hijastra y padrastro una historia
siempre fue para mi lo más bello.
Hoy tengo una edad mayor a las seis décadas, y mi hijastra 38 años, tiene una familia hermosa y yo sigo casado con su mamá. –
Cuando conocí a mi esposa, mi hijastra tenia 4 años, su nombre Cintia era y es una muñeca, rubia bien rubia, de unos ojazos celestes casi transparente, en poco tiempo ella me adopto a mi como papá, éramos una familia muy feliz, vinieron otros 2 hijos más, siempre compinches, después de los 10 años ella tuvo conocimiento de que sanguíneamente no era su papá biológico, pero eso no cambio para nada la relación que nos unía. –
Cuando empezó la escuela secundaria, algunos cambios se manifestaron, la rebeldía, falta de dialogo, encerrarse en su cuarto, y solo tenia 13 años, un día ella estaba convaleciente por una fiebre muy alta, y un catarro muy cerrado que le impedía respirar correctamente, mi esposa dice le tendremos que poner paños fríos en la frente para bajarle la temperatura y paños calientes con una crema en el pecho para que pueda respirar mejor. –
Mi esposa me pide que le ponga la crema en el pecho de Cintia mientras ella calentaba los paños con la plancha, unto mis manos con la crema, le levanto su remera un poco y procedo a poner la crema cuando paso mis manos por sus senitos en crecimiento, pude rozar sus mesoncitos tiernos, me corío un frio por mi espalda, en mi mente inmediatamente una negación a ese pensamiento, «que era que ricas tetitas» después de unos minutos sus bronquios respiraban mejor, pero la fiebre no bajaba, mi esposa dice si la levantas y la metemos unos segundos debajo del agua de la ducha, mi esposa quito las sabanas para que yo la levante, pude ver su cuerpo solo lo cubría su remerita y su tanguita, sus piernas blancas y macizas, pase uno de mis brazos por debajo de sus piernas, y el otro por su espaldita, mi esposa coloco una silla en la ducha para que yo tome asiento con Cintia en brazos. –
cuando el agua empezó a caer sobre nosotros y mi short se empezó a mojar y podía sentir sus duras y para su edad grandes nalgas en mi pija, que por más que quería evitar, empezaba a tomar volumen, ella realizaba como frunciendo las nalgas, pequeñas mordidas suaves en mi pene, que me ocasionaban calores, y no quería pensar que Cintia, a pesar de su convalecencia, estaba sintiendo lo que pasaba, el agua al mojar su remerita tenia la vision placentera de su rosadito pezón, cuando comprobamos que su temperatura descendió, mi esposa me pidió que le quite la ropa mojada y la seque. –
cuando le quite la ropa y contemplar su cuerpo, que ya no era una niñita se esta transformando un una hermosa joven y con unos atributos de una mujer muy sexi, al secarla no pude evitar al pasar la toalla por su entrepierna, rozar su rosadita conchita con mi pulgar, causando en ella un Zimbrón en todo su cuerpo, la arropamos y la llevamos a su cama, regrese al baño para sacudir con una paja mi pija, no podía aceptar lo que estaba haciendo, pero mi naturaleza hacia lo contrario.. me masturbe pensando en el cuerpito de Cintia, continua
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