Mis aventuras con Dalia
Continuación les platicara una serie de anécdotas cortas que llegue a vivir con mi novia Dalia luego que ella me entregara su virginidad a los 13 años.
Continuación les platicara una serie de anécdotas cortas que llegue a vivir con mi novia Dalia luego que ella me entregara su virginidad, como esto influencio en nuestro paso por la secundaria y la preparatoria, entrelazando las aventuras que tenía alado de mi prima Karen.
Luego de nuestra primara relación sexual, tardamos mucho en tener otra oportunidad para poder coger juntos. Ya nosotros éramos lo que se conoce como novios de escuela y fuera de esta era muy difícil interactuar. En espacial con sus padres ultra súper protectores y cerrados de mente.
La verdad solo llegamos a besarnos a escondidas de las monjas en la escuela, masturbarnos y tener sexo oral ocasional cuando nos juntábamos a hacer trabajo en equipo de la secundaria.
Nuestro siguiente encuentro sexual se dio durante el retiro espiritual de ese año. Al estar dentro de una escuela católica, las monjas realizada por grupo un día completo para el estudio espiritual de 7 am a 7 pm en todos los grados básicos. Mientras que ya en los altos (secundaria y bachillerato) las madres organizaban un campamento de fin de semana en una villa de peregrinos en la playa. La verdad todos en el salón estaban emocionados ya que nos iríamos juntos desde el viernes en la mañana de excursión para regresar el domingo al medio día.
Yo y mi grupo de amigos (un trio de chicos con los que me juntaba desde el kínder) teníamos todo planeado, quien llevaría que cosa, como nos comeríamos las chucherías que lleváramos, el jugar pokemon con los Game Boys, el contar historias de miedo. Lo típico de un campamento.
Pero lo mejor del plan fue brindado por el hermano mayor de uno de ellos, nos contó mientras estábamos en su casa, el cómo escabullirnos de la vigilancia de halcón de las monjas, el meternos por unos arbustos hasta la parte de atrás de unos edificios y desde haya encontraríamos como espiar a las chicas mientras se bañaban. Pero él nos advirtió que era algo que solo podíamos hacer uno por uno y no podíamos tardar más de 15 minutos ose darían cuenta. Según era un secreto entre hermanos que pasa del mas gran al más chico, ya saben nos salió con una babosada tipo película, del poder y la responsabilidad etc. Puras pendejadas entre frikis.
El día del campamento llego, mientras nos subíamos al bus éramos registrados como presos por las madres, quitaron muchas cosas, revistas ilegales (ya saben porno a los chicos y de chismes a las chicas), Cds inapropiados, a nosotros los Game Boys (eso me dolió no lo negare). Lo único que pudimos colar fue una cámara de video pero luego de una larga y engorrosa explicación, luego me enteraría del porque la llevo mi amigo.
Yo nos sentamos todos pero las amigas de Dalia echaran casi a patadas al que estaba junto a mí, para que ella ocupara su lugar, claro que yo apoye eso. Ella me tomaba de la mano apenas las madres se distraían, todavía era muy inocente a pesar de no ser virgen, eso poco a poca se le iría quitando.
Me acerque a su oído para platicarle que tenía buenos planes para estar juntos en el retiro, ella agacho la cabeza, ruborizada, dándome entender que si entendió a lo que me refería. Le pregunte que si estaría dispuestas, ella me contesto, que si mientras no nos descubran. Rápidamente me levante para mirar en todas direcciones en el bus, al ver que nadie veía, tome su rosto para darle un beso de piquito en los labios, a lo que Dalia me respondió diciendo que que aunque le gusto, no lo hagamos en donde nos vean.
El primer día paso normal, rezamos, hicimos manualidades, actividades deportivas, dinámicas de grupos, etc. Ya por la tarde mientras las niñas preparaban los ingredientes de la cena comunal, los barones juntos con los sacerdotes del colegio preparábamos una hoguera y leña para cocinar lo que las niñas trajeran, es la oportunidad que tomamos para enviar a nuestro explorador, para ver si el lugar existía, lo cual resulto ser cierto, entre los edificios había un pacillo con un agujero que dejaba ver dentro de la ducha de las chicas, pero para no pelearon por ver, colocaríamos la cámara para ver luego entre todos.
Las chicas se bañarían en grupos de 6 en total eran 50 compañeras divididas en dos grupos, mientras estas usaran el baño solo podríamos ausentarnos 10 minutos a más tardar 15 sin levantar sospechas, por lo que uno de nosotros (no fue yo el elegido) pondría la cámara pidiendo permiso para ir al baño claro no podríamos ver tal vez al primer grupo pero si a las demás. Para eso a todos le sale lo espía o lo matemático.
Por supuesto me asegure de conversar a mi novia que estuviera en el primer grupo, ya que no era algo que estuviera dispuesto a compartir así que lo siento por mis amigos, ya que salía algo más tenía pensado delatarlos antes de que exponer a mi chica (Si era un maldito traído), gracias al cielo eso no paso, ya que con la excusa de pasar más tiempo juntos ella acepto no solo entrar primero, también dijo que se daría prisa.
La noche la pase con Dalia y sus amigas, platicando frente a la fogatas con algunas madres contando historias de miedo, dejando a un lado a mi grupo, esto para estar con ella y también me serviría de escusa por si el barco se un día, ya que ellas darían pie que yo no tuve que ver al estar con ellas (Si me porte como un maldito, si dalia bien tendría oro y si salía mal una cuartada). Ellos sabían que estaba con mi novia así que aceptaron mi ausencia sin saber que tenía otras intenciones.
El sábado todo ocurrió normal, yo me levante muy temprano saliendo a estirarme del edifico de los barones a las 6:45 am. La estancia contaba con 5 edificios, dos de ellos encimados separados por un pasillo angosto que terminaba como en un tragaluz (donde pondríamos la cámara). Uno de esos edifico era donde dormirían y se bañarían las chicas. El otro lado estaba la iglesia, una capilla en realidad, otro edificio servía como centro de actividades y junto a este estaba el edificio para los barones. Los dormitorios eran corredores más que cuartos, donde se podían colocar hamacas o colchonetas para dormir, el de las chicas era igual. Las madres dormían con las chicas para evitar escapes de media noche, mientras que con nosotros dos sacerdotes. Pero muy en la mañana ellos se iban dejando a todos durmiendo para realizar sus oraciones litúrgicas, eso lo sabía gracias a mi primo que se inscribió al seminario de la escuela y actual mente es sacerdote.
Sabiendo esta oportunidad había quedado en encontrarme con mi novia en la playa. Para escaparnos para un momento de intimidad. Cuando yo llegue Dalia ya estaba escondidita detrás de un montículo de arena, al llegar nos besamos, ella me pregunto si lo haríamos aquí ya que no le parecía seguro. Yo le pedí que me siguiera, nos metimos en el jardín y las arboledas yendo al pasillo que no llevo al área del tragaluz. En voz baja le pregunte si le parecía bien este lugar. Ella me señalo que era perfecto, preguntándome como lo conocía, lo escuche en mi hermana mayor.
Por lo que ambos nos quitamos los pans del colegio quedando desnudos de la cintura hacia abajo, le pregunte si era seguro, ella me dijo que si, por lo que ya sin ningún impedimento, me acerque a ella, la acomode su espalda a una de las paredes, la más lisa y limpia de las 5 que nos rodeaban. Tome su trasero, pidiéndole que abriera las piernas, mientras yo la colocaba sobre mí, recargando su peso en mis muslos y cintura, luego me acomode colocando mi pene en su entrada de 13 añitos , llena de una pequeña capa de vellos en la puntita de su zona vaginal, y con unos empujones impulse mi cadera hasta poner insertarme, dentro de ella. Esta era la 4ta ocasión que alcanzábamos a tener sexo por lo ella ya estaba casi acostumbrada por lo que no me fue difícil entrar y mientras que Dalia ya mostraba placer en acto sexual, ya que desde el comienzo empezó a mostrar signos de placer, gemidos y ya no lagrimeaba al iniciar, las masturbaciones y el sexo manual que teníamos entre nosotros, también nos ayudaron a que si entrepierna se acostumbre a tener un intruso.
Yo empecé a penetrarla, primero lentamente, pero de poco en poco fui aumentando mi velocidad, Dalia cerraba los ojos, mientras daba pequeños alaridos escuchando –Haasp–, trababa de apagarlos para no hacer ruido, entrelazando las manos en forma de puño sobre su pecho.
Aunque lo disfrutaba tenía miedo de ser descubierta y obligada a separarse de mí, era algo que en otras ocasiones ya me había contado ya que sus papas no la dejarían tener novio. Yo me acerque a su rostro, poniendo mi mano derecha en su trasero y la izquierda en su espalda. Le empecé a decir lo muchos que me gustaba, cuanto la quería y que era la chica más hermosa de la escuela.
Dalia, ya con los ojos abiertos por mis palabras, mientras gemía y con dificultad me decía que no era cierto que Talía su mejor amiga era la chica más, bonita, que tenía un culo y unos senos más grandes que todos los chicos piensan eso. Yo detuve mis embestidas, para decirle, que eso tal vez era cierto, pero ella era una persona que yo amaba por lo que aunque los demás prefieran a Talía para mi ella era la mejor, la más hermosa y sexy de todas, para luego clavarle un beso, metiendo mi lengua dentro de su boca, Dalia se dejó llevar por este, llevando sus manos alrededor de mi cuello, mientras que sus caderas se empezaron a mover de arriba abajo en pequeños saltitos, era muy excitante. Ella al separarnos me dijo lo mucho que me quería y lo muy feliz que estaba de que aceptara ser su novio.
Yo le pregunte si hacer el amor le gustaba, mientras reinicie mis envestidas. Ella con un gemido más fuerte ¡Haaa Siiii me encanta!, mientras se corría, sentí como mis muslos y bolas se empaparon de repente con un líquido que se deslizaba al suelo, ambos moviéndonos, nos penetrábamos más fuerte que al principio.
Proveche que ella estaba ayudándome a sostenerla, sujetándose de mi cuerpo, que lleve mi mano, izquierda a la cremallera de su sudadera y de un tirón la abrí, exponiendo su blusa blanca que traía abajo, en su pecho sus pezones ya se le marcaban por la excitación, sobre el brasier deportivo que llevaba, metí mi mano alzando la blusa de algodón hasta llegar a ellos, por dentro de su ropa íntima, los masajee un poco acariciando con mi índice su pezón derecho, –Dalai me encantan tu tetas, son suaves e increíble—Yo le dije mientras la toqueteaba. –Se siente, rico—Dalia me contestó entre gemidos, el miedo de ser descubiertos, fue apagado por el éxtasis.
Al vi como enzima de nuestros pans que asentamos en una madera para que no se manchen estaban sus calzones, sencillos de algodón y de color amarillo una prenda aun de niña pequeña, Estire mi mano dejando anulado sus pechos, tome los calzones y con mis dedos meñique y pulgar trate de extenderlos sobre mi palma por medio del elástico de la cintura. Dalia me pregunto qué hacía, yo le conteste que me encanta ver sus calzones y siempre me masturbo con los que me tiene regalados. Ella haciendo un pucherito adorable que incluso hoy tengo guardado en mi mente me dijo “Ere un puerco”, Yo acerque mi rosto al suyo para acariciarnos con los cachetes, a lo que ella reacciono con una sonrisa, por lo aproveche para contestarle “Mas puerco que lo que hacemos ahora”, Nuevamente ella me contesto “Lo que hacemos no es una cochinada, Estamos haciendo el amor, eso no es malo, es lo que haces con la persona que amas”. Luego de eso nos volvimos acariciar como si dos gatos se trataran. No pude soportar mi fetiche por las pantaletas y frente a ella lleve la entrepierna su calzón que tenía sobre mi palma a mi nariz, las olfateen con intensidad y le di unas lamidas, Dalia me sus manos me golpeaba el cuellos tratando de no caerse mientras me insistió. –Hoye no lo hagas deja eso, están sucias—y con una carita sonrojada, mientras miraba hacia abajo replico –Son las que traigo desde el Jueves y déjalas—pero eso solo me hizo hacerlo de nuevo. Tenían una fragancias increíble, una mescla de olor a sudor y residuos de orina que me encantaba.
Ella estaba toda roja, por lo que regrese mi mano a su cintura (claro no solté sus calzones). Yo le dige con una voz muy confiada. –Huelen delicioso las adoro—Dalia me dijo que no es cierto, Yo le incisti que si ya que ese era su olor natural, el olor de mi novia, de la mujer que me amo y me éxito tanto. Dalia quedo como un tomate. –Es cierto a mí me pasa lo mismo con su cosa, cuando me pides que te la chupe, su olor y sabor me encantan—Esas palabras de mi novia me encantaran y con un último besos y unas envestidas más me vine dentro de ella llenándole toda su vagina de mi semen, provocándole un segundo orgasmos. Nos quedamos parados un momento abrazados, ella de mi cuello y yo de su cintura intercambiando ese último beso, mientras mi pene salía de ella.
Dalia al ver mi pene aun con buena forma, se puso en cuclillas y lo limpios de todo fluido residual para luego ponerse de pie mientras se lamia los labios.
–Amor crees que nos quede tiempo—Dalia me pregunto, Yo mire mi reloj eran las 7:15. Si como unos 30 o 40 minutos. Ya nos despertarían a las 8:30 para la misa. Ella se dio la vuelta sosteniéndose de frente a la pared con la mano izquierda, mientras que con la derecha se abrió sus culo usando sus dedos.
–Me lo podrías meter una vez más por favor—Me pidió con una hermosa sonrisa picara, el sexo le estaba gustando demasiado sumados a los hormonas y la excitación del momento. Claro que no me negué, puede atrás de ella, colocando el pene en su entrada, mientras ella llevaba su mano libre a la parad, le rellene nuevamente mi pene, en su vagina, incluso pude sentir y ver como el semen anterior recorría mi pene saliendo de su cuerpo y llegando al piso. Empecé a envestir su cuerpo, mientras peque mi pecho a su espalda y lleve mis manos a sus pechos sacándolos de su brasier para juguetear libremente con ellos, mientras le besaba y lamia el cuello, ligeramente para no dejarle algún chupetón o moretón.
Mientras seguíamos yo le hacia el amor con desenfreno adolecente a mi novia Dalia. De repente un ruido nos hizo parar en seco. Una voz se escucha del edificio donde estábamos recargados, y al mirar arriba vimos como la ventana se abrió. A través de esta nadie era capaz de vernos por la altura, pero aun así el miedo nos hizo pegarnos a la pared, yo solté lo pechos de Dalia y los lleve a su cintura, ella temblaba mientras se tapaba los labios con la boca, mientras que tenía una combinación entre miedo y excitación, ya que mi pene seguía dentro de ella y en ningún momento dejo de estar erecto. La voz era del padre de la iglesia de la escuela y la comunidad donde vivíamos, un señor muy viejo, como de 60 y pico tal vez mas o tal vez menos la verdad no sabría decirles su edad era algo que nunca me importo. De este se escuchó.
Padre: Vamos entre tenemos algo de tiempo, pero recuerden no hacer mucho ruido, todos siguen durmiendo.
En eso la puerta de edificio se cerró y se abrió la ventana dejándonos escuchar con mayor claridad.
Padre: muy bien chicas rápido desnúdense y hagan lo que saben hacer.
Al escuchar eso ambos nos sorprendimos, el padre había dicho desnúdense y chicas. Luego de unos segundos se escucharon sonidos de golpeteos y “¡Glup/Glup!” Yo le hice la seña con mi mano a Dalia que no asomemos, ella movía la cabeza en negación, pero al final lo termino haciéndolo conmigo, nos paramos sobre unas piedra para alcanzar la ventana, viendo una escena que nunca me imaginé llegar a ver en mi vida.
Vimos al padre recostado sobre una catre mientras una de nuestra compañeras llamada Brenda, una chica chaparrita de pelo rizado largo color café claro, ya que siempre iba de colitas a la escuela, de piel muy clara y pecosa, la cual llevaba unos lentes grandes, ella era prácticamente plana de busto y culo ya que la pubertad aun no le llegaba. Le daba una mamada recostada en pose de 69. Mientras, que del otro lado estaba el Padre asistente, este era un padre joven treintón, el cual estaba en la escuela para asistir a padre en las misas debido a su edad. Este estaba sentado igual que el padre desnudo sobre un sillón, mientras otra de nuestras compañeras, mas rellenita con tetas bien marcadas y un culo grande, de cabello negro lacio hasta la cintura llamada María José, se encontraba en cuclillas dándole sexo oral al padre asistente. Ambos viejos gemían con los movimientos de las niñas.
Padre: Ya niñas ya vasta es momentos de pasar la verdadera diversión.
Cuando el padre dijo esto Dalia y no nos agachamos para escondernos, nos quedamos así un rato cuando escuchamos los gemidos y ruidos de las chicas. Nos volvimos a asomar y vimos a Brenda de perrito sobre la cama siendo penetrada, babeando con una cara de placer inmensa, mientras María José estaba sentaba sobre su pareja sexual mientras este le metía la mano en el culo. Yo también empecé a moverme dentro de Dalia, la tenía redora. Ella me pellizco haciendo que la voltee a ver y con lágrimas en los ojos me movía la cabeza afirmando de forma negativas. Yo entendí y muy a mi pesar saque mi miembro de su interior. Ambos vimos como Brenda gritaba –Castígame padre castígame que me he portado mal— Mientras que M/J solo gemía y pedía más. Vimos como ambas llegaban al orgasmo, mientras que el Padre se salía de Brenda, con un pene enorme y duro, esta se centava como en loto cobre la cama, mostrando una vagina ya maltratada por la actividad sexual toda lampiña. El padre se puso atrás de M/J y le inserto el miembro en el ano, en una doble penetración, ambos se pusieron de pie cargando a la niña, embistiéndola con ferocidad, M/J solo miraba al cielo gritando SIIII SIII SIIII, hasta que ella se vino nuevamente orinado el lugar. Los padres la dejaron en el suelo recostado bajo la orden que limpiara, lo cual hizo lamiendo sus penes en tunos, Brenda miraba mientras se jugueteaba la vagina. Hasta que fue llamada por el padre adjunto.
Esta salió disparada, hacia él, este la levanto entre sus brazos y para voltearla mientras este se centena en la cama y le inserto su pene un poco más pequeño del padre, en el ano, este se recostó y el padre en pose de misionero entro en la vagina de Brenda.
Padre adjunto: M/J termina de limpias que dejaste toda tu mugre en el suelo.
El padre más joven le grito, a los que M/J, respondió “Como usted ordene”, inclinándose y empezado a limpiar la orina del suelo con su lengua mientras se metía tres dedos en la vagina.
Los otros tres cogían como animales mientras Brenda gritaba –Duro denle duro a esta perra sucia, soy una puta así que destrócenme porque soy mala– luego de un rato ella también tuvo su orgasmos. Los padres de dentara una a cada borde de la cama pidiendo seo oral. Las chicas fueron pero esta vez cambiando parejas. (Brenda con el padre adjunto y M/J con el padre). Ella mamarón hasta que los padres se corrieron en ellas. Luego se pusieron de pie (en nos agachamos nuevamente) escuchamos ruidos por lo que supusimos que se vistieron, luego la ventana se cerró y escuchamos cerrarse la puerta.
Yo le pregunte a Dalia si se encontraba bien, pero ella no dejo que me acerque, se colocó la pantaleta, el pans y cerrero la sudadera, yo hice lo mismo. Al ver que termine me pidió que nos fuéramos. Nos salimos uno a la vez, cuidando de no ser vistos. Luego intente tomar su mano pero me rechazo, y se fue corriendo al cuarto de las chicas.
Se re honesto hice lo mismo pero me metí al W.C. a masturbarme la tenía dura al punto de explorar.
El resto del día Dalia mi evito, yo quería acercarme a ella pero ella no me lo permitía. Mis amigos me preguntaban que honda como en todo de burla los muy malditos, no les conteste, lo luego preguntaron por el plan, les seguí el juego y les dije que sí, la verdad no me interesaba sus mamadas yo estaba de verdad preocupado por Dalia y que no tuviera algún trauma o algo.
En la tarde el primer grupo se chicas se fue a bañar. El dueño de la cámara espero un rato para pedir permiso para ir al baño de barones, luego salirse por la ventana, saliendo por le lavabo, e ir a colocar la cámara en al agujero en medio del pacillo. Mientras lo otras distraían a las madres. En eso Talía amiga de Dalia desde el Kínder y su más íntima confidente. Llego a darme un golpe con un tubo de cartón, cosa por cual las madres la regañaron. Me dijo que fuera con ella a cargar algo. Las madres me pidieron que valla. Me llevo a la bodega donde estaban las otras dos amigas de Dalia. Me tomo de la sudadera a la altura de lo hombros, me empujo a la pared y me amenazo para que le dijera que rayos le hice a Dalia, porque luego de irse conmigo regreso llorando y se envolvió en sus sabanas.
Yo le dije que no sabía que solo nos fuimos a besar un poco pero luego ella se fue, que todo el día estaba intentando que me dijera que paso pero ella me evita. Luego de escuchar mi explicación, me volvió a amenazar ya que si la lastime ella me arteria el culo y me castraría. Luego me grito que me llevara a la hoguera los cartones de huevos. La verdad si dio medio ya que Talía no solo era la Sex-simbol de la escuela también era famosa por ser puta, zorra y de mal carácter.
Ya en la noche luego de la misa (si teníamos 3, en la mañana, medio día y noche era un retiro espiritual después de todo). Nos dieron tiempo libre para contar historias, tomarnos fotos, jugar futbol o básquet etc.
Talía nos reunió a Dalia y a mí para hablar alejados de los demás. Pidió que le contemos todo. Dalia lo hizo, omitiendo lo del sexo entre nosotros claro. Cuando termino de contarles lo que les platique, Talía solo suspiro para luego reconfortar a Dalia y la verdad sus palabras nunca se me olvidaran.
Talía: Hay amiga eso te preocupaba, no te angusties muchos de esos viejos sacerdotes son una hijos de puta, Brenda se acuesta con él desde el primero se primaria, sus hermanas también lo hacen (era una de 17 años en prepa y una de 9 años en primaria), es más incuso se queda en casa de Brenda para estar con ellas y su mama.
Yo me sorprendí al escuchar esto, preguntando que si su madres estaba enterada.
Talía: No seas tonto que te acabo de decir, claro que lo sabe ella las alentó a acostarse son el, ella también tiene sexo con el padre cuando su marido no está.
Yo: — Y como rayos sabes todo eso Talía— Le pregunte efusivamente.
Talia: Simple mi hermano ya se acoto con la madre de Brenda y yo ya tuve sexo con el Padre.
Dalia y yo nos quedamos en shock cuando ella nos confesó abiertamente que se había echado al Padre de la escuela.
Dalia: Pero como cuando. Dalia le pregunto toda asustada.
Talía: fue durante una de las confesiones (estas eran los jueves) el año pasado.
Yo le pregunte donde pasó
Talía: Aprende a escuchar, donde crees en el confesionario de la capilla, no te dije que tuve sexo con él, durante las confesiones.
Talía dijo tranquilamente mientras ponía sus manos, detrás de la cabeza como si no fuera nada. También comprobé que lo que se decía de ella no eran todos rumores. Y para sus 15 años me enteraría de su pasado incestuoso con su papa, su madre y su hermano, incluso vería una película porno de ella y su papa cuando tenía 10 años.
Dalia de lijo que eso estaba mal que no debería hacerlo ya que es pecado y muchas cosas como esas. Talía se justificó con los argumentos de que el sexo se siente genial y si te proteges no hay problemas etc. Remato el comentario puritano de Dalia diciendo:
Tu amas a tu novio no—a lo que Dalia contesto afirmativamente –Pues algún día vas a tener sexo con él y de verdad lo vas a gozar y me entenderás—Dalia solo se quedó callada con la cara roja mientras Talía se reí.
Yo apoye a Dalia diciéndole que eso no se debía ya que él era cura y es muy diferente hacerlo con tu novio que con cualquiera. Eso sí contesto Talía entre ricitas, argumentado que el que peco fue el padre por que el callo ante la tentación.
Dalia le pregunto si aún lo hace. Talía contesto que no, que él lo hace mal y asqueroso, El Padre si la ha buscado, pero lo había mando a volar de inmediato amenazándolo con habar. Eso calmo a Dalia, aunque yo me quede con mis dudas. Luego termino la conversación tomando los hombros de Dalia:
Talía: Si ese vejestorio o el otro idiota intentan decirte, tocarte, seducirte o amenazarte con algo, tú niégate, grita y me vienes a decir de inmediato, yo me encargo de arrancarles las vergas de una mordida a los dos estúpidos.
Luego de eso ambas se abrazaron, ya que a pesar de que Talía era muy promiscua y precoz, siempre quiso y quiere mucho a Dalia desde el jardín de niños, ambas han sido inseparables, hasta el día de hoy. La verdad también se ha convertido en una muy buena amiga para mí, ya que siempre ha dado muy buenos consejos. Ahora que Dalia y yo tenemos 33 años y nos casamos por el civil Talía fue nuestra testigo.
La verdad pensé mucho el contarles la historia del campamento, ya que aún no lo negara ver a los padres cogiendo a mis compañeras si me éxito, pero la verdad me dio algo de miedo por mis parientes femeninas en el colegio y Dalia, también me perturbo ya que como les platique vengo de una familia muy católica y si siento en el fondo de mí, a pesar de lo excitante me parición que estaba mal el que los padres cogieran, lo entiendo son humanos pero algo dentro de mí no le parece correcto.
Muchas gracias por leer mi relato este fue uno de los pasajes más turbios de mi vida escolar, no es que traumara, pero si no puedo decir que fue muy alegro. Luego les contare si les parece la historia de Talía, la cual mientras más crecía mas sabrosa se ponía.
Fantástico relato, ojala y podamos leer la continuacion de esta historia y de otras anectodas, muy buena forma de contactarlas y redactar!!!
Wow, es rico, aunque nunca lo he experimentado, el sexo en contrabando o clandestino, y es muy turbio lo de los sacerdotes.