Ayudando a mi hija 3
El padre ya no tiene remordimiento alguno, es un hombre que le enseñará los placeres sexuales a su hija de 5 años. .
El trayecto a casa es silenciosos. Mi pequeña está callada mientras conduzco. Al pasar por una sex shop estaciono el auto y dejo a mi pequeña dentro. Compro todo lo que veo, dildos pequeños, y medianos, pug delgados y gruesos, bolas dilatadoras, vibradores, succionadores de pezones.
-¿Desea algo más?. Pregunta el hombre de la caja.
-Creo que eso es todo. Pienso en que más puedo necesitar, tengo todo lo que me recomendó el doctor. Tal vez necesites algo para demorar más y no acabar tan rápido.
– ¿Tienes algo para aumentar la excitación? . Pregunto con algo de vergüenza.
-Claro, ¿ Para hombre o para mujer? . Pregunta, no sabía que había para mujer.
– Ambos. Digo y el busca algo en la vitrina. Aparece con una caja de viagra y otra de un aerosol.
– ¿ Qué es esto?. Pregunto con interés, nunca había escuchado sobre Tefina.
– Es un aerosol nasal que ayuda a aumentar la excitación, solo se rocía en la nariz en las horas previas a la practica sexual. Dice y sonrió. Ahora si mi princesa me va a tocar por su medicina.
Luego de comprar llegamos a la casa. Lo primero que voy a probar es el spray .
-Mi amor, ven con papi, te voy a poner esto en la nariz, respira cuando oprima el aerosol. Ella lo hace y le sonrió.
-Papi te ama princesa, hoy vamos a utilizar unos juguetes que recomendó el doctor para tu tratamiento. Digo y ella sólo asiente.
Comienzo a quitar su ropa y mi niña sólo se deja hacer todo lo que quiera, es tan inocente. Busco lo que compre y me decido primero por el lubricante.
-Bien princesa, acuestate y abre las piernas. Ella hace lo que le digo y me lleno los dedos de lubricante. Comenzó haciendo masajes en su clítoris. Y veo como comienza a mojarse. Meto un dedo y se resbala de tanta lubricación.
-¿Te duele mi amor?. Pregunto sin dejar de meter y sacar el dedo.
-No papi, es igual a como hizo el doc. Dice y meto otro dedo. Estoy pajeandola hasta que se corre.
-Ahora papi va a poner su medicina dentro. Mi hija hace un puchero y niega.
-No papi, duele, dame la medicina en la boca como el doc. Dice y estoy a punto de explotar. Al imaginar sus pequeños labios envolver mi polla. Me alejo de la cama y comienzo a quitar toda mi ropa. Es la primera vez que mi pequeña me ve completamente desnudo y con la polla a punto de explotar.
-Papi, tu inyección es gigante. Dice sin dejar de ver mi polla grande y gruesa con la boca abierta sonrió y le llamo con la mano.
-Voy a poner la medicina en tu boca, pero más tarde es dentro de tu estómago. Digo y ella sonríe feliz. Me siento en la cama y la ayudó para que mi polla quedé a su altura. Cuando sus labios toca ni polla siento una corriente pasar todo mi cuerpo. Tenía años que no recibía un oral. Gracias al doctor mi pequeña sabe lo que tiene que hacer y lo hace de maravilla. Sus boca abre lo más que puede para intentar comer toda mi polla. No es una tarea sencilla mi polla está cada vez más grande y mi pequeña cada que intenta meter más tiene arcadas. Le tomo su cabeza con la mano derecha y le ayudó a introducir un poco más.
Estamos un rato en esto hasta que veo que está cansada, le acaricio el cabello y con algo de fuerza empujó mis caderas para meter una cuarta parte de mi polla. Ella se queja e intenta alejarse pero no la dejo y lleno su garganta de mi esperma. Con cuidado me salgo y veo su carita llena de baba. Sus ojitos están rojos y tiene algunas lágrimas.
-Lo siento mi vida, no quería hacerte llorar. Le digo y ella se sube en mis piernas y me abraza. Comienza a llorar y le acaricio su espalda como consuelo. Estamos así como medía hora. Le ayudó a bañarse y a secarse. Busco vibrador pequeño y lo lleno de lubricante. No es tan largo pero si algo grueso. Abro sus labios vaginales y lo introduzco encendido con suavidad. Ella es tan pequeña que me sorprende cada vez que es penetrada el no sentir rechazo.
-Voy a dejar este juguete un rato mientras comemos para que no te duela cuando papi ponga su inyección dentro tuyo. Digo y pongo sus pantis de princesas. Le ayudó a levantarse y sonrió al ver como camina con el vibrador puesto.
-Papi, el juguete me hace cosquillas. Dice con su carita roja. Le sonrió y comenzamos a comer. Desde donde estoy escucho las vibraciones que hace el juguete dentro de mi pequeña.
Cuando terminamos de comer la llevo a mi habitación. Quito su ropita y la acuesto en mi cama. Abro sus piernas y veo muchos jugos con un poco de sangre. No me preocupo, es sólo la menstruación. Comenzó a sacar y meter el vibrador, mi pequeña sólo gime mientras la penetro una y otra vez con el juguete. Cuando tiene dos orgasmos saco el vibrador y le meto tres dedos. Esta tan húmeda que sus paredes no oponen resistencia. Confío la penetración con mis dedos hasta su clímax.
-Ahora papa va a poner su medicina. Le digo pero mi pequeña está dormida. Sonrió y acaricio sus pezoncitos. Son tan rosas que dan ganas de chupar hasta cansarme. Me ubico entre sus piernas y lleno mi polla de lubricante. Comienzo a empujar mis caderas con suavidad para no lastimarla. Mi pequeña se levanta mi me mira con una pequeña sonrisa.
La sigo penetrando hasta que siento su útero. Espero unos minutos a que se acostumbre al tamaño y al contrario de la primera vez, mi pequeña no llora, sólo me mira esperando a que continúe. Comienzo a salir y entrar con suavidad. No quiero asustarla como la primera vez. Cuando veo que comienza a gemir comienzo a moverme con más velocidad. Es tan increíble que una niña de 5 años disfrute ser penetrada por una polla grande y gruesa.
Siento sus paredes apretar y llegar al orgasmo. Sonrió y la penetro más fuerte, ella continúa gimiendo, estoy a nada de llenar su útero con mi leche. Pero quiero que tenga otro orgasmo. Me salgo de ella y mi polla chorrea con sus jugos y sangre. La ubico en cuatro y la penetro desde atrás. Agarro sus caseras y la empujó más a mi polla, en esta posición siento que la penetro más a fondo. Siento de nuevo sus jugos mojar mi polla y como tiembla su pequeño cuerpo. Al ver que llegó a su segundo orgasmo la lleno con mi leche.
-Ya mi amor, papi puso su medicina de hoy, mañana antes de ir a la escucha papi tiene que volver a poner su medicina para que te cures. Le digo mientras me salgo con mi polla flacida.
Impresionante relato… ¡Me encantó!
wow!!!! no aguanto yo mas esta chida.
mi hija igual creo q tiene eso le gusta jugarme la verga y me la chupa aveces
Muy rico que estás pasando que envidia
Ya q está la podría compartir