INFIDELIDAD DE MI MADRE QUE DISFRUTE
Esta es una historia corta que quiero compartir con ustedes porque al recordarla en la soledad de mi habitación disfrute tanto esos momentos que estoy deseando se repitan próximamente. .
Esta es una historia corta que quiero compartir con ustedes porque al recordarla en la soledad de mi habitación disfrute tanto esos momentos que estoy deseando se repitan próximamente.
Mi familia está conformada por mi padre cincuenta y seis años, trabaja independiente y por eso tiene que viajar al menos tres semanas del mes, mi madre es ama de casa, tiene cuarenta y un años y mi padre le provee todo, mi hermano estudia aún en el colegio tiene diez y seis años y yo que recién entre a la universidad tengo diez y ocho años. Esta es mi familia y todo iba muy normal y corriente, o al menos eso pensaba yo, hasta que una mañana fui a la universidad y por un problema de orden público no hubo clases, entonces regresé a la casa.
Al llegar vi parqueado frente a nuestra casa un auto muy bonito, pensé que fuera de algún vecino y seguí mi camino.
Apenas abrí la puerta de entrada, escuche el murmullo de una conversación y se me ocurrió escuchar de que se trataba antes de interrumpir, pensé en mi inocencia que fuera un vendedor que estaba ofreciéndole algo a mi madre. Segui escuchando, pero de pronto se presentó hubo un sorpresivo silencio y cuando me asome a ver qué pasaba ¡oh sorpresa! allí estaba mi madre con un hombre de unos treinta y cinco años, muy bien presentado comenzando a compartir un beso en la boca, el cual se fue prolongando, complementado con caricias de ella sobre el pantalón de él y de él sobre la blusa de ella acariciándole las tetas.
Pensé por un instante detenerlos y formar un escándalo, pero en la medida que fueron apareciendo los desnudos del cuerpo de mi madre, primero las tetas que su amigo acariciaba sin parar y luego ella bajándole el cierre del pantalón y le sacó la verga, la cual comenzó a masajear.
Esto para mí fue algo impensado y el erotismo de la escena necesariamente me fue produciendo una tremenda erección, claro que no tan grande como la del amigo de mi madre.
A continuación, ella se arrodillo frente a su amigo y comenzó a darle una sesión de sexo oral sorprendente. Pensé porque había visto un par de veces películas de adultos, que esto solo lo hacían los actores porno, pero imaginar a mi madre haciendo esto, jamás.
Luego los dos se desnudaron totalmente y pude ver por primera vez el excitante cuerpo de mi madre, me parecía increíble lo que estaba observando, además en acción, disfrutando del sexo con un extraño.
Estando los desnudos ella se recostó en el sofá, separo las piernas y su amigo le correspondió con una sesión de sexo oral, recorriendo con su lengua todos los rincones de su concha, deteniéndose al final en su clítoris donde termino arrancándole los mayores gemidos al tiempo que ella arqueaba su cuerpo pareciendo como si le ofreciera su concha a él, al levantar su pelvis.
Después de muchas respiraciones agitadas y gemidos, el amigo se subió sobre ella la volvió a besar largamente en la boca, con un beso más que erótico y luego acercó su pelvis para contactar su verga con la concha de mi madre y ella se encargó de lubricarla en sus flujos y luego ponerla a la entrada de su concha para que el iniciara una profunda y continua penetración que no pude apreciar muy bien, pero después cuando cambiaron de posición él se sentó en el sofá y ella se acomodó sobre él, pude ver centímetro a centímetro la penetración de esa enorme verga en la concha de mi madre y ella misma al final empujo su cadera hacia abajo para clavársela hasta la raíz
Luego vinieron unas penetraciones suaves y continúas controladas por ella, pero más adelante su amigo tomo la iniciativa e inició penetraciones con la velocidad de una ametralladora y ella empezó a gemir como loca hasta cuando llegó al clímax pidiéndole a él que parara. Se detuvieron y esperaron a que mi madre se recuperara y luego ella se acostó boca arriba a todo lo largo del sofá, y separando sus piernas le dijo a su amigo…ven te voy a premiar por el maravilloso momento que me has regalado.
El amigo se acomodó sobre ella, dirigió su verga a la concha de mi madre y tras una penetración profunda, comenzó una y otra vez a entrar en ella y con el paso de los minutos ella comenzó gemir con la boca abierta dejando escuchar un aiggh, aiggh, aiggh, constante, pero cada vez con mayor volumen, salvo cuando salían de sus labios palabras como… hummmm, que rico príncipe, méteme tu verga todo lo que quieras que la estoy disfrutando al límite, eso, eso, eso, mas, mas, que rico, uhmmmm.
Y estando en eso él le dijo… princesa me gustaría probar tu culito y ella le respondió…no, no, no, me da miedo, tienes una verga muy grande.
Ok, piénsalo, y se volvió a concentrar en besarla y follarla con mucha intensidad hasta que ella comenzó a gemir muy fuerte y él le dijo… creo que me voy a correr y ella le respondió… si yo también, córrete dentro que me gusta mucho sentir mi concha llena de semen y se fundieron en una sola explosión de sexo, quedando luego, inmóviles.
Yo aproveche para seguir mi camino a la habitación.
Cuando el amigo de mi madre se marchó, ella subió a su habitación y al hacerlo se encontró conmigo y me pregunto sorprendida, sin reparar que estaba semidesnuda. ¿Y tú que haces aquí a esta hora?, entonces le conté que no había tenido clases en la universidad por disturbios y cuando entre aquí a la casa te encontré con tu amigo, pasándola muy bien y no quise interrumpirte, pero verte desnuda y follando con tanta efusividad me excito al punto que tengo una tremenda erección, no tan grande como la de tu amigo, pero si no hago algo, más tarde me van a doler los testículos.
Ella entonces dijo…te espero en mi habitación y se fue directo al baño, escuche sonar la ducha, espere unos minutos hasta cuando ella me llamo, entre en su habitación y estaba totalmente desnuda, me dijo…creo que ya debes conocer mucho del sexo, así que te voy a ayudar a pasar esa erección y comenzó a acariciarme la verga como lo hizo inicialmente con su amigo, yo respetuosamente le pregunte si podía acariciar sus tetas y ella acepto y al hacerlo note que ese era su punto débil porque poco después comenzó a respirar agitadamente y yo con mi verga erecta seguía observando el cuerpo desnudo de mi madre en especial sus tetas y su concha perfectamente depilada.
Como yo no daba muestras de correrme, ella se agacho y metió mi verga en su boca y comenzó a mamarla, y como no era del tamaño de la de su amigo, la metió dentro de su boca hasta la raíz, una y otra vez y esto me excito bastante, pero le dije que me quería correr en su concha, Ella se levantó, se puso en cuatro sobre la cama y yo penetre su cocha, la tome por las caderas, y cuando estuve seguro dentro de ella estire mi mano hasta a su clítoris y comencé a motivarla porque esperaba correrme cuando ella estuviera disfrutando su orgasmo y gimiera como lo había hecho cuando estaba con su amigo.
Efectivamente mis caricias dieron resultado, ella comenzó a gemir y lo mejor de todo fue cuando me dijo…me gusta tu verga, no tan grande, pero si motivadora. Y así estuvimos al menos diez minutos hasta que ella comenzó a gemir como yo deseaba y al percibir que estaba próxima a su orgasmo explote dentro de ella, terminando los dos agotados y respirando agitadamente.
Al separarnos me dijo… espero haberte podido ayudar a bajar tu erección y prometo no volver a causarte esta molestia, pero le respondí… no fue molestia, me fascino oírte gemir cuando disfrutabas el orgasmo con tu amigo, por eso espero me invites la próxima vez que el venga.
Ya ha pasado un mes y no me ha dicho nada, de pronto le da pena follar delante de su hijo, pero no pierdo la esperanza. Hasta aquí mi relato.


(1 votos)
Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!