Las nalgas de mi madre – Cap 11
El juego incrementa de color .
Las nalgas de mi Madre – Cap 11
Después del intenso y maravilloso momento de la regadera, dejar claro algo de los pensamientos y sentimientos de ambos, sentía una calma y tranquilidad que no sabía cómo describir, como si todo se hubiese hecho más “normal” a pesar del tabú que estábamos viviendo.
Nos vestimos cada uno en su recamara y salimos casi corriendo de casa, la emoción de mamá era evidente, no sabía que la emocionaba, pero no paraba de hablar y se notaba muy pero muy contenta.
Mientras manejaba al lugar en donde mi tía se encontraba yo no podía dejar de ver sus formidables piernas cubiertas por el vestido de verano que se había puesto, azul profundo con detalles blancos, sandalias blancas y un perfume suave y sensual que me tenía completamente intoxicado.
¿en qué piensas mi amor? Preguntó mamá en tono alegre y suave, jejeje me reí, la verdad no puedo dejar de ver tus piernas, ¡me encanta como te ves!, jajajaja ay mi amor, me haces sentir hormigueo en la piel con tu forma de decir las cosas, pues que te digo Ma, me encanta verte.
Sin más hice un comentario que pensé sería fuera de lugar, también me preguntaba qué ropa interior te pusiste…
Jajajajaja, ¡eres un pícaro cabroncito!… pues a decir verdad y como nos tardamos en poner a lavar la ropa nueva que compré, me vine sin nada abajo. Al decirlo su mirada atenta al camino pero con una dejo de travesura, picardía y complicidad. Yo me quede con la boca abierta, no sabía cómo procesar la respuesta, ¿en serio ma? Jajaja en serio, la verdad cuando me comencé a vestirme vi mi ropa interior y no me dieron ganas de ponerla, así que mejor así, que se ventile todo porque la verdad siento que me duele hasta el apellido, exclamó volteando a verme y guiñandome un ojo, jajaja me rei con su comentario y dije, ¿porque seraaaa? Jajajaja, cabron! Te aprovechaste de mi debilidad y ahora siento las piernas temblando y …, guardó silencio un momento largo y luego lo soltó entre risas, el culo me duele! Jajajaja
Cuando llegamos a un alto, cuando mamá detuvo el auto, estiré mi mano a su pierna y sin pedir permiso la deslice bajo el ruedo del vestido hasta llegar a su panocha, sentir los pelitos de su mata en mis dedos fue delirante. Mamá de forma nerviosa dijo, ¿qué haces loquito? Volteando a ver si alguien veía, corroborando que efectivamente vinieras sin calzones, respondi riéndome, ¿ah si? Dijo y estiró la mano a agarrarme la ya muy dura verga bajo el short deportivo que traía puesto, ¡pues no creas que solo tu puedes andar sin calzones mi rey! Dijo de forma divertida y traviesa, pero ya parale porque ya vamos a llegar y no sería nada cómodo andar toda caliente y tu con eso todo alborotado.
Muy a mi pesar retire la mano no sin antes sentir la humedad entre sus labios vaginales, ¡uff madre! Me vuelves loco. Jajajaja se rió y me lanzó un beso mientras avanzaba el auto lentamente.
La música de los 80 era alegre y ella tarareaba la canción de forma casi infantil, no recuerdo haberla visto así de jovial en años.
Por fin llegamos al edificio y mi tía estaba saliendo del mismo con sus maleta de rueditas en rastra, mochila en el hombro y papeles pegados a su pecho, sonreía muy intensamente y al ver que el auto se estacionaba aceleró el paso, mi madre al verla la saludó efusivamente con la mano y me dijo, !anda mi amor baja a ayudar a tu tía¡, aun no terminaba de decirlo cuando yo ya había abierto la puerta y baje corriendo a alcanzar a mi tía a unos 20 metros del auto.
!Gracias sobrino¡, pero no es necesario. Nada que agradecer tía, mamá me tunde a zapes si no te ayudo jajajaja, ay no esa tu madre y sus ideas, por cierto,¿ como la ves?, me reí pues dentro de mi pensé, !buenisima¡, ya la veras, está irreconocible, mientras tomaba de sus manos los papeles, maleta y mochila.
Abrí el maletero del auto deje todo ahi y abrí la puerta para mi tía, tristemente había aprendido la lección, se subió al carro cuidando no mostrar absolutamente nada, pero me dio una sonrisa y una mirada que me dejaron con un delicioso sabor de boca, gracias sobrino, exclamó mientras subía sus pies juntos al auto, !sis, mil gracias¡, tengo que contarte, dijo antes de besarla y abrazarla efusivamente.
El camino al super fue lento, el tráfico del domingo era algo pesado, pero en la plática amena de mi tía dando los detalles de cómo se dieron las cosas para que le ofrecieran el trabajo lo hizo ameno y entretenido.
Cuando llegamos al super, mamá estacionó el auto y sin moverse pero hablando a mil por hora me volteo a ver, yo de forma automática baje del auto y le abrí la puerta a mi tía, quien bajo dándome las gracias y una vez más cuidando no mostrar nada. Me di la vuelta corriendo para ir a abrirle la puerta a mamá, ella, bajo una pierna y volteando a ver a mi tía que checaba algo en el celular, levantó el ruedo del vestido al momento que abría casi por completo la pierna para salir del carro, la vista me dejo pasmado, ¡ahí estaba la panocha peluda de mi madre a la vista para mi!, gracias mi amor, dijo guiñandome un ojo y sonriendo traviesamente.
No, no,no, estaba irreconocible, no solo el grado de desinhibición era impresionante, era que lo hacía en una forma que la complicidad era profundamente divertida, le di la mano para ayudarle a bajar y al ponerse de pie le agarre la nalga sobre el vestido de forma intensa, de nada mami dije mientras ella daba un brinquito y aceleraba el paso para acercarse a mi tia del otro lado del auto riendose traviesamente.
Caminábamos del estacionamiento al super, ellas unos cuantos pasos delante de mí, yo atento a ver si se notaba si mamá estaba sin calzones, nada, no se notaba, pero de alguna manera me excitaba mucho saberlo y que fuera porque ella misma me lo dijo, comparé ambos culos y no podía creer lo similar que eran, casi casi idénticas desde atrás, mi verga ya más que semi erecta se notaba más bajo los shorts, por lo que decidí no arriesgar la situación y dije, ma mientras ustedes hacen el mandado, ¿puedo ir a ver algo a la tienda de libros?, nada de eso jovencito, dijo mamá, tú nos vas a ayudar al mandado y cuidarnos porque hay muchos tipos irrespetuosos y tu tía llama mucho la atención, me volteo a ver y me sonrió suavemente, !me hizo sentir grande e importante!, claro que si ma, respondi lanzandole un beso velado.
Mi tía se atacó de la risa, ay sis, no manches, si aquí la que llama la atención eres tu mi reyna!, honestamente estaba muy mortificada de saber como estabas pero caramba te noto de un ánimo irreconocible… jajajjaa, ay sis, favor que me haces, la verdad esta mañana tome decisiones que espero me ayuden a darle un sentido más pleno a mi vida, y Juan me ayuda enormemente… dijo viéndome de reojo y sonriendo en complicidad total. Pues me van a perdonar dije, pero las dos son un bombón y por supuesto que las cuidare, no sea que algún tipo fresco quiera faltarles el respeto. Las dos rieron y voltearon a verme, en ambas miradas hubo una gratitud implícita y un dejo de inocencia traviesa.
El mandado fue divertido, verlas juntas discutiendo sobre si una u otra marca, etc hizo el momento entretenido y me permitió verlas juntas con un morbo que no puedo describir pero delicioso.
Una vez en casa y con todo bajado del auto mi madre le dijo a mi tía, bueno sis ya sabes cual es tu recamara, acomodate mientras Juan y yo acomodamos todo el mandado, ok respondió y subió las escaleras con sus cosas en rastra.
Ayudame hijito a acomodar las cosas en la alacena, si ma, dije acercándome a ella, en cuanto vi a mi tía desaparecer, le meti mano a mi madre bajo el vestido, pegue mi cara a su oído y le dije en un susurro, !que ganas tenía de sentir tus nalgas ma¡, ella se pego a mi y tambien susurrando dijo, mi amor, estate quieto, que aunque yo también quiero, tenemos que ser muy discretos con tu tía en casa, y después de empujarme con el culo hacia atrás, dijo, además, aún estoy muy adolorida y sensible, no sabes como me sentía al caminar en el super y aparte no poder decir nada…
Sin perder el ritmo me puse de rodillas, levante el vestido y hundi mi cara entre sus nalgas, el olor era deliciosamente excitante, sexo, sudor, tabú… ¿que haces loco? Separando sus nalgas le pase la lengua desde la panocha hasta el culo, ¡sanandote mamacita!, separó un poco la pierna izquierda e inclinó el torso para darme mejor acceso, hmmm hijito me vuelves loca… con la lengua le acariciaba el ano y sentía delicioso los vellos alrededor y entre sus nalgas en mi nariz, por favor mi rey, estate quieto, en serio mi amor, por favor, decía mientras empujaba su delicioso par de nalgas contra mi cara hundida entre ellas.
Justo en ese momento escuchamos los pasos de mi tía bajando las escaleras, me empujo con fuerza de ella y se metió a la alacena, anda pásame las latas primero…
¿En que les ayudo? Exclamó mi tía al entrar a la cocina, yo me escondí un poco detrás de la isla central para que no viera mi ya completamente duro verga bajo el short, pasale a mamá las latas porfis tía, voy al baño, y salí en chinga del aprieto, mamá salió de la alacena y al verla mi tía exclamó, !uy sis estas toda roja¡, ¿segura que estas bien?, mamá nerviosamente respondió sin perder un segundo, si, es solo el calor endemoniado del rancho jajaja y ambas pusieron manos a la obra en guardar todo mientras hablaban de lo que sucedería estos proximos dias.
El teléfono de mamá sonaba sin cesar, desde el baño donde me hacía loco esperando a que se me bajara escuche que por fin lo contesto, obviamente era mi padre, la escuche subir y entrar a su habitación, su voz se escuchaba seca y fastidiada, cerró la puerta y entonces sin pensar me anime a salir del baño y bajar, traviesamente sabía mi tía notaría mi verga semi erecta, pero el morbo de mostrarme a ella un poco me gano.
Cuando entre a la cocina la vi acomodando unas cosas en el refri y fingiendo demencia le pregunte, ¿y mamá?, le llamó tu padre, subió a atenderlo a su recamara, oye, si que esta diferente a anoche, parece otra!, dijo y volteo y al verme inmediatamente bajo la mirada al bulto de mi verga bajo el short, mantuvo la vista ahí uno o dos segundos y luego volteo a verme a los ojos, !Juan¡… !en serio estate¡, tu mamá va a notar tu descaro y nos vas a meter en un problema mayúsculo y ya bastante tiene la pobre para encima estar lidiando con su hijo calenturiento. Me sonreí traviesamente y sin pensarlo le dije, uy pues qué hago, estas increíblemente buena y me pones inquieto… dije agarrandome la verga y moviéndola, para entonces ya estaba completamente dura, ella bajó de nuevo la mirada y después de unos instantes dijo, eres un cerdo… pero sonreía traviesamente, se le ruborizo el rostro y su respiración se noto acelerada, ya en serio, dejate de cosas que soy tu tía y me debes respeto.
Cuando se volvió a tomar otras cosas me acerqué a ella y abrazándola pegué mi pecho a su espalda y mi verga a sus nalgas, te quiero mucho tía, ella se quedó petrificada, … lo se Juanito, pero no está bien … Somos familia y además soy mucho mayor que tu… pero no se separó de mí, estaba en shock… por favor suéltame dijo y yo le di un beso en el cuello a la vez que le empujaba con fuerza la verga en ese también monumental trasero. Me empujó con el culo y cuando volteo de forma reactiva vio mi paquete, estaba super roja, su pecho subía y bajaba con cada respiro, fueron segundos, las manos le temblaban, a mi tambien, sentia un nerviosismo que casi me nublaba la vista, cuando de repente voltea a verme y dice.. Es enorme…
Justo en ese momento escuchamos la puerta de la recamara de mamá abrirse y me empujo gesticulando más que susurrando, ¡siéntate ahí y no te levantes que se te ve todo cabrón!
Lo hice aun muy alterado y nervioso, no se de donde saque los huevos para atreverme a lo que hice pero pues ya lo había hecho y no sabía que pasaría.
Mamá entro a la cocina, ay no que fastidio con ese hombre, en serio le arruina a uno el dia con sus necedades, pero bueno !ya le dije que deje de chingar y que se ocupe de lo que sí le importa, su trabajo¡ mamá vio a mi tia muy roja de la cara y respirando fuerte, ¿que te pasa sis?, pues me puse nerviosa que te llamara y no se que no estuviera de acuerdo con que yo este aqui unos dias, dijo mi tía nerviosamente, nah, no te agobies sis, su opinión ya no es válida en esta casa, lo que aquí sucede o no es solamente decision mia y solo considero lo que para mi es relevante, mi hijo, tu y yo, por mi el puede decir misa, pero si de algo te sirve saberlo no dijo nada cuando le informe y le hice saber que no puede venir hasta que yo lo decida.
Perdón hijito, no debí ventilar estas cosas delante de ti pero pues así serán las cosas de acá en adelante, le cuadre a quien le cuadre.
Yo me quede viendola serio y solté la carcajada, !jajajajaja se le apareció el diablo al viejo jajaja¡, eso rompió el momento de tensión y ambas se soltaron a reír de forma total, ¿que les parece si pedimos algo de comer y vemos una película? Preguntó mi tía; a mi se me antoja italiana y un vinito tinto,¿ como ves? Exclamó mamá, perfecto respondió la tía y comenzó a trabajar en su celular para hacer el pedido, mamá pasó a la alacena y salió con una botella de tinto, me la dio mientras me pedía que la abriera.
La comida y la película fue un momento divertido, nada fuera de lo normal pero mi madre y mi tía ya se notaban algo alegres con el vino, cuando termino la pelicula yo recogí los trastos y los lave mientras ellas seguían hablando sobre lo que habría de venir a partir de mañana lunes.
Cuando regresé a la sala, mi tía le decía a mamá que necesitaba darse un baño, se puso de pie y pasando a mi lado me dio una maravillosa sonrisa mientras decía, !gracias por lavar los trastos sobrino, eres un amor¡ y me dio un beso que de forma totalmente fortuita aterrizó entre mi mejilla y labios.
Cuando mi tía subió me acerque a mamá con la mala intención de besarla y fajarmela, pero me leyó a la milla y me detuvo, no no no mi rey, voy a mantenerte a raya porque en serio no queremos que la tía se de cuenta de nada, anda déjame en paz y sírveme un poquito de vino.
Mientras daba pequeños sorbos a la copa de vino me explicaba que la tía tenía que seguir un proceso de contratación y que en dos o tres días quedaría, entonces tendría que ir a desmontar su casa en el sur.
Mientras mamá hablaba escuchaba la puerta del baño cerrarse y el movimiento del cancel de la regadera, yo sabía que no había toallas limpias en el baño, las dos que usamos mi madre y yo las subi exprofeso, no dije nada en espera de ver si había oportunidad de algo, pero mi madre como buena anfitriona me ganó, mi amor, lleva toallas al baño antes de que entre tu tía dijo mientras con el control buscaba algo en la tele. Si ma, salí a la lavandería y tomé un par de toallas limpias, pase por la sala y ví a mamá muy acomodada con la cabeza recargada en el respaldo del sillón viendo no se que cosa en la tele.
Cuando llegue al baño noté que la puerta estaba mal cerrada, se escuchaba el agua de la regadera caer pero no se escuchaba movimiento, pense rapido en una forma de entrar y ver a mi tia desnuda, en ese momento la puerta se abrió y ahí estaba ella, completamente desnuda y seca, fue un shock para ambos, !Juan¡… te traje toallas y me hago pipi tía dije en voz baja.. Ella se tapó los pechos y panocha le estire las toallas y me metí al baño fingiendo me orinaba, mi verga en proceso de erección total, ella pegada a la puerta y en estado de shock me vio bajarme el short y sentarme en el retrete, hago pipi sentado porque al ser el único baño que funciona lo usan ustedes y así no lo ensucio. Ella estaba con la boca abierta, viendo hacia las escaleras, de repente, veo que se voltea hacia mí, deja las toallas en el lavamanos y dejándome verla completamente desnuda dice, que lindo y considerado sobrino, pasó frente a mi como si no estuviera y dijo, anda apurate y dejame bañarme antes de que suba tu madre a ver que estás dentro del baño y yo desnuda. Estiró la mano, abrió el cancel de vidrio y me alboroto el cabello, !eres un perfecto cabrón pero adorable!
El cuerpo desnudo de mi tía era espectacular, unos senos más o menos del mismo tamaño que los de mi madre pero con un pezón algo más grande, un abdomen perfectamente plano y una panocha con muchos menos vellos que mamá, pero de un tono menos oscuro, los labios de su panocha se veían menos abultados y con un tamaño menor, el capullo del clitoris mas pronunciado, al pasar frente a mi pude ver perfectamente sus nalgas paradas y tersas, me dieron ganas de agarrarlas, pero me quedé pasmado viendo, cuando entro a la regadera y cerró el cancel tras de sí dije casi susurrando, ¡que buena ! abrió de nuevo asomando solo la cabeza sonriendo, ¿que dijiste? Me puse de pie, los shorts en mis tobillos, mi verga completamente dura me acerque al cancel y acercándome a ella le repetí, ¡que buena estas! Me vio a los ojos y bajó la mirada a mi verga, la vio fijamente y pasó su lengua muy sutilmente entre sus labios, luego me vio a los ojos y dijo algo que me puso a mil, … tu también a pesar de estar aún eres peque estas muy bien equipado … pero anda ya vete y hazte pendejo un rato para que se te baje eso antes de llegar con tu madre.. Y cerró el cancel dejándome ver su deliciosa figura detrás del mismo .
Salí del baño y me meti a lo que ahora era su recamara, lo primero que vi fue su ropa en el suelo, ahi una pequeña tanga de color violeta, me agache a tomarla y note que estaba sumamente mojada de la parte de su panocha, definitivamente mi tia se habia calentado y solo seria cosa de tiempo para ver que tan lejos podria llegar con ella.
Me la acerque a la nariz y aspire su delicioso olor de hembra cachonda, sentí la imperiosa necesidad de hacerme una puñeta con ellas, me saque la verga y mientras con la lengua probaba la tela impregnada con sus fluidos me comence a masturbar furiosamente, no tarde en sentir me venia, le eche el esperma en la tanga dejándola completamente llena de mi leche, no me importaba supiera que me masturbe con ellas, al final no podría decirle nada a mi madre sin aceptar su participación dejándome verla desnuda.
Me cambie a un short y playera que usaba como pijama y baje con mamá, te tardaste amor, exclamó sonriendo, si me entretuve con el celular ma, dije sentandome en el sillón a su lado y haciéndole cosquillas en las costillas, se comenzó a retorcer y a patalear, jajajaja ya, ya, reía escandalosamente, ya, porfavor, ya, pero en el revuelo su vestido se levantó dejándome ver sus espectaculares piernas, sin perder el tiempo le abrí las piernas y comencé a acariciarle la panocha, ya dejame… dijo sonriendo, se puso de pie, aun me duele un poquito ya estate quieto mi amor, voy por agua el vino me dio mucha sed, la tomé de la cadera y metí mi cabeza bajo su vestido una vez más, antes de que te vayas, dejame curarte un poco, dije y abriendole las nalgas le lami el ano, sabia fuerte el olor era intenso… hmmm nooo, estoy toda sudada y sucia…dijo en voz baja, mmm no importa estas deliciosa dije y la jale con fuerza contra mi cara hundiendo mi lengua un poco en su culo, hijooo… tu tía… se esta bañando dije entre sus nalgas, la jale con mas fuerza y me la heche encima , cai acostado en el sillon, ella perdio el equilibrio y cayo sentada completamente sobre mi cara, el golpe fue duro y dolio, pero que mi madre estuviera sentada y su culo completamente sobre mi boca era una oportunidad que no desaprovecharia bajo ninguna circunstancia.
Hijooo… mamá jadeo, se levantó el vestido y mientras mis manos magrear sus deliciosas nalgas ella giraba la cadera, mi lengua empujando con fuerza en su culo, sentí como se remolineaba buscando mas mi boca. ASi estube lamiendole el culo a mi madre por varios minutos, su mano estaba frotandose el clitoris, ay si, asi, me encanta decía en voz baja, en eso se escucho que la regadera se cerró y el cancel del baño se abrió, !ya sale tu tía¡ exclamó en voz apresurada y jadeante, se puso de pie, aliso el vestido y me volteo a ver, mira las locuras que me haces hacer mi rey, dijo, se inclinó y me planto un beso en los labios, su lengua exploro mi boca y cuando empezaba a responderle y meterle mano bajo el vestido de nuevo, se separó, ya, al rato seguimos cuando estemos en la recamara, me vio el bulto y dijo, tapate o ve a ver tu celular, no sea que tu tía te noté caliente y se arme la de troya.
Mamá estaba muy caliente, su panocha estaba completamente mojada, en la mezcla de sus fluidos y mi saliva, ok ma, pero prometeme que no te dormirás, se rio y se fue a la cocina.
Yo me quede en el sillón, aun prendido, viendo la tele, a los pocos minutos bajo mi tia en su característico short de pijama micro dejando ver casi media nalga de fuera y una playera de tirantes blanca, traía consigo un montón de ropa. Sis, necesito meter a lavar mi ropa, ya no tengo ropa limpia y tuve que ponerme la misma ropa interior que llevaba puesta, dijo mientras me veía a los ojos y me echaba una mirada que podía fulminar a cualquiera.
Yo me quedé perplejo completamente claro de que mi tía se había puesto la tanga que deje llena de mi leche, eso me super calentó, valiendome madres, me puse de pie, le mostre mi verga dura bajo el short de pijama y cual fue mi sorpresa cuando ella al pasar alcanzó su short por detrás y me dejo ver la tanga violeta hundida entre sus formidable nalgas.
Claro sis, vamos a la lavandería y salieron ambas, dejándome ahí en un estado de estupefacción total.


(9 votos)
¡¡¡Al fin has vuelto!!!
Y como siempre no me decepciono tu historia.
Espero que pronto publiques la siguiente parte.
Ya quiero ver que más pasa con la tía y por si la mamá se deja coger de nuevo.