MI HERMANO CALMO EL MAL GENIO DE MI ESPOSA CON SEXO
Seré breve en mi historia que sucedió en la pasada navidad. Mi esposa es una mujer que se conserva atractiva y siempre ha tenido un cuerpo muy sensual, por eso no le han faltado admiradores, el asunto es que ella tiene cuarenta y cinco años y yo sesenta y uno por eso a veces no coincidimos en gusto.
Seré breve en mi historia que sucedió en la pasada navidad. Mi esposa es una mujer que se conserva atractiva y siempre ha tenido un cuerpo muy sensual, por eso no le han faltado admiradores, el asunto es que ella tiene cuarenta y cinco años y yo sesenta y uno por eso a veces no coincidimos en gustos.
En el reciente viaje a Europa yo deseaba visitar museos, asistir a conciertos, etc., mientras que ella quería compras y fiestas, por eso se presentaron muchas discusiones, no obstante, yo logre un excelente material de fotos y videos.
Al regresar días después me encontré con mi hermano menor él tiene dos años menos que mi esposa y me pregunto por el viaje, le dije que había traído un buen material de fotos y videos que si quería en la noche estaría solo en casa porque mi esposa se iba reunir con sus amigas y le comentaba sobre el viaje mostrándole fotos y videos.
En la noche nos reunimos compartimos unas copas y le pase mi celular para que las viera mientras traía unas viandas que mi esposa me había dejado preparadas. Como me demore, mi hermano comenzó a pasar y pasar fotos y cuando yo regrese me di cuenta que estaba viendo unas fotos de mi esposa desnuda. Sorprendido le dije, hermano que pena no advertí que tenía estas fotos en el celular y él me respondió, que ¿pena por qué? Si tu esposa tiene un cuerpo maravilloso, hasta mira me genero una tremenda erección y soltó una carcajada jajajajaja.
¿O sea que te parece una mujer atractiva?
¿Atractiva?, Nooooo. Super atractiva.
¿Verdad?
Si, me respondió.
Bueno pues te voy a contar algo muy íntimo y espero me guardes la confidencialidad. Resulta que durante el viaje como tuvimos nuestras desavenencias, no hubo ninguna intimidad y así se han mantenido las cosas en los últimos dos meses, por supuesto cuando no tenemos sexo, su genio es terrible. Entonces como tú te entiendes muy bien con ella te quiero invitar a que compartamos y más tarde yo digo que me siento algo pasado de copas y tú te quedas con ella para ver cómo se puede destrabar esto.
Mi hermano me recordó algo que le había contado en el pasado y era que cuando mi esposa se pasaba de copas le afloraban deseos de sexo y si llevaba tanto tiempo sin follar de pronto la situación se podía salir de control.
Le dije que no había problema, porque alguna vez habíamos hablado con ella sobre la posibilidad de un intercambio o un trio, pero eso nunca se hizo realidad. De manera que no me inquietara por eso.
Una semana después, hable con mi hermano, me pregunto cómo seguía la situación y le respondí que igual, que lo invitaba el viernes o el sábado a que nos visitara, el prefirió el sábado, porque si nos pasábamos de copas yo le podía dar posada.
Todo comenzó a funcionar de acuerdo a lo previsto y como les decía la empatía de mi esposa y mi hermano es excelente. Compartimos algunas viandas y un delicioso vino y a media noche ya íbamos por la segunda botella. Acorde con lo previsto simule estar algo ebrio y les pedí me disculparan, me fui a mi habitación y unos minutos después mi esposa se acercó a revisar si estaba dormido y me cubrió con una frazada, ajusto la puerta y regresó a la sala y la alcance a escuchar cuando dijo …voy a apagar unas luces, ¿te incomoda? y mi hermano le respondió…No, no, para nada y en los siguientes minutos escuche el murmullo de su conversación.
Estuve atento a ver que acontecía y de pronto mi esposa regresó a la habitación y yo de reojo vi que saco una caja de chocolates de las que había comprado en el viaje y al llegar a la sala la escuché decir a mi hermano, mira Alberto lo que te traje y él se debió haber levantado para darle las gracias porque le dijo… esto merece un abrazo y un beso. Pero el parecer el beso fue en la boca, porque a continuación llegó un silencio total.
De pronto ella le dijo… ¿Y esto?
Él le respondió… es lo que te mereces y algo más.
¿Y que algo más? Pregunto ella.
Esto y volvió un silencio por más tiempo que el anterior.
Al interrumpirse el silencio ella dijo… vamos, vamos me agrada mucho, ¿pero y si tu hermano se despierta?
O sea que lo que a ella le preocupaba era que yo me despertara, no lo que estaba sucediendo entre ellos.
Mi hermano le respondió… Tú sabes que cuando él se duerme no lo despierta ni un terremoto, mucho menos si bebió sus copas.
Y volvió el silencio y concentrándome mucho alcance a escuchar a mi hermano que le dijo… hace tiempo quede con muchas ganas en aquel paseo campestre. ¿Lo recuerdas?
Y ella respondió… Si, pero me dio mucho miedo, después de esa vez hasta hablamos con tu hermano de un intercambio o un trio, pero eso nunca se dio.
Y considerando que ya las cosas seguirían adelante, me levante muy en silencio y desde el hall de alcobas a través del espejo de la sala pude observarlos en el sofá doble, besándose apasionadamente, compartiendo caricias, él en las tetas de mi esposa por encima de la blusa y ella por sobre el pantalón de él su verga.
Pasados varios minutos, mi hermano se arrodillo en la alfombra, acomodándose en medio de las piernas de ella y comenzó a soltarle los botones de la blusa y pronto apareció el sujetador de encaja, del que el trato de soltar el broche, no pudo y mi esposa lo ayudo. Al hacerlo aparecieron sus hermosas tetas que mi hermano comenzó a acariciar y luego a mamar efusivamente, cambiando de una a la otra y a continuación volvieron a besarse, mi esposa dirigió su mano al pantalón de él buscando su miembro, entonces mi hermano detuvo sus besos, se irguió y se bajó el pantalón y el bóxer, saltando como un resorte su verga erecta. Ella de inmediato la tomo, le dio unos cuantos masajes y al estar cerca mi hermano, su verga quedo exactamente frente a la cara de ella que levanto la vista, lo miro y él le dijo… vamos, adelante.
Ella acerco sus labios y tímidamente comenzó algo que posteriormente pondría a respirar agitadamente a mi hermano hasta que él la detuvo, se volvió a arrodillar y metiendo sus manos por debajo de la falda le retiro el panty apareciendo su hermosa concha totalmente depilada y brillante, seguro por los flujos propios de su excitación.
Él le separo las piernas quedando a la vista en todo su esplendor su hermosa concha. Alberto se acomodó entre sus piernas acercando su verga a la concha de mi esposa y después de lubricarla con los flujos de ella, la dejo en el lugar adecuado para iniciar la penetración. En ese momento me di cuenta que mi hermano estaba mejor dotado que yo, especialmente en grosor. Suavemente fue metiendo su verga hasta la raíz pegando su pelvis a la de ella que en ese momento soltó un aggghhh.
¿Él le pregunto te dolió?
No, no, solo que tu verga es más gruesa que la de tu hermano, pero me está gustando y se trenzaron en un beso erótico como queriéndose tragar el uno al otro. Y al comenzar mi hermano a mover su cadera ella dijo…ayyyy, que rico, me gusta mucho, sigue, sigue.
A continuación, él le levanto las piernas y se las puso sobre sus hombros, así la penetración fue más profunda y un nuevo aaaayyyy más prolongado.
Lo que siguió fue un concierto de aghhh, aghhh, aghhh, aghhh, de mi esposa cada vez que mi hermano penetraba su concha y así estuvieron al menos cinco minutos, pero como mi esposa no alcanzaba su orgasmo, él le propuso que se acomodara en cuatro sobre la alfombra y él desde atrás la iba a follar. Antes de iniciar le dijo… guauuu, tienes un culito hermoso, ¿lo quieres por ahí? Y ella le respondió, no hoy no, sigue por mi concha.
Él la penetro nuevamente, pero ahora con sus dos manos disponibles, con una comenzó a masajearle una teta y con la otra a frotarle el clítoris y con estas dos ayudas, pronto la tenía bramando de placer disfrutando su orgasmo, afortunadamente lo que estaba sucediendo tenía mi aprobación de lo contrario me habría despertado. Tranquilo de haber cumplido, continuó penetrándola, y no sé porque razón continuó con más fortaleza y pronto él estaba llenando la concha de mi esposa con su semen.
Al alcanzar los dos el clímax, se quedaron pegados, él recostado sobre la espalda de ella, los dos recuperando la normalidad de sus respiraciones. Finalmente se separaron y al hacerlo comenzó a aflorar el recuerdo que mi hermano le había dejado dentro a ella que se fue al baño y regreso a tomar su copa para celebrar. Ella le dijo… me fascino tu verga, me hace sentir que separa las paredes de mi concha cada vez que entra sin pedir permiso y los dos soltaron la carcajada, pero ella se puso una mano en la boca como tratando de tapar la risa y con la otra mano hizo la señal de que yo estaba durmiendo en la habitación.
Terminaron de beber sus copas en medio de un acaramelamiento de besos y caricias y cuando fue la hora de irse a dormir ella le dijo… ¿me follarías otra vez?
Y él le respondió… Si tú quieres claro que sí.
Ella le propuso fueran a la habitación donde él iba a dormir, indicándole… allí estaremos más cómodos.
Yo regresé a mi cama y los vi pasar camino a la habitación del fondo del corredor. A pesar que cerraron la puerta, hasta mi habitación llegaron los gemidos de mi esposa en el momento de su orgasmo y minutos después, ya eran como las dos de la mañana, llegó a nuestra habitación, entro al baño y después se acostó a mi lado. Más tarde, como no podía conciliar el sueño la abrace y no me rechazo.
Después mi hermano me contó lo que yo ya sabía, pero adicionalmente que le había aconsejado dejar las discusiones por cosas sin importancia y disfrutar la vida como nos la merecemos. Hasta aquí mi relato. Ahhh, olvide contarles que los gemidos de mi esposa en los dos orgasmos me produjeron sendas erecciones, por eso creo que de pronto más adelante podremos realizar el trio que no hicimos en el pasado.



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