Intercambio de hijas de 12
Como intercambie a mi hija con un amigo de Internet .
Me presento, antes de explicar la situación que paso pongo en contexto, soy padre de 38 años separado, mi mujer se caso nuevamente y yo termine con la custodia de la niña porque ella se fue para otra ciudad a hacer su vida. Desde hace aproximadamente 1 año tengo relaciones con mi hija de actualmente 12 añitos, les sonara mal a algunos pero para mi un hombre siempre debe tener una mujer en la casa que cumpla su papel de darle de mujer. Mi hija es una niña hermosa, muy blanca, pelo castaño claro y carita un tanto redondita nariz fileña, de un año para aca su cuerpo cambio demasiado y por eso empecé lo que hice, ahora mismo tiene unos pechitos alargados divinos como en conito los que tienen niñas sabran como los tienen a esa edad, con pezoncitos gorditos sin mucha punta pero con bastante aureola a mi me encantan, y una caida natural tipica del crecimiento a esa edad. Su vagina casi no tiene labios, pero se parte en 2, y tiene la verdad sinceramente mucho pelo para su edad, como un arbustico pero lindo, la verdad yo no le imparto nada asi que ella nunca se lo ha rasurado asi que no me molesta. La verdad me gusta porque se ve tierna como inocente. Todo empezó hace un año, como vivimos solos ella le da miedo dormir sola y se va para donde mi, a mi me gusta dormir desnudo y somos muy abiertos ella se baña en mi baño y sale, yo al ver su cuerpo algo nacio dentro de mi, primero la verdad me masturbaba escondido al verla y luego todo avanzo poco a poco desde juegos inocentes como jugar con la cosita de papi hasta que por fin pude tomarla, no estoy orgulloso de la primera vez pero.. ella estaba dormida a mi lado con un camison, empecé a abrazarla, metiendo mano debajo para sentir sus pechitos, no aguante la tome, la acoste en la cama y con el pene erecto la penetre, lloro mucho la verdad me dolio porque pensé pecado acabo de cometer soy un maldito, al estar dentro intente ser suave le dije «mi amor esto es normal» «lo hago porque te amo mucho y me siento solo» «eres mi niña y te quiero enseñar a ser mujer» luego de hacerlo me corri y me senti culpable, la cargue al baño y lave su vagina llena de sangre y semen, se quedo temblando y la acoste, esa semana estuvo muy callada pero poco a poco hablándole durante las semanas se solto de nuevo, ya las próximas intente ser mas gentil. Antes de dormir la besaba, aunque aun solamente se queda callada, pero espero que poco a poco entienda porque la amo, durante este año me puse a investigar sobre el incesto padre e hija y encontré algunos grupos, contacte con otro padre con una niña de 13 qué el lo practica con ella congeniamos y nos volvimos amigos. Entre platicas el me propuso hacer un intercambio de hijas, la verdad nunca había imaginado hacer algo como eso, pero el me dijo que sería una experiencia muy linda. Entre todo me convenio, nos invito a ir por una ciudad cerca de la playa y convivir un poco y podernos decidír si pasaba algo. Yo entonces cuadre el fin de semana en el trabajo y le dije a mi hija que nos íbamos de paseo, ella muy emocionada.
—
El viaje de dos horas pasó volando, tanto mi hija como yo estábamos ansiosos por conocer a nuestros amigos. Al llegar, nos encontramos con el otro padre y su hija en el centro comercial era un hombre trigueño, aprox 1.6, con barba, varias canas y un poco subido de kilitos, me dijo que tenía 53 y se llamaba German, me presento a la niña, una niña trigueñita pelito largo enrulado, la verdad no tan arregladita como mi niña, pero bonita de cara, se llamaba juliana, nosotros nos presentamos «mucho gusto, yo soy ruben y esta es mi hija mariana, encantados» Pasamos el día comprando, riendo y conociéndonos mejor en el centro comercial el me platico sobre su vida y yo algo de la mia. La química entre nosotros era palpable, y nuestras hijas parecían llevarse bien, aunque con cierta reserva.
Por la tarde, decidimos ir a la playa. El sol brillaba intensamente y el sonido de las olas creaba una atmósfera relajante. Las niñas jugaban en la arena mientras nosotros, los padres, nos sentábamos en una toalla, nos tomamos unas cervezas, charlando y planeando los detalles de nuestra estancia en el hotel, al final no se que paso pero me gano el morbo y le dije que si.
Todo el camino me quede pensando que estoy haciendo, en serio voy a regalar a mi hija a un extraño? Aun estoy a tiempo de decir que no? Pero no supe como decirlo.
Al llegar al hotel, intercambiamos documentos de las niñas como habíamos acordado y pedimos dos habitaciones para tener mas privacidad. Yo registré a su hija como mía, y él a la mía. Mi hija no estaba contenta, pero una mirada mía la hizo callar, le dije «mariana, el señor German te va a cuidar esta noche porque tengo que hacer unos asuntos» Nos tocó el primer piso y a él, con mi hija, el segundo.
Entramos en la habitación y vi por última vez a mi hija con su nuevo «padre» antes de que se cerrara la puerta. Me di un baño relajante, preparándome para la noche y pensando. Su hija, estaba sentada en la cama, mirando televisión. La verdad yo no sabia como abordar todo esto, esa niña parecía muy inocente, pero me arme de valor y le dije «como estas? Que bonita eres, me dejas ver mejor? »
«quítate la ropa,» le dije con voz firme pero suave. Ella dudó un momento, pero finalmente obedeció cuando le forceje un poco, Su cuerpo joven y firme me tentaba, pechitos un poquito mas grandes que los de mi hija y un pezon cafe oscuro largito, Me acerqué y comencé a acariciarla, besando su cuello, sus hombros y le chupe los senitos, Ella temblaba, pero no de frío. Le susurré al oído, diciéndole lo hermosa que era y lo mucho que la deseaba. Me puse un condón y le abri las piernas una cosita grande con labios largos se la comi primero forcejeando un poco pero al final cedio y la penetre, ella solo se quedo callada y miro para la pared, cuando estaba a punto de alcanzar el clímax, me quité el condon para sentirla completamente la saque, lloró un poco, diciendo que tenía miedo, pero al final se dejó llevar. Le puse a que me la chupara y me corri en su boca, lo escupió y casi se vomita, Cuando todo terminó, me bañé y nos dormimos juntos, su cuerpo cálido y suave contra el mío la verdad fue delicioso aproveche para abrazarla y manosear sus pezoncitos toda la noche.
Al día siguiente, nos íbamos. Fui a buscar a mi hija al cuarto con la suya. Me preocupé un poco porque no salían, pero finalmente lo hicieron. Mi hija salió muy desanimada y no me miró a la cara. «¿Cómo estás, mi amor?» le pregunté. «Bien,» respondió con voz callada. Nos despedimos de nuestros amigos y durante todo el camino de regreso, mi hija no dijo nada. Yo tampoco le pregunté, respetando su silencio.
En el viaje de vuelta, reflexioné sobre lo sucedido. Sabía que mi hija había pasado por una experiencia intensa, pero también sabía que era parte de nuestro acuerdo. Al llegar a casa, la abracé fuerte, dándole a entender que todo estaba bien y que la amaba incondicionalmente. Ella me devolvió el abrazo y se puso a llorar, y en ese momento, supe que, a pesar de todo, nuestro vínculo era más fuerte que nunca.
Mas tarde la acoste en la cama para revisarla le baje el panti y me lo encontré lleno de sangre, le abri su vaginita en el baño y salio un chorro de semen, me enoje bastante porque habíamos acordado usar condon, y también yo trate con mucho cariño a su niña y el fue muy violento con la mia, me toco hacerle exámenes particulares pero por fortuna todo salio bien. Ahora me queda la experiencia y no se si hice bien o mal. Igualmente la conchita de su niña fue deliciosa y estuvo maravillosa, pero creo que no lo voy a repetir mas quedara como una experiencia única y deliciosa y espero que mi hija me perdone, la amo y quiero recompensar cada dia eso. Saludos a todos los padres que lo hacen y siempre sean responsables. No todos son cuidados como ustedes.


Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!