El incesto en la vida de mi hija mi vida parte 9
Hola de nuevo, continuo con mis relatos, hoy les contaré como fui abusada en mi escuela por 4 profesores..
En mi país a los estudiantes nos hacen unas pruebas durante todo el tiempo de estudio, las llaman pruebas saber. Esas pruebas son obligatorias y las dictan en la misma escuela pero con profesores diferentes, y lo hacen los sábados durante todo el día.
Para cuando yo estaba haciendo 6to grado, tendría unos 11 años, y ya mis senos se empezaban a marcar en mis blusas, como yo soy bastante alta para mi edad, herencia de mis dos padres, los chicos de cursos más avanzados, que tenían 14 años o más, se fijaban en mí y me decían cosas, lo que generaba risas entre mis amigas y me decían que ya podía tener novio.
Lo mismo pasaba con algunos profesores, para nadie es un secreto que hay profesores que se fijan en sus estudiantes, y la niñas de mi edad y con mi condición de altura y buen cuerpo somos apetecidas y nos dicen muchas cosas para alagarnos.
Bueno, para ese año el profesor que nos dictó el curso de las pruebas saber era un hombre aun joven, tenía según me dijo 27 años, y ya llevaba trabajando con la entidad que dicta los cursos algo más de tres años.
No diré que desde el primer día, pero si una vez que me vine con ropa de salir al curso, ya que de allí saldríamos para donde una amiga a festejar su cumple, el profesor me comenzó a mirar con otros ojos. día mi madre me vistió con un pantalón bastante ajustado, que marcaba muy bien mis largas piernas, y mostraba mucho mi cola, una blusa sin mangas que dejaba ver mi ombligo y una chaqueta de jean. Como era época de calor, me quité la chaqueta y me quede con la blusa, eso atrayó no solo las miradas de mis compañeros, sino la atención del profesor quien desde ese día me trató de manera diferente, mostrando interés en mí, y hasta regalándome dulces cada sábado para acercarse más.
No sé si era necesario, pero el profesor se ideo un puesto de monitora y me escogió a mi para que le ayudara con el comportamiento de mis compañeros, así que a mí me tocaba quedarme un poco mas luego de las clases para ayudarle a llenar unos informes. Yo lo hacía encantada porque sentía que estaba haciendo algo mas allá que solo el curso, así que nunca lo reproché y con gusto me quedaba con el profesor.
En los momentos en que quedábamos solos, el profesor cerraba el libro y me decía
Profe: Bueno Lau, porque no me hablas algo de ti, dejemos el trabajo por hoy y cuéntame.
Lau: Y que quiere que le cuente profe.
Profe: por ejemplo mmmmmm no sé, viendo que ya eres una niña muy grande además de muy hermosa, dime al menos si ya tienes novio.
Lau: Ay profe gracias, pero no, no tengo novio todavía.
Profe: Pero me imagino que si debes tener muchos enamorados, cierto?Lau: No sé si muchos, pero si algunos me dicen cosas bonitas.
Profe: Bueno, me puedes contar como uno de esos enamorados, porque la verdad tu eres muy linda.
Lau: No profe como cree, usted es una persona adulta y yo soy apenas una niña
Profe: Ay lau, me estas despreciando. Yo todo ilusionado diciéndote lo mucho que me gustas y me rechazas así.
Lau: No es que lo rechace profe, es que se vería mal si usted y yo nos hiciéramos novios.
Profe: Si te entiendo. Pero y si lo mantenemos en secreto, te atreverías.
Lau: No sé profe, la verdad no sé qué decir.
De esa manera el profesor invirtió su tiempo en mí, y tras muchas pláticas como la de ese día se acercaba más a mi hasta el punto de ya poner sus manos en mis piernas cuando me iba a decir algo de la supuesta monitoria. Incluso ya me saludaba de besitos y se despedía igual de besitos. Y cada vez sus besos se acercaban mas a mis labios. Hasta que un día se atrevió y me beso en los labios, cosa que rechacé y él entendió que no tendría chance conmigo.
En una ocasión lo vi conversando con tres de sus amigos que también daban clases y noté que miraban mucho para donde yo estaba.
Cuando el curso ya estaba por terminar, y solo faltaba una clase, el profesor nos dijo que si queríamos no fuéramos a esa última clase ya que él nos había dado todo el material y no sería necesario, pero que yo como monitora si debía ir para hacer el informe final.
Así fue que yo llegué ese ultimo día con una licra blanca y una blusa a cuadros y mis amados tenis que me acompañaban a todas partes.
El profesor lo encontré con sus tres amigos, cuando yo entré se despidieron, le desearon suerte y le dijeron, vamos uno por uno, nos avisas.
Yo no entendí nada de esa conversación y le resté toda la importancia posible, algo que más tarde me daría cuenta de que no debí hacer.
Cuando quedamos solos en el aula de profesores, él me dijo, acompáñame allá atrás, a los salones de audiovisuales, a buscar una cartulina para hacer una cartelera.
Yo de inocente fui con él, me dijo que caminara adelante y me iba diciendo que me veía muy hermosa, que era una lástima para él no haber podido ser mi novio.
Cuando llegamos al salón de audiovisuales, él cerro la puerta y me dijo que buscara la cartulina en una mesa que estaba detrás, sin darme cuenta de donde salió, me ofreció una gaseosa y él se estaba tomando otra, yo la acepté ya que como les dije el me regalaba muchos dulces, al poco de tomarme la gaseosa me empecé a sentir un poco mareada, él se dio cuenta y me agarro, me pregunto que sentía y me acostó sobre la mesa.
Yo me sentía mareada, no me podía mover pero estaba conciente de todo lo que estaba a mi alrededor.
Él, luego de subirme a la mesa, me desnudo toda y me dijo que hoy sería de él.
Acto seguido y sin perder tiempo comenzó a besarme los labios, a meter su lengua y moverla muy adentro buscando la mía. Luego bajó hasta mis senos acariciando, pellizcando, lamiendo y chupándolos con unas ganas que parecía que nunca había estado con una mujer.
Su nivel de excitación era muy alta, se sacó la verga bajándose el pantalón por debajo de la rodilla y tomando mi mano se empezó a hacer una paja.
Yo no podía hacer nada, pero sentía todo lo que el me hacía, su verga se sentía muy húmeda y palpitante, sus huevos estaban rasurados por completo, mientras se masturbaba con mi mano, bajo su boca y buscó mi sexo. Ma abrió de piernas y como un loco empezó a chupar mi vagina, como yo no sentía no supe como estaba, pero el dijo que estaba muy húmeda, algo que no era raro en mí, ya que siempre estaba dispuesta al sexo o a una buena masturbada.
Pasaron como 10 minutos mientras el me daba dedo, lengua y se pajeaba conmigo, luego dijo que ya no aguantaba mas y se pasó para mi vagina, restregando su verga en mi concha. Hasta el momento no había visto su miembro, y he de decir que era un poco mas grande que el de mi padre por lo que supe que me dolería algo, y que no me entraría del todo.
Él sin pensarlo y con un alto nivel de excitación, me introdujo su verga hasta dar tope y hacerme sentir una leve molestia. Cuando vio que ya no me entraba más comenzó sus movimientos de culeo, fueron mas de 20 minutos de puro sexo, en los que el profesor no dejó de culiarme, chuparme, besarme y acariciar todo mi cuerpo.
Cuando al final deposito todo su leche dentro de mí, cayo rendido en mi cuerpo y note su nivel de agitación.
Pasados unos dos minutos, tomó su celular e hizo una llamada.
Profe: Te toca.
Le dijo a la otra persona detrás del esa llamada.
Casi al instante escuché que abrieron la puerta y vi llegar a uno de sus amigos, aquellos tres con los que lo había encontrado conversando ese día.
Profe2: Se nota que lo disfrutaste mi amigo
Profe1: es toda tuya, esta rota, se la puedes meter toda con confianza.
Y así fue, su amigo se ensaño conmigo, primero con caricia y besos, luego con chupadas y mordiscos y al final con otra culiada más. Y yo aún no podía moverme, pero ya empezaba a sentir un poco más.
De esa misma forma pasaron sus optros dos amigos, cada vez que uno terminaba, llamaban al tercero y finalmente al cuarto.
Fueron mas de dos horas que me tuvieron desnuda sobre la mesa dándome verga.
Y como les he dicho en muchas ocasiones, nunca rechazo una buena verga.
Ya cuando el cuarto profesor terminó, se me había pasado el efecto de la bebida y podía moverme, y era algo que ya todos habían notado.
Mi profesor, luego de terminar les dijo a los demás que se fueran mientras él me limpiaba.
Profe1: Lau, definitivamente eres una niña muy deliciosa, por suerte para nosotros ya estabas rota y te pudimos meter la verga sin ningún problema. Quiero que me digas como te sientes.
Lau: Violada, como cree que me puedo sentir, usted profesor me violo con sus otros amigos.
Profe1: Si nena eso lo sé, pero es tu culpa por no querer ser mi novia. Si me hubieras aceptado hubiera sido solo yo quien te hubiese cogido.
Lau: no me diga mentiras profesor, ya eso lo estaban planeando ustedes hace mucho. Siempre los veía hablando y me miraban demasiado. Pero nunca sospeche que me fueran a violar.
Profe1: Pero no puedes decir nada, al final ninguno de nosotros fue el primero en cogerte. Me gustaría saber quién fue y hace cuanto lo estás haciendo.
Lau: pues siga queriendo, eso es algo que nunca sabrá.
Profe1: Y tu culo también estará roto, o por allí si eres virgen.
Lau: eso no te importa.
Profe1: si es cierto, no me importa, pero no me iré de aquí sin saberlo.
Así fue que sin decir más, el profesor me volvió a abrir las piernas y con su verga ya parada se dispuso a cogerme por el culo. Forcejee un poco, pero me sentía muy cansada después de todo el sexo que había tenido. Él al no sentir resistencia, subió mis piernas a sus hombros, me chupó el culo, lo escupió y escupió su verga, y sin importa como me sintiera me la metió poco a poco, su verga que es un poco mas grande que la de mi padre, me lastimó algo, pero me aguanté para no darle el gusto de verme gemir.
Y así finalizó ese día, fueron 5 culiadas que me dieron ese día, llenando mi concha y mi culo con abundante leche.
Luego, me ayudo a vestir, no sin antes limpiarme con una toalla húmeda que tenía preparada en el cuarto, me pudo una toalla sanitaria para que absorbiera la leche que aún tenía dentro y se despidió. Fue la ultima vez que lo vi.
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