Edificio de la fantasía (Acto 3: Bauti y Brenda, la nueva vecinita)
Una nueva vecinita se une a la aventura de Bauti.
Seguimos con las aventuras de Bauti.
Acto 1 – Acto 2
Luego de unos días relativamente tranquilos en donde Bauti venía a mi casa (lamentablemente) solo a estudiar, me encuentro al despertarme con un mensaje de mi vecina Lu, la madre de Bauti.
«Hola Carlos, perdón la molestia a esta hora. Pero es que a venido hace unos días una nueva vecina al edificio.
Es la madre de una compañerita del colegio de Bauti y viendo que tu le estas dando clases particulares a él,
quería saber si se podría unir al mismo horario en que le das las clases a Bauti. Sin compromiso y obvio que te
pagaremos por la nueva alumna. Besos»
Ese mensaje me sorprendió y a la vez me molestó, dado que no es de mi agrado dar clases a tan chicos pero mas me molestaba que no me permitiría estar a solas con Bauti. Tarde en responderle porque quería pensar bien que era lo que le iba a decir. Si podía buscar una excusa para decirle que NO y solo quedarme con Bauti.
Después de mucho pensarlo, me dio un poco de miedo de decir que NO y que mi vecina empiece a sospechar algo.
«Hola Lu. No hay problema. Hasta 2 alumnos a la vez puedo enseñar. Y mas que nada porque seguro sean los mismos temas que le tengo que explicar a tu hijo.
Lo que te pido, por favor, es que a futuro no comentes mas de que soy clases, porque en realidad lo hice con Bauti fue mas una excepción.
Pero no te preocupes, pasame el numero de la vecina nueva así le escribo y coordinamos el horario.»
A lo cual mi vecina me responde con un pulgar para arriba y me pasa el contacto de la nueva vecina «Pato – 2do C»
Ahora me cerraba un poco mas los ruidos que escuchaba en el departamento de abajo, era mi nueva vecina «Pato» que se estaba mudando.
Tome las escaleras, dado que solo era ir un piso abajo y toque el timbre del departamento C del piso 2.
Me abre la puerta una mujer de unos 30 y poquitos años, no era muy linda, pero tenia su encanto.
– Hola, soy Carlos, el vecino del departamento de arriba. Bienvenida al edificio. Me dijo Lu que tu hija quiere clases particulares y que es compañerito del colegio de su hijo.
– Hola Carlos, soy Patricia, pero me dicen pato. Pasa pasa, perdón por el desorden pero todavía nos estamos acomodando.
Entre al departamento, era igual que el mio, la misma disposición solo cambian los tonos de los colores de la paredes y que había muchas cajas que todavía no estaban acomodadas de la mudanza. Me hizo sentar en una silla, pero no se veía por ningún lado la mesa, o mejor dicho se veía pero no estaba armada.
– Si necesitas ayuda con algo, tengo unas horas antes de irme a trabajar. Te puedo ayudar con algo.
– uhhh te lo agradezco, la verdad que algunas cosas no se muy bien como se arman. Hace poco mi marido falleció y por eso tuvimos que vender nuestra casa y comprar este departamento porque ya no quería vivir mas en esa casa que tantos recuerdos me trae de él.
Me empezó a contar un poco de su historia y escucho la puerta del baño abrirse y ver salir la figura de una nena de unos 10 años. Yo justo estaba sentado derecho a la puerta y podía ver muy claro hacia el baño, la madre en cambio se encontraba en un costado abriendo algunas cajas y no podía ver lo que estaba pasando en el baño. De repente veo salir a una niña hermosa que se queda dura al verme de frente y ella sola estaba tapada con una toalla que le cubría todo el cuerpo. Eso hizo que no la pueda apreciar muy bien sus formas, pero su cara era preciosa, era una muñeca. No parecía hija de la madre. Al verme se sorprende y sale corriendo a su habitación, pero deja caer su toalla y pude apreciar por muy corto tiempo su cuerpo desnudo. Era muy blanquita, flaca y tenia una cola no muy pronunciada. Eso no hizo mas que activar mi morbo y automáticamente mi pija tuvo una erección. Trate de disimular la misma, pero viendo que la madre seguía hablando y desembalando cajas, no creo que se haya dado cuenta. La madre me seguía hablando pero yo en lo único que podía pensar era en esa niña así que trate de buscar otro tema y ponerme a ayudar a la madre así intentar sacarme esa imagen de mi cabeza y que baje mi erección.
Así estuve un largo rato ayudando a la vecina a desembalar todo, la ayude con la mesa y mi cabeza siempre giraba en torno a la habitación de la niña para ver si salia en algún momento para contemplarla mucho mejor. Luego de unos minutos, veo que la puerta se abre y sale la niña… cada vez que la veía, la veía mas hermosa. No podía entender como tanta belleza podía salir de su madre que no era tan agraciada.
– ahhhh hola hija, acá estoy con el vecino del departamento de arriba que justamente es el profe que me recomendó la mamá de Bautista.
La cara de la hija fue de infidencia y ni se preocupó mucho en que yo la haya visto un poco desnuda por culpa de la toalla que se le cayó.
– Carlos, te presento a Brenda.
– Hola
Fue un saludo que nos salio a los 2 a la vez. Después de ese saludo nos quedamos charlando los 3 mientras seguíamos moviendo cajas y cajas, hasta que se me hizo la hora de irme y me fui. No antes de decirle que la próxima clase particular con Bauti era mañana después del mediodía.
LLegue a mi departamento y en lo único que podía pensar era en esa colita de Brenda y automáticamente tuve una erección. Pero no me podía masturbar porque tenia que irme a trabajar. Así que tomé mis cosas y trate de no pensar mas en ella.
Al otro día, pasado el mediodía, me tocan el timbre y era Bauti con sus grandes lentes, lo hago pasar, ya era uno mas de la casa así que se sabia acomodar y se ponía cómodo para estudiar. Ya si tenia sed, se iba solo a la heladera y se servia lo que quería. Había venido con un pantalón corto y una musculosa, dado que seguía haciendo mucho calor en la ciudad porque estábamos en Verano. Empezamos a hacer unos ejercicios y suena de nuevo el timbre, me acerco a la puerta, abro y era Brenda, que venia vestida con un top y una pollerita, parecía mas que iba a jugar al tenis que a estudiar. Se saludan con Bauti y este le empieza a dejar lugar en la mesa para que Brenda ponga sus cosas. Yo estaba sentado en la punta, a mi derecha tenia a Bauti y a mi izquierda a Brenda. Pasó 1 hora en donde fue a puro estudio y la verdad que venían muy bien los 2 aprendiendo todo y no entendía como esos chicos necesitaban estas clases. En un momento para cortar un poco con el estudio les ofrecí si querían tomar algo y me dicen que les gustaría una chocolatada. Bauti se levanta y va a la heladera en búsqueda de la chocolatada pero no había mas, quedaba solo para media taza.
– Profe, no queda mas chocolatada en la heladera, tienen mas en algún otro lugar.
Yo me quedé pensando y la verdad que no compre mas, dado que el único que la tomaba en casa era Bauti.
– Bauti no tengo mas, ese que esta ahí es el que trajiste vos de tu casa. No tendrás mas vos en tu casa?
Mi pregunta fue con trampa, para ver si Bauti se iba a ver si tenia y me dejaba unos minutos a solas con Brenda.
– OK, ahí voy.
Yo por dentro no podía mas de alegría pero no duró mucho porque escuche la voz de Brenda que decía:
– Espera que te acompaño -dijo Brenda
– Bueno, vamos -dijo Bauti.
Se fueron y los 5 minutos llegan charlando y con cara triste porque en la casa de Bauti tampoco había mas a lo cual Bauti me dice:
– No podrías ir a comprar al supermercado?
Yo estaba por decirle que NO, pero por mi mente se me paso la escena con su primo y no se porque me dio la sensación de que Bauti quería quedarse a solas con Brenda. De muy mala gana le dije, aunque lo hice así para disimular el morbo que me daba irme y volver y encontrarme con la misma situación que paso con su primo el técnico de aire acondicionado.
– Bueno, voy. Hace mucho calor pero voy a ir igual.
Tome mi billetera y mi celular y procedí a salir. Esta vez quería tardar menos de los 10 minutos que tardé aquella vez, así si me encontraba con alguna escena, podría apreciarlo un poco mas. No fui hasta el supermercado sino a un mercadito que quedaba mas cerca a pesar de que era mas caro. Todo el tramite me llevó 6 minutos. Ya mi corazón estaba agitado de solo pensar entrar al departamento y ver a los 2 en mi habitación haciendo algo. Abrí la puerta lo mas silencioso posible y efectivamente no se encontraban en la mesa. Así que me fui sigilosamente al balcón a ver a través de la ventana si estaban en mi habitación. Y efectivamente ahí estaban. Pero esta vez era Brenda la que estaba acostada y con la pollerita subida y su bombachita abajo y Bauti era el que estaba arrodillado chupandole la conchita a su compañera. Esta vez estaba todo mas oscuro, no podía ver con mucha nitidez pero si podía escuchar los gemidos de ella y el sonido de la lengua de Bauti chupandole la conchita de Brenda. Mi pantalón ya no aguantaba mi pija que estaba cada vez mas dura y empezando a largar gotitas de semen al ver tamaña escena de sexo de 2 jóvenes. Luego de unos minutos de chupar y chupar la conchita de Brenda, lo veo a Bauti que deja de chupar y se va a sus pechitos, que eran unos pechitos que recién empezaban a desarrollarse pero que se veían muy ricos. Ese cambio hizo que me deje ver por primera vez la conchita de Brenda, que era rosadita y unos labios gordos que apenas tenias unos vellos púbicos que recién querían empezar a asomar. Bauti se veía todo un experto, no parecía que fuera su primera vez y tampoco parecía que fuera la primera vez de Brenda. Así estuvieron unos minutos en donde le chupaban los pechitos y con una mano le acariciaba el clítoris a Brenda que ya se notaba mojadita.
– ahhhhh ahhhhh ahhhhhh -era lo unico que se escucha de Brenda.
Mientras tanto la labios de Bauti no paraban de chupar los pezones y hacerle tipo sopapa.
– ahhhh, ahhhhh segui asique me gusta -repetia Brenda si parar.
Yo ya no aguantaba mas y me tuve que ir. Hice lo mismo de irme sigilosamente, bajar, tocar el timbre de mi departamento para anunciar mi llegada y así darles tiempo a los jóvenes para que terminen de hacer su acto.
Ya cuando entré a mi departamento, estaban sentados en la mesa, pero esta vez estaban en cruzados, en donde estaba Bauti estaba Brenda y en donde estaba Brenda esta Bauti.
Bauti se levantó, agarro 2 vasos, le sirvió un vaso a Brenda y uno para él. Se terminaron de tomar la chocolatada, nos distendimos un rato contando chistes y diciendo boludeces y luego juntaron sus cosas y se fueron.
No hice mas que cerrar la puerta y me acerque a mi habitación para contemplar como estaba todo. Sorpresa fue encontrar la sabana mojada por el flujo de Brenda y también una acabada de Bauti. Eso me hizo ponerme muy al palo y mientras olía esos fluidos me hice una paja como hacia tiempo no me hice, pensando en la escena que me habían regalado mis 2 vecinitos. Acaba con 4 espesos lechazos que fueron a parar justo en donde se encontraban los fluidos de Brenda.
Mientras estaba cambiando las sabanas, escucho el timbre y era Bauti. Se había olvidado los lentes de nuevo. En el mismo lugar que la vez anterior. Arriba de la mesa del Tele que quedaba enfrente de la cama. Entró, los tomo y se fue sin decir nada, no antes de verme y reirse muy picaramente por como habían quedado las sabanas todas manchadas.
(esta historia continuará…)


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