REALIZACION DE UNA FANTASIA INEXPERADA
Para ponerlos en contexto les comento que Paula y yo llevamos treinta años de casados ella tiene cuarenta y ocho años y yo sesenta, tuvimos dos hijos y nuestra relación siempre fue la de cualquier matrimonio normal, trabajo, casa y de vez en cuando escapaditas a motel para tener privacidad..
Para ponerlos en contexto les comento que Paula y yo llevamos treinta años de casados ella tiene cuarenta y ocho años y yo sesenta, tuvimos dos hijos y nuestra relación siempre fue la de cualquier matrimonio normal, trabajo, casa y de vez en cuando escapaditas a motel para tener privacidad. Nuestros hijos universitarios ya se fueron a vivir independientes y el paso del tiempo hizo que todo fuera disminuyendo en intensidad la vida íntima con mi esposa. Y hace unos seis meses sorpresivamente un día me dijo que ya quería parar el tema sexual. Me sorprendió porque ella se conserva muy bien gracias al ejercicio y parece menor de la edad que tiene.
Yo respetuoso entendí su actitud y busque la forma de distraer mis deseos de estar con ella, haciendo otras cosas, entre ellas trabajos adicionales en casa.
Pero en estos últimos seis meses note que ha tratado de cambiar de actitud y muy discretamente busca intimidad, pero yo como una piedra me hago el desentendido. Desde novios cuando consumíamos licor, a los dos nos alborotaba el deseo sexual y hace unos dos meses fuimos a una fiesta que estuvo muy alegre y no sé en qué momento ella se tomó unas copas de más y de regreso a casa la observe que estaba bastante eufórica, al llegar como estamos viviendo solos brotaron sus deseos de intimidad, pero me mantuve firme en hacerle entender que para mí el tema estaba cerrado. Por supuesto como ya había sucedido en el pasado si alguna vez rechace sus deseos de intimidad por alguna discusión, al día siguiente su mal genio era evidente y esto fue lo que aconteció en esta oportunidad.
Por otra parte, debo comentarles que desde hace más de diez años hemos tenido amistad con Ruben, él es de origen cubano, muy alegre, pero también muy enamorado, por eso la esposa lo dejo, pero nuestra amistad con él continuó igual. Con frecuencia nos encontramos en reuniones con amigos comunes y como les decía, él es bastante coqueto con las mujeres y mi esposa no ha sido la excepción, pero a raíz de la frialdad existente con mi esposa, en una reunión campestre que nos invitaron, donde él estaba, en buena parte de la fiesta los dos estuvieron cercanos, riendo y compartiendo copas.
A la salida vi que Ruben estaba anotando en su celular algo que le decía mi esposa y mi curiosidad me llevo a pensar mal y un par de días después revisé su celular y encontré un mensaje de Ruben que decía… Paulita me alegró mucho verte, esto para mí siempre es maravilloso, lamento mucho lo que me comentaste sobre el distanciamiento intimo con tu esposo, pero si en algún momento necesitas compañía cuenta conmigo. Y a continuación varios corazones y besos.
Yo nunca fui celoso, pero esto despertó en mi mucha inquietud y hasta excitación, porque alguna vez en el pasado cuando teníamos una actividad sexual alta existió la posibilidad de un intercambio o de un trio, pero como nuestra relación era tan buena abandonamos la idea, pero ahora con la situación actual pensé que se podía revivir el tema al estar rondando Ruben a mi esposa.
Como en casa tenemos dos mini cámaras para la seguridad y están conectadas a mi celular, me dediqué periódicamente a revisarlas y a veces escuchaba a mi esposa hablando con amigas por teléfono, pero una mañana me sorprendió que hablaba con Ruben a quien ella le dice…Rubencito y en lo que escuchaba pude captar que ella le dijo… Tú sabes que mi esposo está dedicado a trabajar, sale temprano en la mañana y regresa tarde en la noche, si quieres pasa por aquí mañana en la mañana y compartimos un cafecito o hasta un vino y soltó una carcajada nerviosa. Luego un… ok, ok, si yo te confirmo cuando él salga para su trabajo, hasta luego, nos vemos.
A la mañana siguiente me encerré en mi oficina, pedí que no me interrumpieran y me conecte como a las nueve de la mañana a mi celular. A las diez de la mañana llego Ruben, mi esposa lo recibió con un abrazo muy especial y él desde luego no perdió la oportunidad de recorrer con sus manos su cuerpo. Pasaron a la sala y quedaron diagonal a la mini cámara.
Mi esposa le ofreció el café, pero luego agrego… o prefieres el vino, aunque está muy temprano, pero él le respondió… no, yo creo que es mejor el vino, nos caería muy bien. Esa era la intención de ella porque ya tenía la botella destapada y las dos copas listas.
Adicional a lo que les comento, observe que mi esposa estaba vestida con una blusa semitransparente y la minifalda más corta que tiene, que hacía tiempo no usaba.
Se sentaron a conversar y desde luego la coquetería de Ruben era abierta teniendo en cuenta que mi esposa lo había invitado a nuestra casa haciendo notar mi ausencia.
Después del brindis, pronto las copas estuvieron desocupadas y ella sirvió una nueva ronda y cuando se paró a hacerlo la vista de Ruben escaneando el cuerpo de mi esposa y en consecuencia su comentario fue … Paulita cada día estas más hermosa, conservas un cuerpo que muchas jovencitas deben envidiar y ella contesto… Gracias Rubencito, tú siempre tan galante, por eso me agrada tu compañía.
Él se levantó del asiento para recibirle la copa y estando los dos muy cerca él le dio un beso en los labios a mi esposa y le dijo… hace mucho tiempo deseaba este momento y mi esposa le respondió… bueno de algo ha de servir la frialdad intima de mi esposo, porque yo también lo he deseado desde el día de la fiesta campestre, pero con tanto espectador era imposible Bebieron un sorbo de vino, dejaron las copas sobre la mesa de centro y se trenzaron en un beso erótico como dos amantes expertos, porque las caricias no se hicieron esperar.
Mi reacción inmediata fue salir de mi oficina para la casa y avisarle a mi secretaría que iba a recoger un documento muy importante y ya regresaba. Como la distancia de mi oficina a la casa es solo media hora, cuando llegue observe el auto de Ruben parqueado en la calle, entonces ingresé con mucho cuidado de no hacer ruido y cuando entre observe que en la sala no había nadie, cerré con suavidad la puerta y camine directo a las habitaciones, comencé a escuchar, frases sueltas, respiraciones agitadas y al acercarme a la puerta de nuestra habitación totalmente abierta, pude observar sus cuerpos que ya estaban semidesnudos, Ruben sobre mi esposa y a continuación él procedió a colaborarle a ella para dejarla totalmente desnuda y él hizo lo propio con su ropa.
Estando los dos en almendra, mi esposa comenzó a darle una sesión de sexo oral y note que Ruben como buen caribeño estaba bien dotado, pero a continuación se reacomodaron para disfrutar un sesenta y nueve, él consumido en medio de las piernas de mi esposa motivaba su concha arrancándole los primeros gemidos, que se escuchaban cuando ella paraba de mamarle la verga a Ruben y se la frotaba para que no perdiera excitación.
Mi verga estaba que reventaba de fogosidad deseando estar en el lugar que ocupaba Ruben. Con paciencia espere a que llegara el momento crucial cuando Ruben penetrara la concha de Paula y una vez alcanzaran el clímax, entonces yo haría presencia, pero totalmente desnudo.
Para ese instante me fui preparando y llegado el momento esperé que mi esposa disfrutara su orgasmo y Ruben explotara dentro de ella. En ese momento entré y ellos se sorprendieron tremendamente, ninguno murmuró palabra, pero para tranquilizarlos les dije… no se preocupen, disfruten que a mí también me gusta mucho el sexo, pero por favor la próxima vez inviten.
Esto los tranquilizo, se separaron de inmediato, gracias a no tener la condición canina de esperar un tiempo para poder despegarse. Mi esposa se fue al baño a borrar las huellas que le había dejado Ruben y él se sentó en la cama, algo apenado y en ese momento pude observar su poderosa dotación sexual que aún se mantenía.
Le dije… esto pudo haber sucedido años atrás cuando lo comentamos con Paula, pero nuestra intimidad era tan buena que pronto olvidamos nos olvidamos de realizarlo, sin embargo, ahora creo se ha reavivado la idea en ella y tú le has colaborado oportunamente.
Espera traigo el vino y disfrutamos una sesión los tres. Servi las copas y al regresar le entregue a Paula la suya. Brinde por el agradable encuentro y después de algunos apuntes jocosos de Ruben bebimos el vino y comenzamos a disfrutar del sexo. Mientras Ruben volvió motivar la concha de mi esposa, yo me dedique a atender sus labios y sus tetas, entretanto ella frotaba mi verga y por momentos me la mamaba deliciosamente.
Paula recuperada de la sorpresa, abiertamente expreso sus deseos que Ruben volviera a follar su concha aduciendo la maravillosa sensación que le producía el grosor y tamaño de su miembro. En esta posición estuvieron al menos unos diez minutos en los que sus respiraciones iban aumentando en velocidad y volumen.
Llegado el momento le dije a Paula, ahora vas a poder disfrutar una doble penetración y ella enseguida aclaró… pero que seas tu por el culo, la verga de Ruben es muy grande.
Yo alcancé un lubricante y esparcí suficiente en su culo y en mi verga y luego le dije a Ruben… acuéstate boca arriba, Paula se acomodó encima de él boca abajo y yo detrás y así nos organizamos.
La primera penetración fue la de Ruben y luego la mía, resultando más difícil que las dos veces anteriores que había follado a Paulita por el culo, por la limitación de espacio, pero cuando estuvimos listos ella se encargó de llevar el ritmo.
Los gemidos que comenzó a dejar salir ella me excitaron tremendamente y creo que la presión hizo que los tres alcanzáramos muy pronto el clímax, ella disfrutando su orgasmo y nosotros dos llenando su concha y su culo con explosiones de semen. Permanecimos pegados hasta cuando la verga de Ruben y la mía se recogieron. Al separarnos Paulita se recostó en la cama boca arriba y dijo, quedé muy satisfecha pero extenuada, creo que voy a descansar toda la tarde.
A partir de ese día acordamos que Ruben nos visitara frecuentemente para disfrutar el sexo al límite.
Ruben le dijo a mi esposa… Paulita follas maravillosamente, espero un día me dejes probar ese maravilloso culito.
Y dirigiéndose a mí me dijo… Eres un esposo muy comprensivo, si lo hubiera sabido antes, no habría aceptado este encuentro a tus espaldas.
Pero me hizo esta pregunta… ¿Y porque regresaste ahora en la mañana?, Paulita me dijo que normalmente la pasas todo el día trabajando. Le respondí… afortunadamente para los tres olvide un documento que ahora debo llevar a mi oficina.
Lo que acabo de relatarles ocurrió dos semanas atrás y en los días siguientes a pesar del acuerdo de volvernos a reunir los tres, morbosamente volví a espiar el celular de mi esposa y encontré que ella le había escrito un mensaje para que Ruben la visitara el martes pasado diciendo… No creas que estoy enamorada de ti, porque amo a mi esposo, pero la verdad es que estoy obsesionada con tu verga que me produce una sensación especial que no siento con la de él, te espero mañana.
Este mensaje lo vi al día siguiente de manera que me perdí el espectáculo de mi esposa gimiendo con cada penetración de Ruben.
Pero no puedo decir nada porque me delato de estar espiando su teléfono o que los observo con las mini cámaras, ver follar a mi esposa me excita tremendamente y gracias a Ruben hemos vuelto a nuestra vida íntima anterior.


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