Mi papá Paco
Un antiguo proverbio dice que: “Madre solo tienes una. Pero padres, tienes todos los padres que tu madre quiera”. Y encima es verdad..
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Casi lloré de rabia cuando vi como mi nuevo papá, Paco, después de un buen rato de jugar con mi hermanita Rosa de aún 5 años, la empezaba a encular, y a pesar de sus lloros, le metió todo su enorme capullo y aún le metió parte de su polla. Esas cosas ya las había visto yo en las pelis porno que me ponían desde que nací. Incluso con niñas-actrices más pequeñas, pero verlo a tu lado, penetrando a tu propia hermana pequeña una polla tan grande y gorda, estando también junto a las dos, la puta madre preñada de unos 7 meses… Era increíble que se follara primero a ella ¡con lo buena que estaba yo y las ganas que tenía de ser follada!
Yo empecé a masturbarme con deseos de hacer arder mi coñito. Miraba a Paco. Paco, sonriendo, me miraba a mí mientras follaba a mi hermanita, y nuestra preñada madre nos miraba sonriendo a los tres. Mi madre sabía que Paco se sentía muy atraído por mí y que me quería convertir en una niña especialmente depravada. Pervertida todo lo inhumanamente posible, y por eso, Paco, sobre todo los primeros días de vivir con nosotras, “pasaba de mí”. A pesar de que sabía que yo era muy caliente y sin complejos. Y precisamente por eso, pasaba de mí.
Quería excitarme brutalmente y desear que llegase el momento de ofrecerme yo misma a él para todo lo que quisiese hacer conmigo ¡todo lo que quisiese! Mi madre así me había educado y consentía todos sus caprichos y perversiones sexuales. Como siempre había hecho con sus anteriores parejas ¡es tan fácil abrirse de piernas, satisfacer todos los depravados deseos de los amantes, y a cambio no tener que trabajar! Así era mi madre. Según supe tiempo después, ella misma se apostaba mentalmente contra ella misma, hasta donde estaría yo dispuesta a pervertirme para Paco, su nuevo chulo, nuestro nuevo padre, y el más pervertido pederasta que nunca habíamos tenido en casa.
Me llamo Gloria y cumpliré los 9 años, más o menos cuando nazca mi hermanita, que por cierto, se llamará Marisa por imposición de Paco ¡y solo lleva tres semanas con nosotras! El nombre de Marisa era el su abuela, la mujer que le enseñó a ser todo lo cabrón sexual que es. Incluso se la follaba a ella y a su propia hija, la madre de Paco. Mi madre y él se conocieron en un Super.
Ella era cajera… estaba bien preñada… preciosas y rotundas tetas… soltera… sin pareja… muy viciosa y con casi tres hijas (yo, Rosa, y la próxima Marisa). Paco iba a abrir un almacén en la zona. Y una madre tan liberal y con casi tres niñas, era lo máximo que los dioses podrían entregarle para satisfacer todas sus necesidades sexuales.
Ya el primer día de su llegada a casa (dos días después de conocerse), se folló dos veces a mi madre, por el coño y por el culo, sobre la mesa del comedor y de la cocina, delante de nosotras. Solo para demostrarnos quien iba a mandar desde entonces en casa. El domingo de la semana siguiente nos llevó a una pequeña cala nudista, invitó a mi hermanita a jugar con su polla ¡que verdaderamente era preciosa! Y después de comer lo que habíamos traído, cogió a mi hermanita de la mano y se la llevó detrás de unas rocas que hacían como una pequeña cueva, mientras nos decía:
–Ahora me tomaré el postre y sin que me molestéis ¿lo habéis oído? Estaremos solos.
Vi que la cara de mi madre se ponía “algo” seria. Incluso es posible que sus ojos brillasen… Pero lo importante para ella nunca éramos ni mi hermanita ni yo, sino el macho que mantuviese a las tres, fuese al precio sexual que fuese. Se levantó, se bañó desnuda en el mar, se puso más crema en las tetas y el barrigón, y se tumbó sobre la toalla…sin importarle lo que pasaba en las rocas. Mientras Paco, y según él mismo había dicho, se estaba comiendo el postre de mi hermanita.
Tanto para mi madre como para mí, estábamos seguras que se la estaba follando ¡con 5 añitos!, sin problemas maternos ¡y yo, la mayor y con casi 9 años, seguía virgen! Y eso que todos decían que estaba buenísima y que se me marcaban mucho los gordezuelos pezones sobre mis ya nacientes y crecientes tetas ¡Le maldije! Pero sin embargo hubiese dado todo lo que fuese para ser yo la follada ¡su puta!
Casi una hora más tarde de su viaje a las rocas, oímos como mi hermanita sollozaba y emitía unos sonidos entre roncos y como si vomitase. Mi madre se incorporó sobre la toalla… pero nada más. Yo si me fui hacia las rocas. Quería saber lo que le había hecho y si le había dolido, pero de repente sale mi hermanita cogida de la mano de su violador, medio sonriente, con babas que le caían de su boca, ojos brillantes y llorosos y Paco nos dice:
–Chicas, Rosa y yo nos hemos hecho novios y en los próximos días la haré mujer. Se lo he explicado todo y le he enseñado a jugar con mi polla de muchas maneras. Se ha tragado en su boca más polla de la que me imaginaba, y cuando me he corrido cogiendo su cabeza para que no se escapara, se ha tragado todo el semen que ha podido, pero como no sabe hacerlo bien por falta de práctica, ha vomitado. Desde hoy, hemos quedado que haremos esto varias veces todos los días para convertirla en la mejor mamona del cole. Y muy pronto será la puta oficial de los cursos de primaria y secundaria. No te parece mal que seamos novios y juguemos a los papás ¿verdad Tere?
Y naturalmente, Tere, nuestra puta madre, asintió. Y mi ya casi putita hermanita, sonreía tímidamente mientras decía casi con vergüenza:
–Paco me va a follar y me enseñará a hacer cosas que no se hacen ni en las pelis porno.
Bueno, al menos Rosa seguía virgen y aún tenía yo posibilidades de poder ser la primera hija de la Tere en destrozar su puto himen. Ya estaba un poco cansada de mamar pollas, aunque algunas adultas eran preciosas ¡las quería vaciándose dentro de mi coño… y cuantas más, mejor! Cuando llegamos a casa desde la playa, nuestro nuevo papi Paco, nos dijo:
–Bueno chicas, ya veis que hemos pasado un día de puta madre desnudos en la playa. Así que como ya nos conocemos desnudos, también en casa vamos a ir desnudos y nos lo vamos a pasar muy bien. Y tú Gloria, ya no llevarás nunca braguitas, ni en la casa, ni en la calle, ni en el cole. Debes acostumbrarte a tener tus agujeros siempre preparados para follar sin obstáculos. Te prometo que “alguna vez” dejarás de ser virgen. Tengo grandes planes para ti. Planes extraordinariamente pervertidos. Pero todo a su tiempo…
Joder, ¡ya era hora! Eso es lo que quería yo, ser follada sin parar. Pero el muy cabrón cogió a mi madre, que a pesar de lo que oyó estaba muy callada, le arrancó la camiseta dejando sus tetazas al aire, la dobló con su barrigón sobre el respaldo del sillón, le bajó los pantalones y las braguitas sin quitárselos, y con las piernas así de juntas y apretadas, la empezó a encular delante de nosotras dos. Nuestra madre empezó a quejarse del dolor porque ¡menudo pollón le estaba intentando meter! Pero Paco era mucho Paco y en muy pocos días nuestra madre se le había entregado ¡y nos había entregado a nosotras! Le tapó la boca con su mano, con la otra mano la agarró del barrigón ¡y se la empezó a meter con toda su fuerza!
Yo me quedé impresionada al ver como esa larga y gruesa salchicha se iba metiendo poco a poco. Tan impresionada, que cogí de la mano a Rosa y nos fuimos hasta el sillón, y a menos de un metro de nuestra mami, nos paramos para ver ese precioso espectáculo que es contemplar a tu preñada madre bien barrigona de 7 meses, con unas preciosas y lecheras tetas dando botes y de gozar de como una enorme y gruesa polla (creo que es la pareja de mi madre con mejor polla de todos… y el más cabrón también) se iba metiendo dentro de ella. Y de vez en cuando, fuertes palmadas con sus grandes manos caían sobre sus glúteos, enrojeciéndolos con potente sonido y más quejas dolorosas de mi madre.
A veces me daba risa el verlos a los dos, porque mi madre tenía por encima del respaldo medio cuerpo con la barriga y las tetas moviéndose sin parar, y por la otra parte del respaldo, todo su enorme y precioso culo que estaba siendo asesinado por la polla de Paco. De verdad era muy excitante para una niña como yo, criada por una madre muy puta y que me enseñó a jugar con las pollas de sus amantes desde los 2 años y a mamarlas desde los 4 años, ver como esa (y antes otras pollas de menor tamaño) penetraban en sus agujeros y la hacían rebuznar de placer ¡comprendéis de mis deseos de hacer lo mismo! Pero hoy, con esa polla, las piernas tan juntas, y las fuertes palmadas, gimoteaba y se quejaba de dolor.
No pude más. Mi coño chorreaba sin tocarlo, y mientras mi madre seguía siendo follada analmente, me desnudé, me quité las braguitas ¡que ya no me puse en mucho tiempo!, y me empecé a masturbar con muchas ganas. Al verme, mi hermanita Rosa hizo lo mismo. Como de vez en cuando, mientras follaba a nuestra madre nos miraba, al vernos tan calientes, paró un momento su follada y le dijo a la mami:
–Joder Tere, tus hijas tienen unas ganas de follar y de ser folladas increíbles ¿Qué te parece que hagamos YA con ellas?
–Follarlas mi amor. De momento, vamos a enviciar para siempre a Gloria, la haremos una puta muy pervertida, y además, jugaremos con el cuerpo de Rosa, para que poco a poco aprenda de su hermana y no se niegue a nada. Quiero demostrarte que solo me importas tú y no las niñas ¡haz con ellas todo lo que quieras… son para tu placer! –Y se rió-
Papá Paco sonrió agradecido a mi madre, sacó la polla de su culo, nos cogió a las dos de las manos y nos llevó al dormitorio matrimonial entre risas. Las dos niñas estábamos muy contentas. Rosa porque deseaba saber qué era eso de tener novio “muy grande” y ser su muñequita hinchable. Y yo, porque por fin tenía la posibilidad de tener una preciosa polla dentro de mi vaciándose de leche. Y además, decían de hacernos putas. Joder, eso quería yo, muchas pollas, muchas pollas. Mi madre venía detrás de nosotros sujetándose los pantalones y las bragas.
Nada más llegar, tiró a mi hermanita a la cama entre risas, cogió de la mesita un tarro de crema, cogió a mi hermanita entre sus fuertes brazos y apenas lo hizo, mi hermanita empezó a besarle y a meter su lengua en su boca ¡eso se lo había enseñado entre las rocas! Sus dedos cogieron un poco de crema y entre juegos y besos, empezó a metérsela por el culo, y aunque Rosa se movía y se quejaba un poco, le dejaba hacer. Era su novia y para eso están las novias, para que los novios jueguen con ellas. Pero de forma imprevista, nuestra madre le habló con voz un poco entrecortada:
–Paco, por favor, ten cuidado, solo tiene 5 años, es completamente virgen y tú tienes un pollón increíble…
Y Paco le respondió como el pederasta chulo, prepotente y verdadero puto Amo de la casa:
–Mira puta. Ya sabes que estoy contigo y te mantengo por tus hijas, no por ti que estás multiusada. Tú eres guapa y tienes un buen tipo incluso preñada, pero tus dos hijas son verdaderos soles y espero que Marisa también lo sea.
***Dentro de pocas semanas, poco a poco, Gloria empezará a trabajar de puta y hará porno, incluyendo lluvia dorada y scat. Rosa será mi juguete exclusivo varios meses y luego, una vez acostumbrada a mí, será usada para lo mismo, ser puta y pornoactriz infantil. Y en cuanto nazca Marisa, entre tú y yo la iremos educando y pervirtiendo, como educaremos a las demás niñas que vayas pariendo ¡porque te juro que vas a parir más niñas!
***Así que ahora y para siempre decide ¿Quieres que te putee a ti y a tus hijas para convertiros en juguetes sexuales sin limite de uso… O quieres que me vaya ahora mismo y para siempre? Porque si me quedo, tú serás mi ayudante, serás quien las meta en las drogas como haces tú, y quien las enseñe a ser lesbianas, porque lo hetero lo enseñaré yo.
***Las quiero viciosas, pervertidas, depravadas para siempre ¿lo tienes claro?
Y mi madre se quedó unos instantes pensativa, pero de repente, con una amplia sonrisa cambió de voz y de rol. Terminó de desnudarse, subió a la cama y solo dijo:
–Hagámoslas putas ¡pero muy putas!
Con ese todo poderoso permiso materno, nuestra vida familiar y sexual cambió para siempre. E hizo de Paco, el más feliz pederasta del universo infinito.
Papá Paco no lo dudó nada. Terminó de poner la crema en el culo de Rosa, mientras intentaba dilatar el ano de una niña de 5 años para meterle su polla tamaño pony. La dejó en la cama, cogió la almohada que dobló y depositó sobre ella a mi hermanita que estaba entre doblada y algo vertical. Pero también parecía estar muy asustada, sobre todo, después de ver poco antes, como se quejaba la puta de su madre al ser enculada por esa misma polla.
No tuvo piedad y eso aún me excitó más. Paco apoyó el glande sobre el pozo anal y mientras con una mano la abrazaba por debajo de su barriga para impedir que se moviese, la otra mano tapaba su boca y con un empujón brutal de su cuerpo, le metió casi todo su capullo. Un nuevo empujón, y todo su capullo y parte del tronco se metieron en el infantil y estrechísimo culo de Rosa. Se detuvo unos instantes, miró sonriente a mi madre mientras con su mano le enseñaba ese pollón clavado en el pequeño culo de su hijita. Nuestra puta madre, no solo le sonrió sino que le dio un fuerte beso en la boca, y mientras con la mano acariciaba ese culito vigorosamente penetrado, le dijo:
–Mira Paco como se está estirando toda la piel alrededor del ano y se le pueden abrir grietas y sangrar. Ya sabemos que esa polla le cabe y poco a poco se la podrás meter toda ¿Por qué no la dejas ahora que descanse un poco y te follas a Gloria? Luego me la podré follar yo con mis arneses y si así lo deseas, podrás usar los dos agujeros para siempre. Y si quieres hacerla puta, no te preocupes, haz lo que quieras con nosotras ¡todas somos tuyas! Te lo juro Paco ¡eres nuestro puto Amo!
¡Lo que faltaba! La madre Teresa nos acababa de regalar al pederasta Paco. Cierto es que eso coincidió con un orgasmo que tuve “merecidamente” por el rato que me estaba masturbando y que me relajó un poco. Pero yo estaba al lado de mi hermanita con la polla todavía metida dentro de su culo y con unos deseos inmensos de que fuese mi culo el usuario de esa polla. Yo no me estaba dando cuenta, pero mi cerebro ya estaba deseando que Paco me usase a su gusto.
–Mira a Gloria, Paco, su coño chorrea sus propios deseos de ser follada. Yo te ayudaré a pervertirla. Que nada ni nadie te impida hacer con ella todas las locuras que desees que haga. Ella presume, a su edad, de sus tetas, sus pezones y de ser una muy buena mamona. La conozco bien. La he estado guardando para alguien que se merezca algo especial. Ella ya sabe lo que le espera en la vida, y si miras su rostro, verás que desea ser usada y enviciada. Con ella sé duro ¡muy duro! Y te aseguro que nunca tendrás mejor y más joven esclava sexual que ella –le dijo mi madre-
Y verdaderamente, siempre ha sido duro, muy duro conmigo ¡Gracias dioses del Olympo!
De un tirón sacó la polla del culo de mi hermanita, que volvió a llorar intensamente sin que nadie ahora le hiciese caso ni le tapase la boca ¡y me la ofreció! No tuvo que decirme nada. Me la llevé a la boca y empecé a lamerla. No solo notaba el sabor agridulce de los excrementos de mi hermanita, también supe que había sangrado porque ese sabor era fuerte. También pude darme perfecta cuenta del grosor de ese monstruo. Gracias a un par de amigas del cole y de la hermana mayor de una de ellas, además de los muchos amantes de mi madre, yo ya llevaba años mamando pollas, y a pesar de no haber tenido nunca problemas, esa polla era mucha polla.
Poco a poco se la fui limpiando y poco a poco me la fui metiendo en la boca, pero cuando tuve todo el capullo dentro, no pude meterla más porque no podía respirar. Aunque lo que los dos queríamos que era ponerla dura otra vez, lo conseguí. Y yo misma, a una señal de Paco, me tumbé sobre la almohada donde antes estuvo Rosa y cuando Paco me estaba poniendo crema, mi putísima madre le dijo mirándome:
–Con esta puta no tengas escrúpulos. Te lo he dicho, sé su puto Amo. Simplemente haz con ella todo lo que quieras y como quieras. Emborráchala, drógala, hazla puta y que folle todo lo que quieras. No le hace falta crema ni precauciones, deja que sienta más el placer del dolor que el de los orgasmos. Cuanto más puta, viciosa y pervertida sea, más cara será y ganaremos más. A ver si de una puta vez, deja de presumir de lo buena que está y nos demuestra lo buena puta y cara que puede ser.
–No te preocupes cariño –le dijo Paco- Ya verás cómo en pocos meses estarás orgullosa de ella y de contemplar como llena nuestros bolsillos por lo cerda que es y lo pervertida que la habremos hecho.
Mientras los dos se reían a carcajadas, noté como la punta del capullo de esa preciosa polla, abría por primera vez mis anillos anales. Por primera vez una polla ¡y de buen tamaño!, entraba en mi culo. Y por primera vez me sentí mujer y puta.
Me había jurado mil veces no llorar cuando me la metiesen por el culo porque todas mis amigas decían que el dolor era terrible. Pero a pesar de la crema que Paco me había puesto, el dolor era terrible de verdad. Es más, esa poca crema facilitaba esa penetración a pesar de su grosor y de mi virginidad. Virginidad no solo física, sino mental. Nadie me había enseñado, nadie me había preparado a soportar ese tipo de penetraciones. Ese salvaje estiramiento de mis anillos anales y de los músculos correspondientes. Ni nadie me los ha enseñado nunca. Eso lo aprendes de ti misma con la práctica, o no los aprendes nunca.
La entrada de mi ano ardía de la fricción de la polla, que increíblemente para mí, penetraba muy bien… y bastante profundamente en mi culo. Al menos eso creía yo cuando oí decir a mi madre:
–Es anormal que a esta edad y siendo virgen, ya le estés metiendo alrededor de media polla. Posiblemente, al menos 15 cm están ya dentro de sus intestinos. Lo estás haciendo muy bien. Mira a ver si se la puedes meter toda hasta los huevos y luego te la follas como si en lugar de una niña fuese una puta de toda la vida. Y no te preocupes si sangra, porque esta cría va a sangrar por muchos sitios y lo aprovecharemos…
Y mientras Paco sonreía abiertamente, empecé a marearme. El dolor era inmenso. En ocasiones, la polla se quedaba como pegada con mis paredes anales y tenía que hacer fuerza para meter-sacar-volver a meter… y ese dolor era más intenso… si es que eso es posible. Sin embargo, tuve un orgasmo que casi no disfruté. Durante algunos minutos, mi cuerpo y mi mente “flotaban”. Estaba tan mareada, que no me sentía, no notaba mi puta existencia. Incluso mi follador lo notó diciendo:
–Es increíble esta niña. Es la primera de todas las que me he follado que aún no se ha desmayado ni ha vomitado. Es más ¡se ha corrido!
–Dale caña amor, dale caña y hazla putísima –añadió la puta de mi madre- Estoy segura de poder hacer de ella una supermasoquista muy pervertida.
–Creo Tere que voy a probar una cosa con ella. Francamente me importa un carajo que aún tenga solo 8 años ¡tiene madera de puta y vamos a enviciarla desde ya! –dijo Paco-
Sacó la polla de mi culo con un dolor inmenso, se dirigió hasta la cómoda y de un cajón sacó algo. Volvió a la cama y le dijo a mi madre:
–Mira Tere, tu hija está sangrando. No demasiado pero está sangrando y con esa sangre le voy a meter una buena dosis de coca en su puto culo. La volveré a follar con toda esa coca y cogerá su primera gran dosis de droga. Y así, desde hoy mismo será drogata y borracha ¡además de puta!
Noté sus dedos recorriendo mi culo, metiéndose dentro de mí… Me dejaron unos minutos tranquila, pero a pesar de sus palabras, pasaron totalmente de mis necesidades humanas. No me dieron nada de alcohol, ni siquiera el de una cervecita. No me dieron nada ¡ni un miserable canuto! Sin embargo la coca empezó a hacerme efecto y empezó a despejar mi mente. Paco lo notó, se puso nuevamente detrás de mí y volvió a perforar mi culo.
El dolor se había rebajado. Mil sensaciones placenteras empecé a notar y ahora estaba sintiendo más felicidad que dolor a pesar que notaba como mis músculos se tensaban y estiraban con fuerza por esa follada. Paco me follaba con fuerza, intensamente, con sus manos agarrando como garras mis caderas. Pero yo me sentía mejor, me gustaba notar ese bulto en mi culo. Aunque en realidad, mi culo seguía siendo duramente perforado por ese precioso pollón. Tuve otro orgasmo y poco más tarde, después de más de media hora de follarme “a su gusto”, mi puto Amo Paco se corrió en mis intestinos. Fue sublime.
Me cogió instantes antes con fuerza con sus manos de mi cintura, casi me sacó la polla de mi culo y con un gran grito se dejó caer sobre mi y tal y como quería mi santa y honrada madre, me la metió hasta los huevos. Noté como unos disparos de leche caliente y pegajosa inundaban mis paredes intestinales, tuve un nuevo orgasmo… pero esta vez mi mareo, a pesar de los efectos de la coca, fue muy intenso y durante breves minutos no me enteré de nada. Solo una cosa tenía en mi cabeza ¡ya no era analmente virgen! Y eso ya era de por vida. Mi carrera sexual se había iniciado poco antes de cumplir los 9 años.
Cuando volví a la puta realidad, mi hermanita me estaba acariciando el rostro y al ver que abría los ojos y me incorporaba un poco, me dijo:
–Ha sido una follada de cojones ¡te la ha metido entera dentro de tu culo! Y ha dicho Paco que nunca ninguna niña incluso más mayor, le había aguantado tanto ¡vas a ser muy puta!
Pero Paco entró en esos momentos en la habitación y me dijo:
–Has estado bien, pero ahora debes levantarte, ducharte, lavarte bien tu culo que ha sangrado algo y venir a cenar. Porque luego de cenar te voy a dar coca varias veces, vas a tomar vodka sin parar y además de follar tu coño para destrozar tu himen, te follaré coño y culo hasta que me canse. Te pondré coca en los dos sitios hasta que estés completamente drogada y borracha.
***Mañana, cuando vayas al cole, ya no serás la niña buena que has sido hasta hoy. Desde ahora ya eres otra cosa. Tendrás cuerpo y edad de niña, pero serás adulta y muy apta para entrenarte y empezar a depravarte ¿Querías follar? Pues vas a follar, y harás disfrutar a todos tus clientes de todos los vicios más pervertidos y depravantes que paguen.
Y aunque os parezca increíble, me sentí feliz. Y mayor ¡muy mayor!
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Aida88 +++ [email protected]


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