Las nalgas de mi madre – Cap 9
El fuego es intenso y el control efímero.
Las nalgas de mi Madre – Cap 9
Mi madre en el sillón, recostada, con las piernas abiertas, la panocha escurriendo de sus deliciosos fluidos, respiración entrecortada e intensa, ojos cristalizados, cara, cuello y pecho rojos carmesí en total y absoluta lujuria, me dejaba hacer.
El vestido a medio torso completamente sudado, levantó más la piernas, las tomé y puse sus talones en mis hombros, dejándola completamente expuesta, en una entrega total.
Tomé mi verga y le comencé a frotar el glande en su poblada mata de vello, haciendo fuerza sobre el clítoris.
¡mmm hijoooo!, arqueo la espalda, cerrando los ojos y un rictus de placer intenso en su rostro, me dejaba saber que su voluntad estaba al punto de quiebre.
Deslizando la cabeza de mi verga entre sus labios vaginales, era una sensación increíble, tomaba toda mi fuerza de voluntad para no empujarla dentro de ella cuando paso por el orificio de entrada escurriendo, pero tenía muy claro que faltar a su pedido de no penetrarla sería el fin de todo este cachondeo que apenas estaba comenzando.
Continúe el recorrido hacia abajo, haciendo presión de forma moderada, llegue al culo, cuando vi el punto en que mi glande descanso en su ano, empujé un poco más, ella jadeo y de inmediato empujó la cadera hacía mi verga.
Abriendo los ojos y clavandolos en los míos, con la boca entreabierta jadeando, susurro algo, no alcance a escuchar, pensé era solamente otro jadeo, empujo la cadera más fuerte y repitió de nuevo, empuja más pero no todaaa… mi mente se puso en blanco, no podía procesar lo que decía, pero mi cuerpo sí, así que de forma controlada empuje mi verga un poco más en su culo, ¡mmmm que rico mi rey! Puso los ojos casi en blanco, mi mano izquierda alcanzó su clítoris y comencé a manipularlo mientras hacía pequeñas estocadas en su culo con mi verga.
En definitiva mi madre estaba más allá de cualquier forma de control y yo debía de cuidar de no defraudar su confianza, aunque me moría por ensartar mi verga hasta los huevos en su culo y vagina, no debía.
Su teléfono no dejaba de sonar, mensaje tras mensaje, tenía varios minutos sonando, pero ninguno de los dos reaccionaba a ello. Finalmente sonó de llamada, mamá de forma casi automática estiró la mano para tomarlo, es tu tía, tengo muchos mensajes de ella, dijo jadeando, no puedo responderle así, dijo con pánico en la cara. Sin decir una sola palabra estire la mano y tomé el celular de su mano, y conteste con voz calmada, a la vez que empujaba un poco pero con suavidad mi verga en el culo de mamá.
Bueno?, hola tía… jajaja si tía todo bien… no es que mamá está bañándose, su celular estaba acá abajo y yo me estaba cambiando en mi cuarto, entonces pues nadie lo escuchó, hasta ahorita que baje lo escuche.
Mientras hablaba con mi tía, le presionaba el culo a mamá con la verga, no estaba entrando pero si estaba bastante más acomodada, mi mano izquierda estimulaba el clítoris y ella con una mirada expectante se cubría la boca para que sus jadeos y respiración no se escucharan.
Todo bien tía?, a orale!! Que padre!, felicidades!, si yo le digo, que te llame, ok, sale, bye!
Mamá estiró la palma de su mano a mi abdomen, y me detuvo de los movimientos de estoque, Que paso?, que dijo?, pregunto jadeando. Que le ofrecieron trabajo aquí y pues necesita hablar contigo antes de aceptar.
Ahi valio madre el pedo, mama bajo las piernas de mis hombros, me empujo un poco y se puso de pie.
Deja la llamo porque eso es importante, y esto … pues… deja le llamó. Mi frustración se hizo evidente, la vio en mi cara, estiró la mano y me comenzó a jalar la verga, lo hacía con más confianza, como si fuera algo ya natural para ella sentirla.
Mientras comenzó a hablar con mi tía, mi jalaba la verga suavemente, yo estaba por venirme y no quería, quería que lo hiciéramos juntos.
Mamá se volteo para darme la espalda, el vestido cayó pesadamente de nuevo a cubrirla por completo, y yo ahí parado, desnudo, con la verga pulsando.
Si sis, este muchacho se me fue a tamborear la puerta que era urgente, por eso salí prácticamente corriendo… dime que paso?… , uy muy bien!.. Aja, si claro que si ya sabes que esta es tu casa… no para nada, pequeña pero acá nos acomodamos…
Mientras ella hablaba, comencé a desabrochar los botones del vestido, desde la parte alta de la espalda hasta la cintura, las manos me temblaban, mi verga enterrada entre sus nalgas sobre el vestido, ella reaccionaba a la sensación empujando hacia atrás. Le desabroche el vestido por completo y el bra, bajando los tirantes de cada hombro se lo fui deslizando hasta dejarla por completo desnuda.
Ella seguía hablando mientras me volteaba a ver con una lujuria indescriptible en los ojos, lo que hizo a continuación me dejó pasmado.
Se subió al sillón poniéndose de rodillas en el asiento e inclinando el torso para recargar el codo izquierdo en el respaldo, exponiendo por completo su hermoso culo a mi.
Me vio a los ojos y con un movimiento de cabeza y la mirada lasciva me indico hacia sus nalgas que le hiciera algo.
Me puse de rodillas detrás de ella, le separé un poco más las piernas, abrí sus nalgas y le metí el dedo índice en el culo y el pulgar en la panocha. Estaba tan lubricada que casi no hubo resistencia en ninguno de los dos orificios.
No, es que salí corriendo te digo, si me exalté pues pensé te había pasado algo malo … ok, si, haz lo que tengas que hacer y acá te esperamos.. Andale, bye! colgó.
En ese momento arqueo las espalda como gato, levantando el culo y moviendo la cadera para que mis dedos la hicieran sentir más.
Tu tía se va a quedar en casa, va a aceptar el trabajo… yo no podía hablar, estaba absorto en dedearle el culo y la panocha.
Con la mano izquierda le acariciaba las nalgas, la punta de mi verga frotaba el dorso de su pierna izquierda, le saque los dedos y le acerque la verga a la panocha.
Ya no me dijo nada, solamente agacho la cabeza y la apoyo contra el respaldo del sillón, no quise suponer nada, solo recorría sus labios vaginales con la cabecita de la verga, los vellos empapados de su panocha me daban una sensación increíble, en cada pasada ella movía la cadera, deslice mi mano izquierda sobre su nalga, y con el dedo pulgar hacia presión en su culo, cuando sintió la presión empujo hacia mi mano, provocando que mi pulgar se introdujera levemente en ese culo hambriento, sentí un poco de resistencia pero estaba tan lubricado que fue efímera y mi pulgar se fue hasta el fondo. Ella arqueó mucho la espalda, gimiendo profundamente, ¡ay siiiii, asiiii! Dijo en voz ronca mientras movía con fuerza el culo hacia mi mano.
Con la mano derecha tomé mi verga y con más presión en su orificio vaginal la frotaba mientras mi dedo pulgar izquierdo entraba y salía de su peludo culo, la vista era insuperable. Ella jadeaba fuerte, nuestras respiraciones eran intensas, cada movimiento la hacía temblar más, al igual que yo el sudor era demasiado, sus nalgas y espalda estaban completamente mojadas, mi cuerpo completo escurría, esto era delicioso.
Cuando estaba pasando mi verga a lo largo de sus labios vaginales, frote el clítoris con fuerza, su cuerpo se estremeció y al desplazarla hacia atrás, empujó hacia mí su cadera, sin yo buscarlo sentí como mi glande fue parcialmente abrazado por un calor intenso, con una presión diferente, voltee a ver su culo con mi dedo pulgar ensartado hasta el fondo y detrás claramente vi parte de la punta de mi verga clavada en su panocha.
En un instante ambos nos quedamos petrificados, fueron fracciones de segundo lo que nos quedamos quietos… ¡perdón hijo! Exclamó entre dientes… no pasa nada mami, pero ninguno de los dos hacía algo por salir del momento. La respiración de ambos era intensa, me imagine que al igual que yo ella estaba en un momento de decisión, yo me moría por empujar más y deslizar la verga poco a poco en su panocha, en ese momento ella comenzó a girar levemente la cadera. Hmmm, no… no… jadeaba, pero no se retiraba, ni yo!, sin pensarlo empuje un poco, casi nada, sentí como mi glande entró casi por completo, ¡No!… no te muevas …
Podía sentir las pulsaciones, en la verga, estábamos completamente inmóviles, pero se sentía cada latido, todo el control que podía tener estaba derrumbándose, ¡Ma, no puedo más, ya no aguanto!, exclame y en ese momento ella dijo, ¡Yo tampoco hijo! Y se comenzó a empujar contra mi verga, apenas entraba la primera parte de mi verga y grito, ¡aghhhh es muy grandeee!
Yo me refería a que no aguantaba más sin venirme, ella a querer mi verga, necesite todo el control que me quedaba para no llenarla de leche.
No me atrevía a mover un solo músculo, mi dedo ensartado en su culo, mi verga apenas bajo del glande en su panocha, ella jadeando como frenética.
De repente, se aventó hacia el sillón, sacando mi dedo y verga al mismo tiempo, ¡No, no puedo… ¡Esto es una locura!
Pero cuando se volteo y vio mi verga empapada, estiró lentamente la mano y como hipnotizada la tomó mientras se acercaba levantando el cuerpo del sillón, Shhh, no digas nada hijo… y acercando su cara a mi verga le dio un pequeño y suave beso a la punta de mi verga.
Sentí un shock desde la punta del pie hasta la cabeza… ¡Hijo, estoy demasiado excitada!, sin pensarlo le puse las manos en los hombros y la recoste … ¿Qué vas a hacer? Preguntó … Shhh, confía mami, cuando estuvo acostada le subí una pierna al sillón dejando la otra colgada en la orilla hundí mi cara en su panocha, sin delicadeza alguna embarrando ávidamente mi cara en los vellos mojados de sus fluidos, sudor y demás.
Mientras le mamaba la panocha, sin mayor intención moví mi cuerpo hacia ella, quedando prácticamente mi pecho en su abdomen, con las manos alrededor de sus piernas la jalaba contra mi cara, en un momento ella estiró la mano y jalo mas mi cuerpo hacia ella, de forma instintiva subí la pierna izquierda colocando la rodilla al lado de su cara, quedando mi verga y huevos a escasos centímetros de su cara.
Enardecida ella tomo mi verga y comenzó a jalarla al ritmo de mis lamidas en su panocha, de pronto sentí muy caliente en la verga, levante un poco la cara de su panocha y voltee a ver entre nuestros cuerpos, su mano derecha sujetaba mi verga de la base y sus labios estaban alrededor de mi glande, sin más baje la cadera un poco, deslizando mas mi grueso falo en su boca, mientras con la lengua atacaba su vagina y con los dedos de los dedos acariciaba su panocha y culo.
¡hmm, hmm! Gemía mi madre, su cuerpo convulsionó, apretó las piernas fuertemente atrapando mi cara entre sus empapados muslos, en ese momento no pude más y sin poder contenerme comencé a eyacular profusamente en su boca, mientras ella se convulsionaba inundando mi boca con un chorro de fluido que pensé era pipi, la escuchaba atragantarse con los chorros de semen que mi verga disparaba directamente en su garganta, sin querer empuje la cadera hacía abajo y sentí en la punta de la verga su garganta, sus manos empujaban mi cadera hacía arriba, mientras escuchaba como si se estuviera ahogando.
Finalmente rodó el cuerpo hacia su derecha, tumbandome de encima de ella, casi cayendo del sillón, seguía estremeciéndose y rodando a la izquierda, con la cara hacía el sillón, jaló sus piernas contra su pecho, jadeando profundamente.
Yo estaba tirado boca arriba al lado del sillón, completamente gastado, solo podía respirar.
!Maaa… perdón! Dije con la voz entrecortada por la respiración forzada…
No respondió por varios minutos, seguía jalando aire y de cuando en cuando se estremecía, no podía verle más que la espalda, nalgas y culo todo completamente mojado de sudor.
Con esa vista, el mundo se me fue apagando, sin darme cuenta me quede profundamente dormido.
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