Mi nieta experimenta y disfruta de las consecuencias (parte 1)
Nueve años, toda una mujercita, de nalgas prominentes sin ser exageradas, sus pechitos comienzan a formar montoncitos con pezones agresivos, una boca de labios gruesos y una sonrisa picaresca que invita a cualquier cosa. .
Betina, como inicié, es una niña de 9 años. No tiene desperdicio, a pesar de su corta edad se maneja como una pequeña señorita, pero de a ratos actúa como una señorita. Y es que ya ha comenzado su desarrollo hormonal, aunque todavía no ha tenido la regla, sus tetitas inflamadas dan muestra de eso. Ella se suele quejar del dolor en sus pechitos, sus caderas han comenzado a rellenarse, por lo que sus piernas y nalgas se ven bien buenas. Pero mentalmente todavía sigue siendo una niña. Mi hija y su marido son ambos catedráticos, dan clases en la universidad por lo que salen de su casa temprano y vuelven bastante tarde por la noche. A veces lo hacen para ir derecho a descansar. Por lo que desde hace un par de años quien se encarga de cuidar y acompañar a la niña soy yo. El abuelo Joaquín.
Yo quedé viudo hace tres años, mi esposa falleció de una enfermedad terminal que la tuvo postrada en una cama por casi dos años. La amé mucho y cuando me dejó sufrí mucho también. A tal extremo que a mis 53 años opté por no tener nueva pareja. Es más ni sexo he tenido en estos años, me las arreglo haciéndome una buena paja cada vez que me excito. Pero mi nieta cambió todo eso.
Una tarde luego de que volviéramos de su colegio, ella venía taciturna, pensativa, lo que no es muy común en ella, es por demás extrovertida, vive todo el día hablando y si no la escuchas se enoja y te lo recrimina. Pero esta tarde en cuestión, venía muy diferente. Supuse que algo le había pasado en el colegio, por lo que cuando preparamos la merienda decidí hablar con la niña para saber que le pasaba. Pero se negó a hablar del tema. Siguió callada y pensativa. Obvio no insistí ya que tiene su carácter y cuando se enoja se pone mala.
Decidí no darle mucha importancia, ya se le pasaría y al final me lo contaría igual. Pasaron un par de horas, ella miraba TV luego de hacer sus tareas, yo estaba en mi escritorio haciendo un trabajo de ingeniería, como soy consultor de ingeniería trabajo desde casa para varias empresas, lo que me da un muy buen pasar económico y soy mi propio jefe, lo más importante es que me permite encargarme de mi nieta Betina.
De pronto entra la niña y viene directamente a sentarse sobre mi falda, no es algo común que lo haga, pero como estaba tan compungida pensé que estaba bien. Además me gusta tenerla cerca, ambos somos muy cariñosos entre nosotros. Yo interrumpí mi trabajo y la abracé desde atrás, con la suerte que mis manos quedaron justamente sobre sus pequeñas tetitas, y noté al estar ella con una camisita liviana, que sus pezones se erectaron. Haciéndome el tonto se los acaricié un poquito y más duros se pusieron y Betina emitió un par de suspiros pero no dijo nada. Y por primera vez siento algo distinto por mi nieta. Y también mi verga, que comenzó a ponerse dura, y sin ser un gran pene, con sus 18×5,5cms se hace notar. Claro que mi nieta lo sintió entre sus nalgas, y sonriendo gira su cabeza y me dice, abuelo tu pito se puso duro. Me dio un poquito de vergüenza pero la verdad es que tenía ya la verga como un riel de ferrocarril. Y para colmo de males, Betina está vestida con su pollera escolar, lo que facilita que mi tripa entre en contacto con sus nalgas sin casi nada intermedio. El calzón de la niña está metido entre sus cachetes, yo haciéndome el desentendido de lo que me ha dicho meto mis manos por debajo de la pollera y acaricio suavemente su culo, ella se deja hacer y comienza a mecerse suavemente adelante y atrás. Pero de a poco va incrementando el ritmo, por lo que no me quedan dudas de que se está masturbando con mi rabo. Llevo las manos hacia adelante por debajo de su pollera y acaricio su vagina, su bombacha tiene un centro totalmente mojado, le acaricio suavemente con un dedo entre sus labios vaginales y encuentro su erecto clítoris, al acariciárselo ella emite un gemido, se mueve más, abre bien la piernas y con mi pija entre sus nalgas y mis dedos en su virginal conchita, Betina tiene su primer orgasmo. De pronto se levanta y sin mediar palabra se va al baño, vuelve a los cinco minutos, y se vuelve a sentar sobre mi falda, y para mi sorpresa noto que no trae puesto su calzón. Eso me excitó sobremanera haciendo que mi verga se ponga más larga y gorda todavía. Ahora ya sé que ella está buscando el contacto. Y eso me desarmó, mi lívido se disparó y perdí mi control. Descaradamente comencé a acariciarle nuevamente la conchita y cada tanto metía un dedo en su culito, que dado el echo de que es primeriza, lo soporta muy bien, sin queja alguna. Pronto ella está nuevamente excitada y muy caliente, yo decido que debo aprovechar el momento, la hago que de levante un poquito, desato el cordón de mi jogging y me bajo el pantalón y el calzoncillo. La verga salta prepotente, gorda, dura y dispuesta a la guerra. Le pido a mi nieta que abra las piernas y se siente como antes, pero al querer acomodarse mi verga queda justo en medio de sus nalgas con la cabeza centrada entre sus labios vaginales. Ella lo siente y gira la cabeza sorprendida. Pero no se retira ni se niega a nada. Se acomoda mejor, y reinicia el movimiento, atrás y adelante, mi pija va y viene entre sus piernas, la cabeza de mi pene rozando su clítoris y abriendo sus labios vaginales, de a ratos se traba un poco en su canal de entrada como queriendo meterse en esa cuevita que dicho sea de paso está super lubricada y muy babosa. En una de esas movidas la verga queda justo enfrentada a su agujero y ella misma propicia que comience a entrar, se separan sus labios vaginales dando lugar a la punta de mi pene, el mismo por obra de la naturaleza encuentra el camino hacia el virginal agujero y comienza el intruso a penetrar el canal vaginal. Betina apenas se mueve muy suavemente pero sigue buscando que la pija le entre, primero entró la cabeza, ella suspiraba fuerte, luego un pedacito más del tronco de mi palo y allí la detuve, no quería lastimar a mi nieta. Ella está caliente y entregada. Además de súper excitada.
Tomo otra decisión, yo quería ya acabar, por lo que la hice levantarse un poco, puse bastante saliva en la cabeza de mi verga y la preparé para que se siente, cuando se aproximó tomé mi palo, lo puse bien parado y la fui acomodando, la punta de mi tripa encontró su ojito trasero como si tuviera un Gps. Ella siguió bajando suavemente, de a poquito, al principio no quería entrar la verga, claro es gruesa para su ano, pero la voluntad es todo, y ella estaba dispuesta a seguir jugando. Volví a poner saliva y probamos nuevamente, nada, seguía siendo dificultoso, por lo que le pedí que fuera al botiquín del baño y trajera un tubo blanco con letras azules que hay. Ella sin cuestionar nada salió rapidito y volvió casi corriendo, para esto yo me había desembarazado del pantalón y del calzón, ya estaba cómodo, ella me da el tubo y es el correcto. Lubricante sexual.
Mi nieta se prepara nuevamente de espaldas a mí, yo lubrico mucho todo mi pene, cuando ella va a sentarse la detengo, hago que se incline hacia adelante un poco, y tomando lubricante con dos de mis dedos, le abro su agujero trasero y lo lubrico bien, juego un poquito con su ano, eso hace que la niña comience nuevamente a estar excitada. Ya habiendo abierto bien su ano decido que es tiempo, la tomo por las caderas con una mano, con la otra dirijo mi verga erecta hacia su agujero trasero, ella siente el contacto y como si supiera lo que tiene que hacer se va sentando de a poquito, al principio gime y suspira fuerte, de pronto su esfínter cede y la cabeza comienza a entrar, pasa su anillo trasero y la verga de a poquito se va adentrando en ese también culito virgen. Es tremendo como aprieta, Ella gime y llorisquea un poquito, me dice que le duele mucho, le pido que aguante un poquito que ya se le pasará y comenzará a disfrutarlo. Soporta estoicamente la penetración hasta que mi pene está totalmente inmerso en su túnel aterciopelado. Es tanta mi excitación que con dos idas y venidas acabo llenándole el culo de semen. Ella siente mi acabada, y girando su cara la muy turra me pregunta si me gustó. Sonreí, y le contesté que mucho, ella me dice que le gustó pero que le duele mucho su culito. Ahora que mi verga se muere se la saco despacio, ella se encamina al baño caminando a pierna abierta. Yo contemplo mi verga ahora muerta y no puedo creer lo que acabo de hacer, desvirgué el culo de mi nieta. Y ahora? Si ella habla? Todo un problemón. Regresa mi nieta del baño y viene sonriente. Y comienza a hablar contándome que estaba intrigada que se sentiría tener sexo con un mayor, que su amiga íntima Rosalía le contó esa mañana en el colegio que su tío la había penetrado por el culito y que le había echo doler mucho. Pero que al final le había gustado mucho, y que su tío le había echo chupar su pene. Por eso estaba tan callada esa tarde. Demás está decir que ella prometió no contar nada ni a su amiga. Pero si me confirmó que esto era solo el inicio de su estudio y experiencia sexual. Por lo que mañana procederíamos de nuevo a tener sexo.
Que se le va a hacer uno de carne es, y mi nieta está muy linda y es precoz. Deberé ayudarla a que experimente. (Sigue en parte 2)


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Ufff me puso reduro