Mi maestro de natación
Mi maestro de natación me roba mi inocencia .
Cuando yo tenía 9 años era una niña muy alegre y curiosa y siempre andaba por toda la casa y no me quedaba quieta. Todo comenzó cuando mamá, ya cansada de mis travesuras y por consejo de un amiga me metió a clases de natación, cuando me inscribío se suponía que ella tenía que estar conmigo durante las clases pero le pidió la instructora que si podía cuidarme a cambio de un pago extra por qué ella tenía que seguir trabajando, la instructora acepto pero lo que mamá no sabía era que la supuesta instructora solo era la administradora y quién en verdad impartía las clases era un hombre llamado Esteban, quien en ese entonces tenía 30, era un atleta retirado, muy atractivo y musculoso, además usaba trajes de baño de los ajustados que revelaban su buen tamaño, las mamás coqueteaban con el e incluso se acostaba con varias de ellas cuando las llevaba a su oficina para hablar de sus hijos.
Generalmente durante las clases las madres platicaban entre ellas o se concentraban en el celular y la poca atención que daban era para sus hijos, la encargada le dijo a Esteban que me pusiera más atención ya que yo estaba sola, durante las clases el me ponía más atención, me sujetaba para los ejercicios al principio todo era normal pero poco a poco comenzó a tocarme de más, me agarraba mis nalgas, me pegaba su bulto, me hacía abrazarlo y me frotaba su bulto en mi cosita.
Al principio me asusto un poco pero como el era muy amable conmigo no decía nada ademas las sensaciones que me daban después más que asustarme me daban curiosidad más aún cuando se sentían bien, como cuando bajo el agua me hacía a un lado el traje de baño y me tocaba mi rajita o incluso sacaba su pene del bañador y me lo frotaba, eso se sentía rico, cuando acababa la clase, me dejaba en su oficina y cuando se iban las mamás, iba conmigo para seguir tocandome pero con más descaro ya que nos quedabamos solos, después cuando se iba su ayudante me llevaba a las regaderas de hombres y nos metíamos juntos en un cubículo privado, nos quitamos los trajes de baño, el me chupaba mucho mis tetitas y mi cosita hasta hacerme llegar al orgasmo, después me enseñó a mamar su pene, primero era chuparlo como un helado completo de la base a la punta después a meterlo en mi boquita, el tomaba mi cabeza y la guiaba metiendo y sacando, me dijo que hacer hasta que se corrió en mi boca, me hizo que me lo tomara sabía raro pero no me desagradó tanto, despues me ponía contra la pared para chuparme nuevamente o frotarme su pene en mi rajita haciéndome apretarlo con mis piernas, yo disfrutaba todo eso ya que se sentía muy bien, días después comenzó a meter un dedo en mi cosita abriéndome poco a poco, eso me dolió pero mientras lo hacía el seguia chupando haciendo que el dolor y placer se mezclaran hasta que me corria. Todo esto era posible por qué mamá siempre pasaba una más tarde del final de la clase por su trabajo según ella.
Poco a poco me fue preparme hasta que pudo meterme dos dedos, hasta que un día en vez de ir a las duchas nos quedamos en su oficina, donde me acostó en su escritorio, primero me chupo mi vaginita y me metió dos dedos, despues me giro y me puso boca abajo, saco una botella gel de su cajón y me puso mucho en mi vagina y el se puso también en su pene, se acerco a mi y me puso su pene en mi vaginita, comenzó a meterlo, fue poco a poco pero no se detuvo, me dolía mucho, proto llegó a mi himen en ese momento lo metió todo de un tirón rompiendo mi virginidad, sin detenerse comenzó el mete y saca mientras me tapaba la boca para que no gritara, el bufaba de placer disfrutando, me decia cosas sucias como “ah si que rico aprietas putita, es lo que querías, no? Por eso te dejabas hacer, te gusta verdad? Ah si que rico perrita, ahora eres mi mujer, te cogeré todos los días” yo lloraba pues me dolia mucho y el no paraba, siguio unos minutos más hasta que soltó un gruñido fuerte y se corrió dentro, después me saco su pene y me llevo a las regaderas, me lavo, me puso una crema y me dio una pastilla para el dolor y media hora después mamá me recogió, yo no conté nada a mamá por qué sabía que lo que hacíamos no era bueno, pero la curiosidad y las sensaciones me gustaban, además no quería que mamá me regañara.
Durante tres días solo me hizo chuparle su pene y me seguía poniendo la pomada y las pastillas para el dolor, al cuarto día me volvió a meter su pene, aún dolía pero ya no tanto como la primera vez, desde ese día me lo hacía mínimo dos veces, le gustaba mucho que se la chupara al terminar. Cuando me lo metio en la colita, le dejo la clase a su asistente y me llevo a su oficina, igual que cuando me quito la virginidad, antes de ese dia me estuvo preparando metiéndome dedos en mi colita, cerro con llave y comenzó como siempre, haciendome chupársela para ponerlo duro después ponerme en su escritorio y meterme su pene por la vagina y comenzó a meterme poco a poco un dedo, después dos, yo me quejaba pero el no paraba hasta que se corrió, después saco su pene aún duro y saco la botella de gel de su cajón y me puso en mi colita y su pene, comenzó a meterlo lentamente solo parar, yo le pedía que para por qué dolía mucho pero el no paró, solo me tapo la boca y me sujeto hasta que lo metió todo, solo se detuvo un momento y comenzó el mete y saca mientras me metía los dedos en mi vaginita para bajar el dolor, «ah si mi amor, que rico culito, aprieta tanto que casi duele, ah ah ah, te gusta mi amor? Te amo mi putita» siguio su piedad hasta que se corrió dentro, lo saco y me hizo limpiarlo con la boca, cuando se puso duro de nuevo me dio la vuelta y volvió a apoyar en el escritorio para a metermelo en mi vaginita de nuevo. Así seguieron mis días como la mujer de mi maestro de natación.
Un día cuando entramos a las regaderas nos esperaba el otro instructor Raúl, me puse nerviosa pensando que mamá se enteraría pero no fue así, Esteban me dijo que hoy jugaría con Raúl, Esteban aseguro la puerta y Raúl me sentó en la banca frente a el y se quitó el traje de baño y me acerco su pene a la cara, sin preguntar comencé a chuparlo, el comenzó a gemir “ah si, lo chupas bien rico, la entrenaste bien pinche Esteban” me sujeto la cabeza y comenzó a follarme la boca, yo sentía que me ahogaba hasta que se corrió, cuando lo saco yo comencé a toser, Esteban le dijo “con cuidado cabron, es una niña no una de esas mamás putas” después me acosto en la banca y me comenzo a chupar mi rajita, cuando ya estaba mojada se colocó entre mis piernas y me penetró de una sola embestida “que rico! Esta bien apretadita, y eso que ya la has de haber aflojado” continúo sus embestidas era brusco, pero como no era tan grande como Esteban no me dolió, incluso me gusto, cuando se corrió me puso en cuatro en la banca y comenzo a penetrarme por el ano, fue más cuidadoso “aaah aprieta más rico por el culito, también quiero estrenar una nena” comenzó a moverse, fue despacio pero cuando me acostumbré fue mas rápido, Esteban me acerco su pene a la boca y me hizo chuparlo mientras Raúl seguía follandome hasta que ambos se corrieron, después Esteban me baño mientras lo hacíamos bajo la regadera, me vistieron apenas a tiempo para que llegara mamá a recogerme.
Mamá nunca sospecho nada, a ella solo le importaba su trabajo y que cuando llegaba a casa solo me quedaba descansando en el sillón y me iba a dormir temprano, ella creía que yo nadaba mucho y por eso no me quedaba energía y eso a ella le gustaba por qué ya no hacia travesuras en la casa y ella podia hacer sus cosas tranquila. Seguí yendo a natación por dos años más, diario tenía sexo ya fuera Estaban o Raúl o ambos a la vez, recuerdo la primera penetración doble, Esteban me cargó y me penetró en la vagina y Raúl me la metió en mi ano, me dolio pero también me gustó, cuando se corrieron cambiaron de lugar y comenzó otra ronda, desde ese dia, cuando estaban los dos era doble penetración o chupaba el pene de uno mientras otro me penetraba.
Todo termino cuando mamá obtuvo un ascenso y nos cambiamos de casa y como el club quedaba lejos de la nueva casa deje de ir, pero ahora me inscribío en clases de karate para tenerme ocupada de nuevo, el maestro no era tan guapo como Esteban pero era musculoso, pero eso es otra historia.


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