METAMORFOSIS
Mi hija cambiando a ser algo mucho más.
METAMORFOSIS
Apenas habia egresado de la facu con el titulo de ingeniero civil, conseguí un trabajo en una empresa de construcción y empecé prácticamente como cadete.
Para ese entonces yo tenia 23 y conocí una chica de tan solo 15 años y tuvimos relaciones.
De pronto ella quedó embarazada y sus padres me obligaron a casarme, fue muy traumático, tuve que alquilar un departamento y vivir con ella con mi escaso sueldo.
Nació Florencia, a la que veía la mayor parte de las veces durmiendo, porque tenia dos trabajos y pasaba pocas horas en casa.
Recuerdo que fue una grata sorpresa verla que empezaba a caminar.
Para esa fecha por distintas circunstancias, me quedé sin mis dos trabajos y mi esposa tuvo que ponerse a trabajar, ella limpiaba oficinas durante la noche y yo me quedaba en casa cuidando a Flor.
Fue entonces la primera vez que vi como mi mujer le cambiaba los pañales (los que ya estaba dejando de usar)
Sentí como un extraño cosquilleo en mi vientre, cuando vi su cotorrita por primera vez.
Ese día no le di mucha importancia a este hecho, sin embargo, no veía la hora de tener que cambiarla yo mismo, mientras mi mujer estuviera afuera.
La primera tarde que estuvimos solos, Flor se raspó una de sus rodillas y comenzó a chillar de dolor. Le desinfecté la herida le puse un curita y finalmente le di un besito en la rodillita.
Desde esa posición podía ver su bombachita y debajo de ella notar la parte ahuecada de su pequeña vagina…Tuve una tremenda erección sin explicarme porqué.
Le insistía si quería que la cambiara, pero ella iba al baño a hacer sus necesidades y no habia necesidad de cambiarla.
Pensé en darle un baño, pero no había hablado ese tema con su madre y podría ser algo que lo tomara a mal.
Segui mirándola toda la hora, no podía quitar mis ojos de ella.
Llegó la hora de dormir y la acompañé a su dormitorio, pude ver cómo se ponía su pijama y el breve momento que quedó solo en bombachita se me hizo inolvidable.
Le di el besito de las buenas noches, con un pequeño y rápido “piquito” en sus labios, a ella le causó gracias y me despidió con una sonrisa…
Yo sentía una gran calentura, la necesidad de masturbarme pensando en el cuerpito de Flor.
Intenté dormir, pero no pude, masturbarme, pero necesitaba algo más.
Me fui mientras jalaba mi verga hasta la habitación de la nena…
Ella dormía despatarrada boca arriba.
Me arrodillé sobre la cama y apoyé la cabeza de mi chota (mojada y casi chorreando precum)
En sus labios…veía los hilos de mis líquidos estirarse desde su boca hasta mi verga…
Y eyaculé, traté de apretar lo mas que pude con mis manos, pero no pude evitar salpicar su cara, su pelo y partes de la almohada.
Me agarró la desesperación, faltaba menos de una hora para que mi esposa regresara del trabajo y debía limpiar todo aquello, se podía sentir el fuerte olor de mi esperma.
Sin que se despertara, cambié la funda de la almohada y pude limpiar su rostro y sus mechones empegoteados.
Fui a la cocina y preparé café esperando a mi mujer.
No nos estábamos llevando muy bien, por el tema que ella debía mantener el hogar, no qjiso aceptar mi café, dijo estar muy cansada, así que nos acostamos de inmediato.
Yo seguía caliente a pesar de haber acabado minutos antes.
La busqué para tener sexo, pero me rechazó de mala manera diciéndome que ella no se “rascaba todo el día”
Al día siguiente Flor y yo nos levantamos temprano, desayunamos…
Fui a mi habitación, le pedí disculpas por despertarla, pero le debía preguntar si estaba bien que bañara a la niña. Su respuesta fue como premonitoria: “Hacé lo que quieras con la nena” y siguió durmiendo.
Elegí una bombachita que tenia un dibujo de una mariposa justo entre las piernas.
Preparé toallas y el agua a su justa temperatura.
La llamé y aunque a mi hija le pareció extraña la situación, no se opuso y entró conmigo al baño.
Era placer y tortura verla totalmente desnudita y pasarle el jabón por sus partes intimas tan nuevas y suaves.
Intenté no hacer nada que ella le pudiera comentar luego a su mamá y que sugiriera alguna mala intención, ¡pero no pude evitar rosar varias veces esos labios vaginales apenas hinchaditos!
Al secarla mi verga parecía explotar dentro de mi pantalón…
Con la excusa de cepillarle el cabello aprovechaba y me apoyaba sobre su culito tan perfecto.
Creo que Flor podía sentir mi verga refregándose, porque me quedé quieto y ella empezó a mover su cola en contra de mi erección.
¡Me fui en seco! Enchastre todo mi bóxer, así que apenas se termino de vestir me tuve que meter a bañar.
Por primera vez en mi vida me puse a jugar con mi semen, hasta lo olí y puse la punta de mi lengua en parte que habia recogido con los dedos y lo probé…me quedó un sabor picoso en la garganta.
Preparé el almuerzo, increíblemente seguía caliente. Desperté a mi esposa e intenté hacer el amor, ella poco más me manda a la mierda.
Ella comió sin ganas y de mal humor y se fue al trabajo solo despidiéndose de Flor.
Despues de lavar y acomodar el comedor, me senté en el sofá y puse un canal de dibujitos en la tele, llamé a mi hija para que miráramos juntos.
La hice sentar sobre mi falda y con la escusa de revisar su cabello la acariciaba con mucho más que amor.
Volví a tener la sensación que Flor sentía y disfrutaba de mi erección, porque se movía y se acomodaba de distintas maneras para que calzara entre los cachetitos de su cola.
¡De pronto lo inesperado!, ella metió su manito debajo de su cola y agarró mi verga.
“¿Papi que tienes ahí?” preguntó inocentemente.
Abandoné el miedo y la prudencia, en mi interior pensé “que sea lo que Dios quiera”
La puse de pie frente a mí y saqué mi dura verga con dificultad y la dejé cual mástil a la vista de ella.
Su primera reacción fue de gran asombro, abrió sus hermosos ojos y se tomó la cara son sus manos…Pensé que preguntaría algo, pero solo se acercó, miró de cerca mi verga y de inmediato la tocó. Primero solo como empujando con sus dedos, pero luego la agarró con sus dos manitas.
Indudablemente el instinto sexual ya estaba en ella.
Tenia mojada la cabeza con precum abundante, unté mi dedo índice y arrastrando un gran hilo me puse el dedo en la boca y exclamé “que rico”
Ella no lo dudo y aproximo su boca, lamiendo suavemente y saboreando, también dijo imitándome “que rico papi”
Me sentía en el paraíso…ella seguía y seguía lamiéndome…
Le dije: “Florcita… recuerdas cuando tomabas la leche de mami?
Ella sin dejar de lamer me respondio un “MHMH” asintiendo que recordaba bien.
“Pues de aquí va salir la leche de papi” “¿Quieres probar?”
Enseguida dijo que si y se quedó mirándome.
“Abre bien tu boquita” y comencé a masturbarme con la cabeza apoyada en sus labios.
En instante comenzaron a salir borbotones de mi pija y todos entraban en la boquita de mi pequeña hija…se quedó estática, seguía con la boca abierta y el semen comenzaba a brotar y correr por la comisura de sus labios…
“Traga, pequeña, trágalo todo que es la leche de papito”
Obedeciendo pude ver como tragaba mi semen, como nunca antes una mujer lo había hecho
Esperaba un gesto de asco, de rechazo, sin embargo, ella volvió a apoyar sus labios en mi cabeza como esperando más…
“Chúpala” le ordené.
Con algo de dificultad pudo meter la cabeza de mi pene y comenzó a absorber y a absorber.
En pocos minutos eyaculé nuevamente y ella increíblemente volvió a tragárselo todo.
“Papi no tiene más lechita mi amor” “si esperas un rato te podré dar más”
La arrodille sobre mi falda y mirándola a los ojos le dije que esto no se lo debía contar a mamá porque mamá se enojaría mucho con papi. Me dijo que estaba de acuerdo y antes de bajarse me dijo “avísame cuando tengas más leche de papi”
Despues de eso se fue a jugar con sus muñecas.
Mi mujer se levantó peor del mal humor, apenas si saludo a Flor y se marchó.
Flor se quedó en la ventana mirando a su madre, hasta que esta subió al colectivo, luego corrió hacia mi y me abrazó.
En ese abrazo su estatura hacía que su cara quedara justo a la altura de mi verga, pude notar que refregaba su carita en el cierre de mi pantalón.
Sin dudarlo saqué mi pija afuera y ella de inmediato la tomó con sus dos manitas….
Levante su cara por su barbilla y le dije sin pensarlo mucho:
“Ahora le toca a papi chuparte la conchita”
Me miró sorprendida pero no dijo nada, dejó que la levantara en brazos y la llevara a mi cama.
Le saqué los calzones, le abrí un poco sus piernitas y me puse a lamer esa conchita que me volvía loco.
Ella se empezó a contornear mientras reía a carcajadas “que me haces cosquillas” gritaba.
Comencé a meter mi lengua, cada vez mas profunda en su vaginita, ella se arqueaba hacia atrás como pidiendo que se la metiera más adentro…
“Me hago pis papi” me dijo preocupada, la lleve en upa hasta el baño, la paré dentro del duchador, me arrodille frente a ella y le dije que orinara, al principio no podía, pero después del primer chorrito, abrí mi boca y recibí una gran cantidad de su meada…
Ella me atrajo hacia si cotorra y empujaba mi cara contra sus labios vaginales…
Cuando la miré, aun tenía loa ojos cerrados y su carita era de un inmenso placer y todavía sostenía mi cabeza con sus manos en mis orejas…
La enjuagué con el duchador de manos, ella estaba mas dócil que nunca, podía ver que no quitaba los ojos de mi pija semi endurecida que se bamboleaba con mis movimientos frente a ella.
No sé cómo, pero de alguna manera podía sentir que ella la deseaba.
La acosté sobre mi cama, terminé de secarla y una vez más me sorprendió…Ella comenzó a tocarse, pasaba su palma y sus dedos sobre su tajito de abajo hacia arriba reiteradas veces y su respiración era intensa.
Se estaba masturbando, de una forma torpe, pero se masturbaba.
Cuando levantó sus rodillas y pude ver sus dos orificios tan excitantes, me pregunté hasta donde podría llegar esa situación…La tarde noche recién comenzaba…
CONTINUARÁ


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