Mi prima Diana parte 3
Luego de haber cogido por primera vez a mi prima Diana le enseñé a tragarse mi leche.
Al día siguiente me levanté temprano. Mis padres y mi prima ya estaban despiertos fui a la sala de estar para desayunar, mis padres le preguntaron a mi prima cosas de la familia a lo que ella respondía naturalmente sin demostrar que había sido desvirgada por mi, su primo, el día anterior. Yo solo la observaba y deseaba al mismo tiempo.
Después de un rato mis padres se fueron a trabajar y nos quedamos solos, la llevé a mi cuarto nuevamente ya sabía lo que se venía, nos besamos mientras nos desnudamos
Yo: Dormiste bien primita?
Diana: Si, me levanté con tus “cosas” aún en mi pecho, olvidé limpiarme así que me di una ducha
Recordé que la noche anterior me corrí en sus tetas, eso me encendió apunté mi polla a su coño
Diana: Espera aún me arde un poco no lo metas tanto
Yo: Lo meteré poco a poco tú me avisas cuando quieres que pare
La puse en posición de misionero metí mi pene en su coño que ya estaba mojado y entro con más facilidad que la primera vez pero hasta la mitad
Diana: Auch! Hasta ahí
Yo: Pero si no entró nada
Diana: Ya no me duele tanto, pero hazlo suave
Empecé nuevamente a moverme no sentía mucho así que insistí en empujar más y más, con cada empuje ella se quejaba “Ay” “Auch”
Yo: Aguanta ya tienes que recibir toda mi polla entera, te quiero coger bien
Diana: Pero duele a lo que empujas
Yo: Así es al principio luego me lo pedirás todos los días 3 veces al día
Ella se rio mientras me decía “tonto”, yo seguía con mi labor, no me importaba que le doliera para mí el morbo de partir esa conchita virgen me ganaba.
Ya casi estaba toda mi polla adentro cuando ella dijo
Diana: Ay no sácala
Yo: Que pasó
Diana: Sácala que ya me duele mucho además me corrí
Yo la saqué pero mi polla seguía a mil dura y llena de los jugos de ella, no quería quedarme con las ganas así que le dije
Yo: No quieres probar mi leche?
Diana: Queeeee?! Y como?!
Yo: Chúpamela hasta que salga y te la tragas
Diana: Y a qué sabe?
Yo: Dentro de poco lo sabrás
Diana: Idiota como sabes que me tomaré tu semen
Yo: Porque me di cuenta que te gusta la polla de tu primo especialmente chuparlo
Diana: Estúpido!
Mientras se reía me puse de pie ella instintivamente se arrodilló frente a mi me tomó la polla
Diana: Es grande no me entrará en la boca
Yo: En la concha casi te entro todo
Diana: Idiota!
Empezó a chupármelo el morbo de ver a mi primita haciéndome oral me tenía a full, esta vez lo hacía mejor ya no solo la punta ya iba más profundo, usaba más la saliva y chupaba más duro cuando de pronto y sin decirle nada, intentó de meterlo tan profundo como pudo, fue demasiado placer para mí que no pude evitar lanzar un gemido a lo cual ella sintió vergüenza y se lo sacó de la boca liberando un fino hilo de líquido pre seminal
Diana: Apura y córrete
Empecé a masturbarme mientras ella me miraba con detenimiento
Diana: Estás seguro? Y si no me gusta?
Yo: Lo escupes y ya
Diana: Jaja que nervios a que sabrá?
Yo: A leche con azúcar
Bromeábamos pero la idea de que mi prima se trague mi semen mientras me veía masturbarme me excitaba más y más ya estaba a punto de correrme
Yo: Aquí viene ven chúpalo
Diana rápidamente me lo empezó a mamar, fue una delicia como ella succionaba y a la vez descargaba chorros y chorros de semen caliente dentro de su boca, yo me retorcía de placer mientras ella no dejaba de mover su cabeza comiéndome la polla hasta donde ella más podía y con mi pene aún en su boca dije
Yo: Ufff que rico
Diana: Mmmmm
Yo: Preguntas si terminé?
Diana: mmmm
Yo: Si si terminé ahora trágatelo todo
Ella intentó tragarlo pero de los nervios, supongo, empezó a reír y el semen se le salió por la boca. Yo también empecé a reír y ella lo terminó escupiendo todo en sus manos
Yo: No te lo tragaste, tramposa!
Diana: Idiota me haces reír pero lo probé un poco
Yo: Y te gustó mi leche?
Diana: No sabe mal
Ya estaba hecho ahora podía coger el coñito y correrme dentro de la boca de mi prima de de 13 todo era perfecto.
Nos limpiamos ella se fue a duchar luego yo, salimos ese día, paseamos por la ciudad y en cada ocasión donde no nos observaban le agarraba el culo o las tetas ella me golpeaba el hombro y yo sentía placer al saber que ella ya era toda mía.
Diana aún era muy tímida pero conforme pasarían los días descubriría poco a poco lo adicta al sexo que se convertiría.


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