• Registrate
  • Entrar
ATENCION: Contenido para adultos (+18), si eres menor de edad abandona este sitio.
Sexo Sin Tabues 3.0
  • Inicio
  • Últimos Relatos
  • Publicar Relatos
  • Relatos Eróticos
    • Categorías de relatos
    • Buscar relatos
    • Relatos mas leidos
    • Relatos mas votados
    • Relatos favoritos
    • Mis relatos
    • Cómo escribir un relato erótico
  • Menú Menú
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos)
Cargando...
Incestos en Familia

La cougar del chat

Madre e hijo hacen calientes videollamadas sin saber que eran uno y otro.

Todo empezó en una app de encuentros discretos para adultos. Ella se hacía llamar Laura. Tenía 50 años y un cuerpo curvilíneo que todavía encendía miradas: pechos grandes, pesados y redondos que se movían con naturalidad, una cintura marcada que se abría en caderas anchas y un culo firme, redondo y jugoso que llenaba cualquier prenda con descaro. Él era Alex, de 20 años, cuerpo atlético, abdomen definido y una polla gruesa, venosa y siempre lista para el placer.
Nunca mostraban sus rostros. Solo cuerpos, voces cargadas de deseo y fotos cada vez más explícitas.
Las videollamadas nocturnas se convirtieron en su ritual. La primera vez, Laura se sentó en su cama con un camisón negro transparente. Lo dejó caer lentamente, revelando sus tetas grandes y pesadas. Las tomó con ambas manos, las levantó, las apretó hasta que la carne suave se desbordaba entre sus dedos y pellizcó sus pezones oscuros y grandes hasta que gimió bajito.
—Míralas bien… ¿te gustan así de grandes y pesadas? Imagina cómo se sentirían en tu boca, cómo las chuparías hasta ponérmelos duros como piedras.
Alex enfocaba su polla ya dura. La mano subía y bajaba con ritmo lento, mostrando la piel deslizándose sobre la cabeza hinchada y brillante de precum. Se corrió primero, soltando chorros espesos que le salpicaron el pecho y el abdomen. Laura, excitada por el espectáculo, abrió las piernas, se frotó el clítoris hinchado en círculos rápidos y metió dos dedos dentro de su coño ya empapado. Se folló con ellos mientras sus tetas rebotaban, hasta que llegó al orgasmo con un gemido largo y tembloroso, sus jugos brillando en los labios vaginales.
Las semanas siguientes fueron cada vez más intensas. Una noche Laura apareció con un pepino grueso, largo y ligeramente curvado. Se recostó en la cama, abrió las piernas bien abiertas frente a la cámara y frotó la punta fría contra su clítoris inflamado.
—Hoy quiero que veas cómo me lleno el coño completo… imagina que es tu verga gruesa la que me está abriendo y partiéndome.
Lo mojó con su propia crema, separó sus labios mayores con los dedos y lo empujó lentamente. Centímetro a centímetro, el pepino desapareció dentro de ella hasta que casi la mitad quedó enterrada. Empezó a follarse con él: entrando y saliendo con movimientos cada vez más rápidos y profundos. Sus tetas grandes rebotaban pesadamente con cada embestida, los pezones erectos y duros. Gemía sin control, la voz ronca de placer:
—Ay, Alex… me estás partiendo en dos… mira cómo me abre el coño… quiero que me llenes de leche caliente hasta que me chorree por los muslos…
Él se masturbaba furiosamente, la polla hinchada y venosa latiendo en su mano. Se corrió con un gruñido animal, disparando chorros largos que salpicaron la pantalla. Laura empujó el pepino hasta el fondo, lo giró dentro de sí y explotó en un orgasmo violento. Su coño se contrajo visiblemente alrededor del vegetal, chorros de jugo saliendo por los lados mientras su cuerpo se sacudía sin control, gemidos altos y entrecortados llenando la habitación.
Otra noche se puso de cuatro patas, el culo en pompa hacia la cámara. Abrió sus nalgas con ambas manos, mostrando el ano fruncido y rosado y el coño chorreante de excitación.
—Mírame el culito… quiero que veas cómo me toco mientras pienso en tu polla metiéndose ahí, abriéndome.
Se metió un dedo lubricado en el ano mientras con la otra mano se frotaba el clítoris y se penetraba el coño con dos dedos. Se corrió gritando su nombre ficticio, el cuerpo entero sacudido por espasmos fuertes, jugos goteando por sus muslos y mojando las sábanas.
El deseo se volvió obsesión. Después de varias semanas de chats, fotos y videollamadas cada vez más sucias, decidieron verse en un hotel discreto de la ciudad. Acordaron llegar con antifaz puesto y no quitárselo hasta que ambos lo decidieran.
La noche llegó. Laura entró primero a la habitación, vestida con un vestido negro ajustado que marcaba todas sus curvas, tacones altos y un antifaz de encaje negro. Minutos después llegó Alex, también con antifaz, alto y con su cuerpo joven tenso de anticipación.
Apenas cerró la puerta, el fuego acumulado explotó.
Se besaron con hambre salvaje, lenguas enredadas, manos desesperadas explorando. Laura se arrodilló de inmediato. Le bajó los pantalones y sacó su polla gruesa y caliente. Se la metió hasta el fondo de la garganta sin dudar, chupando con ganas, saliva corriendo por su barbilla y goteando sobre sus tetas grandes mientras movía la cabeza adelante y atrás con ritmo ansioso.
—Quiero que me folles como me follabas en tus fantasías… quiero que me partas el coño —gemía con la boca llena.
Él la levantó con fuerza, la tiró sobre la cama, le abrió las piernas de par en par y le enterró toda la polla de un solo empujón brutal hasta el fondo. Laura soltó un grito de placer puro, uñas clavándose en su espalda.
—Más duro… así… rómpeme… fóllame como a una puta…
Él la follaba con fuerza salvaje, sus tetas rebotando violentamente con cada embestida profunda, el sonido húmedo y carnoso de piel contra piel llenando la habitación. La puso de cuatro patas, le dio nalgadas fuertes en ese culo redondo y firme, dejando marcas rojas visibles, y se la metió otra vez desde atrás, agarrándola del pelo. Laura se corrió por primera vez con un grito ahogado, su coño apretando la polla como un puño caliente y mojado, chorros de jugo saliendo y mojando sus muslos y las sábanas.
Sin darle descanso, la hizo montar en vaquera. Laura se sentó sobre él, tomó su polla y se empaló lentamente hasta el fondo. Sus tetas grandes saltaban frente a la cara de Alex mientras ella subía y bajaba, girando las caderas, follándose con rabia lujuriosa.
—Quiero que me llenes… quiero sentir tu leche caliente adentro de mí… córrete dentro de tu puta…
Él la sujetó fuerte de las caderas y empujó hacia arriba, follándola desde abajo con fuerza brutal. Llegaron casi al mismo tiempo: él corriéndose dentro de ella con chorros largos, espesos y calientes, inundándola por completo, mientras Laura temblaba en un orgasmo intenso, su coño contrayéndose alrededor de la polla, leche mezclada con sus jugos saliendo por los lados y mojando sus cuerpos unidos.
Se quedaron jadeando, cuerpos sudorosos y pegados, la polla todavía enterrada dentro de ella. Entonces, aún empalada y con la respiración agitada, él susurró con voz ronca:
—Ahora… quitémonos los antifaces.
Lo hicieron al mismo tiempo.
Sus ojos se encontraron bajo la luz tenue de la habitación.
Era su madre.
Era su hijo.
El shock duró apenas un segundo. Laura sonrió con una sonrisa oscura, cargada de lujuria prohibida, y apretó su coño todavía lleno alrededor de la polla que seguía dura dentro de ella.
—Mi bebé… mi hombre… —susurró, empezando a mover las caderas otra vez lentamente, sintiendo cómo la polla se movía dentro de su coño lleno de semen—. Ahora ya no hay vuelta atrás.
Y empezaron de nuevo. Esta vez sabiendo exactamente quién era el otro. Esta vez sin ninguna máscara. Esta vez con todo el peso excitante y prohibido del incesto consumado, follando con más hambre, más fuerza y más deseo que nunca.

6 Lecturas/10 abril, 2026/0 Comentarios/por Premium
Etiquetas: follando, hijo, hotel, incesto, madre, mayores, orgasmo, semen
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Share on X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir por correo
Quizás te interese
Capitulo 3 (Paternidad)
Fui a los aseos públicos y salí con el culo preñado de leche.
El pequeño streamer 5
El Fotógrafo Independiente
Mis inicios con canela
los cuernos un placer que pocos pueden entender
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Buscar relatos

Search Search

Categorías

  • Bisexual (1.428)
  • Dominación Hombres (4.382)
  • Dominación Mujeres (3.210)
  • Fantasías / Parodias (3.568)
  • Fetichismo (2.908)
  • Gays (22.691)
  • Heterosexual (8.710)
  • Incestos en Familia (19.004)
  • Infidelidad (4.651)
  • Intercambios / Trios (3.254)
  • Lesbiana (1.193)
  • Masturbacion Femenina (1.066)
  • Masturbacion Masculina (2.036)
  • Orgias (2.166)
  • Sado Bondage Hombre (471)
  • Sado Bondage Mujer (198)
  • Sexo con Madur@s (4.560)
  • Sexo Virtual (275)
  • Travestis / Transexuales (2.521)
  • Voyeur / Exhibicionismo (2.655)
  • Zoofilia Hombre (2.286)
  • Zoofilia Mujer (1.700)
© Copyright - Sexo Sin Tabues 3.0
  • Aviso Legal
  • Política de privacidad
  • Normas de la Comunidad
  • Contáctanos
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba