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Heterosexual, Sexo con Madur@s

Stefany y Xiomara, un día de playa

Disfrutando un excitante fin de semana con estas hermosas y nalgonas primitas.
Eran poco más de las 10 de la mañana cuando llegamos al lugar que habia reservado para pasar el fin de semana, me gusto porque estaba cerca de las playas y de las otras actividades que tenía planeadas, además que tenía una buena vista del mar.

La habitación era amplia, constaba de 2 ambientes, una sala de estar y la habitación en donde también estaba el baño. En la habitación había 2 camas amplias, yo la habia escogido así para poder tener más contacto con Xiomara.

En el viaje no pude pensar que hacer para estar algún tiempo a solas con Xiomara, pero la oportunidad se me dio cuando ellas habían empezado a sacar sus cosas de las mochilas y elegir la ropa que iban a usar para salir a la playa, pude notar que la ropa de Xiomara estaba un poco desgastada, y que sus sandalias no estaban en las mejores condiciones, inmediatamente hice uso de mi ingenio y llamé a Sujey a la sala de estar para decirle algo.

Le dije que habia notado la ropa de la nena, y que me sentí un poco mal por el estado en el que estaba, le pregunte si no habría algún problema en ir a alguna tienda cercana para comprarle algo nuevo, pero que no quería que ella vaya, quería darle una sorpresa.

Sujey se me abalanzo, me abrazo y me lleno de besos, me dijo que yo era lo mejor que le habia pasado, y que estaba agradecida por haber conseguido un novio tan bueno y con tan buen corazón. En eso ultimo no se equivocaba, estoy seguro de que si hubiera sido un niño quien estuviera en esa situación, hubiera hecho lo mismo, sin esperar nada a cambio de él, ya que los niños varones no me interesan en lo más mínimo.

Después de esa efusiva muestra de afecto, le dije que iba a ver cómo le hacía, que no sabía la talla de la nena, ni siquiera sabía sus gustos, o que tipo de ropa le tenía que comprar. Luego le di una salida, le dije si ella podría ir a comprar algo para las niñas y nosotros tres la esperábamos aquí.

Ella aceptó gustosa, pero lo bueno vino cuando me dijo que iría con Estefany, para que le ayude a escoger lo que querían comprar, no me opuse a eso, al contrario, le dije que era una buena idea, dicho eso le di unos billetes y mi tarjeta, por si le hiciera falta algo.

Cuando Sujey y Estefany se fueron, me senté en la cama y llame a Xiomara, la nena muy obediente se acercó y se paró frente a mi entre mis piernas, yo aproveche y la jalé de la cintura quedando muy cerca el uno del otro.

Empecé a hacerle conversación, le preguntaba cosas como si estaba contenta de estar allí con nosotros, le pregunté también si le gustaba el lugar, y mientras le iba preguntando esas cosas mis manos habían empezado a bajar y ya estaban sobre sus nalgas.

Aprovechaba la conversación para acariciar delicadamente sus nalgotas, hecho que no era nuevo para ella, ya que en un par de ocasiones ya lo habia hecho en casa De Sujey.

Luego le pegunte si sabía a donde íbamos a ir, ella me respondió que, a la playa, le dije que sí, y le pregunte nuevamente a donde más íbamos a ir, ella no supo la respuesta, así que le dije que íbamos a ir a la playa, luego a un lugar donde hay caballos y ponys para montar.

Ella emocionada empezó a dar saltitos, al parecer la idea la hizo muy feliz, yo aproveche la situación para, ya no solo acariciar sus nalgas, si no ya manosearlas un poco más descaradamente.

Era hora de dar el siguiente paso, le pregunte a donde quería ir primero, obviamente tenía un plan para cualquier respuesta que me dé, así que al ella decirme que quería ir primero a la playa, le dije que como iba a ir a la playa si no tenía bikini.

Ella me respondió que, si tenía, que estaba en su mochila, le dije que si se lo podía poner, que quería ver cómo le quedaba, ella no lo pensó mucho, después de decirme que sí, inmediatamente se fue al baño a cambiarse, luego de poco tiempo salió del baño con el bikini puesto.

Me quedé pasmado cuando la vi, era el mismo bikini que llevaba cuando fuimos con anterioridad a una casa de campo, solo que al parecer ella habia crecido un poco desde aquella vez, y quizá sus caderas se habían ensanchado un poco, porque ese bikini le quedaba muy chiquito, se le notaba riquísimo la parte que intentaba cubrir la vagina, digo intentaba porque, al tener los labios gorditos, se notaba que se querían salir por los costados.

Te queda muy bien el bikini cariño. —le dije con toda la sinceridad del mundo

Gracias profe. —me respondió con una hermosa sonrisa en sus labios, habia aprendido a decirme profe, al igual que Estefany.

A ver date una vueltita, para ver cómo se te ve por detrás. –le pedí con una sonrisa normal, disimulando mis morbosas intenciones.

Que hermosa colita tienes cariño. –le dije al momento que ella se daba la vuelta para modelar su bikini.

Gracias profe. –me respondió ella, al mismo tiempo que daba una vueltita más, haciéndome saber que le habia gustado el cumplido, y quizá también que estaba orgullosa de las tremendas nalgas que poseía.

Acércate mi amor, quiero decirte algo.

Ella obedeció, y al estar frente a mi entre mis piernas, puse nuevamente mis manos sobre sus nalgas desnudas. Que sensación tan maravillosa, antes ya le habia acariciado las nalgas así, pero habia sido con la excusa de echarle bloqueador, esta vez era diferente, ya no habia excusa alguna.

Tú, tu prima y tu tía van a ser las chicas más lindas en la playa. –le dije al mismo tiempo que le acariciaba las nalgas.

De verdad profe. –pregunto ella.

Claro que si mi amor, ustedes son muy lindas, aparte que tienen algo que nos gusta mucho a los hombres.

Ella sonrió tímidamente y agacho un poco la cabeza, mientras me decía algo.

Se refiere a la cola verdad profe. –me dijo sin mirarme a los ojos.

Claro que si mi amor, ustedes tienen la cola muy linda. –le decía sin quitar mis manos de sus nalgas.

Asumi que la nena ya sabía cuál era mi intención, así que aposte por ir un poco más rápido en eso.

PLAP¡¡¡ PLAP¡¡¡ .—le di unas suaves nalgadas, sintiendo como rebotaban esos tremendos cachetes en la palma de mi mano.

AYY profe¡¡¡ JIJIJIJ¡¡¡ porqué me nalguea? —pregunto ella, con una sonrisa mezcla de sorpresa y complicidad.

Es que tienes una colita hermosa y se me antojo. –le respondí dándole otras nalgadas.

No sentí incomodidad, ni miedo en ella, en su mirada solo veía complicidad, y quizá un poco de inquietud por lo que venía después.

Después de pensarlo un momento decidí arriesgarme más y dar el paso definitivo.

Mira cómo me poner amor. –le dije poniendo una de sus manitos en mi pene, por encima de la ropa.

Ella retiro la mano inmediatamente, pero por su gesto pude notar que era más por la sorpresa que por incomodidad. Le dije que no tenga miedo que no la iba a morder, y nuevamente tome su mano y la dirigí a mi pene, esta vez no la quito, al contario, empezó a palpar y a agarrar, como queriendo descifrar que se escondía debajo de mi short.

La interacción de los siguientes minutos fue por la misma línea, yo le iba haciendo preguntas para ver hasta donde sabia de lo que hacíamos, y también le decía algunas cosas para despertar aún más su curiosidad, todo eso sin dejar de acariciar su cuerpo, sobre todo sus nalgotas.

Todo eso empezó a dar sus frutos, principalmente cuando ella accedió a una petición mía, fue realmente gratificante y demasiado excitante ver como con sus manitos empezó a bajar mi short para dejar libre a mi pene.

Fue como en cámara lenta, pero al final lo logró, mi miembro ya estaba afuera, estaba tan duro como pocas veces, las venas parecían que iban a explotar.

Xiomara lo quedo mirando detenidamente y luego me miro a los ojos como preguntándome ahora que sigue, yo le dije que lo podía agarrar.

No tenía idea que ni cómo hacerlo, así que le di algunas instrucciones, y a los pocos segundos ya me estaba haciendo una paja, lenta pero muy placentera.

Se siente muy rico lo que me haces. –le dije mientras la acomodaba de costado, haciendo que pose sus nalgotas en mi muslo izquierdo.

Las chicas también sienten rico cuando un chico las toca allí. –le dije al mismo tiempo que dirigía mi dedo medio en dirección a su vagina.

Ayyy profee… –tirar la cola para atrás y emitir un débil gemido fue su reacción al sentir como mi dedo medio hurgaba entre sus labios vaginales por encima de su bikini, tratando de buscar su botoncito de placer.

A partir de ese momento todo me fue más fácil, ya no tenía necesidad de hablar tanto, aparte de que Xiomara era bastante colaboradora.

Cuando metí mi mano por debajo de su bikini para acariciar directamente su linda panochita, pude confirmar algo que pensaba, la nena estaba bastante excitada, lo supe al notar en ella ese liquido baboso que desprendemos cuando nuestros sexos se preparan para la acción.

me quite el short completamente, hice lo mismo con la parte inferior de su bikini, la pare de espaldas a mí, e hice lo que tenía ganas de hacer desde hace mucho, metí mi pene entre sus nalgas, haciendo que haga un recorrido hasta salir por su conchita, y procedí a hacer movimientos copulatorios de adelante hacia atrás.

Xiomara estaba quietecita, habia puesto sus manos sobre mis muslos para evitar irse hacia adelante, hecho innecesario, ya que yo la tenía bien agarrada de las caderas mientras metía y sacaba mi verga de entre sus tremendas nalgotas.

Luego de un par de minutos de estar así, y ante mi inminente corrida, decidí hacer una pausa para evitar eso y al mismo tiempo darme una idea que tan dispuesta estaba Xiomarita en seguir con nuestro “juego”.

Detuve mis movimientos sin sacar mi pene de entre sus nalgas.

UFFF¡¡¡ QUE RICA COLITA TIENES AMOR¡¡¡. –le dije mientras la apegaba a mí y le daba besos en el cuello y los hombros.

¿También te gusta lo que hacemos? –le pregunté cerca al oído, sinceramente pensé que me iba a responder con un gesto, o quizá con un tímido sí. Pero me lleve una pequeña sorpresa con su respuesta.

Sí me gusta, es divertido. –fueron sus sinceras palabras, no note timidez en ellas, ni siquiera un poco de duda, a esa niña realmente le gustaba lo que le estaba haciendo y no le daba vergüenza decirlo.

Le pedí que me trajera una botella con agua que estaba en el otro ambiente, como dije anteriormente, la idea era hacer una pausa y ver que tan cómoda estaba ella con la situación, y el resultado fue mejor de lo que esperaba

Ella fue caminando con un poco de prisa a traer el agua, era un verdadero delite ver sus nalgas bamboleándose mientras caminaba.

Al regresar le recibí la botella, bebi un par de sorbos y le dije que tomara ella también, una vez terminamos con el agua, la deje a un costado y le dije que habia que seguir con lo nuestro.

Ella inmediatamente se colocó de espaldas a mí, pegando si colita a mi entrepierna, y yo procedí a agarrar mi pene y retomar la misma posición, al mismo tiempo que me acercaba a su carita y le susurraba algo al oído.

Que rica estás cariño, que colita tan deliciosa tienes.

Ella solo sonrió y se quedó quietecita como antes, dejándome el trabajo a mi

Luego de un par de minutos le dije que se moviera ella solita, le di algunas indicaciones de cómo debía hacerlo, y a los poco segundos ya estaba recibiendo una paja con las nalgotas de esa niña.

OHHH¡¡¡ QUE RICOO¡¡¡ QUE RICO TE MUEVES CARIÑO¡¡¡ .—bufaba presa del placer que me estaba provocando esa nenita.

Estaba sentado con las manos sobre la cama, con la cabeza hacia atrás, estaba dejando que Xiomara haga lo suyo, y yo habia cerrado los ojos un momento para disfrutar al máximo lo que estaba sintiendo.

Estaba a punto de correrme, y ya habia pasado un buen rato desde que se habían ido a comprar, así que decidí que no debía posponerlo más.

Quería hacerlo en la pose que más me gusta cuando son nalgonas, le dije que se ponga de perrito en el suelo, no quería manchar la cama con semen, la acomodé bien, me coloque detrás de ella, agarre mi pene y lo metí entre sus nalgas, de tal manera que recorriera su vagina.

Luego de unos segundos y ante la inminente corrida, pase mi mano por debajo de su abdomen, acomode mi pene de tal manera que la cabeza quede metida entre sus labios vaginales, y asi en esa posición empecé a correrme y depositar todo mi esperma en la entrada de su vagina.

OHHH MI AMORR¡¡¡ QUE RICOO¡¡¡ QUE RICO CHIQUITA¡¡¡

Nos quedamos quietos unos minutos, hasta que, muy a mi pesar, decidí levantarnos y la llevé a la ducha a asearla, luego de cambiarse con la ropa que habia estado nos fuimos a la sala a ver tele un rato, le dije lo feliz que me habia hecho y que eso era un secreto entre nosotros, le prometí comprarle cositas boinitas en la feria de la paya por ser una niña buena y obediente, ella me sonrió y me pidió el control para poner YouTube.

Llame a Sujey para decirle que no demore mucho, que se nos iba a ir el día rápido, ella me dijo que ya habia terminado de comprar, que llegaría en 10 minutos al hotel.

Fue un verdadero placer ver la carita de Xiomara cuando vio lo que le habia comprado su tía, habia un par de conjuntos de algodón, short y polo, además de un par de sandalias de figuras de Disney, una gorrita color rosa, y un vestido para ponerse por encima del bikini.

Gracias tía, te quiero mucho. –corrió a abrazar a su tía, a lo que ella le dijo que tenia que darme las gracias a mí, que yo era quien le habia comprado esas cosas.

ahora el abrazo y las gracias eran para mi, yo le dije que de nada, que era una niña muy especial que merecía todo eso.

Vi que a Estefany también le habían comprado lo mismo, para que estén a juego, así que ella también vino a abrazarme y a darme las gracias.

Luego de eso, Sujey les dijo que se fueran a cambiar, que se pongan sus bikinis y encima el vestido, y que no demoren.

Les dije que me iba a sala a ver la tele y que las dejaba para que se cambien tranquilas y con más privacidad, si supiera Sujey que ya las habia visto desnudas a las dos.

A los poco minutos Sugey se acerca donde mi y me dice que mire como le queda el bikini a Xiomara, yo le digo que me parecía que estaba muy pequeño.

Ella me dice que piensa lo mismo que yo, que le da pena que la nena se vaya a sentir mal por eso, me dice que le habia dicho a su hermana que le compre uno nuevo, al parecer no le habia dado tiempo o importancia al hecho, que ella no sabía, sino hubiera comprado uno junto con las demás prendas; yo le dije que estaba bien, que no se preocupe, que cerca a la playa siempre hay ferias que venden varias cosas, desde recuerdos, comidas y hasta ropas de baño, que allí le compraríamos uno, que por mientras vaya con ese, que con el vestido encima no se iba a notar.

Tal y como lo dije, camino a la playa le compramos un bikini nuevo, uno que en la parte de abajo es como bóxer, incluso a Estefany le compramos también uno igual, además de algunas cositas como aretes y pulseras, lo importante era tener contentas a mis mujercitas.

El resto del día en la playa paso sin novedad alguna, salvo el hecho de que las tres eran objetos de las miradas de todo tipo de pervertidos, y no solo miraban a las niñas, Sujey también era objeto de algunas miradas, y es que como les conté anteriormente, ella también tenia un trasero de infarto, aparte del hecho que ella si se habia puesto un bikini de esos que dejan todas las nalgas al descubierto.

En general la pasamos bien, jugamos con una pelota, las lleve una por una adentro del mar, le tome muchas fotos como a ellas les gustaba, hicieron formas de arena con unas cosas que les compre, entre otras cosas divertidas.

Llegamos al hotel a eso de las 6 de la tarde, les dije que se duchen y se cambien para ir a dar una vuelta por la plaza de la cuidad y comer algo.

En el centro de la cuidad paseamos como si fuéramos una familiar, Estefany iba al costado de su mama, y Xiomarita estaba a mi costado, algunas veces me tomaba de la mano, otras veces me abrazaba de la cintura cuando quería que le compre algo, o simplemente lo hacía porque era algo que le ocurría, yo estaba feliz con esa situación, ambas niñas no solo despertaban morbo en mí, también sentía cariño por ellas.

Ya camino a casa Sujey me dice que si puedo comprar unas latas de cerveza para tomar en el hotel, yo estaba encantado con la propuesta, compre 2 docenas de latas para que no nos falte, todo parecía que iba a ser una noche muy amena.

Espero pronto subir una segunda parte de este fin de semana con estas hermosas primitas.

y como siempre, gracias de antemano por las opiniones y comentarios de mis relatos

11 Lecturas/6 marzo, 2026/0 Comentarios/por Tio Randy
Etiquetas: baño, hermana, hotel, mama, playa, recuerdos, semen, viaje
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