Edificio de la fantasía (Acto 4: Bauti y el cumple de las mellis)
La nueva aventura de Bauti es el regalo prometido a unas de mas mellis..
Seguimos con las aventuras de Bauti.
Relatos anteriores: Acto 1 – Acto 2 – Acto 3
Paso la semana y fue todo mas que tranquilo. Hasta que un día entrando al edificio me encuentro en el ascensor con la madre de Bauti y con la madre Brenda, mis alumnos.
– Hola Carlos, como estas? Te avisaron del cumpleaños que hay en la terraza? Es el cumpleaños de las mellis.
– Hola Lucia. Todo bien. No me dijeron nada, ademas no las conozco. No se si me da para ir.
– Es ahora, nosotros vamos a buscar a los nenes y subimos. Venite que es para todos los del edificio.
– Pero no tengo un regalo, no me gusta llegar así sin nada. Ni se como se llaman jajaja
– No hay problema, yo le comento a Julia (la madre) y después le compras algo. Las mellis se llaman Emilia y Azul.
Baje en mi piso, me prepare a cambiarme y al cabo de 1 hora subí. No quería llegar y ser el primero ya que no conocía a las cumpleañeras.
Al subir a la terraza me encuentro con un salón todo decorado acorde a un cumpleaños de niñas.
Empiezo a mirar tratando de buscar gente conocida y me encuentro con Bauti.
– Hola Bauti, me ayudas a encontrar a las mellis así las saludo?
– Hola profe, están allá, vení que te acompaño y te las presento.
Nos estamos acercando a las niñas y había una que era mas alta que la otra. La mas bajita, Azul, se la veía mas desarrollada y su hermana, Emilia, era mas flaquita.
– Ella es Azul y ella es Emilia.
– Hola ¡Feliz cumpleaños!
– Gracias profe.
A pesar que no me conocían, me llamaban profe. Se ve que Bauti o Brenda les comentaron de mi.
Pase a sentarme y a charlar con vecinas que nunca me había cruzado. Me fueron presentando con ellas y me iban diciendo quienes eran sus hijos.
Lo que mas me sorprendía era que la gente adulta eran todas mujeres, salvo yo. Y los mas jóvenes rondaban todos entre los 11 años y los 16 años.
Pero lo que mas me llamaba la atención, era Emilia. Se notaba femenina pero a su vez se la veía mas masculina que su hermana. Tenia el pelo corto, era flaquita, no muy desarrollada, pero estaba vestida con una vestidito y unas medias largas que la hacían mucho mas bella que su hermana Azul.
El cumpleaños pasó de lo mas bien y nos fuimos cada uno a sus departamentos.
Al otro día, después del mediodía, viene a mi departamento Bauti, para seguir con sus estudios. Ya tenia mas confianza y se manejaba en el lugar como si fuera su casa. Le deje haciendo unas ejercicios y mientras yo aproveche y me fui a bañar, ya que había vuelto del gimnasio y no me dio tiempo a bañarme.
Al salir, me lo encuentro a Bauti sentado en el sillón mirando Netflix.
– Que pasa Bauti, ya terminaste?
– Si.. pero no tengo muchas ganas de estudiar hoy. Podemos hacer otra cosa? No tenes play o alguna consola?
– No, no tengo.
– Bueno, no importa, miremos algo en Netflix y listo. Total mi mamá todavía no llegó a mi casa así que me puedo quedar un poco mas acá.
– Anda buscando algo para mirar y yo me voy a terminar de cambiar.
Dado que estaba todavía con la toalla después de que salí del baño. Solo tenia puesto el boxer y la toalla alrededor de la cintura. A lo que Bauti me dice:
– Por mi quedate así, a mi no me molesta. Es mas, si es posible me gustaría ponerme mas cómodo a mi también.
Era la primera vez que me proponía eso Bauti y como ya era una relación bastante afianzada accedí a su petición.
Bauti procedió a sacarse la remera y se quedo solo con el pantaloncito corto. Nos sentamos en el sillón los 2 y nos pusimos a ver una serie de Anime de las que les gustaba a Bauti. La verdad que la serie no me estaba interesando tanto como la idea de preguntarle un poco mas por Emilia.
– Bati, te puedo preguntar algo? pero tiene que quedar entre nosotros.
– Si decime.
– Vos conoces bien a las mellis? Porque parecen muy distintas entre si.
– Jajaja. Que pasa? te gustó alguna?
– No Bauti.. son muy chicas para mi. Es solo curiosidad.
– No hay problema, son muy lindas aunque reconozco que Emilia es mas linda que Azul, aunque Azul tiene unas tetas muy lindas.
Era la primera vez que escucha a Bauti hablar así tan suelto de alguien. Entonces entendí que era mi posibilidad de seguir preguntándole cosas.
– Y a vos te gusta alguna? Porque vos sos un chico lindo que debe tener una gran atracción hacia las chicas.
Todo esto recordando de su anterior aventura con Brenda que paso en la habitación de mi casa.
– La verdad que las 2 tienen lo suyo profe. Pero hay algo de Emilia que me gusta mas que Azul. Siempre tuve ganas de hacer algo con ella, pero nunca tuve la chance porque no logramos estar los 2 a solas. Me toca darle su regalo de cumpleaños que le prometí y no se lo pude dar todavía.
– Y que le prometiste?
– No te puedo decir profe.
Me mira y pone una cara muy picara. Creo que con ese gesto entendí todo. Cuando dijo eso, mi mente entró en «modo morbo» y mi cuerpo empezó a reaccionar con una erección que se me hizo imposible disimularlo adelante de Bauti.
– Apa profe, que estas pensado? (me mira el bulto y ve mi pija erecta)
– Nada, porque lo decís?
– Y veo que algo tuvo movimiento ahí abajo jajajaja
Los 2 nos reímos y cambié de tema. Pero a los minutos me dice Bauti.
– Puede venir Emilia a dejarme un juego de la play que le presté? Porque dice que fue a mi casa y no había nadie.
– Si decile que venga.
A los minutos tocan timbre y aparece Emilia. No estaba vestida como en su cumpleaños, pero estaba vestida con una pollerita muy cortita y unas calzas, ademas de tener un top cortito en donde se le podía ver el ombligo. Tetas no se le notaban, a comparación de su hermana Azul.
– Hola Emi, pasa, Bauti esta ahí en el sillón.
Me saluda con un beso en la mejilla y se va al sillón a hablar con Bauti. Se saludan y Bauti se levanta y va a la heladera y me dice:
– No hay Coca, podrías ir a comprar?
Miro la heladera y veo que había 2 botellas. Entonces lo miro y veo que me guiña el ojo. Ahí entendí todo. Era la posibilidad que necesitaba para poder quedarse a solas y darle «su regalo» de cumpleaños.
– Bueno, me voy al supermercado a comprar. Quieren algo mas? Bauti? Emilia?
Los 2 a la vez dicen que NO, que vaya tranquilo. Agarré mi celular, mi billetera y las llaves y procedí a hacer el que me iba a comprar al supermercado. Bajé, salí del edificio y di una vuelta manzana. Mientras caminaba mi mente morbosa estaba pensando en las mil formas en que Bauti le podría dar su regalo a Emilia. Eso hizo que nuevamente tenga una erección que tuve que disimular un poco para que no se notara mientras caminaba de vuelta a mi departamento. Dado que fue muy poco tiempo y sabiendo que si iban a hacer algo, seguramente vayan a mi habitación como paso en las anteriores veces, no toque el timbre y entre muy sigiloso a mi casa. Como era de esperar, no estaban en el sillón, así que procedí a salir al balcón a ver que estaban haciendo esos 2 jóvenes en mi habitación.
Al mirar, se los veía besándose apasionadamente. Me sorprendió ver que Emilia estaba sin remera ni corpiño, pero no se le notaba nada de pechos, era una tabla y hasta se la veía muy bien tonificada, como si entrenara.
Al ver esa escena, ya mi pija empezó su erección que ya estaba a full, a tal caso que ya me molestaba que este adentro del pantalón, me la empecé a tocar mientras veía como Bauti y Emilia seguían a los besos y ahí se lo escucha a Bauti susurrar algo al oído a Emilia, que automáticamente empieza a bajar dándole besos en todo el pecho de Bauti, y empieza a manosearle la pija por arriba del pantaloncito. Ya se podía ver la pija erecta de Bauti y los pequeños gemidos que largaba mientras Emilia seguía en las suyas, hasta que toma la iniciativa y le baja el pantaloncito y el boxer, todo de una y deja al descubierto la pija erecta de Bauti. Sin pensarlo mucho, Emilia deja de besarle el pecho y pasa a darle besitos en la pija rosita de Bauti. Hasta que empieza lo mejor. Empieza a chupar la pija como toda una experta a pesar de su corta edad. Era todo boca, no usaba para nada las manos. En ese momento sentía mucha envidia por el momento que estaba viviendo Bauti.
Emilia chupaba y chupaba esa pija y se la comía toda con facilidad, así estuvieron varios minutos en donde Bauti gemía y el otro sonido que se escuchaba era el de la mamada que hacia Emilia. Hasta que Bauti ya no aguanto mas, le avisa a Emilia, le saca la pija de la boca y le acaba con 3 chorros cortitos de semen que caen en la cara de Emilia. Así con la cara llena de leche, Emilia procede a chuparle la pija a Bauti y se la deja limpita, libre de cualquier rastro de leche. Lo siguiente que hizo fue con su dedo sacarse la lechita de su casa y procedió a meterse ese nectar en su boca. Ese movimiento hizo que no aguante mas y acabé yo también pero lo mio fueron 6 chorros de leche que largue adentro de mi boxer que quedó empapado de leche.
Luego de eso, no sabia que hacer. Si eso era todo o si había algo mas. Decidí quedarme y arriesgarme a que me descubrieran si eso era todo y salían de su habitación. Para mi alegría eso no parecía todo, porque ahora cambiaron de posición, ahora era Emilia la que estaba en la punta de la cama y era Bauti el que le besaba sus (no) pechos e iba manoseando las partes intimas de Emilia por abajo de la pollerita. Emilia lo estaba disfrutando mucho, se oían pequeños gemidos ahh ahh ahh que hicieron que mi pija se vuelva a parar toda enchastrada de mi propia leche. Fue así que Bauti procedió a sacarle la polletita y luego la calza que traía. Ahora era el momento de Bauti de hacerle sexo oral a Emilia y devolverle el favor y hacerle su regalito de cumpleaños especial. La posición en la que estaban no me dejaba ver muy bien como era que Bauti estaba chupando esa conchita, pero los movimientos de Bauti eran extraños. Pensé: será su primera vez chupando una conchita?
Acto seguido y como si Bauti hubiera leído mis pensamientos, gira su cabeza hacia la ventana, como si supiera que yo estaba ahí y guiña el ojo. Yo no entendía nada. Realmente sabe que estoy ahí o es solo yo que me hago la cabeza? Luego de eso, se acomodan mejor y ahora si quedo mejor para verle la conchita rosadita de Emilia, pero para mi sorpresa lo que vi fue otra cosa. No era Emilia, era Emilio. Emilia en realidad era un femboy. Mis ojos se abrieron de la sorpresa al ver la pija que portaba Emilia, era un poquito mas grande pero mucho mas gorda, diría el doble, que la de Bauti. Ahí entendí porque cuando pregunte por Emilia, Bauti se rió y me miro con cara de pícaro. Estaba viendo como mi alumno, se estaba comiendo la pija de, hasta hace muy poco para mi era, Emilia. Con razón esos movimientos raros que no eran lo de chupar una concha, lo que se estaba comiendo Bauti era una pija muy blanquita y bien lampiña.
Era una delicia de chupada la que estaba haciendo Bauti, le babeaba toda la pija y se la comía. La chupaba como un helado y le pasaba la lenguita por una cabecita muy gorda y colorada.
– Ahhh Ahhhh Ahhh asi Bauti, dale.. ahhhh dale que me vengo.
A continuación fue ver a Emilia largando leche para todos lados. Era mucho mas lechero que Bauti, que mientras saltaba la leche lo pajeaba para que siga acabando.
A todo esto, yo estaba entre confundido y excitado por el espectáculo que me habían dado lo cual hizo que me haga acabar de nuevo. Pero esta vez salí corriendo del balcón para entrar al baño, limpiarme lo mas rápido posible y salir de mi casa para hacer como que recién volvía a mi casa. Mientras hice todo mi show de que recién llegaba, cuando abrí la puerta, me los encontré a los 2 sentados en el sillón en la misma posición en que los había dejado cuando me fui a «comprar».
Bauti se levantó, fue hasta la heladera, sirvió la Coca, se la tomaron rápido y agarró su mochila y se fueron los 2 como si nada hubiera pasado. Ambos me saludaron con un beso en la mejilla, me dijeron «chau profe» y me dieron las gracias, las cuales no sabia si era por la Coca o por el tiempo que los deje a solas en mi casa.
Luego fui a la habitación a ver como había quedado todo y no había nada desordenado. Estaba todo limpio. No se en que momento limpiaron y ordenaron todo. Lo que si vi, que otra vez, Bauti se había dejado sus lentes arriba de la cómoda donde estaba el tele. Los agarré y cuando se los iba a llevar, noté que también estaba el juego de la play en la mesa ratona que estaba enfrente del sillón. El juego era el FIFA 2025 y ahora entendía un poco mas porque era ese juego. Tomé ambas cosas y se lo lleve a su casa. Toque el timbre, me atendió Bauti, me agarró las 2 cosas y me dijo:
– Gracias (y me guiña de nuevo el ojo). Espero que te haya gustado lo que viste.
Me hace una sonrisa picarona y me despide con un beso.
(esta historia continuará…)


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!