MI PRIMERA VEZ A LOS SEIS AÑOS
El viaje a Marruecos y otras cosas.
Voy a contaros varios episodios que me pasaron.
Después de que los hombres africanos empezaran a visitarme cada fin de semana, la verdad los esperaba con muchas ganas. Venían siempre un montón, a veces eran veinte y otras bastantes mas, así que me harte de chupar pollas y de que me follaran tanto por delante como por detrás. Un buen día después de varias semanas se presento una chica también africana, muy guapa por cierto, de unos veinte años o poco mas, se quejo de que le estaba quitando los clientes, era la puta de los negros y me dijo que cobraba a un euro el polvo, eso si, se la follaban del orden de las cincuenta veces diarias, el dinero lo mandaba a su país para sacar adelante a sus hijos, me dijo que era peor que una puta por follar gratis. Se los dije a mi padre y ya no deje que los africanos viniesen mas, eso si mi padre hablo con un amigo suyo de otro invernadero y cada fin de semana venían cinco negros muy jovenes y fornidos que me follaban cada uno del orden de cuatro o cinco veces seguidas, me gusto mucho la experiencia y así estuve mucho tiempo, tengo que decir que follar con un negro es genial, lo único era que el semen tenían un sabor mas fuerte que el de mi padre, pero bueno, tampoco le di mas importancia.
Así fue pasando el tiempo y un día después del verano me dijo mi padre si quería ir con el Marruecos, me puse muy contenta, pero fuimos a otro sitio y con otros amigos.
Después del verano cerraba el chiringuito un par de semanas para dar descanso a los empleados, así que cogimos el coche y entonces me entere que íbamos hasta Algeciras y que allí cogíamos el barco hasta Tánger-Marruecos. Nos quedamos un par de días en un hotel muy lujoso y nos dimos vueltas por la ciudad, vimos el zoco y muchas tiendas, se me antojaba todo, hasta algunos chicos que miraban con ojos de deseo. Creo que por entonces tenia trece años y en unos pocos meses cumpliría los catorce años.
Los amigos de mi padre nos vinieron a recoger a la puerta del hotel ni mas ni menos que en un Rolls-Royce de los años cincuenta, un lujo. Llegamos al ratito a un palacio que esta en el monte con unas vistas al estrecho de Gibraltar preciosas. Llego la hora de comer, mas o menos sobre las dos y los hombres se reunieron en un gran salón, a través de una celosía de madera pude contar que había cuatro mesas muy largas y cada lado doce hombres, es decir veinticuatro hombres por mesa, y como eran cuatro pues unos noventa y tantos hombres.
Las mujeres estábamos en un salón contiguo, chicas jovenes estábamos tres y las demás eran ya mas mayores, un par de ellas de unos sesenta años, calcule mas o menos.
Después de comer, la verdad todo muy rico, sobre todo los dulces, estaba muy contenta. Nos hicieron pasar a las tres chicas jovenes a una habitación donde había una pequeña piscina con agua humeante, también había un pequeño recipiente con unas brasas encendidas y que emitían un calor muy agradable, una de las mujeres mayores les iba echando dentro lo que me pareció unas piedras que emitan un humo muy denso y que emitían un dulce aroma. Nos dijeron a las chicas que nos desanudáramos y lo hicimos, yo llevaba unos pantalón corto y una camiseta, en esta ocasión llevaba bragas, nos quedamos las tres desnudas y nos metimos en el agua que estaba muy caliente. Las otras chicas solo hablaban árabe así que no pude comunicarme con ellas.
Al rato de estar en remojo las mujeres mayores nos hicieron salir y nos tumbamos en el suelo, estaba cliente también, la mujer cogió una cuchilla de afeitar y me rasuro el chocho hasta no dejar ni un solo pelo, luego me unto una crema depilatoria y un ratito después me volví a meter en el agua caliente, era muy agradable, cuando volví a salir del agua la mujer me reviso y me había dejado el chocho y el ojete sin un solo pelo, como un bebe. Después de eso vino el pasarme por todo el cuerpo una manopla muy áspera por todo el cuerpo, chocho y culo incluidos además de las incipientes tetas que tenia. Luego por ultimo nuevamente tumbada en el suelo me dieron con un aceita por todas partes, olía a gloria, me lo estaba pasando genial, estaba boca arriba y desde mis muslos y con las piernas un poco abiertas subió su mano y de pronto me metió dos dedos en mi chochito, di un respingo, no me lo esperaba, me dijo de darme la vuelta y lo primero fue un cachete muy fuerte en el culo, me dio con el aceite de nuevo por todas partes especialmente en el culo y sobre todo en el mismo ojete, y de pronto me medio dos dedos por el ojete, se que eran dos dedos porque no era la primera vez que metían dedos por ahí.
Vi como le ponían una especie de pareo a los dos chicas y se las llevaron, vino la mujer a por mi y me puso lo mismo, un pareo muy fino y transparente, me rodeaba por la cintura y subía hasta tapar mis tetas.
Me llevo a una habitación con vistas al mar, y había allí una cama con dosel y entre otras cosas un recipiente con carbón ardiendo donde echo unas cuantas bolitas de algo que embriagaba, supe luego por mi padre que eso es resina de hachih, estaba muy relajada y con todo mi cuerpo con mucho deseo de sexo. La mujer me daba palmadas en el culo y me decía algo así como hagüi, no la entendía , así que cogió una de mis manos y con el pulgar y el índice hizo un circulo y metió dos dedos por ahí, y me lo repitió hagüi, ya la entendí, vamos que me van a follar el culo, asintió, y yo me lo suponía que eso iba a pasar.
Al poco tiempo vino un hombre de unos sesenta años que me quito el pareo, me tumbe boca arriba a y los primero que hizo fue comerme el coño, le correspondí con una mamada, se puso encima de mi y me penetro no tarde en tener un orgasmo, me estuvo follando un buen rato hasta que se aparto de mi y me di la vuelta, me penetro analmente, tuve mi segundo orgasmo y ya el eyaculo dentro de mi culo.
A partir de ahí fueron entrando hombres a cada momento, no se esmeraban, me penetraban y se corrían sin mas historias, al principio fui contando uno, dos, tres, y luego diez, veinte, treinta y ya perdí la cuenta, el aparato ese del carbón seguía echando ese humo espeso que me tenia embriagada, así fueron pasando las horas y creo que me llegue a dormir, solo sentía que me empujaban cada vez que me penetraban, ya en algún momento vi que estaba amaneciendo y seguí con esa sensación de sueño, hasta que oí la vos de mi padre decirme despiértate ya. Me levante y fui al baño, me salía mucho aire del culo y me hacia pomporitas con el semen, por lo demás estaba totalmente grogui. La mujer me obsequio con una chilaba muy bonita y me la puse, ni bragas llevaba, las mía no las volví a ver. En el coche de vuelta fui dormida todo el tiempo así que hasta el día siguiente que fui capaz de hablar con mi padre no me entere de la historia. El se había follado a las otras dos chicas adolescentes y a mi me habían follado del orden de doscientos hombres, me quede callada un rato y le dije cuando volvemos, volvimos al menos en dos ocasiones mas, y en todas me lo pase bien, aunque eso si con el hachih acababa medio grogui. No fui capaz de volver a follar casi en un mes hasta que un día que estaba yo en el salón por la mañana temprano y apareció mi padre con el pijama, le vi el bulto y se me antojo, así que le desbroche el pantalón del pijama que cayo al suelo y me metí su polla en la boca, se le puso dura enseguida, me di la vuelta y me apoye sobre el respaldo del sofá, me remangue la camiseta y se lo dije, follame el culo, me paso su dedos por mi vagina húmeda y con eso lubrico el ojete, me la metió y al momento tuve un orgasmo estupendo.
Como aparte de follar también estudio todos los días, cuando tenia 16 años aprobé a la primera y con nota la selectividad, un año antes de lo que me correspondía, así que entre en la facultad de medicina siendo muy joven, eso si cuando llego diciembre cumplí los 17. Mi padre compro un apartamento muy cerca de la facultad, la verdad esta a mi nombre aunque lo pago el.
Conocí a unas chicas también estudiante de medicina que tenían un apartamento en el centro y salían los fines de semana solo para ligarse chicos y follárselos, se follaban del orden de cuatro o cinco cada finde, los chicos son bastante fáciles para follar ,así lo decían, yo participe en eso algún tiempo, no me creo ninguna necesidad así que lo deje pronto.
Conocí a una chica y esta vez tuve una relación mas larga con ella, de echo sigo teniendo amistad con ella. Tuvimos sexo muy intenso en muchas ocasiones, recuerdo que un día me metió dos dedos en el ojete y me pregunto si había practico sexo anal con frecuencia, como yo también se los había metido a ella, pues le pregunte que con quien había sido la primera vez, y me contó.
Resulta que desde que ella tiene conciencia su padre primero y su hermano mayor después le hacían cosas. Ella cuenta que su padre la bañaba todos los días y que luego la ponía sobre una mesa y la secaba, luego antes de vestirla le lamia su chochito, así que para ella todo eso era lo mas normal, ella cree que se lo hacían desde el principio desde bebe, también le restregaban la polla por su chochito y le abrían los labios ,pero hasta que no tuvo tres o cuatro años no fue consciente de lo que le hacían, recuerda que en algún momento le pasaba el pene su padre por su chochito hasta que eyaculaba y luego la limpiaba y la vestía. Algún tiempo después ya empezó a penetrarla, al principio le dolía pero ya luego no, cuando se hermano fue algo mayor se sumo también a follársela. Ya cuando tenia unos cinco o seis años era grande para ponerla en la mesa así que se la llevaban a la cama y allí se le follaban los dos, en algún momento se les ocurrió ponerla boca abajo y también la penetraron por culo, nunca me pareció mas hasta que tuve al menos quince años, pero a pesar de eso se la siguieron follando a diario.
Yo le conté lo mío con mi padre, pero no se sorprendió, parece que esto pasa con mas frecuencia de lo que parece. Le pregunte que decía su madre al respecto y me dijo que ella esta siempre con el perro, al final me conto que el perro se la follaba a ella y cuando ella pudo también se dejo montar por el perro.
Conocí al que luego seria mi marido y padre de Bea, le conté todo de punta a rabo con una botella de wiski por delante, cuando acabe de contarle todo yo estaba convencida que se iría y que no lo volvería a ver, sobre todo porque le dije que no pensaba dejar de follar con mi padre.
Me dijo, y si tenemos una niña me la puedo follar yo, a lo que le conteste que solo si ella te lo pide, y se lo pidió como ya habréis leído. Me dijo que siempre había tenido la fantasía de follar con una niña pero que nunca lo había echo, tuvo muchas ocasiones de follar con menores, sobre todo cuando fuimos a Marruecos.
Ya le ha dicho Bea a mi padre o sea al abuelo que organice un viaje a Marruecos para las dos, si es posible iremos después del verano.
Y ya el próximo día que os cuente Bea mas cosas, la muy putón tiene mucho que contar.


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