, ambos desnudos, recostados en su cama, en ese tiempo nos hacía reír, pero también despertaba el morbo en nosotras. Además, en la escuela ya nos habían enseñado cómo era la reproducción humana, con dibujos obviamente pero ya tenía una vaga idea del asunto. Así que estaba decidida a que mi tío me hiciera suya. Todo lo que hacía es pensar en eso y tocarme cada vez que me quedaba sola en casa. Incluso llegué a tocarme en el baño de mi escuela, pensando en cómo sería el pene de mi tío.

Un día sin saberlo, llegó mi tío y mis abuelos a mi casa de visita por la mañana, mis padres les querían mostrar algo que habían remodelado de la casa, de lo que estaban muy orgullosos. Yo estaba muy feliz de ver a mi tío y en cuanto entró por la puerta le brinqué encima y me colgué de su cuello. Él me abrazó y entró como pudo a la casa conmigo colgando. Niña, deja en paz a tu tío, me dijo mi mama, pero yo como que no escuche nada y no hice caso.

No te preocupes hermana, no me molesta esta niña horrible, me la voy a comer porque soy un monstruo, comenzó a jugar conmigo haciendo como que me mordía el cuello. Yo lo solté por las cosquillas, pero él siguió abrazándome sin dejarme escapar. A mediodía, mis padres y mis abuelos salieron a buscar para comer, mi tío y yo preferimos quedarnos en la casa viendo una película de miedo que hace mucho que quería ver, no recuerdo como se llamaba, solo recuerdo que casi al principio de la historia la protagonista, que era una chica rubia muy joven y bonita, regresaba a su casa caminando sola, venia de divertirse con sus amigos en la feria del pueblo y era atacada por un hombre vestido de negro, la arrastro a un callejón y le hizo cosas, no fue nada explicito pero entre la música los ladridos de los perros que estaban ej jaulas a un lado del callejón y los sonidos de ambiente, me asuste mucho cerré los ojos  y me abrace de mi tío. Él me dijo, no tengas miedo mi vida, ven te cargo para que te tranquilices. Entonces yo me subí sobre de el, pasando una de mis piernas como montando un caballito, lo abrace por detrás de su cuello muy fuerte, el me rodeo con sus brazos y me apretó contra su pecho. Pasamos un minuto así o quizás dos, solo sé que me sentía bien, me pregunto si ya estaba bien, yo le dije que no, que ya no quería ver la película. El tomo el control y apago la tv. Enderece mi cabeza y quedamos frente a frente viéndonos a los ojos. No sé de dónde saqué la idea, pero de pronto sentí el deseo de besar a mi tío, lo cual hice. Mi tío no se opuso, al contrario, me abrazo más fuerte y comenzó a besarme con pasión diciéndome, amor, no sabes que ganas tenia de besarte y tenerte así. Yo antes me había besado con una de mis amigas una noche que me dejaron quedar en su casa, vimos una serie de adolescentes donde dos chicas se besaban experimentando lo que era besar y nosotras quisimos imitarlas. Fue lindo, pero nada comparado con lo que estaba sintiendo en ese momento. Mientras nos besábamos, fue deslizando sus manos hacia abajo hasta que me agarro ambas pompas y me las comenzó a sobar y apretar por encima de mi vestido, eso lo hizo más excitante para mí. De inmediato sentí como se mojaba mi ropa interior y se calentaba mi vientre. Al mismo tiempo sentí como el miembro de mi tío comenzaba a crecer mientras lo rosaba con mi entrepierna. 

Lo que sucedió después, era inevitable. Lo contare en el siguiente relato.

 

 

134 Lecturas/6 enero, 2026/0 Comentarios/por aaymy2025
Etiquetas: amigos, cumpleaños, hermana, madre, mama, mayores, primos, sexo
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Mi vecino favorito!!
Como me cogi a mi madre
El Niño Que Conocí En El Parque
UNA TV ENAMORADA
Ella resulto ser transexual
Negros de buen corazón y buena verga IV
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar Relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.345)
  • Dominación Hombres (4.043)
  • Dominación Mujeres (2.984)
  • Fantasías / Parodias (3.227)
  • Fetichismo (2.680)
  • Gays (22.026)
  • Heterosexual (8.174)
  • Incestos en Familia (18.139)
  • Infidelidad (4.492)
  • Intercambios / Trios (3.123)
  • Lesbiana (1.152)
  • Masturbacion Femenina (976)
  • Masturbacion Masculina (1.888)
  • Orgias (2.043)
  • Sado Bondage Hombre (447)
  • Sado Bondage Mujer (181)
  • Sexo con Madur@s (4.281)
  • Sexo Virtual (262)
  • Travestis / Transexuales (2.426)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.494)
  • Zoofilia Hombre (2.205)
  • Zoofilia Mujer (1.668)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba