El día después de la primera noche con mis dos hijas IV (12)
La cuarta parte.
La conversación de los tres estaba llegando a niveles altos de erotismo, no sabía como terminaría, pero estaba dispuesto a responderles todo lo que preguntaran hasta que calmaran su curiosidad.
Padre: Pues es la verdad, a tu mamá no le gusta hacerme sexo oral, por eso yo tampoco se lo hago, pero cuando lo hacía era maravillosa, solo que nunca le gusto probar mi leche, decía que le parecía asqueroso, por eso nunca lo hizo, en cambio a ustedes dos les gusta, aunque al comienzo no mucho, pero ya después si les encanto y además como se las comen me parece excitante. Las dos me lo chupan bien rico, siempre me hacen ver estrellitas, son expertas, además es el único pene que siempre quieren tener en sus boquitas y sus cuquitas, ¿o no es cierto?
Marcela: Papi tu sabes que eres el único hombre de las dos, pero sigue, queremos saber todo.
Padre: Que lo hacen de una forma extraordinaria, como lo cojen y acarician, como se lo llevan a la boca y empiezan a chuparlo y me miran cuando lo hacen, todo eso es fantástico, son únicas, nunca había experimentado algo así en mi vida, pero lo que me enloquece de verdad, es cuando están desnudas frente a mí, eso me derrite, porque tienen unos cuerpos divinos y el pubis rodeado de vellos realza la belleza de las dos, sentir sus senos y sus vaginas es mágico, único mis niñas y lo mejor como dicen las dos, me entregaron la virginidad de sus cuerpos, cada parte de sus cuerpos ha sido mío entonces, qué más puedo pedirle a la vida.
Lo de anoche fue sensacional, las dos me chuparon mi pene y se devoraron la última gota de mi leche, casi me lo dejan seco, tenían unas ganas enormes las dos, fue fantástico.
Claudia: También te gusta ver a mi mamá desnuda, ¿como a nosotras?
Marcela: No creo, nosotras tenemos cuerpos de niñas aún, el de ella ya es de una mujer adulta, verdad papi.
Padre: No se puede comparar, ella también tiene un cuerpo lindo no crean, pero tienen razón, el de ustedes es mejor, aún son unas niñas, por eso sus senos son mas duros que los de ella y sus cuquitas están pequeñas aún, muy a pesar de que ya lo han probado varias veces.
Marcela: Qué sientes cuando haces el amor con las tres el mismo día, con quién te gustaría repetir.
Padre: Solo ha pasado una vez, pero lo repetiría con cada una de ustedes, entiendan que no puedo resistirme ante tanta belleza de las dos y se siente un poco extraño, sabes que les cuento, esa vez que estuve con las tres el misma día, me sentí un poco mal, porque no me pareció justo lo que les hice, deben ser momentos únicos, solo para estar con una sola, no me gustaría que volviera a pasar.
Claudia: Papi pero eres un hombre afortunado, no creo que haya otro hombre en el mundo que tenga esa fortuna, ¿verdad Marcela?
Marcela: Si, no hay nadie más, pero eso no tiene nada de malo, dinos otra cosa, ¿tu usas preservativos con mi mamá para que ella no quede otra vez embarazada?
Padre: Tu mamá se operó hace un tiempo, por eso no puede quedar embarazada.
Marcela: ¿Mi mamá se rasura o también se deja el vello como nosotras?
Padre: Ella siempre se rasura, dice que le incomoda el vello y por higiene.
Marcela: Sabes que ella me dijo que debía rasurarme por higiene, pero yo le dije, que por ahora no quería hacerlo, obvio no le dije que a tí te gusta verme con vello.
Marcela: Papí, una vez te pregunté y me dijiste que no, pero ahora no creo lo que me dijiste porque me traicionaste con mi hermana, quiero que nos respondas algo con la verdad. ¿Te gustan las niñas como nosotras o solo te gustamos nosotras?
Claudia: Si papi yo también quiero saber, porque yo quiero invitar a mi amiga Lucia a una pijamada y si te gustan todas las niñas, entonces vas a querer hacer el amor con ella.
Padre: Ya te pedí perdón por lo de tu hermana, pero no digas esas cosas, me haces sentir mal, claro que solo me gustan ustedes dos, no me gustan las otras niñas y puedes traer a tu amiga Lucia, no te preocupes que no va a pasar lo que dices Claudia.
Marcela: Si yo le dijera a Lucia o a su hermana cuando vinieran que juguemos desnudas las cuatro en nuestro cuarto y dejará la puerta sin seguro y te avisara ¿te gustaría vernos desnudas, la verdad?
Claudia: Huy papi te imaginas que tu entras y nos vieras a todas desnudas, imagino como se pone tu pene, jajajajaja.
Padre: Me encanta verlas desnudas a las dos, pero no entiendo porque insistes tanto en eso, es posible que por curiosidad te diga que sí me gustaría verlas a las cuatro, pero no porque me gusten ellas, saben bien que lo que hago con ustedes es algo horrible y lo hacemos porque están de acuerdo conmigo, pero que están de acuerdo no le quita lo horrible que es.
Claudia: Te imaginas papi que ellas dijeran que si les gustaría que tú las vieras desnudas, mejor no Marcela, de pronto ellas quieran también verlo desnudo, jajaja, se antojan.
Marcela: Tu eres hombre y a los hombres les gustan las mujeres así de jóvenes, no digas que no, pero es así, si no, solo estarían con sus esposas y no con sus hijas, solo quería saber.
Padre: Dime, hay algo que no sepa, ¿acaso ellas también están con el papá, te han contado algo, viste algo cuando te quedastes esas dos veces en la casa o el te dijo algo?
Claudia: A mi Lucia no me ha contado nada papi, ¿a tí si Marcela?
Marcela: Porque quieres saber si me dijo algo el papá de ellas, ¿te dan celos?
Padre: Por favor hija, claro que me daría celos, pero yo lo mataría si intento o intenta algo contigo.
Claudia: y si intenta algo conmigo, ¿también lo matarías?
Padre: Claro que sí, con cualquiera de las dos, pero respondeme Marcela que me dejaste preocupado, ¿por eso dices que a los hombre nos gustan las mujeres jóvenes?
Marcela: Estas celoso papí, me gusta que me celes, el papá de ellas es guapo, pero dime algo, ¿acaso crees que yo sería capaz de estar con el papá de ellas, así como estoy contigo?
Padre: Por favor Marcela, no juegues conmigo, yo se que no estarías con él ni con otro hombre por ahora, porque solo deseas estar conmigo, pero si pasa, creo que me muero de tristeza, porque no puedo imaginarte con él, mi niña hermosa, no puedo, por favor dime que no ha pasado y no pasará, dimelo por favor.
Marcela: Se siente feo que lo traicionen, ¿verdad?
Padre: Nooooooo hija, no me digas que estuviste con él, no puede ser posible.
Claudia: Pero yo no he estado con el papi, ni tampoco con otro hombre, solo contigo, yo no te voy a traicionar como lo hizo Marcela.
Padre: ¿Entonces tú sabías que ella estuvo con él?
Claudia: Ella lo acaba de decir papi, yo no sabía.
Sigue.. V



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